Malaquías
Principal
San Marcos
EL EVANGELIO SEGÚN
SAN MATEO

                Haga clic sobre el capítulo al que desee ir
               1 | 2 | 3| 4 | 5 | 6|7 | 8 | 9|10 | 11 | 12|13 | 14 | 15|16 | 17 | 18| 19 | 20 | 21| 22 | 23 | 24| 25 | 26 | 27| 28

 Capítulo 1

Genealogía de Jesucristo
(Lc.3. 23-38) 1:1 Libro de la genealogía de Jesucristo,hijo de David, hijo de Abraham.
1:2 Abraham engendró a Isaac, Isaac a Jacob, y Jacob a Judáy a sus hermanos.
1:3 Judá engendró de Tamar a Fares y a Zara, Fares aEsrom, y Esrom a Aram.
1:4 Aram engendró a Aminadab, Aminadab a Naasón, y Naasóna Salmón.
1:5 Salmón engendró de Rahab a Booz, Booz engendróde Rut a Obed, y Obed a Isa.
1:6 Isaí engendró al rey David, y el rey David engendróa Salomón de la que fue mujer de Urías.
1:7 Salomón engendró a Roboam, Roboam a Abías,y Abías a Asa.
1:8 Asa engendró a Josafat, Josafat a Joram, y Joram a Uzías.
1:9 Uzías engendró a Jotam, Jotam a Acaz, y Acaz a Ezequías.
1:10 Ezequías engendró a Manasés, Manasésa Amón, y Amón a Josías.
1:11 Josías engendró a Jeconías y a sus hermanos,en el tiempo de la deportación a Babilonia.2 Reyes 24. 14-152 Cronicas 36. 10Jeremias 27. 20
1:12 Después de la deportación a Babilonia, Jeconíasengendró a Salatiel, y Salatiel a Zorobabel.
1:13 Zorobabel engendró a Abiud, Abiud a Eliaquim, y Eliaquima Azor.
1:14 Azor engendró a Sadoc, Sadoc a Aquim, y Aquim a Eliud.
1:15 Eliud engendró a Eleazar, Eleazar a Matán, Matána Jacob;
1:16 y Jacob engendró a José, marido de María,de la cual nació Jesús, llamado el Cristo.
1:17 De manera que todas las generaciones desde Abraham hasta Davidson catorce; desde David hasta la   deportación a Babilonia,catorce; y desde la deportación a Babilonia hasta Cristo, catorce.

Nacimiento de Jesucristo
(Lc. 2. 1-7)

1:18 El nacimiento de Jesucristo fue así: Estando desposada Maríasu madre con José,Lucas 1. 27antes que se juntasen, se halló que había concebido del EspírituSanto.
1:19 José su marido, como era justo, y no quería infamarla,quiso dejarla secretamente.
1:20 Y pensando él en esto, he aquí un ángel delSeñor le apareció en sueños y le dijo: José,hijo de David, no temas recibir a María tu mujer, porque lo queen ella es engendrado, del Espíritu Santo es.
1:21 Y dará a luz un hijo, y llamarás su nombreLucas 1. 31JESÚS, porque él salvará a su pueblo de sus pecados.Salmos 130. 8
1:22 Todo esto aconteció para que se cumpliese lo dicho porel Señor por medio del profeta, cuando dijo:
1:23   He aquí, una virgen concebirá y daráa luz un hijo,
Y llamarás su nombre Emanuel,Isaias 7. 14
que traducido es: Dios con nosotros.
1:24 Y despertando José del sueño, hizo como el ángeldel Señor le había mandado, y recibió a su mujer.
1:25 Pero no la conoció hasta que dio a luz a su hijo primogénito;y le puso por nombre JESÚS.Lucas 2. 21

Capítulo 2

La visita de los magos2:1 Cuando Jesús nació en Belén de Judea en díasdel rey Herodes, vinieron del oriente a Jerusalén unos magos,
2:2 diciendo: ¿Dónde está el rey de los judíos,que ha nacido? Porque su estrella hemos visto en el oriente, y venimosa adorarle.
2:3 Oyendo esto, el rey Herodes se turbó, y toda Jerusaléncon él.
2:4 Y convocados todos los principales sacerdotes, y los escribas delpueblo, les preguntó dónde había de nacer el Cristo.
2:5 Ellos le dijeron: En Belén de Judea; porque así estáescrito por el profeta:
2:6 Y tú, Belén, de la tierra de Judá,
No eres la más pequeña entre los príncipesde Judá;
Porque de ti saldrá un guiador,
Que apacentará a mi pueblo Israel.Miqueas 5. 2
2:7 Entonces Herodes, llamando en secreto a los magos, indagóde ellos diligentemente el tiempo de la aparición de la estrella;
2:8 y enviándolos a Belén, dijo: Id allá y averiguadcon diligencia acerca del niño; y cuando le halléis, hacédmelosaber, para que yo también vaya y le adore.
2:9 Ellos, habiendo oído al rey, se fueron; y he aquíla estrella que habían visto en el oriente iba delante de ellos,hasta que llegando, se detuvo sobre donde estaba el niño.
2:10 Y al ver la estrella, se regocijaron con muy grande gozo.
2:11 Y al entrar en la casa, vieron al niño con su madre María,y postrándose, lo adoraron; y abriendo sus tesoros, le ofrecieronpresentes: oro, incienso y mirra.
2:12 Pero siendo avisados por revelación en sueños queno volviesen a Herodes, regresaron a su tierra por otro camino.

