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EL EVANGELIO SEGÚN
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Capítulo 1

Predicación de Juan el Bautista 
(Mt. 3. 1-12; Lc.3. 1-9, 15-17; Jn. 1. 19-28)

1:1 Principio del evangelio de Jesucristo, Hijo deDios. 
1:2 Como está escrito en Isaías el profeta: 
He aquí yo envío mi mensajero delante de tu faz, 
El cual preparará tu camino delante de ti.Malaquias 3. 1
1:3    Voz del que clama en el desierto: 
Preparad el camino del Señor; 
Enderezad sus sendas.Isaias 40. 3
1:4 Bautizaba Juan en el desierto, y predicaba el bautismo de arrepentimientopara perdón de pecados. 
1:5 Y salían a él toda la provincia de Judea, y todoslos de Jerusalén; y eran bautizados por él en el ríoJordán, confesando sus pecados. 
1:6 Y Juan estaba vestido de pelo de camello, y tenía un cintode cuero alrededor de sus lomos;2 Reyes 1. 8y comía langostas y miel silvestre. 
1:7 Y predicaba, diciendo: Viene tras mí el que es máspoderoso que yo, a quien no soy digno de desatar encorvado la correa desu calzado. 
1:8 Yo a la verdad os he bautizado con agua; pero él os bautizarácon Espíritu Santo. 

El bautismo de Jesús 
(Mt. 3. 13-17 ;Lc. 3. 21-22)

1:9 Aconteció en aquellos días, queJesús vino de Nazaret de Galilea, y fue bautizado por Juan en elJordán. 
1:10 Y luego, cuando subía del agua, vio abrirse los cielos,y al Espíritu como paloma que descendía sobre él. 
1:11 Y vino una voz de los cielos que decía: Tú eresmi Hijo amado; en ti tengo complacencia.Isaias 42. 1Mateo 12. 18Mateo 17. 5Marcos 9. 7Lucas 9. 35

Tentación de Jesús 
(Mt. 4. 1-11; Lc.4. 1-13)

1:12 Y luego el Espíritu le impulsó al desierto. 
1:13 Y estuvo allí en el desierto cuarenta días, y eratentado por Satanás, y estaba con las fieras; y los ángelesle servían. 

Jesús principia su ministerio 
(Mt. 4. 12-17; Lc.4. 14-15)

1:14 Después que Juan fue encarcelado, Jesús vino a Galileapredicando el evangelio del reino de Dios, 
1:15 diciendo: El tiempo se ha cumplido, y elreino de DiosDaniel 2. 44se ha acercado; arrepentíos,Mateo 3. 2y creed en el evangelio

Jesús llama a cuatro pescadores 
(Mt. 4. 18-22; Lc.5. 1-11)

1:16 Andando junto al mar de Galilea, vio a Simón y a Andréssu hermano, que echaban la red en el mar; porque eran pescadores. 
1:17 Y les dijo Jesús: Venid en pos demí, y haré que seáis pescadores de hombres.
1:18 Y dejando luego sus redes, le siguieron. 
1:19 Pasando de allí un poco más adelante, vio a Jacobohijo de Zebedeo, y a Juan su hermano, también ellos en la barca,que remendaban las redes. 
1:20 Y luego los llamó; y dejando a su padre Zebedeo en la barcacon los jornaleros, le siguieron. 

Un hombre que tenía un espíritu inmundo 
(Lc. 4. 31-37)

1:21 Y entraron en Capernaum; y los días de reposo, entrandoen la sinagoga, enseñaba. 
1:22 Y se admiraban de su doctrina; porque les enseñaba comoquien tiene autoridad, y no como los escribas.Mateo 7. 28-29
1:23 Pero había en la sinagoga de ellos un hombre con espírituinmundo, que dio voces, 
1:24 diciendo: ¡Ah! ¿qué tienes con nosotros, Jesúsnazareno? ¿Has venido para destruirnos? Sé quién eres,el Santo de Dios. 
1:25 Pero Jesús le reprendió, diciendo: ¡Cállate,y sal de él
1:26 Y el espíritu inmundo, sacudiéndole con violencia,y clamando a gran voz, salió de él. 
1:27 Y todos se asombraron, de tal manera que discutían entresí, diciendo: ¿Qué es esto? ¿Qué nuevadoctrina es esta, que con autoridad manda aun a los espíritus inmundos,y le obedecen? 
1:28 Y muy pronto se difundió su fama por toda la provinciaalrededor de Galilea.

Jesús sana a la suegra de Pedro 
(Mt. 8. 14-15; Lc.4. 38-39)

1:29 Al salir de la sinagoga, vinieron a casa de Simón y Andrés,con Jacobo y Juan. 
1:30 Y la suegra de Simón estaba acostada con fiebre; y en seguidale hablaron de ella. 
1:31 Entonces él se acercó, y la tomó de la manoy la levantó; e inmediatamente le dejó la fiebre, y ellales servía. 

Muchos sanados al ponerse el sol 
(Mt. 8. 16-17; Lc.4. 40-41)

1:32 Cuando llegó la noche, luego que el sol se puso, le trajerontodos los que tenían enfermedades, y a los endemoniados; 
1:33 y toda la ciudad se agolpó a la puerta. 
1:34 Y sanó a muchos que estaban enfermos de diversas enfermedades,y echó fuera muchos demonios; y no dejaba hablar a los demonios,porque le conocían. 

Jesús recorre Galilea predicando 
(Lc. 4. 42-44)

1:35 Levantándose muy de mañana, siendo aún muyoscuro, salió y se fue a un lugar desierto, y allí oraba. 
1:36 Y le buscó Simón, y los que con él estaban; 
1:37 y hallándole, le dijeron: Todos te buscan. 
1:38 El les dijo: Vamos a los lugares vecinos,para que predique también allí; porque para esto he venido.
1:39 Y predicaba en las sinagogas de ellos en toda Galilea, y echabafuera los demonios.Mateo 4. 23Mateo 9. 35

Jesús sana a un leproso 
(Mt. 8. 1-4; Lc.5. 12-16)

1:40 Vino a él un leproso, rogándole; e hincada la rodilla,le dijo: Si quieres, puedes limpiarme. 
1:41 Y Jesús, teniendo misericordia de él, extendióla mano y le tocó, y le dijo: Quiero, sélimpio. 
1:42 Y así que él hubo hablado, al instante la leprase fue de aquél, y quedó limpio. 
1:43 Entonces le encargó rigurosamente, y le despidióluego, 
1:44 y le dijo: Mira, no digas a nadie nada,sino ve, muéstrate al sacerdote, y ofrece por tu purificaciónlo que Moisés mandó,Levitico 14. 1-32para testimonio a ellos.
1:45 Pero ido él, comenzó a publicarlo mucho y a divulgarel hecho, de manera que ya Jesús no podía entrar abiertamenteen la ciudad, sino que se quedaba fuera en los lugares desiertos; y veníana él de todas partes. 

Capítulo 2

Jesús sana a un paralítico 
(Mt. 9. 1-8; Lc.5. 17-26)2:1 Entró Jesús otra vez en Capernaum después de algunosdías; y se oyó que estaba en casa. 
2:2 E inmediatamente se juntaron muchos, de manera que ya no cabíanni aun a la puerta; y les predicaba la palabra. 
2:3 Entonces vinieron a él unos trayendo un paralítico,que era cargado por cuatro. 
2:4 Y como no podían acercarse a él a causa de la multitud,descubrieron el techo de donde estaba, y haciendo una abertura, bajaronel lecho en que yacía el paralítico.
2:5 Al ver Jesús la fe de ellos, dijo al paralítico:Hijo,tus pecados te son perdonados. 
2:6 Estaban allí sentados algunos de los escribas, los cualescavilaban en sus corazones: 
2:7 ¿Por qué habla éste así? Blasfemiasdice. ¿Quién puede perdonar pecados, sino sólo Dios? 
2:8 Y conociendo luego Jesús en su espíritu que cavilabande esta manera dentro de sí mismos, les dijo: ¿Porqué caviláis así en vuestros corazones? 
2:9 ¿Qué es más fácil,decir al paralítico: Tus pecados te son perdonados, o decirle: Levántate,toma tu lecho y anda? 
2:10 Pues para que sepáis que el Hijodel Hombre tiene potestad en la tierra para perdonar pecados (dijoal paralítico): 
2:11 A ti te digo: Levántate, toma tulecho, y vete a tu casa.
2:12 Entonces él se levantó en seguida, y tomando sulecho, salió delante de todos, de manera que todos se asombraron,y glorificaron a Dios, diciendo: Nunca hemos visto tal cosa. 

Llamamiento de Leví 
(Mt. 9. 9-13; Lc.5. 27-32)

2:13 Después volvió a salir al mar; y toda la gente veníaa él, y les enseñaba. 
2:14 Y al pasar, vio a Leví hijo de Alfeo, sentado al bancode los tributos públicos, y le dijo: Sígueme.Y levantándose, le siguió. 
2:15 Aconteció que estando Jesús a la mesa en casa deél, muchos publicanos y pecadores estaban también a la mesajuntamente con Jesús y sus discípulos; porque habíamuchos que le habían seguido. 
2:16 Y los escribas y los fariseos, viéndole comer con los publicanosy con los pecadores, dijeron a los discípulos: ¿Quées esto, que él come y bebe con los publicanos y pecadores? 
2:17 Al oír esto Jesús, les dijo: Lossanos no tienen necesidad de médico, sino los enfermos. No he venidoa llamar a justos, sino a pecadores. 

La pregunta sobre el ayuno 
(Mt. 9. 14-17; Lc.5. 33-39)

2:18 Y los discípulos de Juan y los de los fariseos ayunaban;y vinieron, y le dijeron: ¿Por qué los discípulosde Juan y los de los fariseos ayunan, y tus discípulos no ayunan? 
2:19 Jesús les dijo: ¿Acaso puedenlos que están de bodas ayunar mientras está con ellos elesposo? Entre tanto que tienen consigo al esposo, no pueden ayunar. 
2:20 Pero vendrán días cuando elesposo les será quitado, y entonces en aquellos días ayunarán. 
2:21 Nadie pone remiendo de paño nuevoen vestido viejo; de otra manera, el mismo remiendo nuevo tira de lo viejo,y se hace peor la rotura. 
2:22 Y nadie echa vino nuevo en odres viejos;de otra manera, el vino nuevo rompe los odres, y el vino se derrama, ylos odres se pierden; pero el vino nuevo en odres nuevos se ha de echar.

Los discípulos recogen espigas en el día de reposo 
(Mt. 12. 1-8; Lc.6. 1-5

2:23 Aconteció que al pasar él por los sembrados un díade reposo, sus discípulos, andando, comenzaron a arrancar espigas.Dueteronomio 23. 25
2:24 Entonces los fariseos le dijeron: Mira, ¿por quéhacen en el día de reposo lo que no es lícito? 
2:25 Pero él les dijo: ¿Nunca leísteislo que hizo David cuando tuvo necesidad, y sintió hambre, ély los que con él estaban; 
2:26 cómo entró en la casa de Dios,siendo Abiatar sumo sacerdote, y comió los panes de la proposición,de los cuales no es lícito comer sino a los sacerdotes,Levitico 24. 9y aun dio a los que con él estaban?1 Samuel 21. 1-6
2:27 También les dijo: El día dereposo fue hecho por causa del hombre, y no el hombre por causa del díade reposo. 
2:28 Por tanto, el Hijo del Hombre es Señoraun del día de reposo.

Capítulo 3

El hombre de la mano seca 
(Mt. 12. 9-14; Lc.6. 6-11)3:1 Otra vez entró Jesús en la sinagoga; y había allíun hombre que tenía seca una mano. 
3:2 Y le acechaban para ver si en el día de reposo le sanaría,a fin de poder acusarle. 
3:3 Entonces dijo al hombre que tenía la mano seca: Levántatey ponte en medio.
3:4 Y les dijo: ¿Es lícito en losdías de reposo hacer bien, o hacer mal; salvar la vida, o quitarla?Pero ellos callaban. 
3:5 Entonces, mirándolos alrededor con enojo, entristecido porla dureza de sus corazones, dijo al hombre: Extiendetu mano. Y él la extendió, y la mano le fue restauradasana. 
3:6 Y salidos los fariseos, tomaron consejo con los herodianos contraél para destruirle. 