Matanza de los niños

2:13 Después que partieron ellos, he aquí  un ángeldel Señor apareció en sueños a José y dijo:Levántate y toma al niño y a su madre, y huye a Egipto, ypermanece allá hasta que yo te diga; porque acontecerá queHerodes buscará al niño para matarlo.
2:14 Y él, despertando, tomó de noche al niñoy a su madre, y se fue a Egipto,
2:15 y estuvo allá hasta la muerte de Herodes; para que se cumplieselo que dijo el Señor por medio del profeta, cuando dijo: De Egiptollamé a mi Hijo.Oseas 11 .1
2:16 Herodes entonces, cuando se vio burlado por los magos, se enojómucho, y mandó matar a todos los niños menores de dos añosque había en Belén y en todos sus alrededores, conforme altiempo que había inquirido de los magos.
2:17 Entonces se cumplió lo que fue dicho por el profeta Jeremías,cuando dijo:
2:18 Voz fue oída en Ramá,
Grande lamentación, lloro y gemido;
Raquel que llora a sus hijos,
Y no quiso ser consolada, porque perecieron.Jeremias 31. 15
2:19 Pero después de muerto Herodes, he aquí un ángeldel Señor apareció en sueños a José en Egipto,
2:20 diciendo: Levántate, toma al niño y a su madre,y vete a tierra de Israel, porque han muerto los que procuraban la muertedel niño.
2:21 Entonces él se levantó, y tomó al niñoy a su madre, y vino a tierra de Israel.
2:22 Pero oyendo que Arquelao reinaba en Judea en lugar de Herodessu padre, tuvo temor de ir allá; pero avisado por revelaciónen sueños, se fue a la región de Galilea,
2:23 y vino y habitó en la ciudad que se llama Nazaret,Lucas 2. 39para que se cumpliese lo que fue dicho por los profetas, que habríade ser llamado nazareno.Isaias 11. 1

Capítulo 3

Predicación de Juan el Bautista
(Mr. 1. 1-8; Lc.3. 1-9, 15-17; Jn. 1. 19-28)3:1 En aquellos días vino Juan el Bautista predicando en el desiertode Judea,
3:2 y diciendo: Arrepentíos, porque el reino de los cielosDaniel 2. 44se ha acercado.Mateo 4. 17Marcos 1. 15
3:3 Pues éste es aquel de quien habló el profeta Isaías,cuando dijo:
Voz del que clama en el desierto:
Preparad el camino del Señor,
Enderezad sus sendas.Isaias 40. 3
3:4 Y Juan estaba vestido de pelo de camello, y tenía un cintode cuero alrededor de sus lomos;2 Reyes 1. 8y su comida era langostas y miel silvestre.
3:5 Y salía a él Jerusalén, y toda Judea, y todala provincia de alrededor del Jordán,
3:6 y eran bautizados por él en el Jordán, confesandosus pecados.
3:7 Al ver él que muchos de los fariseos y de los saduceos veníana su bautismo, les decía: ¡Generación de víboras!Mateo 12 34Mateo 23. 33¿Quién os enseñó a huir de la ira venidera?
3:8 Haced, pues, frutos dignos de arrepentimiento,
3:9 y no penséis decir dentro de vosotros mismos: A Abrahamtenemos por padre;Juan 8. 33porque yo os digo que Dios puede levantar hijos a Abraham aun de estaspiedras.
3:10 Y ya también el hacha está puesta a la raízde los árboles; por tanto, todo árbol que no da buen frutoes cortado y echado en el fuego.Mateo 7. 19
3:11 Yo a la verdad os bautizo en agua para arrepentimiento; pero elque viene tras mí, cuyo calzado yo no soy digno de llevar, es máspoderoso que yo; él os bautizará en Espíritu Santoy fuego.
3:12 Su aventador está en su mano, y limpiará su era;y recogerá su trigo en el granero, y quemará la paja en fuegoque nunca se apagará.

El bautismo de Jesús
(Mr. 1. 9-11; Lc.3. 21-22)

3:13 Entonces Jesús vino de Galilea a Juan al Jordán,para ser bautizado por él.
3:14 Mas Juan se le oponía, diciendo: Yo necesito ser bautizadopor ti, ¿y tú vienes a mí?
3:15 Pero Jesús le respondió: Dejaahora, porque así conviene que cumplamos toda justicia. Entoncesle dejó.
3:16 Y Jesús, después que fue bautizado, subióluego del agua; y he aquí cielos le fueron abiertos, y vio al Espíritude Dios que descendía como paloma, y venía sobre él.
3:17 Y hubo una voz de los cielos, que decía: Este es mi Hijoamado, en quien tengo complacencia.Isaias 42. 1Mateo 12. 18Mateo 17. 5Marcos 9. 7Lucas 9. 35

Capítulo 4

Tentación de Jesús
(Mr. 1. 12-13; Lc.4. 1-13)4:1 Entonces Jesús fue llevado por el Espíritu al desierto,para ser tentado por el diablo.Hebreos 2. 18Hebreos 4. 15
4:2 Y después de haber ayunado cuarenta días y cuarentanoches, tuvo hambre.
4:3 Y vino a él el tentador, y le dijo: Si eres Hijo de Dios,di que estas piedras se conviertan en pan.
4:4 Él respondió y dijo: Escritoestá: No sólo de pan vivirá el hombre, sino de todapalabra que sale de la boca de Dios.Deuteronomio 8. 3
4:5 Entonces el diablo le llevó a la santa ciudad, y le pusosobre el pináculo del templo,
4:6 y le dijo: Si eres Hijo de Dios, échate abajo; porque escritoestá:
A sus ángeles mandará acerca de ti,Salmos 91. 11
y,
En sus manos te sostendrán,
Para que no tropieces con tu pie en piedra.Salmos 91. 12
4:7 Jesús le dijo: Escrito estátambién: No tentarás al Señor tu Dios.Deuteronomio 6. 16
4:8 Otra vez le llevó el diablo a un monte muy alto, y le mostrótodos los reinos del mundo y la gloria de ellos,
4:9 y le dijo: Todo esto te daré, si postrado me adorares.
4:10 Entonces Jesús le dijo: Vete, Satanás,porque escrito está: Al Señor tu Dios adorarás, ya él sólo servirás.Deuteronomio 6. 13
4:11 El diablo entonces le dejó; y he aquí vinieron ángelesy le servían.