La multitud a la orilla del mar 

3:7 Mas Jesús se retiró al mar con sus discípulos,y le siguió gran multitud de Galilea. Y de Judea, 
3:8 de Jerusalén, de Idumea, del otro lado del Jordán,y de los alrededores de Tiro y de Sidón, oyendo cuán grandescosas hacía, grandes multitudes vinieron a él. 
3:9 Y dijo a sus discípulos que le tuviesen siempre lista labarca, a causa del gentío, para que no le oprimiesen. 
3:10 Porque había sanado a muchos; de manera que por tocarle,cuantos tenían plagas caían sobre él.Marcos 4. 1Lucas 5. 1-3
3:11 Y los espíritus inmundos, al verle, se postraban delantede él, y daban voces, diciendo: Tú eres el Hijo de Dios. 
3:12 Mas él les reprendía mucho para que no le descubriesen. 

Elección de los doce apóstoles 
(Mt. 10. 1-4; Lc.6. 12-16)

3:13 Después subió al monte, y llamó a sía los que él quiso; y vinieron a él. 
3:14 Y estableció a doce, para que estuviesen con él,y para enviarlos a predicar, 
3:15 y que tuviesen autoridad para sanar enfermedades y para echarfuera demonios: 
3:16 a Simón, a quien puso por sobrenombre Pedro; 
3:17 a Jacobo hijo de Zebedeo, y a Juan hermano de Jacobo, a quienesapellidó Boanerges, esto es, Hijos del trueno; 
3:18 a Andrés, Felipe, Bartolomé, Mateo, Tomás,Jacobo hijo de Alfeo, Tadeo, Simón el cananista, 
3:19 y Judas Iscariote, el que le entregó. Y vinieron a casa. 

La blasfemia contra el Espíritu Santo 
(Mt. 12. 22-32; Lc.11. 14-23

3:20 Y se agolpó de nuevo la gente, de modo que ellos ni aunpodían comer pan. 
3:21 Cuando lo oyeron los suyos, vinieron para prenderle; porque decían:Está fuera de sí. 
3:22 Pero los escribas que habían venido de Jerusaléndecían que tenía a Beelzebú, y que por el príncipede los demonios echaba fuera los demonios.Mateo 9. 34Mateo 10. 25
3:23 Y habiéndolos llamado, les decía en parábolas:¿Cómopuede Satanás echar fuera a Satanás?
3:24 Si un reino está dividido contrasí mismo, tal reino no puede permanecer. 
3:25 Y si una casa está dividida contrasí misma, tal casa no puede permanecer. 
3:26 Y si Satanás se levanta contra símismo, y se divide, no puede permanecer, sino que ha llegado su fin. 
3:27 Ninguno puede entrar en la casa de un hombrefuerte y saquear sus bienes, si antes no le ata, y entonces podrásaquear su casa. 
3:28 De cierto os digo que todos los pecadosserán perdonados a los hijos de los hombres, y las blasfemias cualesquieraque sean; 
3:29 pero cualquiera que blasfeme contra el EspírituSanto, no tiene jamás perdón,Lucas 12. 10sino que es reo de juicio eterno. 
3:30 Porque ellos habían dicho: Tiene espíritu inmundo. 

La madre y los hermanos de Jesús 
(Mt. 12. 46-50; Lc.8. 19-21

3:31 Vienen después sus hermanos y su madre, y quedándoseafuera, enviaron a llamarle. 
3:32 Y la gente que estaba sentada alrededor de él le dijo:Tu madre y tus hermanos están afuera, y te buscan. 
3:33 El les respondió diciendo: ¿Quiénes mi madre y mis hermanos? 
3:34 Y mirando a los que estaban sentados alrededor de él, dijo:Heaquí mi madre y mis hermanos. 
3:35 Porque todo aquel que hace la voluntad deDios, ése es mi hermano, y mi hermana, y mi madre. 

Capítulo 4

Parábola del sembrador 
(Mt. 13. 1-23; Lc.8. 4-15)4:1 Otra vez comenzó Jesús a enseñar junto al mar,y se reunió alrededor de él mucha gente, tanto que entrandoen una barca, se sentó en ella en el mar;Lucas 5. 1-3y toda la gente estaba en tierra junto al mar. 
4:2 Y les enseñaba por parábolas muchas cosas, y lesdecía en su doctrina: 
4:3 Oíd: He aquí, el sembradorsalió a sembrar; 
4:4 y al sembrar, aconteció que una partecayó junto al camino, y vinieron las aves del cielo y la comieron. 
4:5 Otra parte cayó en pedregales, dondeno tenía mucha tierra; y brotó pronto, porque no teníaprofundidad de tierra. 
4:6 Pero salido el sol, se quemó; y porqueno tenía raíz, se secó. 
4:7 Otra parte cayó entre espinos; y losespinos crecieron y la ahogaron, y no dio fruto. 
4:8 Pero otra parte cayó en buena tierra,y dio fruto, pues brotó y creció, y produjo a treinta, asesenta, y a ciento por uno. 
4:9 Entonces les dijo: El que tiene oídospara oír, oiga. 
4:10 Cuando estuvo solo, los que estaban cerca de él con losdoce le preguntaron sobre la parábola. 
4:11 Y les dijo: A vosotros os es dado saberel misterio del reino de Dios; mas a los que están fuera, por parábolastodas las cosas; 
4:12 para que viendo, vean y no perciban; y oyendo,oigan y no entiendan; para que no se conviertan, y les sean perdonadoslos pecados.Isaias 6. 9-10
4:13 Y les dijo: ¿No sabéis estaparábola? ¿Cómo, pues, entenderéis todas lasparábolas? 
4:14 El sembrador es el que siembra la palabra. 
4:15 Y éstos son los de junto al camino:en quienes se siembra la palabra, pero después que la oyen, en seguidaviene Satanás, y quita la palabra que se sembró en sus corazones. 
4:16 Estos son asimismo los que fueron sembradosen pedregales: los que cuando han oído la palabra, al momento lareciben con gozo; 
4:17 pero no tienen raíz en sí,sino que son de corta duración, porque cuando viene la tribulacióno la persecución por causa de la palabra, luego tropiezan. 
4:18 Estos son los que fueron sembrados entreespinos: los que oyen la palabra, 
4:19 pero los afanes de este siglo, y el engañode las riquezas, y las codicias de otras cosas, entran y ahogan la palabra,y se hace infructuosa. 
4:20 Y éstos son los que fueron sembradosen buena tierra: los que oyen la palabra y la reciben, y dan fruto a treinta,a sesenta, y a ciento por uno. 

Nada oculto que no haya de ser manifestado 
(Lc. 8. 16-18)

4:21 También les dijo: ¿Acaso setrae la luz para ponerla debajo del almud,o debajo de la cama? ¿No es para ponerla en el candelero?Mateo 5. 15Lucas 11. 33
4:22 Porque no hay nada oculto que no haya deser manifestado; ni escondido, que no haya de salir a luz.Mateo 10. 26Lucas 12. 2
4:23 Si alguno tiene oídos para oír,oiga.
4:24 Les dijo también: Mirad lo que oís;porque con la medida con que medís, os será medido,Mateo 7. 2Lucas 6. 38y aun se os añadirá a vosotros los que oís. 
4:25 Porque al que tiene, se le dará;y al que no tiene, aun lo que tiene se le quitará.Mateo 13. 12Mateo 25. 29Lucas 19. 26

Parábola del crecimiento de la semilla 

4:26 Decía además: Así esel reino de Dios, como cuando un hombre echa semilla en la tierra; 
4:27 y duerme y se levanta, de noche y de día,y la semilla brota y crece sin que él sepa cómo. 
4:28 Porque de suyo lleva fruto la tierra, primerohierba, luego espiga, después grano lleno en la espiga; 
4:29 y cuando el fruto está maduro, enseguida se mete la hoz, porque la siega ha llegado. 

Parábola de la semilla de mostaza 
(Mt. 13. 31-32; Lc.13. 18-19

4:30 Decía también: ¿A quéharemos semejante el reino de Dios, o con qué parábola locompararemos? 
4:31 Es como el grano de mostaza, que cuandose siembra en tierra, es la más pequeña de todas las semillasque hay en la tierra; 
4:32 pero después de sembrado, crece,y se hace la mayor de todas las hortalizas, y echa grandes ramas, de talmanera que las aves del cielo pueden morar bajo su sombra. 

El uso que Jesús hace de las parábolas 
(Mt. 13. 34-35)

4:33 Con muchas parábolas como estas les hablaba la palabra,conforme a lo que podían oír. 
4:34 Y sin parábolas no les hablaba; aunque a sus discípulosen particular les declaraba todo. 

Jesús calma la tempestad 
(Mt. 8. 23-27; Lc.8. 22-25

4:35 Aquel día, cuando llegó la noche, les dijo: Pasemosal otro lado
4:36 Y despidiendo a la multitud, le tomaron como estaba, en la barca;y había también con él otras barcas. 
4:37 Pero se levantó una gran tempestad de viento, y echabalas olas en la barca, de tal manera que ya se anegaba. 
4:38 Y él estaba en la popa, durmiendo sobre un cabezal; y ledespertaron, y le dijeron: Maestro, ¿no tienes cuidado que perecemos? 
4:39 Y levantándose, reprendió al viento, y dijo al mar:Calla,enmudece. Y cesó el viento, y se hizo grande bonanza. 
4:40 Y les dijo: ¿Por qué estáisasí amedrentados? ¿Cómo no tenéis fe?
4:41 Entonces temieron con gran temor, y se decían el uno alotro: ¿Quién es éste, que aun el viento y el mar leobedecen? 

Capítulo 5

El endemoniado gadareno 
(Mt. 8. 28-34; Lc.8. 26-39)5:1 Vinieron al otro lado del mar, a la región de los gadarenos. 
5:2 Y cuando salió él de la barca, en seguida vino asu encuentro, de los sepulcros, un hombre con un espíritu inmundo, 
5:3 que tenía su morada en los sepulcros, y nadie podíaatarle, ni aun con cadenas. 
5:4 Porque muchas veces había sido atado con grillos y cadenas,mas las cadenas habían sido hechas pedazos por él, y desmenuzadoslos grillos; y nadie le podía dominar. 
5:5 Y siempre, de día y de noche, andaba dando voces en losmontes y en los sepulcros, e hiriéndose con piedras. 
5:6 Cuando vio, pues, a Jesús de lejos, corrió, y searrodilló ante él. 
5:7 Y clamando a gran voz, dijo: ¿Qué tienes conmigo,Jesús, Hijo del Dios Altísimo? Te conjuro por Dios que nome atormentes. 
5:8 Porque le decía: Sal de este hombre,espíritu inmundo.
5:9 Y le preguntó: ¿Cómote llamas? Y respondió diciendo: Legión me llamo;porque somos muchos. 
5:10 Y le rogaba mucho que no los enviase fuera de aquella región. 
5:11 Estaba allí cerca del monte un gran hato de cerdos paciendo. 
5:12 Y le rogaron todos los demonios, diciendo: Envíanos a loscerdos para que entremos en ellos. 
5:13 Y luego Jesús les dio permiso. Y saliendo aquellos espíritusinmundos, entraron en los cerdos, los cuales eran como dos mil; y el hatose precipitó en el mar por un despeñadero, y en el mar seahogaron. 
5:14 Y los que apacentaban los cerdos huyeron, y dieron aviso en laciudad y en los campos. Y salieron a ver qué era aquello que habíasucedido. 
5:15 Vienen a Jesús, y ven al que había sido atormentadodel demonio, y que había tenido la legión, sentado, vestidoy en su juicio cabal; y tuvieron miedo. 
5:16 Y les contaron los que lo habían visto, cómo lehabía acontecido al que había tenido el demonio, y lo delos cerdos. 
5:17 Y comenzaron a rogarle que se fuera de sus contornos. 
5:18 Al entrar él en la barca, el que había estado endemoniadole rogaba que le dejase estar con él. 
5:19 Mas Jesús no se lo permitió, sino que le dijo: Vetea tu casa, a los tuyos, y cuéntales cuán grandes cosas elSeñor ha hecho contigo, y cómo ha tenido misericordia deti.
5:20 Y se fue, y comenzó a publicar en Decápolis cuángrandes cosas había hecho Jesús con él; y todos semaravillaban. 

La hija de Jairo, y la mujer que tocó el manto de Jesús 
(Mt. 9. 18-26; Lc.8. 40-56

5:21 Pasando otra vez Jesús en una barca a la otra orilla, sereunió alrededor de él una gran multitud; y él estabajunto al mar. 
5:22 Y vino uno de los principales de la sinagoga, llamado Jairo; yluego que le vio, se postró a sus pies, 
5:23 y le rogaba mucho, diciendo: Mi hija está agonizando; veny pon las manos sobre ella para que sea salva, y vivirá. 
5:24 Fue, pues, con él; y le seguía una gran multitud,y le apretaban. 
5:25 Pero una mujer que desde hacía doce años padecíade flujo de sangre, 
5:26 y había sufrido mucho de muchos médicos, y gastadotodo lo que tenía, y nada había aprovechado, antes le ibapeor, 
5:27 cuando oyó hablar de Jesús, vino por detrásentre la multitud, y tocó su manto. 
5:28 Porque decía: Si tocare tan solamente su manto, serésalva. 
5:29 Y en seguida la fuente de su sangre se secó; y sintióen el cuerpo que estaba sana de aquel azote. 
5:30 Luego Jesús, conociendo en sí mismo el poder quehabía salido de él, volviéndose a la multitud, dijo:¿Quiénha tocado mis vestidos?
5:31 Sus discípulos le dijeron: Ves que la multitud te aprieta,y dices: ¿Quién me ha tocado? 
5:32 Pero él miraba alrededor para ver quién habíahecho esto. 
5:33 Entonces la mujer, temiendo y temblando, sabiendo lo que en ellahabía sido hecho, vino y se postró delante de él,y le dijo toda la verdad. 
5:34 Y él le dijo: Hija, tu fe te ha hechosalva; vé en paz, y queda sana de tu azote.
5:35 Mientras él aún hablaba, vinieron de casa del principalde la sinagoga, diciendo: Tu hija ha muerto; ¿para qué molestasmás al Maestro? 
5:36 Pero Jesús, luego que oyó lo que se decía,dijo al principal de la sinagoga: No temas, creesolamente.
5:37 Y no permitió que le siguiese nadie sino Pedro, Jacobo,y Juan hermano de Jacobo. 
5:38 Y vino a casa del principal de la sinagoga, y vio el alborotoy a los que lloraban y lamentaban mucho. 
5:39 Y entrando, les dijo: ¿Por quéalborotáis y lloráis? La niña no está muerta,sino duerme. 
5:40 Y se burlaban de él. Mas él, echando fuera a todos,tomó al padre y a la madre de la niña, y a los que estabancon él, y entró donde estaba la niña. 
5:41 Y tomando la mano de la niña, le dijo: Talitacumi; que traducido es: Niña, a ti te digo, levántate. 
5:42 Y luego la niña se levantó y andaba, pues teníadoce años. Y se espantaron grandemente. 
5:43 Pero él les mandó mucho que nadie lo supiese, ydijo que se le diese de comer. 

Capítulo 6

Jesús en Nazaret 
(Mt. 13. 53-58; Lc.4. 16-30)6:1 Salió Jesús de allí y vino a su tierra, y le seguíansus discípulos. 
6:2 Y llegado el día de reposo, comenzó a enseñaren la sinagoga; y muchos, oyéndole, se admiraban, y decían:¿De dónde tiene éste estas cosas? ¿Y quésabiduría es esta que le es dada, y estos milagros que por sus manosson hechos? 
6:3 ¿No es éste el carpintero, hijo de María,hermano de Jacobo, de José, de Judas y de Simón? ¿Noestán también aquí con nosotros sus hermanas? Y seescandalizaban de él. 
6:4 Mas Jesús les decía: No hayprofeta sin honra sino en su propia tierra,Juan 4. 44y entre sus parientes, y en su casa. 
6:5 Y no pudo hacer allí ningún milagro, salvo que sanóa unos pocos enfermos, poniendo sobre ellos las manos. 
6:6 Y estaba asombrado de la incredulidad de ellos. Y recorríalas aldeas de alrededor, enseñando. 

Misión de los doce discípulos 
(Mt. 10. 5-15; Lc.9. 1-6)

6:7 Después llamó a los doce, y comenzó a enviarlosde dos en dos; y les dio autoridad sobre los espíritus inmundos. 
6:8 Y les mandóLucas 10. 4-11que no llevasen nada para el camino, sino solamente bordón; ni alforja,ni pan, ni dinero en el cinto, 
6:9 sino que calzasen sandalias, y no vistiesen dos túnicas. 
6:10 Y les dijo: Dondequieraque entréis en una casa, posad en ella hasta que salgáisde aquel lugar. 
6:11 Y si en algún lugar no os recibierenni os oyeren, salid de allí, y sacudid el polvo que estádebajo de vuestros pies, para testimonio a ellos.Hechos 13. 51De cierto os digo que en el día del juicio, será mástolerable el castigo para los de Sodoma y Gomorra, que para aquella ciudad.
6:12 Y saliendo, predicaban que los hombres se arrepintiesen. 
6:13 Y echaban fuera muchos demonios, y ungían con aceite amuchos enfermos, y los sanaban.Santiago 5. 14

Muerte de Juan el Bautista 
(Mt. 14. 1-12; Lc.9. 7-9)

6:14 Oyó el rey Herodes la fama de Jesús, porque su nombrese había hecho notorio; y dijo: Juan el Bautista ha resucitado delos muertos, y por eso actúan en él estos poderes. 
6:15 Otros decían: Es Elías. Y otros decían: Esun profeta, o alguno de los profetas.Mateo 16. 14Marcos 8. 28Lucas 9. 19
6:16 Al oír esto Herodes, dijo: Este es Juan, el que yo decapité,que ha resucitado de los muertos. 
6:17 Porque el mismo Herodes había enviado y prendido a Juan,y le había encadenado en la cárcel por causa de Herodías,mujer de Felipe su hermano; pues la había tomado por mujer. 
6:18 Porque Juan decía a Herodes: No te es lícito tenerla mujer de tu hermano.Lucas 3. 19-20
6:19 Pero Herodías le acechaba, y deseaba matarle, y no podía; 
6:20 porque Herodes temía a Juan, sabiendo que era varónjusto y santo, y le guardaba a salvo; y oyéndole, se quedaba muyperplejo, pero le escuchaba de buena gana. 
6:21 Pero venido un día oportuno, en que Herodes, en la fiestade su cumpleaños, daba una cena a sus príncipes y tribunosy a los principales de Galilea, 
6:22 entrando la hija de Herodías, danzó, y agradóa Herodes y a los que estaban con él a la mesa; y el rey dijo ala muchacha: Pídeme lo que quieras, y yo te lo daré. 
6:23 Y le juró: Todo lo que me pidas te daré, hasta lamitad de mi reino. 
6:24 Saliendo ella, dijo a su madre: ¿Qué pediré?Y ella le dijo: La cabeza de Juan el Bautista. 
6:25 Entonces ella entró prontamente al rey, y pidiódiciendo: Quiero que ahora mismo me des en un plato la cabeza de Juan elBautista. 
6:26 Y el rey se entristeció mucho; pero a causa del juramento,y de los que estaban con él a la mesa, no quiso desecharla. 
6:27 Y en seguida el rey, enviando a uno de la guardia, mandóque fuese traída la cabeza de Juan. 
6:28 El guarda fue, le decapitó en la cárcel, y trajosu cabeza en un plato y la dio a la muchacha, y la muchacha la dio a sumadre. 
6:29 Cuando oyeron esto sus discípulos, vinieron y tomaron sucuerpo, y lo pusieron en un sepulcro. 

Alimentación de los cinco mil 
(Mt. 14. 13-21; Lc.9. 10-17; Jn. 6. 1-14

6:30 Entonces los apóstoles se juntaron con Jesús, y lecontaron todo lo que habían hecho, y lo que habían enseñado. 
6:31 El les dijo: Venid vosotros aparte a unlugar desierto, y descansad un poco. Porque eran muchos los queiban y venían, de manera que ni aun tenían tiempo para comer. 
6:32 Y se fueron solos en una barca a un lugar desierto. 
6:33 Pero muchos los vieron ir, y le reconocieron; y muchos fueronallá a pie desde las ciudades, y llegaron antes que ellos, y sejuntaron a él. 
6:34 Y salió Jesús y vio una gran multitud, y tuvo compasiónde ellos, porque eran como ovejas que no tenían pastor;1 Reyes 22. 172 Cronicas 18. 16Zacarias 10. 2Mateo 9. 36ycomenzó a enseñarles muchas cosas. 
6:35 Cuando ya era muy avanzada la hora, sus discípulos se acercarona él, diciendo: El lugar es desierto, y la hora ya muy avanzada. 
6:36 Despídelos para que vayan a los campos y aldeas de alrededor,y compren pan, pues no tienen qué comer. 
6:37 Respondiendo él, les dijo: Dadlesvosotros de comer. Ellos le dijeron: ¿Que vayamos y compremospan por doscientos denarios,y les demos de comer? 
6:38 El les dijo: ¿Cuántos panestenéis? Id y vedlo. Y al saberlo, dijeron: Cinco, y dos peces. 
6:39 Y les mandó que hiciesen recostar a todos por grupos sobrela hierba verde. 
6:40 Y se recostaron por grupos, de ciento en ciento, y de cincuentaen cincuenta. 
6:41 Entonces tomó los cinco panes y los dos peces, y levantandolos ojos al cielo, bendijo, y partió los panes, y dio a sus discípulospara que los pusiesen delante; y repartió los dos peces entre todos. 
6:42 Y comieron todos, y se saciaron. 
6:43 Y recogieron de los pedazos doce cestas llenas, y de lo que sobróde los peces. 
6:44 Y los que comieron eran cinco mil hombres. 

Jesús anda sobre el mar 
(Mt. 14. 22-27; Jn.6. 15-21

6:45 En seguida hizo a sus discípulos entrar en la barca e irdelante de él a Betsaida, en la otra ribera, entre tanto que éldespedía a la multitud. 
6:46 Y después que los hubo despedido, se fue al monte a orar; 
6:47 y al venir la noche, la barca estaba en medio del mar, y élsolo en tierra. 
6:48 Y viéndoles remar con gran fatiga, porque el viento lesera contrario, cerca de la cuarta vigilia de la noche vino a ellos andandosobre el mar, y quería adelantárseles. 
6:49 Viéndole ellos andar sobre el mar, pensaron que era unfantasma, y gritaron; 
6:50 porque todos le veían, y se turbaron. Pero en seguida hablócon ellos, y les dijo: ¡Tened ánimo;yo soy, no temáis! 
6:51 Y subió a ellos en la barca, y se calmó el viento;y ellos se asombraron en gran manera, y se maravillaban. 
6:52 Porque aún no habían entendido lo de los panes,por cuanto estaban endurecidos sus corazones. 

Jesús sana a los enfermos en Genesaret 
(Mt. 14. 34-36) 

6:53 Terminada la travesía, vinieron a tierra de Genesaret, yarribaron a la orilla. 
6:54 Y saliendo ellos de la barca, en seguida la gente le conoció. 
6:55 Y recorriendo toda la tierra de alrededor, comenzaron a traerde todas partes enfermos en lechos, a donde oían que estaba. 
6:56 Y dondequiera que entraba, en aldeas, ciudades o campos, poníanen las calles a los que estaban enfermos, y le rogaban que les dejase tocarsiquiera el borde de su manto; y todos los que le tocaban quedaban sanos. 

Capítulo 7

Lo que contamina al hombre 
(Mt. 15. 1-20)7:1 Se juntaron a Jesús los fariseos, y algunos de los escribas,que habían venido de Jerusalén; 
7:2 los cuales, viendo a algunos de los discípulos de Jesúscomer pan con manos inmundas, esto es, no lavadas, los condenaban. 
7:3 Porque los fariseos y todos los judíos, aferrándosea la tradición de los ancianos, si muchas veces no se lavan lasmanos, no comen. 
7:4 Y volviendo de la plaza, si no se lavan, no comen. Y otras muchascosas hay que tomaron para guardar, como los lavamientos de los vasos debeber, y de los jarros, y de los utensilios de metal, y de los lechos. 
7:5 Le preguntaron, pues, los fariseos y los escribas: ¿Porqué tus discípulos no andan conforme a la tradiciónde los ancianos, sino que comen pan con manos inmundas? 
7:6 Respondiendo él, les dijo: Hipócritas,bien profetizó de vosotros Isaías, como está escrito: 
Este pueblo de labios me honra, 
Mas su corazón está lejos demí. 
7:7    Pues en vano me honran, 
Enseñando como doctrinas mandamientosde hombres.Isaias 29. 13
7:8 Porque dejando el mandamiento de Dios, osaferráis a la tradición de los hombres: los lavamientos delos jarros y de los vasos de beber; y hacéis otras muchas cosassemejantes. 
7:9 Les decía también: Bien invalidáisel mandamiento de Dios para guardar vuestra tradición. 
7:10 Porque Moisés dijo: Honra a tu padrey a tu madre;Exodo 20. 12Deuteronomio 5. 16y: El que maldiga al padre o a la madre, muera irremisiblemente.Exodo 21. 17Levitico 20. 9
7:11 Pero vosotros decís: Basta que digaun hombre al padre o a la madre: Es Corbán (que quiere decir, miofrenda a Dios) todo aquello con que pudiera ayudarte, 
7:12 y no le dejáis hacer más porsu padre o por su madre, 
7:13 invalidando la palabra de Dios con vuestratradición que habéis transmitido. Y muchas cosas hacéissemejantes a estas. 
7:14 Y llamando a sí a toda la multitud, les dijo: Oídmetodos, y entended: 
7:15 Nada hay fuera del hombre que entre en él,que le pueda contaminar; pero lo que sale de él, eso es lo que contaminaal hombre. 
7:16 Si alguno tiene oídos para oír,oiga. 
7:17 Cuando se alejó de la multitud y entró en casa,le preguntaron sus discípulos sobre la parábola. 
7:18 El les dijo: ¿También vosotrosestáis así sin entendimiento? ¿No entendéisque todo lo de fuera que entra en el hombre, no le puede contaminar, 
7:19 porque no entra en su corazón, sinoen el vientre, y sale a la letrina? Esto decía, haciendolimpios todos los alimentos. 
7:20 Pero decía, que lo que del hombresale, eso contamina al hombre. 
7:21 Porque de dentro, del corazón delos hombres, salen los malos pensamientos, los adulterios, las fornicaciones,los homicidios, 
7:22 los hurtos, las avaricias, las maldades,el engaño, la lascivia, la envidia, la maledicencia, la soberbia,la insensatez. 
7:23 Todas estas maldades de dentro salen, ycontaminan al hombre.