Jesús principia su ministerio
(Mr. 1. 14-20; Lc.4. 14-15; 5. 1-11; 6.17-19)

4:12 Cuando Jesús oyó que Juan estaba preso,Mateo 14. 3Marcos 6. 17Lucas 3. 19-20volvió a Galilea;
4:13 y dejando a Nazaret, vino y habitó en Capernaum,Juan 2. 12ciudad marítima, en la región de Zabulón y de Neftalí,
4:14 para que se cumpliese lo dicho por el profeta Isaías, cuandodijo:
4:15   Tierra de Zabulón y tierra de Neftalí,
Camino del mar, al otro lado del Jordán,
Galilea de los gentiles;
4:16   El pueblo asentado en tinieblas vio gran luz;
Y a los asentados en región de sombra de muerte,
Luz les resplandeció.Isaias 9. 1-2
4:17 Desde entonces comenzó Jesús a predicar, y a decir:Arrepentíos,porque el reino de los cielosDaniel 2. 44se ha acercado.Mateo 3. 2
4:18 Andando Jesús junto al mar de Galilea, vio a dos hermanos,Simón, llamado Pedro, y Andrés su hermano, que echaban lared en el mar; porque eran pescadores.
4:19 Y les dijo: Venid en pos de mí, yos haré pescadores de hombres.
4:20 Ellos entonces, dejando al instante las redes, le siguieron.
4:21 Pasando de allí, vio a otros dos hermanos, Jacobo hijode Zebedeo, y Juan su hermano, en la barca con Zebedeo su padre, que remendabansus redes; y los llamó.
4:22 Y ellos, dejando al instante la barca y a su padre, le siguieron.
4:23 Y recorrió Jesús toda Galilea, enseñandoen las sinagogas de ellos, y predicando el evangelio del reino, y sanandotoda enfermedad y toda dolencia en el pueblo.Mateo 9. 35Marcos 1. 39
4:24 Y se difundió su fama por toda Siria; y le trajeron todoslos que tenían dolencias, los afligidos por diversas enfermedadesy tormentos, los endemoniados, lunáticos y paralíticos; ylos sanó.
4:25 Y le siguió mucha gente de Galilea, de Decápolis,de Jerusalén, de Judea y del otro lado del Jordán.

Capítulo 5

El Sermón del monte: Las bienaventuranzas
(Lc. 6. 20-23)5:1 Viendo la multitud, subió al monte; y sentándose, vinierona él sus discípulos.
5:2 Y abriendo su boca les enseñaba, diciendo:
5:3 Bienaventurados los pobres en espíritu,porque de ellos es el reino de los cielos.
5:4 Bienaventurados los que lloran,Isaias 61. 2porque ellos recibirán consolación.
5:5 Bienaventurados los mansos,Salmos 37. 11porque ellos recibirán la tierra por heredad.
5:6 Bienaventurados los que tienen hambre y sedIsaias 55. 1-2de justicia, porque ellos serán saciados.
5:7 Bienaventurados los misericordiosos, porqueellos alcanzarán misericordia.
5:8 Bienaventurados los de limpio corazón,Salmos 24. 4porque ellos verán a Dios.
5:9 Bienaventurados los pacificadores, porqueellos serán llamados hijos de Dios.
5:10 Bienaventurados los que padecen persecuciónpor causa de la justicia,1 Pedro 3. 14porque de ellos es el reino de los cielos.
5:11 Bienaventurados sois cuando por mi causaos vituperen y os persigan, y digan toda clase de mal contra vosotros,mintiendo.1 Pedro 4. 14
5:12 Gozaos y alegraos, porque vuestro galardónes grande en los cielos; porque así persiguieron a los profetas2 Cronicas 36. 16Hechos 7. 52que fueron antes de vosotros.

La sal de la tierra

5:13 Vosotros sois la sal de la tierra; pero sila sal se desvaneciere, ¿con qué será salada? No sirvemás para nada, sino para ser echada fuera y hollada por los hombres.Marcos 9. 50Lucas 14. 34-35

La luz del mundo

5:14 Vosotros sois la luz del mundo; una ciudadasentada sobre un monteJuan 8. 12Juan 9. 5no se puede esconder.
5:15 Ni se enciende una luz y se pone debajode un almud,sinosobre el candelero,Marcos 4. 21Lucas 8. 16Lucas 11. 33y alumbra a todos los que están en casa.
5:16 Así alumbre vuestra luz delante delos hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestroPadre que están los cielos.1 Pedro 2. 12

Jesús y la ley

5:17 No penséis que he venido para abrogarla ley o los profetas; no he venido para abrogar, sino para cumplir.
5:18 Porque de cierto os digo que hasta que pasenel cielo y la tierra, ni una jota ni una tilde pasará
de la ley, hasta que todo se haya cumplido.Lucas 16. 17
5:19 De manera que cualquiera que quebrante unode estos mandamientos muy pequeños, y así enseñe alos hombres, muy pequeño será llamado en el reino de loscielos; mas cualquiera que los haga y los enseñe, éste serállamado grande en el reino de los cielos.
5:20 Porque os digo que si vuestra justicia nofuere mayor que la de los escribas y fariseos, no entraréis en elreino de los cielos.

Jesús y la ira
(Lc. 12. 57-59)

5:21 Oísteis que fue dicho a los antiguos:No matarás; Exodo 20. 13Deuteronomio 5. 17ycualquiera que matare será culpable de juicio.
5:22 Pero yo os digo que cualquiera que se enojecontra su hermano, será culpable de juicio; y cualquiera que diga:Necio, a su hermano, será culpable ante el concilio; y cualquieraque le diga: Fatuo, quedará expuesto al infierno de fuego.
5:23 Por tanto, si traes tu ofrenda al altar,y allí te acuerdas de que tu hermano tiene algo contra ti,
5:24 deja allí tu ofrenda delante delaltar, y anda, reconcíliate primero con tu hermano, y entonces veny presenta tu ofrenda.
5:25 Ponte de acuerdo con tu adversario pronto,entre tanto que estás con él en el camino, no sea que eladversario te entregue al juez, y el juez al alguacil, y seas echado enla cárcel.
5:26 De cierto te digo que no saldrásde allí, hasta que pagues el último cuadrante.

Jesús y el adulterio

5:27 Oísteis que fue dicho: No cometerásadulterio.Exodo 20. 14Deuteronomio 5. 18
5:28 Pero yo os digo que cualquiera que miraa una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón.
5:29 Por tanto, si tu ojo derecho te es ocasiónde caer, sácalo, y échalo de ti; pues mejor te es que sepierda uno de tus miembros, y no que todo tu cuerpo sea echado al infierno.Mateo 18. 9Marcos 9. 47
5:30 Y si tu mano derecha te es ocasiónde caer, córtala, y échala de ti; pues mejor te es que sepierda uno de tus miembros, y no que todo tu cuerpo sea echado al infierno.Mateo 18. 8Marcos 9. 43

Jesús y el divorcio

5:31 También fue dicho: Cualquiera querepudie a su mujer, dele carta de divorcio.Deuteronomio 24. 1-4Mateo 19. 7Marcos 10. 4
5:32 Pero yo os digo que el que repudia a sumujer, a no ser por causa de fornicación, hace que ella adultere;y el que se casa con la repudiada, comete adulterio.Mateo 19. 9Marcos 10. 11-12Lucas 16. 181 Corintios 7. 10-11

Jesús y los juramentos

5:33 Además habéis oído quefue dicho a los antiguos: No perjurarás,Levitico 19. 12sino cumplirás al Señor tus juramentos.Numeros 30. 2Deuteronomio 23. 21
5:34 Pero yo os digo: No juréis en ningunamanera;Santiago 5. 12nipor el cielo, porque es el trono de Dios;Isaias 66. 1Mateo 23. 22
5:35 ni por la tierra, porque es el estrado desus pies;Isaias 66. 1ni por Jerusalén, porque es la ciudad del gran Rey.Salmos 48. 2
5:36 Ni por tu cabeza jurarás, porqueno puedes hacer blanco o negro un solo cabello.
5:37 Pero sea vuestro hablar: Sí, sí;no, no; porque lo que es más de esto, de mal procede.