La fe de la mujer sirofenicia 
(Mt. 15. 21-28)

7:24 Levantándose de allí, se fue a la región deTiro y de Sidón; y entrando en una casa, no quiso que nadie lo supiese;pero no pudo esconderse. 
7:25 Porque una mujer, cuya hija tenía un espíritu inmundo,luego que oyó de él, vino y se postró a sus pies. 
7:26 La mujer era griega, y sirofenicia de nación; y le rogabaque echase fuera de su hija al demonio. 
7:27 Pero Jesús le dijo: Deja primeroque se sacien los hijos, porque no está bien tomar el pan de loshijos y echarlo a los perrillos.
7:28 Respondió ella y le dijo: Sí, Señor; peroaun los perrillos, debajo de la mesa, comen de las migajas de los hijos. 
7:29 Entonces le dijo: Por esta palabra, ve;el demonio ha salido de tu hija.
7:30 Y cuando llegó ella a su casa, halló que el demoniohabía salido, y a la hija acostada en la cama. 

Jesús sana a un sordomudo 

7:31 Volviendo a salir de la región de Tiro, vino por Sidónal mar de Galilea, pasando por la región de Decápolis. 
7:32 Y le trajeron un sordo y tartamudo, y le rogaron que le pusierala mano encima. 
7:33 Y tomándole aparte de la gente, metió los dedosen las orejas de él, y escupiendo, tocó su lengua; 
7:34 y levantando los ojos al cielo, gimió, y le dijo: Efata,es decir: Sé abierto. 
7:35 Al momento fueron abiertos sus oídos, y se desatóla ligadura de su lengua, y hablaba bien. 
7:36 Y les mandó que no lo dijesen a nadie; pero cuanto másles mandaba, tanto más y más lo divulgaban. 
7:37 Y en gran manera se maravillaban, diciendo: bien lo ha hecho todo;hace a los sordos oír, y a los mudos hablar. 

Capítulo 8

Alimentación de los cuatro mil 
(Mt. 15. 32-39)8:1 En aquellos días, como había una gran multitud, y notenían qué comer, Jesús llamó a sus discípulos,y les dijo: 
8:2 Tengo compasión de la gente, porqueya hace tres días que están conmigo, y no tienen quécomer; 
8:3 y si los enviare en ayunas a sus casas, sedesmayarán en el camino, pues algunos de ellos han venido de lejos. 
8:4 Sus discípulos le respondieron: ¿De dóndepodrá alguien saciar de pan a éstos aquí en el desierto? 
8:5 El les preguntó: ¿Cuántospanes tenéis? Ellos dijeron: Siete. 
8:6 Entonces mandó a la multitud que se recostase en tierra;y tomando los siete panes, habiendo dado gracias, los partió, ydio a sus discípulos para que los pusiesen delante; y los pusierondelante de la multitud. 
8:7 Tenían también unos pocos pececillos; y los bendijo,y mandó que también los pusiesen delante. 
8:8 Y comieron, y se saciaron; y recogieron de los pedazos que habíansobrado, siete canastas. 
8:9 Eran los que comieron, como cuatro mil; y los despidió. 
8:10 Y luego entrando en la barca con sus discípulos, vino ala región de Dalmanuta. 

La demanda de una señal 
(Mt. 16. 1-4; Lc.12. 54-56

8:11 Vinieron entonces los fariseos y comenzaron a discutir con él,pidiéndole señal del cielo,Mateo 12. 38Lucas 11. 16para tentarle. 
8:12 Y gimiendo en su espíritu, dijo: ¿Porqué pide señal esta generación?Mateo 12. 39Lucas 11. 29De cierto os digo que no se dará señal a esta generación. 
8:13 Y dejándolos, volvió a entrar en la barca, y sefue a la otra ribera. 

La levadura de los fariseos 
(Mt. 16. 5-12) 

8:14 Habían olvidado de traer pan, y no tenían sino unpan consigo en la barca. 
8:15 Y él les mandó, diciendo: Mirad,guardaos de la levadura de los fariseos,Lucas 12. 1y de la levadura de Herodes. 
8:16 Y discutían entre sí, diciendo: Es porque no trajimospan. 
8:17 Y entendiéndolo Jesús, les dijo: ¿Quédiscutís, porque no tenéis pan? ¿No entendéisni comprendéis? ¿Aún tenéis endurecido vuestrocorazón? 
8:18 ¿Teniendo ojos no veis, y teniendooídos no oís?Isaias 6. 9-10Jeremias 5. 21Ezequiel 12. 2¿Y no recordáis? 
8:19 Cuando partí los cinco panes entrecinco mil, ¿cuántas cestas llenas de los pedazos recogisteis?Yellos dijeron: Doce. 
8:20 Y cuando los siete panes entre cuatro mil,¿cuántas canastas llenas de los pedazos recogisteis?Yellos dijeron: Siete. 
8:21 Y les dijo: ¿Cómo aúnno entendéis?

Un ciego sanado en Betsaida 

8:22 Vino luego a Betsaida; y le trajeron un ciego, y le rogaron quele tocase. 
8:23 Entonces, tomando la mano del ciego, le sacó fuera de laaldea; y escupiendo en sus ojos, le puso las manos encima, y le preguntósi veía algo. 
8:24 El, mirando, dijo: Veo los hombres como árboles, pero losveo que andan. 
8:25 Luego le puso otra vez las manos sobre los ojos, y le hizo quemirase; y fue restablecido, y vio de lejos y claramente a todos. 
8:26 Y lo envió a su casa, diciendo: Noentres en la aldea, ni lo digas a nadie en la aldea.

La confesión de Pedro 
(Mt. 16. 13-20; Lc.9. 18-21)

8:27 Salieron Jesús y sus discípulos por las aldeas deCesarea de Filipo. Y en el camino preguntó a sus discípulos,diciéndoles: ¿Quién dicen loshombres que soy yo?
8:28 Ellos respondieron: Unos, Juan el Bautista; otros, Elías;y otros, alguno de los profetas.Marcos 6. 14-15Lucas 9. 7-8
8:29 Entonces él les dijo: Y vosotros,¿quién decís que soy? Respondiendo Pedro, ledijo: Tú eres el Cristo.Juan 6. 68-69
8:30 Pero él les mandó que no dijesen esto de éla ninguno. 

Jesús anuncia su muerte 
(Mt. 16. 21-28; Lc.9. 22-27

8:31 Y comenzó a enseñarles que le era necesario al Hijodel Hombre padecer mucho, y ser desechado por los ancianos, por los principalessacerdotes y por los escribas, y ser muerto, y resucitar despuésde tres días. 
8:32 Esto les decía claramente. Entonces Pedro le tomóaparte y comenzó a reconvenirle. 
8:33 Pero él, volviéndose y mirando a los discípulos,reprendió a Pedro, diciendo: ¡Quítatede delante de mí, Satanás! porque no pones la mira en lascosas de Dios, sino en las de los hombres. 
8:34 Y llamando a la gente y a sus discípulos, les dijo: Sialguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo,y tome su cruz, y sígame.Mateo 10. 38Lucas 14. 27
8:35 Porque todo el que quiera salvar su vida,la perderá; y todo el que pierda su vida por causa de míy del evangelio, la salvará.Mateo 10. 39Lucas 17. 33Juan 12. 25
8:36 Porque ¿qué aprovecharáal hombre si ganare todo el mundo, y perdiere su alma? 
8:37 ¿O qué recompensa daráel hombre por su alma? 
8:38 Porque el que se avergonzare de míy de mis palabras en esta generación adúltera y pecadora,el Hijo del Hombre se avergonzará también de él, cuandovenga en la gloria de su Padre con los santos ángeles. 

Capítulo 9

9:1 También les dijo: Decierto os digo que hay algunos de los que están aquí, queno gustarán la muerte hasta que hayan visto el reino de Dios venidocon poder.La transfiguración 
(Mt. 17. 1-13; Lc.9. 28-36)

9:2 Seis días después, Jesús tomó a Pedro,a Jacobo y a Juan, y los llevó aparte solos a un monte alto; y setransfiguró delante de ellos.2 Pedro 1. 17-18
9:3 Y sus vestidos se volvieron resplandecientes, muy blancos, comola nieve, tanto que ningún lavador en la tierra los puede hacertan blancos. 
9:4 Y les apareció Elías con Moisés, que hablabancon Jesús. 
9:5 Entonces Pedro dijo a Jesús: Maestro, bueno es para nosotrosque estemos aquí; y hagamos tres enramadas, una para ti, otra paraMoisés, y otra para Elías. 
9:6 Porque no sabía lo que hablaba, pues estaban espantados. 
9:7 Entonces vino una nube que les hizo sombra, y desde la nube unavoz que decía: Este es mi Hijo amado;Mateo 3. 17Marcos 1. 11Lucas 3. 22a él oíd. 
9:8 Y luego, cuando miraron, no vieron más a nadie consigo,sino a Jesús solo. 
9:9 Y descendiendo ellos del monte, les mandó que a nadie dijesenlo que habían visto, sino cuando el Hijo del Hombre hubiese resucitadode los muertos. 
9:10 Y guardaron la palabra entre sí, discutiendo quésería aquello de resucitar de los muertos. 
9:11 Y le preguntaron, diciendo: ¿Por qué dicen los escribasque es necesario que Elías venga primero?Malaquias 4. 5Mateo 11. 14
9:12 Respondiendo él, les dijo: Elíasa la verdad vendrá primero, y restaurará todas las cosas;¿y cómo está escrito del Hijo del Hombre, que padezcamucho y sea tenido en nada? 
9:13 Pero os digo que Elías ya vino, yle hicieron todo lo que quisieron, como está escrito de él. 

Jesús sana a un muchacho endemoniado 
(Mt. 17. 14-21; Lc.9. 37-43)

9:14 Cuando llegó a donde estaban los discípulos, viouna gran multitud alrededor de ellos, y escribas que disputaban con ellos. 
9:15 Y en seguida toda la gente, viéndole, se asombró,y corriendo a él, le saludaron. 
9:16 El les preguntó: ¿Quédisputáis con ellos?
9:17 Y respondiendo uno de la multitud, dijo: Maestro, traje a ti mihijo, que tiene un espíritu mudo, 
9:18 el cual, dondequiera que le toma, le sacude; y echa espumarajos,y cruje los dientes, y se va secando; y dije a tus discípulos quelo echasen fuera, y no pudieron. 
9:19 Y respondiendo él, les dijo: ¡Ohgeneración incrédula! ¿Hasta cuándo he de estarcon vosotros? ¿Hasta cuándo os he de soportar? Traédmelo.
9:20 Y se lo trajeron; y cuando el espíritu vio a Jesús,sacudió con violencia al muchacho, quien cayendo en tierra se revolcaba,echando espumarajos. 
9:21 Jesús preguntó al padre: ¿Cuántotiempo hace que le sucede esto? Y él dijo: Desde niño. 
9:22 Y muchas veces le echa en el fuego y en el agua, para matarle;pero si puedes hacer algo, ten misericordia de nosotros, y ayúdanos. 
9:23 Jesús le dijo: Si puedes creer, alque cree todo le es posible. 
9:24 E inmediatamente el padre del muchacho clamó y dijo: Creo;ayuda mi incredulidad. 
9:25 Y cuando Jesús vio que la multitud se agolpaba, reprendióal espíritu inmundo, diciéndole: Espíritumudo y sordo, yo te mando, sal de él, y no entres más enél. 
9:26 Entonces el espíritu, clamando y sacudiéndole conviolencia, salió; y él quedó como muerto, de modoque muchos decían: Está muerto. 
9:27 Pero Jesús, tomándole de la mano, le enderezó;y se levantó. 
9:28 Cuando él entró en casa, sus discípulos lepreguntaron aparte: ¿Por qué nosotros no pudimos echarlefuera? 
9:29 Y les dijo: Este género con nadapuede salir, sino con oración y ayuno.