El amor hacia los enemigos
(Lc. 6. 27-36)

5:38 Oísteis que fue dicho: Ojo por ojo,y diente por diente.Exodo 21. 24Levitico 24. 20Deuteronomio 19. 21
5:39 Pero yo os digo: No resistáis alque es malo; antes, a cualquiera que te hiera en la mejilla derecha, vuélveletambién la otra;
5:40 y al que quiera ponerte a pleito y quitartela túnica, déjale también la capa;
5:41 y a cualquiera que te obligue a llevar cargapor una milla,veconél dos.
5:42 Al que te pida, dale; y al que quiera tomarde ti prestado, no se lo rehúses.
5:43 Oísteis que fue dicho: Amarása tu prójimo,Levitico 19. 18y aborrecerás a tu enemigo.
5:44 Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos,bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y oradpor los que os ultrajan y os persiguen;
5:45 para que seáis hijos de vuestro Padreque está en los cielos, que hace salir su sol sobre malos y buenos,y que hace llover sobre justos e injustos.
5:46 Porque si amáis a los que os aman,¿qué recompensa tendréis? ¿No hacen tambiénlo mismo los publicanos?
5:47 Y si saludáis a vuestros hermanossolamente, ¿qué hacéis de más? ¿No hacentambién así los gentiles?
5:48 Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestroPadre que está en los cielos es perfecto.Deuteronomio 18. 13

Capítulo 6

Jesús y la limosna6:1 Guardaos de hacer vuestra justicia delante delos hombres, para ser vistos de ellos;Mateo 23. 5de otra manera no tendréis recompensa de vuestro Padre que estáen los cielos.
6:2 Cuando, pues, des limosna, no hagas tocartrompeta delante de ti, como hacen los hipócritas en las sinagogasy en las calles, para ser alabados por los hombres; de cierto os digo queya tienen su recompensa.
6:3 Mas cuando tú des limosna, no sepatu izquierda lo que hace tu derecha,
6:4 para que sea tu limosna en secreto; y tuPadre que ve en lo secreto te recompensará en público.

Jesús y la oración
(Lc. 11. 2-4)

6:5 Y cuando ores, no seas como los hipócritas;porque ellos aman el orar en pie en las sinagogas y en las esquinas delas calles, para ser vistos de los hombres;Lucas 18. 10-14de cierto os digo que ya tienen su recompensa.
6:6 Mas tú, cuando ores, entra en tu aposento,y cerrada la puerta,Isaias 26. 20ora a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secretote recompensará en público.
6:7 Y orando, no uséis vanas repeticiones,como los gentiles, que piensan que por su palabrería seránoídos.
6:8 No os hagáis, pues, semejantes a ellos;porque vuestro Padre sabe de qué cosas tenéis necesidad,antes que vosotros le pidáis.
6:9 Vosotros, pues, oraréis así:Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre.
6:10 Venga tu reino. Hágase tu voluntad,como en el cielo, así también en la tierra.
6:11 El pan nuestro de cada día, dánoslohoy.
6:12 Y perdónanos nuestras deudas, comotambién nosotros perdonamos a nuestros deudores.
6:13 Y no nos metas en tentación, maslíbranos del mal; porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria,1 Cronicas 29. 11por todos los siglos. Amén.
6:14 Porque si perdonáis a los hombressus ofensas, os perdonará también a vosotros vuestro Padrecelestial;
6:15 mas si no perdonáis a los hombressus ofensas, tampoco vuestro Padre os perdonará vuestras ofensas.Marcos 11. 25-26

Jesús y el ayuno

6:16 Cuando ayunéis, no seáis austeros,como los hipócritas; porque ellos demudan sus rostros para mostrara los hombres que ayunan; de cierto os digo que ya tienen su recompensa.
6:17 Pero tú, cuando ayunes, unge tu cabezay lava tu rostro,
6:18 para no mostrar a los hombres que ayunas,sino a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secretote recompensará en público.

Tesoros en el cielo
(Lc. 12. 32-34)

6:19 No os hagáis tesoros en la tierra,donde la polilla y el orín corrompen,Santiago 5. 2-3y donde ladrones minan y hurtan;
6:20 sino haceos tesoros en el cielo, donde nila polilla ni el orín corrompen, y donde ladrones no minan ni hurtan.
6:21 Porque donde esté vuestro tesoro,allí estará también vuestro corazón.

La lámpara del cuerpo
(Lc. 11. 33-36)

6:22 La lámpara del cuerpo es el ojo; asíque, si tu ojo es bueno, todo tu cuerpo estará lleno de luz;
6:23 pero si tu ojo es maligno, todo tu cuerpoestaráen tinieblas. Así que, si la luz que en ti hay es tinieblas,¿cuántas no serán las mismas tinieblas?

Dios y las riquezas

6:24 Ninguno puede servir a dos señores;porque o aborrecerá al uno y amará al otro, o estimaráal uno y menospreciará al otro. No podéis servir a Dios ya las riquezas.