Jesús anuncia otra vez su muerte 
(Mt. 17. 22-23; Lc.9. 43-45

9:30 Habiendo salido de allí, caminaron por Galilea; y no queríaque nadie lo supiese. 
9:31 Porque enseñaba a sus discípulos, y les decía:ElHijo del Hombre será entregado en manos de hombres, y le matarán;pero después de muerto, resucitará al tercer día. 
9:32 Pero ellos no entendían esta palabra, y tenían miedode preguntarle. 

¿Quién es el mayor? 
(Mt. 18. 1-5; Lc.9. 46-48

9:33 Y llegó a Capernaum; y cuando estuvo en casa, les preguntó:¿Quédisputabais entre vosotros en el camino?
9:34 Mas ellos callaron; porque en el camino habían disputadoentre sí, quién había de ser el mayor.Lucas 22. 24
9:35 Entonces él se sentó y llamó a los doce,y les dijo: Si alguno quiere ser el primero, seráel postrero de todos, y el servidor de todos.Mateo 20. 26-27Mateo 23. 11Marcos 10. 43-44Lucas 22. 26
9:36 Y tomó a un niño, y lo puso en medio de ellos; ytomándole en sus brazos, les dijo: 
9:37 El que reciba en mi nombre a un niñocomo este, me recibe a mí; y el que a mí me recibe, no merecibe a mí sino al que me envió.Mateo 10. 40Lucas 10. 16Juan 13. 20

El que no es contra nosotros, por nosotros es 
(Lc. 9. 49-50)

9:38 Juan le respondió diciendo: Maestro, hemos visto a uno queen tu nombre echaba fuera demonios, pero él no nos sigue; y se loprohibimos, porque no nos seguía. 
9:39 Pero Jesús dijo: No se lo prohibáis;porque ninguno hay que haga milagro en mi nombre, que luego pueda decirmal de mí. 
9:40 Porque el que no es contra nosotros, pornosotros es.Mateo 12. 30Lucas 11. 23
9:41 Y cualquiera que os diere un vaso de aguaen mi nombre, porque sois de Cristo, de cierto os digo que no perderásu recompensa.Mateo 10. 42

Ocasiones de caer 
(Mt. 18. 6-9; Lc.17. 1-2)

9:42 Cualquiera que haga tropezar a uno de estospequeñitos que creen en mí, mejor le fuera si se le ataseuna piedra de molino al cuello, y se le arrojase en el mar. 
9:43 Si tu mano te fuere ocasión de caer,córtala; mejor te es entrar en la vida manco, que teniendo dos manosir al infierno, al fuego que no puede ser apagado,Mateo 5. 30
9:44 donde el gusano de ellos no muere, y elfuego nunca se apaga. 
9:45 Y si tu pie te fuere ocasión de caer,córtalo; mejor te es entrar a la vida cojo, que teniendo dos piesser echado en el infierno, al fuego que no puede ser apagado, 
9:46 donde el gusano de ellos no muere, y elfuego nunca se apaga. 
9:47 Y si tu ojo te fuere ocasión de caer,sácalo; mejor te es entrar en el reino de Dios con un ojo, que teniendodos ojos ser echado al infierno,Mateo 5. 29
9:48 donde el gusano de ellos no muere, y elfuego nunca se apaga.Isaias 66. 24
9:49 Porque todos serán salados con fuego,y todo sacrificio será salado con sal. 
9:50 Buena es la sal; mas si la sal se hace insípida,¿con qué la sazonaréis?Mateo 5. 13Lucas 14. 34-35Tened sal en vosotros mismos; y tened paz los unos con los otros.

Capítulo 10

Jesús enseña sobre el divorcio 
(Mt. 19. 1-12; Lc.16. 18)10:1 Levantándose de allí, vino a la región de Judeay al otro lado del Jordán; y volvió el pueblo a juntarsea él, y de nuevo les enseñaba como solía. 
10:2 Y se acercaron los fariseos y le preguntaron, para tentarle, siera lícito al marido repudiar a su mujer. 
10:3 El, respondiendo, les dijo: ¿Quéos mandó Moisés?
10:4 Ellos dijeron: Moisés permitió dar carta de divorcio,y repudiarla.Deuteronomio 24. 1-4Mateo 5. 31
10:5 Y respondiendo Jesús, les dijo: Porla dureza de vuestro corazón os escribió este mandamiento; 
10:6 pero al principio de la creación,varón y hembra los hizo Dios.Genesis 1. 27Genesis 5. 2Genesis 2. 24
10:7 Por esto dejará el hombre a su padrey a su madre, y se unirá a su mujer, 
10:8 y los dos serán una sola carne; asíque no son ya más dos, sino uno. 
10:9 Por tanto, lo que Dios juntó, nolo separe el hombre.
10:10 En casa volvieron los discípulos a preguntarle de lo mismo, 
10:11 y les dijo: Cualquiera que repudia a sumujer y se casa con otra, comete adulterio contra ella; 
10:12 y si la mujer repudia a su marido y secasa con otro, comete adulterio.Mateo 5. 321 Corintios 7. 10-11

Jesús bendice a los niños 
(Mt. 19. 13-15; Lc.18. 15-17)

10:13 Y le presentaban niños para que los tocase; y los discípulosreprendían a los que los presentaban. 
10:14 Viéndolo Jesús, se indignó, y les dijo:Dejada los niños venir a mí, y no se lo impidáis; porquede los tales es el reino de Dios. 
10:15 De cierto os digo, que el que no recibael reino de Dios como un niño, no entrará en él.Mateo 18. 3
10:16 Y tomándolos en los brazos, poniendo las manos sobre ellos,los bendecía. 

El joven rico 
(Mt. 19. 16-30; Lc.18. 18-30)

10:17 Al salir él para seguir su camino, vino uno corriendo,e hincando la rodilla delante de él, le preguntó: Maestrobueno, ¿qué haré para heredar la vida eterna?
10:18 Jesús le dijo: ¿Por quéme llamas bueno? Ninguno hay bueno, sino sólo uno, Dios. 
10:19 Los mandamientos sabes: No adulteres.Exodo 20. 14Deuteronomio 5. 18No mates.Exodo 20. 13Deuteronomio 5. 17No hurtes.Exodo 20. 15Deuteronomio 5. 19No digas falso testimonio.Exodo 20. 16Deuteronomio 5. 20No defraudes. Honra a tu padre y a tu madre.Exodo 20. 12Deuteronomio 5. 16
10:20 El entonces, respondiendo, le dijo: Maestro, todo esto lo heguardado desde mi juventud. 
10:21 Entonces Jesús, mirándole, le amó, y ledijo: Una cosa te falta: anda, vende todo lo quetienes, y dalo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven,sígueme, tomando tu cruz.
10:22 Pero él, afligido por esta palabra, se fue triste, porquetenía muchas posesiones. 
10:23 Entonces Jesús, mirando alrededor, dijo a sus discípulos:¡Cuándifícilmente entrarán en el reino de Dios los que tienenriquezas! 
10:24 Los discípulos se asombraron de sus palabras; pero Jesús,respondiendo, volvió a decirles: Hijos, ¡cuándifícil les es entrar en el reino de Dios, a los que confíanen las riquezas! 
10:25 Más fácil es pasar un camellopor el ojo de una aguja, que entrar un rico en el reino de Dios. 
10:26 Ellos se asombraban aun más, diciendo entre sí:¿Quién, pues, podrá ser salvo? 
10:27 Entonces Jesús, mirándolos, dijo: Paralos hombres es imposible, mas para Dios, no; porque todas las cosas sonposibles para Dios. 
10:28 Entonces Pedro comenzó a decirle: He aquí, nosotroslo hemos dejado todo, y te hemos seguido. 
10:29 Respondió Jesús y dijo: Decierto os digo que no hay ninguno que haya dejado casa, o hermanos, o hermanas,o padre, o madre, o mujer, o hijos, o tierras, por causa de mí ydel evangelio, 
10:30 que no reciba cien veces más ahoraen este tiempo; casas, hermanos, hermanas, madres, hijos, y tierras, conpersecuciones; y en el siglo venidero la vida eterna. 
10:31 Pero muchos primeros serán postreros,y los postreros, primeros.Mateo 20. 16Lucas 13. 30

Nuevamente Jesús anuncia su muerte 
(Mt. 20. 17-19;Lc. 18. 31-34

10:32 Iban por el camino subiendo a Jerusalén; y Jesúsiba delante, y ellos se asombraron, y le seguían con miedo. Entoncesvolviendo a tomar a los doce aparte, les comenzó a decir las cosasque le habían de acontecer: 
10:33 He aquí subimos a Jerusalén,y el Hijo del Hombre será entregado a los principales sacerdotesy a los escribas, y le condenarán a muerte, y le entregarána los gentiles; 
10:34 y le escarnecerán, le azotarán,y escupirán en él, y le matarán; mas al tercer díaresucitará.

Petición de Santiago y de Juan 
(Mt. 20. 20-28) 

10:35 Entonces Jacobo y Juan, hijos de Zebedeo, se le acercaron, diciendo:Maestro, querríamos que nos hagas lo que pidiéremos. 
10:36 El les dijo: ¿Qué queréisque os haga? 
10:37 Ellos le dijeron: Concédenos que en tu gloria nos sentemosel uno a tu derecha, y el otro a tu izquierda. 
10:38 Entonces Jesús les dijo: No sabéislo que pedís. ¿Podéis beber del vaso que yo bebo,o ser bautizados con el bautismo con que yo soy bautizado?Lucas 12. 50
10:39 Ellos dijeron: Podemos. Jesús les dijo: Ala verdad, del vaso que yo bebo, beberéis, y con el bautismo conque yo soy bautizado, seréis bautizados; 
10:40 pero el sentaros a mi derecha y a mi izquierda,no es mío darlo, sino a aquellos para quienes está preparado. 
10:41 Cuando lo oyeron los diez, comenzaron a enojarse contra Jacoboy contra Juan. 
10:42 Mas Jesús, llamándolos, les dijo: Sabéisque los que son tenidos por gobernantes de las naciones se enseñoreande ellas, y sus grandes ejercen sobre ellas potestad. 
10:43 Pero no será así entre vosotros,Mateo 23. 11Marcos 9. 35Lucas 22. 26sino que el que quiera hacerse grande entre vosotros será vuestroservidor, 
10:44 y el que de vosotros quiera ser el primero,será siervo de todos. 
10:45 Porque el Hijo del Hombre no vino paraser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos. 

El ciego Bartimeo recibe la vista 
(Mt. 20. 29-34; Lc.18. 35-43

10:46 Entonces vinieron a Jericó; y al salir de Jericóél y sus discípulos y una gran multitud, Bartimeo el ciego,hijo de Timeo, estaba sentado junto al camino mendigando. 
10:47 Y oyendo que era Jesús nazareno, comenzó a darvoces y a decir: ¡Jesús, Hijo de David, ten misericordia demí! 
10:48 Y muchos le reprendían para que callase, pero élclamaba mucho más: ¡Hijo de David, ten misericordia de mí! 
10:49 Entonces Jesús, deteniéndose, mandó llamarle;y llamaron al ciego, diciéndole: Ten confianza; levántate,te llama. 
10:50 El entonces, arrojando su capa, se levantó y vino a Jesús.
10:51 Respondiendo Jesús, le dijo: ¿Quéquieres que te haga? Y el ciego le dijo: Maestro, que recobre lavista. 
10:52 Y Jesús le dijo: Vete, tu fe teha salvado. Y en seguida recobró la vista, y seguíaa Jesús en el camino. 

Capítulo 11

La entrada triunfal en Jerusalén 
(Mt. 21. 1-11; Lc.19. 28-40; Jn. 12. 12-19)11:1 Cuando se acercaban a Jerusalén, junto a Betfagé y aBetania, frente al monte de los Olivos, Jesús envió dos desus discípulos, 
11:2 y les dijo: Id a la aldea que estáenfrente de vosotros, y luego que entréis en ella, hallaréisun pollino atado, en el cual ningún hombre ha montado; desatadloy traedlo. 
11:3 Y si alguien os dijere: ¿Por quéhacéis eso? decid que el Señor lo necesita, y que luego lodevolverá.
11:4 Fueron, y hallaron el pollino atado afuera a la puerta, en elrecodo del camino, y lo desataron. 
11:5 Y unos de los que estaban allí les dijeron: ¿Quéhacéis desatando el pollino? 
11:6 Ellos entonces les dijeron como Jesús había mandado;y los dejaron. 
11:7 Y trajeron el pollino a Jesús, y echaron sobre élsus mantos, y se sentó sobre él. 
11:8 También muchos tendían sus mantos por el camino,y otros cortaban ramas de los árboles, y las tendían porel camino. 
11:9 Y los que iban delante y los que venían detrás dabanvoces, diciendo: ¡Hosanna!Salmos 118. 25¡Bendito el que viene en el nombre del Señor!Salmos 118. 26
11:10 ¡Bendito el reino de nuestro padre David que viene! ¡Hosannaen las alturas! 
11:11 Y entró Jesús en Jerusalén, y en el templo;y habiendo mirado alrededor todas las cosas, como ya anochecía,se fue a Betania con los doce. 

Maldición de la higuera estéril 
(Mt. 21. 18-19)

11:12 Al día siguiente, cuando salieron de Betania, tuvo hambre. 
11:13 Y viendo de lejos una higuera que tenía hojas, fue a versi tal vez hallaba en ella algo; pero cuando llegó a ella, nadahalló sino hojas, pues no era tiempo de higos. 
11:14 Entonces Jesús dijo a la higuera: Nuncajamás coma nadie fruto de ti. Y lo oyeron sus discípulos. 

Purificación del templo 
(Mt. 21. 12-17; Lc.19. 45-48; Jn. 2. 13-22

11:15 Vinieron, pues, a Jerusalén; y entrando Jesús enel templo, comenzó a echar fuera a los que vendían y comprabanen el templo; y volcó las mesas de los cambistas, y las sillas delos que vendían palomas; 
11:16 y no consentía que nadie atravesase el templo llevandoutensilio alguno. 
11:17 Y les enseñaba, diciendo: ¿Noestá escrito: Mi casa será llamada casa de oraciónpara todas las naciones?Isaias 56. 7Mas vosotros la habéis hecho cueva de ladrones.Jeremias 7. 11
11:18 Y lo oyeron los escribas y los principales sacerdotes, y buscabancómo matarle; porque le tenían miedo, por cuanto todo elpueblo estaba admirado de su doctrina. 
11:19 Pero al llegar la noche, Jesús salió de la ciudad. 

La higuera maldecida se seca 
(Mt. 21. 19-22) 

11:20 Y pasando por la mañana, vieron que la higuera se habíasecado desde las raíces. 
11:21 Entonces Pedro, acordándose, le dijo: Maestro, mira, lahiguera que maldijiste se ha secado. 
11:22 Respondiendo Jesús, les dijo: Tenedfe en Dios. 
11:23 Porque de cierto os digo que cualquieraque dijere a este monte: Quítate y échate en el mar, y nodudare en su corazón, sino creyere que será hecho lo quedice, lo que diga le será hecho.Mateo 17. 201 Corintios 13. 2
11:24 Por tanto, os digo que todo lo que pidiereisorando, creed que lo recibiréis, y os vendrá. 
11:25 Y cuando estéis orando, perdonad,si tenéis algo contra alguno, para que también vuestro Padreque está en los cielos os perdone a vosotros vuestras ofensas. 
11:26 Porque si vosotros no perdonáis,tampoco vuestro Padre que está en los cielos os perdonarávuestras ofensas.Mateo 6. 14-15

La autoridad de Jesús 
(Mt. 21. 23-27; Lc.20. 1-8)

11:27 Volvieron entonces a Jerusalén; y andando él porel templo, vinieron a él los principales sacerdotes, los escribasy los ancianos, 
11:28 y le dijeron: ¿Con qué autoridad haces estas cosas,y quién te dio autoridad para hacer estas cosas? 
11:29 Jesús, respondiendo, les dijo: Osharé yo también una pregunta; respondedme, y os dirécon qué autoridad hago estas cosas. 
11:30 El bautismo de Juan, ¿era del cielo,o de los hombres? Respondedme. 
11:31 Entonces ellos discutían entre sí, diciendo: Sidecimos, del cielo, dirá: ¿Por qué, pues, no le creísteis? 
11:32 ¿Y si decimos, de los hombres...? Pero temían alpueblo, pues todos tenían a Juan como un verdadero profeta. 
11:33 Así que, respondiendo, dijeron a Jesús: No sabemos.Entonces respondiendo Jesús, les dijo: Tampocoyo os digo con qué autoridad hago estas cosas.

Capítulo 12

Los labradores malvados 
(Mt. 21. 33-46;Lc. 20. 9-19)12:1 Entonces comenzó Jesús a decirles por parábolas:Unhombre plantó una viña,Isaias 5. 1-2la cercó de vallado, cavó un lagar, edificó una torre,y la arrendó a unos labradores, y se fue lejos. 
12:2 Y a su tiempo envió un siervo a loslabradores, para que recibiese de éstos del fruto de la viña. 
12:3 Mas ellos, tomándole, le golpearon,y le enviaron con las manos vacías. 
12:4 Volvió a enviarles otro siervo; peroapedreándole, le hirieron en la cabeza, y también le enviaronafrentado. 
12:5 Volvió a enviar otro, y a éstemataron; y a otros muchos, golpeando a unos y matando a otros. 
12:6 Por último, teniendo aún unhijo suyo, amado, lo envió también a ellos, diciendo: Tendránrespeto a mi hijo. 
12:7 Mas aquellos labradores dijeron entre sí:Este es el heredero; venid, matémosle, y la heredad seránuestra. 
12:8 Y tomándole, le mataron, y le echaronfuera de la viña. 
12:9 ¿Qué, pues, hará elseñor de la viña? Vendrá, y destruirá a loslabradores, y dará su viña a otros. 
12:10 ¿Ni aun esta escritura habéisleído: 
La piedra que desecharon los edificadores 
Ha venido a ser cabeza del ángulo; 
12:11 El Señor ha hecho esto, 
Y es cosa maravillosa a nuestros ojos?Salmos 118. 22-23
12:12 Y procuraban prenderle, porque entendían que decíacontra ellos aquella parábola; pero temían a la multitud,y dejándole, se fueron. 

La cuestión del tributo 
(Mt. 22. 15-22; Lc.20. 20-26)

12:13 Y le enviaron algunos de los fariseos y de los herodianos, paraque le sorprendiesen en alguna palabra. 
12:14 Viniendo ellos, le dijeron: Maestro, sabemos que eres hombreveraz, y que no te cuidas de nadie; porque no miras la apariencia de loshombres, sino que con verdad enseñas el camino de Dios. ¿Eslícito dar tributo a César, o no? ¿Daremos, o no daremos? 
12:15 Mas él, percibiendo la hipocresía de ellos, lesdijo: ¿Por qué me tentáis? Traedmela moneda para que la vea. 
12:16 Ellos se la trajeron; y les dijo: ¿Dequién es esta imagen y la inscripción? Ellos le dijeron:De César. 
12:17 Respondiendo Jesús, les dijo: Dada César lo que es de César, y a Dios lo que es de Dios.Y se maravillaron de él. 

La pregunta sobre la resurrección 
(Mt. 22. 23-33; Lc.20. 27-40)

12:18 Entonces vinieron a él los saduceos, que dicen que no hayresurrección,Hechos 23. 8y le preguntaron, diciendo: 
12:19 Maestro, Moisés nos escribióDeuteronomio 25. 5que si el hermano de alguno muriere y dejare esposa, pero no dejare hijos,que su hermano se case con ella, y levante descendencia a su hermano. 
12:20 Hubo siete hermanos; el primero tomó esposa, y muriósin dejar descendencia. 
12:21 Y el segundo se casó con ella, y murió, y tampocodejó descendencia; y el tercero, de la misma manera. 
12:22 Y así los siete, y no dejaron descendencia; y despuésde todos murió también la mujer. 
12:23 En la resurrección, pues, cuando resuciten, ¿decuál de ellos será ella mujer, ya que los siete la tuvieronpor mujer? 
12:24 Entonces respondiendo Jesús, les dijo: ¿Noerráis por esto, porque ignoráis las Escrituras, y el poderde Dios? 
12:25 Porque cuando resuciten de los muertos,ni se casarán ni se darán en casamiento, sino seráncomo los ángeles que están en los cielos. 
12:26 Pero respecto a que los muertos resucitan,¿no habéis leído en el libro de Moisés cómole habló Dios en la zarza, diciendo: Yo soy el Dios de Abraham,el Dios de Isaac y el Dios de Jacob?Exodo 3. 6
12:27 Dios no es Dios de muertos, sino Dios devivos; así que vosotros mucho erráis. 

El gran mandamiento 
(Mt. 22. 34-40)

12:28 Acercándose uno de los escribas, que los había oídodisputar, y sabía que les había respondido bien, le preguntó:Lucas 10. 25-28¿Cuál es el primer mandamiento de todos? 
12:29 Jesús le respondió: El primermandamiento de todos es: Oye, Israel; el Señor nuestro Dios, elSeñor uno es.
12:30 Y amarás al Señor tu Dioscon todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente y contodas tus fuerzas. Este es el principal mandamiento. 
12:31 Y el segundo es semejante: Amarása tu prójimo como a ti mismo.Levitico 19. 18No hay otro mandamiento mayor que éstos
12:32 Entonces el escriba le dijo: Bien, Maestro, verdad has dicho,que uno es Dios, y no hay otro fuera de él;Deuteronomio 4. 35
12:33 y el amarle con todo el corazón, con todo el entendimiento,con toda el alma, y con todas las fuerzas, y amar al prójimo comoa uno mismo, es más que todos los holocaustos y sacrificios.Oseas 6. 6
12:34 Jesús entonces, viendo que había respondido sabiamente,le dijo: No estás lejos del reino de Dios.Y ya ninguno osaba preguntarle. 

¿De quién es hijo el Cristo? 
(Mt. 22. 41-46; Lc.20. 41-44

12:35 Enseñando Jesús en el templo, decía: ¿Cómodicen los escribas que el Cristo es hijo de David? 
12:36 Porque el mismo David dijo por el EspírituSanto: 
Dijo el Señor a mi Señor: 
Siéntate a mi diestra, 
Hasta que ponga tus enemigos por estrado detus pies.Salmos 110. 1
12:37 David mismo le llama Señor; ¿cómo,pues, es su hijo? Y gran multitud delpueblo le oía de buena gana. 

Jesús acusa a los escribas 
(Mt. 23. 1-36; Lc.11. 37-54; 20. 45-47

12:38 Y les decía en su doctrina: Guardaosde los escribas, que gustan de andar con largas ropas, y aman las salutacionesen las plazas, 
12:39 y las primeras sillas en las sinagogas,y los primeros asientos en las cenas; 
12:40 que devoran las casas de las viudas, ypor pretexto hacen largas oraciones. Estos recibirán mayor condenación. 

La ofrenda de la viuda 
(Lc. 21. 1-4)

12:41 Estando Jesús sentado delante del arca de la ofrenda, mirabacómo el pueblo echaba dinero en el arca; y muchos ricos echabanmucho. 
12:42 Y vino una viuda pobre, y echó dos blancas,o sea un cuadrante. 
12:43 Entonces llamando a sus discípulos, les dijo: Decierto os digo que esta viuda pobre echó más que todos losque han echado en el arca; 
12:44 porque todos han echado de lo que les sobra;pero ésta, de su pobreza echó todo lo que tenía, todosu sustento. 