El afán y la ansiedad
(Lc. 12. 22-31)

6:25 Por tanto os digo: No os afanéis porvuestra vida, qué habéis de comer o qué habéisde beber; ni por vuestro cuerpo, qué habéis de vestir. ¿Noes la vida más que el alimento, y el cuerpo más que el vestido?
6:26 Mirad las aves del cielo, que no siembran,ni siegan, ni recogen en graneros; y vuestro Padre celestial las alimenta.¿No valéis vosotros mucho más que ellas?
6:27 ¿Y quién de vosotros podrá,por mucho que se afane, añadir a su estatura un codo?
6:28 Ypor el vestido, ¿por qué os afanáis? Considerad loslirios del campo, cómo crecen: no trabajan ni hilan;
6:29 pero os digo, que ni aun Salomóncon toda su gloria1 Reyes 10. 4-72 Cronicas 9. 3-6se vistió así como uno de ellos.
6:30 Y si la hierba del campo que hoy es, y mañanase echa en el horno, Dios la viste así, ¿no hará muchomás a vosotros, hombres de poca fe?
6:31 No os afanéis, pues, diciendo: ¿Quécomeremos, o qué beberemos, o qué vestiremos?
6:32 Porque los gentiles buscan todas estas cosas;pero vuestro Padre celestial sabe que tenéis necesidad de todasestas cosas.
6:33 Mas buscad primeramente el reino de Diosy su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.
6:34 Así que, no os afanéis porel día de mañana, porque el día de mañana traerásu afán. Basta a cada día su propio mal.

Capítulo 7

El juzgar a los demás
(Lc. 6. 37-38, 41-42)7:1 No juzguéis, para que no seáisjuzgados.
7:2 Porque con el juicio con que juzgáis,seréis juzgados, y con la medida con que medís, os serámedido.Marcos 4. 24
7:3 ¿Y por qué miras la paja queestá en el ojo de tu hermano, y no echas de ver la viga que estáen tu propio ojo?
7:4 ¿O cómo dirás a tu hermano:Déjame sacar la paja de tu ojo, y he aquí la viga en el ojotuyo?
7:5 ¡Hipócrita! saca primero laviga de tu propio ojo, y entonces verás bien para sacar la pajadel ojo de tu hermano.
7:6 No deis lo santo a los perros, ni echéisvuestras perlas delante de los cerdos, no sea que las pisoteen, y se vuelvany os despedacen.

La oración, y la regla de oro
(Lc. 11. 9-13; 6. 31)

7:7 Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis;llamad, y se os abrirá.
7:8 Porque todo aquel que pide, recibe; y elque busca, halla; y al que llama, se le abrirá.
7:9 ¿Qué hombre hay de vosotros,que si su hijo le pide pan, le dará una piedra?
7:10 ¿O si le pide un pescado, le daráuna serpiente?
7:11 Pues si vosotros, siendo malos, sabéisdar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto másvuestro Padre que está en los cielos dará buenas cosas alos que le pidan?
7:12 Así que, todas las cosas que queráisque los hombres hagan con vosotros, así también haced vosotroscon ellos; porque esto es la ley y los profetas.

La puerta estrecha
(Lc. 13. 24)

7:13 Entrad por la puerta estrecha; porque anchaes la puerta, y espacioso el camino que lleva a la perdición, ymuchos son los que entran por ella;
7:14 porque estrecha es la puerta, y angostoel camino que lleva a la vida, y pocos son los que la hallan.

Por sus frutos los conoceréis
(Lc. 6. 43-44)

7:15 Guardaos de los falsos profetas, que vienena vosotros con vestidos de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces.
7:16 Por sus frutos los conoceréis. ¿Acasose recogen uvas de los espinos, o higos de los abrojos?
7:17 Así, todo buen árbol da buenosfrutos, pero el árbol malo da frutos malos.
7:18 No puede el buen árbol dar malosfrutos, ni el árbol malo dar frutos buenos.
7:19 Todo árbol que no da buen fruto,es cortado y echado en el fuego.Mateo 3. 10Lucas 3. 3
7:20 Así que, por sus frutos los conoceréis.Mateo 12. 33

Nunca os conocí
(Lc. 13. 25-27)

7:21 No todo el que me dice: Señor, Señor,entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntadde mi Padre que está en los cielos.
7:22 Muchos me dirán en aquel día:Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y entu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros?
7:23 Y entonces les declararé: Nunca osconocí; apartaos de mí, hacedores de maldad.Salmos 6. 8

Los dos cimientos
(Lc. 6. 46-49)

7:24 Cualquiera, pues, que me oye estas palabras,y las hace, le compararé a un hombre prudente, que edificósu casa sobre la roca.
7:25 Descendió lluvia, y vinieron ríos,y soplaron vientos, y golpearon contra aquella casa; y no cayó,porque estaba fundada sobre la roca.
7:26 Pero cualquiera que me oye estas palabrasy no las hace, le compararé a un hombre insensato, que edificósu casa sobre la arena;
7:27 y descendió lluvia, y vinieron ríos,y soplaron vientos, y dieron con ímpetu contra aquella casa; y cayó,y fue grande su ruina.
7:28 Y cuando terminó Jesús estaspalabras, la gente se admiraba de su doctrina;
7:29 porque les enseñaba como quien tieneautoridad, y no como los escribas.Marcos 1. 22Lucas 4. 32

Capítulo 8

Jesús sana a un leproso
(Mr. 1. 40-45; Lc.5. 12-16)8:1 Cuando descendió Jesús del monte, le seguía muchagente.
8:2 Y he aquí vino un leproso y se postró ante él,diciendo: Señor, si quieres, puedes limpiarme.
8:3 Jesús extendió la mano y le tocó, diciendo:Quiero;sé limpio. Y al instante sulepra desapareció.
8:4 Entonces Jesús le dijo: Mira, no lodigas a nadie; sino ve, muéstrate al sacerdote, y presenta la ofrendaque ordenó Moisés,Levitico 14. 1-32para testimonio a ellos.

Jesús sana al siervo de un centurión
(Lc. 7. 1-10)

8:5 Entrando Jesús en Capernaum, vino a él un centurión,rogándole,
8:6 y diciendo: Señor, mi criado está postrado en casa,paralítico, gravemente atormentado.
8:7 Y Jesús le dijo: Yo iré y lesanaré.
8:8 Respondió el centurión y dijo: Señor, no soydigno de que entres bajo mi techo; solamente dí la palabra, y micriado sanará.
8:9 Porque también yo soy hombre bajo autoridad, y tengo bajomis órdenes soldados; y digo a éste: Ve, y va; y al otro:Ven, y viene; y a mi siervo: Haz esto, y lo hace.
8:10 Al oírlo Jesús, se maravilló, y dijo a losque le seguían: De cierto os digo, que niaun en Israel he hallado tanta fe.
8:11 Y os digo que vendrán muchos deloriente y del occidente, y se sentarán con Abraham e Isaac y Jacoben el reino de los cielos;Lucas 13. 29
8:12 mas los hijos del reino serán echadosa las tinieblas de afuera; allí será el lloro y el crujirde dientes.Mateo 22. 13Mateo 25. 30Lucas 13. 28
8:13 Entonces Jesús dijo al centurión: Ve,y como creíste, te sea hecho.Y su criado fue sanado en aquella misma hora.