Capítulo 13

Jesús predice la destrucción del templo 
(Mt. 24. 1-2;Lc. 21. 5-613:1 Saliendo Jesús del templo, le dijo uno de sus discípulos:Maestro, mira qué piedras, y qué edificios. 
13:2 Jesús, respondiendo, le dijo: ¿Vesestos grandes edificios? No quedará piedra sobre piedra, que nosea derribada

Señales antes del fin 
(Mt. 24. 3-28; Lc.21. 7-24; 17. 22-24

13:3 Y se sentó en el monte de los Olivos, frente al templo.Y Pedro, Jacobo, Juan y Andrés le preguntaron aparte: 
13:4 Dinos, ¿cuándo serán estas cosas? ¿Yqué señal habrá cuando todas estas cosas hayan decumplirse? 
13:5 Jesús, respondiéndoles, comenzó a decir:Miradque nadie os engañe; 
13:6 porque vendrán muchos en mi nombre,diciendo: Yo soy el Cristo; y engañarán a muchos. 
13:7 Mas cuando oigáis de guerras y derumores de guerras, no os turbéis, porque es necesario que sucedaasí; pero aún no es el fin. 
13:8 Porque se levantará nacióncontra nación, y reino contra reino; y habrá terremotos enmuchos lugares, y habrá hambres y alborotos; principios de doloresson estos. 
13:9 Pero mirad por vosotros mismos; porque osentregarán a los concilios, y en las sinagogas os azotarán;y delante de gobernadores y de reyes os llevarán por causa de mí,para testimonio a ellos. 
13:10 Y es necesario que el evangelio sea predicadoantes a todas las naciones.
13:11 Pero cuando os trajeren para entregaros,no os preocupéis por lo que habéis de decir, ni lo penséis,sino lo que os fuere dado en aquella hora, eso hablad; porque no sois vosotroslos que habláis, sino el Espíritu Santo.Mateo 10. 17-20Lucas 12. 11-12
13:12 Y el hermano entregará a la muerteal hermano, y el padre al hijo; y se levantarán los hijos contralos padres, y los matarán. 
13:13 Y seréis aborrecidos de todos porcausa de mi nombre; mas el que persevere hasta el fin, éste serásalvo.Mateo 10. 22
13:14 Pero cuando veáis la abominacióndesoladora Daniel 9. 27Daniel 11. 31Daniel 12. 11deque habló el profeta Daniel, puesta donde no debe estar (el quelee, entienda), entonces los que estén en Judea huyan a los montes. 
13:15 El que esté en la azotea, no desciendaa la casa, ni entre para tomar algo de su casa; 
13:16 y el que esté en el campo, no vuelvaatrás a tomar su capa.Lucas 17. 31
13:17 Mas ¡ay de las que estén encintas,y de las que críen en aquellos días! 
13:18 Orad, pues, que vuestra huida no sea eninvierno; 
13:19 porque aquellos días seránde tribulaciónDaniel 12. 1Apocalipsis 7. 14cual nunca ha habido desde el principio de la creación que Dioscreó, hasta este tiempo, ni la habrá. 
13:20 Y si el Señor no hubiese acortadoaquellos días, nadie sería salvo; mas por causa de los escogidosque él escogió, acortó aquellos días. 
13:21 Entonces si alguno os dijere: Mirad, aquíestá el Cristo; o, mirad, allí está, no le creáis. 
13:22 Porque se levantarán falsos Cristosy falsos profetas, y harán señales y prodigios, para engañar,si fuese posible, aun a los escogidos. 
13:23 Mas vosotros mirad; os lo he dicho todoantes. 

La venida del Hijo del Hombre 
(Mt. 24. 29-35, 42-44;Lc.21. 25-36

13:24 Pero en aquellos días, despuésde aquella tribulación, el sol se oscurecerá, y la luna nodará su resplandor, 
13:25 y las estrellas caerán del cielo,y las potencias que están en los cielos serán conmovidas.Isaias 13. 10Ezequiel 32. 7Joel 2. 31Apocalipsis 6. 12-13
13:26 Entonces verán al Hijo del Hombre,que vendrá en las nubesDaniel 7. 13Apocalipsis 1. 7con gran poder y gloria. 
13:27 Y entonces enviará sus ángeles,y juntará a sus escogidos de los cuatro vientos, desde el extremode la tierra hasta el extremo del cielo. 
13:28 De la higuera aprended la parábola:Cuando ya su rama está tierna, y brotan las hojas, sabéisque el verano está cerca. 
13:29 Así también vosotros, cuandoveáis que suceden estas cosas, conoced que está cerca, alas puertas. 
13:30 De cierto os digo, que no pasaráesta generación hasta que todo esto acontezca. 
13:31 El cielo y la tierra pasarán, peromis palabras no pasarán. 
13:32 Pero de aquel día y de la hora nadiesabe, ni aun los ángeles que están en el cielo, ni el Hijo,sino el Padre.Mateo 24. 36
13:33 Mirad, velad y orad; porque no sabéiscuándo será el tiempo. 
13:34 Es como el hombre que yéndose lejos,dejó su casa, y dio autoridad a sus siervos, y a cada uno su obra,y al portero mandó que velase.Lucas 12. 36-38
13:35 Velad, pues, porque no sabéis cuándovendrá el señor de la casa; si al anochecer, o a la medianoche,o al canto del gallo, o a la mañana; 
13:36 para que cuando venga de repente, no oshalle durmiendo. 
13:37 Y lo que a vosotros digo, a todos lo digo:Velad. 

Capítulo 14

El complot para prender a Jesús 
(Mt. 26. 1-5; Lc.22. 1-2; Jn. 11. 45-53)14:1 Dos días después era la pascua,Exodo 12. 1-27y la fiesta de los panes sin levadura; y buscaban los principales sacerdotesy los escribas cómo prenderle por engaño y matarle. 
14:2 Y decían: No durante la fiesta para que no se haga alborotodel pueblo. 

Jesús es ungido en Betania 
(Mt. 26. 6-13; Jn.12. 1-8

14:3 Pero estando él en Betania, en casa de Simón el leproso,y sentado a la mesa, vino una mujer con un vaso de alabastro de perfumede nardo puro de mucho precio; y quebrando el vaso de alabastro, se loderramó sobre su cabeza.Lucas 7. 37-38
14:4 Y hubo algunos que se enojaron dentro de sí, y dijeron:¿Para qué se ha hecho este desperdicio de perfume? 
14:5 Porque podía haberse vendido por más de trescientosdenarios,y haberse dado a los pobres. Y murmuraban contra ella. 
14:6 Pero Jesús dijo: Dejadla, ¿porqué la molestáis? Buena obra me ha hecho. 
14:7 Siempre tendréis a los pobres convosotros,Deuteronomio 15. 11y cuando queráis les podréis hacer bien; pero a míno siempre me tendréis. 
14:8 Esta ha hecho lo que podía; porquese ha anticipado a ungir mi cuerpo para la sepultura. 
14:9 De cierto os digo que dondequiera que sepredique este evangelio, en todo el mundo, también se contarálo que ésta ha hecho, para memoria de ella. 

Judas ofrece entregar a Jesús 
(Mt. 26. 14-16; Lc.22. 3-6)

14:10 Entonces Judas Iscariote, uno de los doce, fue a los principalessacerdotes para entregárselo. 
14:11 Ellos, al oírlo, se alegraron, y prometieron darle dinero.Y Judas buscaba oportunidad para entregarle. 

Institución de la Cena del Señor 
(Mt. 26. 17-29;Lc. 22. 7-23; Jn. 13. 21-30; 1Co. 11. 23-26)

14:12 El primer día de la fiesta de los panes sin levadura, cuandosacrificaban el cordero de la pascua, sus discípulos le dijeron:¿Dónde quieres que vayamos a preparar para que comas la pascua? 
14:13 Y envió dos de sus díscipulos, y les dijo:Ida la ciudad, y os saldrá al encuentro un hombre que lleva un cántarode agua; seguidle, 
14:14 y donde entrare, decid al señorde la casa: El Maestro dice: ¿Dónde está el aposentodonde he de comer la pascua con mis discípulos?
14:15 Y él os mostrará un granaposento alto ya dispuesto; preparad para nosotros allí. 
14:16 Fueron sus discípulos y entraron en la ciudad, y hallaroncomo les había dicho; y prepararon la pascua. 
14:17 Y cuando llegó la noche, vino él con los doce. 
14:18 Y cuando se sentaron a la mesa, mientras comían, dijoJesús: De cierto os digo que uno de vosotros,que come conmigo, me va a entregar. 
14:19 Entonces ellos comenzaron a entristecerse, y a decirle uno poruno: ¿Seré yo? Y el otro: ¿Seré yo? 
14:20 El, respondiendo, les dijo: Es uno de losdoce, el que moja conmigo en el plato. 
14:21 A la verdad el Hijo del Hombre va, segúnestá escrito de él,Salmos 41. 9mas ¡ay de aquel hombre por quien el Hijo del Hombre es entregado!Bueno le fuera a ese hombre no haber nacido. 
14:22 Y mientras comían, Jesús tomó pan y bendijo,y lo partió y les dio, diciendo: Tomad, estoes mi cuerpo. 
14:23 Y tomando la copa, y habiendo dado gracias, les dio; y bebieronde ella todos. 
14:24 Y les dijo: Esto es mi sangreExodo 24. 6-8del nuevo pacto,Jeremias 31. 31-34que por muchos es derramada. 
14:25 De cierto os digo que no beberémás del fruto de la vid, hasta aquel día en que lo beba nuevoen el reino de Dios. 

Jesús anuncia la negación de Pedro 
(Mt. 26. 30-35; Lc.22. 31-34; Jn. 13. 36-38)

14:26 Cuando hubieron cantado el himno, salieron al monte de los Olivos. 
14:27 Entonces Jesús les dijo: Todos osescandalizaréis de mí esta noche; porque escrito está:Heriré al pastor, y las ovejas serán dispersadas.Zacarias 13. 7
14:28 Pero después que haya resucitado,iré delante de vosotros a Galilea.Mateo 28. 16
14:29 Entonces Pedro le dijo: Aunque todos se escandalicen, yo no. 
14:30 Y le dijo Jesús: De cierto te digoque tú, hoy, en esta noche, antes que el gallo haya cantado dosveces, me negarás tres veces. 
14:31 Mas él con mayor insistencia decía: Si me fuerenecesario morir contigo, no te negaré. También todos decíanlo mismo. 

Jesús ora en Getsemaní 
(Mt. 26. 36-46; Lc.22. 39-46

14:32 Vinieron, pues, a un lugar que se llama Getsemaní, y dijoa sus discípulos: Sentaos aquí, entretanto que yo oro
14:33 Y tomó consigo a Pedro, a Jacobo y a Juan, y comenzóa entristecerse y a angustiarse. 
14:34 Y les dijo: Mi alma está muy triste,hasta la muerte; quedaos aquí y velad.
14:35 Yéndose un poco adelante, se postró en tierra,y oró que si fuese posible, pasase de él aquella hora. 
14:36 Y decía: Abba, Padre, todas lascosas son posibles para ti; aparta de mí esta copa; mas no lo queyo quiero, sino lo que tú.
14:37 Vino luego y los halló durmiendo; y dijo a Pedro: Simón,¿duermes? ¿No has podido velar una hora? 
14:38 Velad y orad, para que no entréisen tentación; el espíritu a la verdad está dispuesto,pero la carne es débil. 
14:39 Otra vez fue y oró, diciendo las mismas palabras. 
14:40 Al volver, otra vez los halló durmiendo, porque los ojosde ellos estaban cargados de sueño; y no sabían quéresponderle. 
14:41 Vino la tercera vez, y les dijo: Dormidya, y descansad. Basta, la hora ha venido; he aquí, el Hijo delHombre es entregado en manos de los pecadores. 
14:42 Levantaos, vamos; he aquí, se acercael que me entrega. 

Arresto de Jesús 
(Mt. 26. 47-56; Lc.22. 47-53; Jn. 18. 2-11

14:43 Luego, hablando él aún, vino Judas, que era unode los doce, y con él mucha gente con espadas y palos, de partede los principales sacerdotes y de los escribas y de los ancianos. 
14:44 Y el que le entregaba les había dado señal, diciendo:Al que yo besare, ése es; prendedle, y llevadle con seguridad. 
14:45 Y cuando vino, se acercó luego a él, y le dijo:Maestro, Maestro. Y le besó. 
14:46 Entonces ellos le echaron mano, y le prendieron. 
14:47 Pero uno de los que estaban allí, sacando la espada, hirióal siervo del sumo sacerdote, cortándole la oreja. 
14:48 Y respondiendo Jesús, les dijo: ¿Comocontra un ladrón habéis salido con espadas y con palos paraprenderme? 
14:49 Cada día estaba con vosotros enseñandoen el templo,Lucas 19. 47Lucas 21. 37y no me prendisteis; pero es así, para que se cumplan las Escrituras. 
14:50 Entonces todos los discípulos, dejándole, huyeron. 

El joven que huyó 

14:51 Pero cierto joven le seguía, cubierto el cuerpo con unasábana; y le prendieron; 
14:52 mas él, dejando la sábana, huyó desnudo. 