Jesús sana a la suegra de Pedro
(Mr. 1. 29-34; Lc.4. 38-41)

8:14 Vino Jesús a casa de Pedro, y vio a la suegra de éstepostrada en cama, con fiebre.
8:15 Y tocó su mano, y la fiebre la dejó; y ella se levantó,y les servía.
8:16 Y cuando llegó la noche, trajeron a él muchos endemoniados;y con la palabra echó fuera a los demonios, y sanó a todoslos enfermos;
8:17 para que se cumpliese lo dicho por el profeta Isaías, cuandodijo: El mismo tomó nuestras enfermedades, y llevó nuestrasdolencias.Isaias 53. 4

Los que querían seguir a Jesús
(Lc. 9. 57-62)

8:18 Viéndose Jesús rodeado de mucha gente, mandópasar al otro lado.
8:19 Y vino un escriba y le dijo: Maestro, te seguiré adondequieraque vayas.
8:20 Jesús le dijo: Las zorras tienenguaridas, y las aves del cielo nidos; mas el Hijo del Hombre no tiene dónderecostar su cabeza.
8:21 Otro de sus discípulos le dijo: Señor, permítemeque vaya primero y entierre a mi padre.
8:22 Jesús le dijo: Sígueme; dejaque los muertos entierren a sus muertos.

Jesús calma la tempestad
(Mr. 4. 35-41; Lc.8. 22-25)

8:23 Y entrando él en la barca, sus discípulos le siguieron.
8:24 Y he aquí que se levantó en el mar una tempestadtan grande que las olas cubrían la barca; pero él dormía.
8:25 Y vinieron sus discípulos y le despertaron, diciendo: ¡Señor,sálvanos, que perecemos!
8:26 El les dijo: ¿Por qué teméis,hombres de poca fe? Entonces, levantándose, reprendióa los vientos y al mar; y se hizo grande bonanza.
8:27 Y los hombres se maravillaron, diciendo: ¿Qué hombrees éste, que aun los vientos y el mar le obedecen?

Los endemoniados gadarenos
(Mr. 5. 1-20; Lc.8. 26-39)

8:28 Cuando llegó a la otra orilla, a la tierra de los gadarenos,vinieron a su encuentro dos endemoniados que salían de los sepulcros,feroces en gran manera, tanto que nadie podía pasar por aquel camino.
8:29 Y clamaron diciendo: ¿Qué tienes con nosotros, Jesús,Hijo de Dios? ¿Has venido acá para atormentarnos antes detiempo?
8:30 Estaba paciendo lejos de ellos un hato de muchos cerdos.
8:31 Y los demonios le rogaron diciendo: Si nos echas fuera, permítenosir a aquel hato de cerdos.
8:32 El les dijo: Id.Y ellos salieron, y se fueron a aquel hato de cerdos; y he aquí,todo el hato de cerdos se precipitó en el mar por un despeñadero,y perecieron en las aguas.
8:33 Y los que los apacentaban huyeron, y viniendo a la ciudad, contarontodas las cosas, y lo que había pasado con los endemoniados.
8:34 Y toda la ciudad salió al encuentro de Jesús; ycuando le vieron, le rogaron que se fuera de sus contornos.

Capítulo 9

Jesús sana a un paralítico
(Mr. 2. 1-12; Lc.5. 17-26)9:1 Entonces, entrando Jesús en la barca, pasó al otro ladoy vino a su ciudad.
9:2 Y sucedió que le trajeron un paralítico, tendidosobre una cama; y al ver Jesús la fe de ellos, dijo al paralítico:Tenánimo, hijo; tus pecados te son perdonados.
9:3 Entonces algunos de los escribas decían dentro de sí:Este blasfema.
9:4 Y conociendo Jesús los pensamientos de ellos, dijo: ¿Porqué pensáis mal en vuestros corazones?
9:5 Porque, ¿qué es másfácil, decir: Los pecados te son perdonados, o decir: Levántatey anda?
9:6 Pues para que sepáis que el Hijo delHombre tiene potestad en la tierra para perdonar pecados (dice entoncesal paralítico): Levántate, toma tucama, y vete a tu casa.
9:7 Entonces él se levantó y se fue a su casa.
9:8 Y la gente, al verlo, se maravilló y glorificó aDios, que había dado tal potestad a los hombres.

Llamamiento de Mateo
(Mr. 2. 13-17; Lc.5. 27-32)

9:9 Pasando Jesús de allí, vio a un hombre llamado Mateo,que estaba sentado al banco de los tributos públicos, y le dijo:Sígueme.Y se levantó y le siguió.
9:10 Y aconteció que estando él sentado a la mesa enla casa, he aquí que muchos publicanos y pecadores, que habíanvenido, se sentaron juntamente a la mesa con Jesús y sus discípulos.
9:11 Cuando vieron esto los fariseos, dijeron a los discípulos:¿Porqué come vuestro Maestro con los publicanos y pecadores?Lucas 15. 1-2
9:12 Al oír esto Jesús, les dijo: Lossanos no tienen necesidad de médico, sino los enfermos.
9:13 Id, pues, y aprended lo que significa:Mateo 12. 7Misericordia quiero, y no sacrificio.Oseas 6. 6Porque no he venido a llamar a justos, sino a pecadores, al arrepentimiento.

La pregunta sobre el ayuno
(Mr. 2. 18-22; Lc.5. 33-39)

9:14 Entonces vinieron a él los discípulos de Juan, diciendo:¿Por qué nosotros y los fariseos ayunamos muchas veces, ytus discípulos no ayunan?
9:15 Jesús les dijo: ¿Acaso puedenlos que están de bodas tener luto entre tanto que el esposo estácon ellos? Pero vendrán días cuando el esposo les seráquitado, y entonces ayunarán.
9:16 Nadie pone remiendo de paño nuevoen vestido viejo; porque tal remiendo tira del vestido, y se hace peorla rotura.
9:17 Ni echan vino nuevo en odres viejos; deotra manera los odres se rompen, y el vino se derrama, y los odres se pierden;pero echan el vino nuevo en odres nuevos, y lo uno y lo otro se conservanjuntamente.

La hija de Jairo, y la mujer que tocó el manto de Jesús
(Mr. 5. 21-43; Lc.8. 40-56)

9:18 Mientras él les decía estas cosas, vino un hombreprincipal y se postró ante él, diciendo: Mi hija acaba demorir; mas ven y pon tu mano sobre ella, y vivirá.
9:19 Y se levantó Jesús, y le siguió con sus discípulos.
9:20 Y he aquí una mujer enferma de flujo de sangre desde hacíadoce años, se le acercó por detrás y tocó elborde de su manto;
9:21 porque decía dentro de sí: Si tocare solamente sumanto, seré salva.
9:22 Pero Jesús, volviéndose y mirándola, dijo:Tenánimo, hija; tu fe te ha salvado. Yla mujer fue salva desde aquella hora.
9:23 Al entrar Jesús en la casa del principal, viendo a losque tocaban flautas, y la gente que hacía alboroto,
9:24 les dijo: Apartaos, porque la niñano está muerta, sino duerme. Y se burlaban de él.
9:25 Pero cuando la gente había sido echada fuera, entró,y tomó de la mano a la niña, y ella se levantó.
9:26 Y se difundió la fama de esto por toda aquella tierra.

Dos ciegos reciben la vista

9:27 Pasando Jesús de allí, le siguieron dos ciegos, dandovoces y diciendo: ¡Ten misericordia de nosotros, Hijo de David!
9:28 Y llegado a la casa, vinieron a él los ciegos; y Jesúsles dijo: ¿Creéis que puedo hacer esto?Ellos dijeron: Sí, Señor.
9:29 Entonces les tocó los ojos, diciendo: Conformea vuestra fe os sea hecho.
9:30 Y los ojos de ellos fueron abiertos. Y Jesús les encargórigurosamente, diciendo: Mirad que nadie lo sepa.
9:31 Pero salidos ellos, divulgaron la fama de él por toda aquellatierra.

Un mudo habla

9:32 Mientras salían ellos, he aquí, le trajeron un mudo,endemoniado.
9:33 Y echado fuera el demonio, el mudo habló; y la gente semaravillaba, y decía: Nunca se ha visto cosa semejante en Israel.
9:34 Pero los fariseos decían: Por el príncipe de losdemonios echa fuera los demonios.Mateo 10. 25Mateo 12. 24Marcos 3. 22Lucas 11. 15

La mies es mucha

9:35 Recorría Jesús todas las ciudades y aldeas, enseñandoen las sinagogas de ellos, y predicando el evangelio del reino, y sanandotoda enfermedad y toda dolencia en el pueblo.Mateo 4. 23Marcos 1. 39Lucas 4. 44
9:36 Y al ver las multitudes, tuvo compasión de ellas; porqueestaban desamparadas y dispersas como ovejas que no tienen pastor.1 Reyes 22. 172 Cronicas 18. 16Zacarias 10. 2Marcos 6. 34
9:37 Entonces dijo a sus discípulos: Ala verdad la mies es mucha, mas los obreros pocos.
9:38 Rogad, pues, al Señor de la mies,que envíe obreros a su mies.Lucas 10. 2

Capítulo 10

Elección de los doce apóstoles
(Mr. 3. 13-19; Lc.6. 12-16)10:1 Entonces llamando a sus doce discípulos, les dio autoridadsobre los espíritus inmundos, para que los echasen fuera, y parasanar toda enfermedad y toda dolencia.
10:2 Los nombres de los doce apóstoles son estos: primero Simón,llamado Pedro, y Andrés su hermano; Jacobo hijo de Zebedeo, y Juansu hermano;
10:3 Felipe, Bartolomé, Tomás, Mateo el publicano, Jacobohijo de Alfeo, Lebeo, por sobrenombre Tadeo,
10:4 Simón el cananista, y Judas Iscariote, el que tambiénle entregó.

Misión de los doce
(Mr. 6. 7-13; Lc.9. 1-6)

10:5 A estos doce envió Jesús, y les dio instrucciones,diciendo: Por camino de gentiles no vayáis,y en ciudad de samaritanos no entréis,
10:6 sino id antes a las ovejas perdidas de lacasa de Israel.
10:7 Y yendo, predicad, diciendo: El reino delos cielos se ha acercado.
10:8 Sanad enfermos, limpiad leprosos, resucitadmuertos, echad fuera demonios; de gracia recibisteis, dad de gracia.
10:9 No os proveáis de oro, ni plata,ni cobre en vuestros cintos;Lucas 10. 4-12
10:10 ni de alforja para el camino, ni de dostúnicas, ni de calzado, ni de bordón; porque el obrero esdigno de su alimento.1 Corintios 9. 141 Timoteo 5. 18
10:11 Mas en cualquier ciudad o aldea donde entréis,informaos quién en ella sea digno, y posad allí hasta quesalgáis.
10:12 Y al entrar en la casa, saludadla.
10:13 Y si la casa fuere digna, vuestra paz vendrásobre ella; mas si no fuere digna, vuestra paz se volverá a vosotros.
10:14 Y si alguno no os recibiere, ni oyere vuestraspalabras, salid de aquella casa o ciudad, y sacudid el polvo de vuestrospies.Hechos 13. 51
10:15 De cierto os digo que en el díadel juicio, será más tolerable el castigo para la tierrade Sodoma y de Gomorra,Genesis 19. 24-28que para aquella ciudad.Mateo 11. 23-24

Persecuciones venideras

10:16 He aquí, yo os envío comoa ovejas en medio de lobos;Lucas 10. 3sed, pues, prudentes como serpientes, y sencillos como palomas.
10:17 Y guardaos de los hombres, porque os entregarána los concilios, y en sus sinagogas os azotarán;
10:18 y aun ante gobernadores y reyes seréisllevados por causa de mí, para testimonio a ellos y a los gentiles.
10:19 Mas cuando os entreguen, no os preocupéispor cómo o qué hablaréis; porque en aquella hora osserá dado lo que habéis de hablar.
10:20 Porque no sois vosotros los que habláis,sino el Espíritu de vuestro Padre que habla en vosotros.
10:21 El hermano entregará a la muerteal hermano, y el padre al hijo; y los hijos se levantarán contralos padres, y los harán morir.Marcos 13. 9-12Lucas 12. 11-12Lucas 21. 12-16
10:22 Y seréis aborrecidos de todos porcausa de mi nombre;Mateo 24. 9Marcos 13. 13Lucas 21. 17mas el que persevere hasta el fin, éste será salvo.Mateo 24. 13Marcos 13. 13
10:23 Cuando os persigan en esta ciudad, huida la otra; porque de cierto os digo, que no acabaréis de recorrertodas las ciudades de Israel, antes que venga el Hijo de Hombre.
10:24 El discípulo no es más quesu maestro,Lucas 6. 40ni el siervo más que su señor.Juan 13. 16Juan 15. 20
10:25 Bástale al discípulo sercomo su maestro, y al siervo como su señor. Si al padre de familiallamaron Beelzeb,Mateo 9. 34Mateo 12. 24Marcos 3. 22Lucas 11. 15¿cuánto más a los de su casa?