Jesús ante el concilio 
(Mt. 26. 57-68; Lc.22. 54-55, 63-71; Jn. 18. 12-14, 19-24

14:53 Trajeron, pues, a Jesús al sumo sacerdote; y se reunierontodos los principales sacerdotes y los ancianos y los escribas. 
14:54 Y Pedro le siguió de lejos hasta dentro del patio delsumo sacerdote; y estaba sentado con los alguaciles, calentándoseal fuego. 
14:55 Y los principales sacerdotes y todo el concilio buscaban testimoniocontra Jesús, para entregarle a la muerte; pero no lo hallaban. 
14:56 Porque muchos decían falso testimonio contra él,mas sus testimonios no concordaban. 
14:57 Entonces levantándose unos, dieron falso testimonio contraél, diciendo: 
14:58 Nosotros le hemos oído decir: Yo derribaré estetemplo hecho a mano, y en tres días edificaré otro hechosin mano.Juan 2. 19
14:59 Pero ni aun así concordaban en el testimonio. 
14:60 Entonces el sumo sacerdote, levantándose en medio, preguntóa Jesús, diciendo: ¿No respondes nada? ¿Quétestifican éstos contra ti? 
14:61 Mas él callaba, y nada respondía. El sumo sacerdotele volvió a preguntar, y le dijo: ¿Eres tú el Cristo,el Hijo del Bendito? 
14:62 Y Jesús le dijo: Yo soy; y veréisal Hijo del Hombre sentado a la diestra del poder de Dios, y viniendo enlas nubes del cielo.Daniel 7. 13
14:63 Entonces el sumo sacerdote, rasgando su vestidura, dijo: ¿Quémás necesidad tenemos de testigos? 
14:64 Habéis oído la blasfemia; ¿qué osparece? Y todos ellos le condenaron, declarándole ser digno de muerte.Levitico 24. 16
14:65 Y algunos comenzaron a escupirle, y a cubrirle el rostro y adarle de puñetazos, y a decirle: Profetiza. Y los alguaciles ledaban de bofetadas. 

Pedro niega a Jesús 
(Mt. 26. 69-75; Lc.22. 55-62; Jn. 18. 15-18,  25-27

14:66 Estando Pedro abajo, en el patio, vino una de las criadas delsumo sacerdote; 
14:67 y cuando vio a Pedro que se calentaba, mirándole, dijo:Tú también estabas con Jesús el nazareno. 
14:68 Mas él negó, diciendo: No le conozco, ni sélo que dices. Y salió a la entrada; y cantó el gallo. 
14:69 Y la criada, viéndole otra vez, comenzó a decira los que estaban allí: Este es de ellos. 
14:70 Pero él negó otra vez. Y poco después, losque estaban allí dijeron otra vez a Pedro: Verdaderamente túeres de ellos; porque eres galileo, y tu manera de hablar es semejantea la de ellos. 
14:71 Entonces él comenzó a maldecir, y a jurar: No conozcoa este hombre de quien habláis. 
14:72 Y el gallo cantó la segunda vez. Entonces Pedro se acordóde las palabras que Jesús le había dicho: Antes que el gallocante dos veces, me negarás tres veces. Y pensando en esto, lloraba. 

Capítulo 15 

Jesús ante Pilato 
(Mt. 27. 1-2,  11-14;Lc.23. 1-5; Jn. 18. 28-38)15:1 Muy de mañana, habiendo tenido consejo los principales sacerdotescon los ancianos, con los escribas y con todo el concilio, llevaron a Jesúsatado, y le entregaron a Pilato. 
15:2 Pilato le preguntó: ¿Eres tú el Rey de losjudíos? Respondiendo él, le dijo: Túlo dices. 
15:3 Y los principales sacerdotes le acusaban mucho. 
15:4 Otra vez le preguntó Pilato, diciendo: ¿Nada respondes?Mira de cuántas cosas te acusan. 
15:5 Mas Jesús ni aun con eso respondió; de modo quePilato se maravillaba. 

Jesús sentenciado a muerte 
(Mt. 27. 15-31; Lc.23. 13-25; Jn. 18. 38E9.16

15:6 Ahora bien, en el día de la fiesta les soltaba un preso,cualquiera que pidiesen. 
15:7 Y había uno que se llamaba Barrabás, preso con suscompañeros de motín que habían cometido homicidioen una revuelta. 
15:8 Y viniendo la multitud, comenzó a pedir que hiciese comosiempre les había hecho. 
15:9 Y Pilato les respondió diciendo: ¿Queréisque os suelte al Rey de los judíos? 
15:10 Porque conocía que por envidia le habían entregadolos principales sacerdotes. 
15:11 Mas los principales sacerdotes incitaron a la multitud para queles soltase más bien a Barrabás. 
15:12 Respondiendo Pilato, les dijo otra vez: ¿Qué, pues,queréis que haga del que llamáis Rey de los judíos? 
15:13 Y ellos volvieron a dar voces: ¡Crucifícale! 
15:14 Pilato les decía: ¿Pues qué mal ha hecho?Pero ellos gritaban aun más: ¡Crucifícale! 
15:15 Y Pilato, queriendo satisfacer al pueblo, les soltó aBarrabás, y entregó a Jesús, después de azotarle,para que fuese crucificado. 
15:16 Entonces los soldados le llevaron dentro del atrio, esto es,al pretorio, y convocaron a toda la compañía. 
15:17 Y le vistieron de púrpura, y poniéndole una coronatejida de espinas, 
15:18 comenzaron luego a saludarle: ¡Salve, Rey de los judíos! 
15:19 Y le golpeaban en la cabeza con una caña, y le escupían,y puestos de rodillas le hacían reverencias. 
15:20 Después de haberle escarnecido, le desnudaron la púrpura,y le pusieron sus propios vestidos, y le sacaron para crucificarle.

Crucifixión y muerte de Jesús 
(Mt. 27. 32-56; Lc.23. 26-49; Jn. 19. 17-30

15:21 Y obligaron a uno que pasaba, Simón de Cirene, padre deAlejandro y de Rufo,Romanos 16. 13que venía del campo, a que le llevase la cruz. 
15:22 Y le llevaron a un lugar llamado Gólgota, que traducidoes: Lugar de la Calavera. 
15:23 Y le dieron a beber vino mezclado con mirra; mas él nolo tomó. 
15:24 Cuando le hubieron crucificado, repartieron entre sí susvestidos, echando suertes sobre ellosSalmos 22. 18para ver qué se llevaría cada uno. 
15:25 Era la hora tercera cuando le crucificaron. 
15:26 Y el título escrito de su causa era: EL REY DE LOS JUDÍOS. 
15:27 Crucificaron también con él a dos ladrones, unoa su derecha, y el otro a su izquierda. 
15:28 Y se cumplió la Escritura que dice: Y fue contado conlos inicuos.Isaias 53. 12
15:29 Y los que pasaban le injuriaban, meneando la cabeza Salmos 22. 7Salmos 109. 25ydiciendo: ¡Bah! tú que derribas el templo de Dios, y en tresdías lo reedificas,Marcos 14. 58Juan 2. 19
15:30 sálvate a ti mismo, y desciende de la cruz.
15:31 De esta manera también los principales sacerdotes, escarneciendo,se decían unos a otros, con los escribas: A otros salvó,a sí mismo no se puede salvar. 
15:32 El Cristo, Rey de Israel, descienda ahora de la cruz, para queveamos y creamos. También los que estaban crucificados con élle injuriaban. 
15:33 Cuando vino la hora sexta, hubo tinieblas sobre toda la tierrahasta la hora novena. 
15:34 Y a la hora novena Jesús clamó a gran voz, diciendo:Eloi,Eloi, ¿lama sabactani? que traducido es: Dios mío,Dios mío, ¿por qué me has desamparado?Salmos 22. 1
15:35 Y algunos de los que estaban allí decían, al oírlo:Mirad, llama a Elías. 
15:36 Y corrió uno, y empapando una esponja en vinagre, y poniéndolaen una caña, le dio a beber,Salmos 69. 21diciendo: Dejad, veamos si viene Elías a bajarle. 
15:37 Mas Jesús, dando una gran voz, expiró. 
15:38 Entonces el veloExodo 26. 31-33del templo se rasgó en dos, de arriba abajo. 
15:39 Y el centurión que estaba frente a él, viendo quedespués de clamar había expirado así, dijo: Verdaderamenteeste hombre era Hijo de Dios. 
15:40 También había algunas mujeres mirando de lejos,entre las cuales estaban María Magdalena, María la madrede Jacobo el menor y de José, y Salomé, 
15:41 quienes, cuando él estaba en Galilea, le seguíany le servían;Lucas 8. 2-3y otras muchas que habían subido con él a Jerusalén. 

Jesús es sepultado 
(Mt. 27. 57-61; Lc.23. 50-56; Jn. 19. 38-42

15:42 Cuando llegó la noche, porque era la preparación,es decir, la víspera del día de reposo, 
15:43 José de Arimatea, miembro noble del concilio, que tambiénesperaba el reino de Dios, vino y entró osadamente a Pilato, y pidióel cuerpo de Jesús. 
15:44 Pilato se sorprendió de que ya hubiese muerto; y haciendovenir al centurión, le preguntó si ya estaba muerto. 
15:45 E informado por el centurión, dio el cuerpo a José, 
15:46 el cual compró una sábana, y quitándolo,lo envolvió en la sábana, y lo puso en un sepulcro que estabacavado en una peña, e hizo rodar una piedra a la entrada del sepulcro. 
15:47 Y María Magdalena y María madre de Josémiraban dónde lo ponían. 

Capítulo 16 

La resurrección 
(Mt. 28. 1-10; Lc.24. 1-12; Jn. 20. 1-1016:1 Cuando pasó el día de reposo, María Magdalena,María la madre de Jacobo, y Salomé, compraron especias aromáticaspara ir a ungirle. 
16:2 Y muy de mañana, el primer día de la semana, vinieronal sepulcro, ya salido el sol. 
16:3 Pero decían entre sí: ¿Quién nos removerála piedra de la entrada del sepulcro? 
16:4 Pero cuando miraron, vieron removida la piedra, que era muy grande. 
16:5 Y cuando entraron en el sepulcro, vieron a un joven sentado allado derecho, cubierto de una larga ropa blanca; y se espantaron. 
16:6 Mas él les dijo: No os asustéis; buscáisa Jesús nazareno, el que fue crucificado; ha resucitado, no estáaquí; mirad el lugar en donde le pusieron. 
16:7 Pero id, decid a sus discípulos, y a Pedro, que élva delante de vosotros a Galilea;Mateo 26. 32Marcos 14. 28allí le veréis, como os dijo. 
16:8 Y ellas se fueron huyendo del sepulcro, porque les habíatomado temblor y espanto; ni decían nada a nadie, porque teníanmiedo. 

Jesús se aparece a María Magdalena 
(Jn. 20. 11-18)

16:9 Habiendo, pues, resucitado Jesús por la mañana, elprimer día de la semana, apareció primeramente a MaríaMagdalena, de quien había echado siete demonios. 
16:10 Yendo ella, lo hizo saber a los que habían estado conél, que estaban tristes y llorando. 
16:11 Ellos, cuando oyeron que vivía, y que había sidovisto por ella, no lo creyeron. 

Jesús se aparece a dos de sus discípulos 
(Lc. 24.13-35)

16:12 Pero después apareció en otra forma a dos de ellosque iban de camino, yendo al campo. 
16:13 Ellos fueron y lo hicieron saber a los otros; y ni aun a elloscreyeron. 

Jesús comisiona a los apóstoles 
(Mt. 28. 16-20; Lc.24. 36-49; Jn. 20. 19-23

16:14 Finalmente se apareció a los once mismos, estando ellossentados a la mesa, y les reprochó su incredulidad y dureza de corazón,porque no habían creído a los que le habían vistoresucitado. 
16:15 Y les dijo: Id por todo el mundo y predicadel evangelio a toda criatura.Hechos 1. 8
16:16 El que creyere y fuere bautizado, serásalvo; mas el que no creyere, será condenado. 
16:17 Y estas señales seguirána los que creen: En mi nombre echarán fuera demonios; hablaránnuevas lenguas; 
16:18 tomarán en las manos serpientes,y si bebieren cosa mortífera, no les hará daño; sobrelos enfermos pondrán sus manos, y sanarán. 

La ascensión 
(Lc. 24. 50-53)

16:19 Y el Señor, después que les habló, fue recibidoarriba en el cielo,Hechos 1. 9-11y se sentó a la diestra de Dios. 
16:20 Y ellos, saliendo, predicaron en todas partes, ayudándolesel Señor y confirmando la palabra con las señales que laseguían. Amén. 

 

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