A quién se debe temer
(Lc. 12. 2-9)

10:26 Así que, no los temáis; porquenada hay encubierto, que no haya de ser manifestado; ni oculto, que nohaya de saberse.Marcos 4. 22Lucas 8. 17
10:27 Lo que os digo en tinieblas, decidlo enla luz; y lo que oís al oído, proclamadlo desde las azoteas.
10:28 Y no temáis a los que matan el cuerpo,mas el alma no pueden matar; temed más bien a aquel que puede destruirel alma y el cuerpo en el infierno.
10:29 ¿No se venden dos pajarillos porun cuarto?Con todo, ni uno de ellos cae a tierra sin vuestro Padre.
10:30 Pues aun vuestros cabellos estántodos contados.
10:31 Así que, no temáis; másvaléis vosotros que muchos pajarillos.
10:32 A cualquiera, pues, que me confiese delantede los hombres, yo también le confesaré delante de mi Padreque está en los cielos.
10:33 Y a cualquiera que me niegue delante delos hombres, yo también le negaré delante de mi Padre queestá en los cielos.2 Timoteo 2. 12

Jesús, causa de división
(Lc. 12. 49-53; 14.26-27)

10:34 No penséis que he venido para traerpaz a la tierra; no he venido para traer paz, sino espada.
10:35 Porque he venido para poner en disensiónal hombre contra su padre, a la hija contra su madre, y a la nuera contrasu suegra;
10:36 y los enemigos del hombre seránlos de su casa.Miqueas 7. 6
10:37 El que ama a padre o madre más quea mí, no es digno de mí; el que ama a hijo o hija másque a mí, no es digno de mí;
10:38 y el que no toma su cruz y sigue en posde mí, no es digno de mí.Mateo 16. 24Marcos 8. 34Lucas 9. 23
10:39 El que halla su vida, la perderá;y el que pierde su vida por causa de mí, la hallará.Mateo 16. 25Marcos 8. 35Lucas 9. 24Lucas 17. 33Juan 12. 25

Recompensas
(Mr. 9. 41)

10:40 El que a vosotros recibe,Lucas 10. 16Juan 13. 20a mí me recibe; y el que me recibe a mí, recibe al que meenvió.Marcos 9. 37Lucas 9. 48
10:41 El que recibe a un profeta por cuanto esprofeta, recompensa de profeta recibirá; y el que recibe a un justopor cuanto es justo, recompensa de justo recibirá.
10:42 Y cualquiera que dé a uno de estospequeñitos un vaso de agua fría solamente, por cuanto esdiscípulo, de cierto os digo que no perderá su recompensa.
 

Capítulo 11

Los mensajeros de Juan el Bautista
 (Lc. 7. 18-35)11:1 Cuando Jesús terminó de dar instrucciones a sus docediscípulos, se fue de allí a enseñar y a predicaren las ciudades de ellos.
11:2 Y al oír Juan, en la cárcel, los hechos de Cristo,le envió dos de sus discípulos,
11:3 para preguntarle: ¿Eres tú aquel que habíade venir, o esperaremos a otro?
11:4 Respondiendo Jesús, les dijo: Id,y haced saber a Juan las cosas que oís y veis.
11:5 Los ciegos ven, los cojos andan, los leprososson limpiados, los sordos oyen,Isaias 35. 5-6los muertos son resucitados, y a los pobres es anunciado el evangelio;Isaias 61. 1
11:6 y bienaventurado es el que no halle tropiezoen mí.
11:7 Mientras ellos se iban, comenzó Jesús a decir deJuan a la gente: ¿Qué salisteis a veral desierto? ¿Una caña sacudida por el viento?
11:8 ¿O qué salisteis a ver? ¿Aun hombre cubierto de vestiduras delicadas? He aquí, los que llevanvestiduras delicadas, en las casas de los reyes están.
11:9 Pero ¿qué salisteis a ver?¿A un profeta? Sí, os digo, y más que profeta.
11:10 Porque éste es de quien estáescrito:
 He aquí, yo envío mi mensajerodelante de tu faz,
 El cual preparará tu camino delantede ti.Malaquias 3. 1
11:11 De cierto os digo: Entre los que nacende mujer no se ha levantado otro mayor que Juan el Bautista; pero el máspequeño en el reino de los cielos, mayor es que él.
11:12 Desde los días de Juan el Bautistahasta ahora, el reino de los cielos sufre violencia, y los violentos loarrebatan.
11:13 Porque todos los profetas y la ley profetizaronhasta Juan.Lucas 16. 16
11:14 Y si queréis recibirlo, éles aquel Elías que había de venir.Malaquias 4. 5Mateo 17. 10-13Marcos 9. 11-13
11:15 El que tiene oídos para oír,oiga.
11:16 Mas ¿a qué compararéesta generación? Es semejante a los muchachos que se sientan enlas plazas, y dan voces a sus compañeros,
11:17 diciendo: Os tocamos flauta, y no bailasteis;os endechamos, y no lamentasteis.
11:18 Porque vino Juan, que ni comía nibebía, y dicen: Demonio tiene.
11:19 Vino el Hijo del Hombre, que come y bebe,y dicen: He aquí un hombre comilón, y bebedor de vino, amigode publicanos y de pecadores. Pero la sabiduría es justificada porsus hijos.

Ayes sobre las ciudades impenitentes
(Lc. 10. 13-16)

11:20 Entonces comenzó a reconvenir a las ciudades en las cualeshabía hecho muchos de sus milagros, porque no se habían arrepentido,diciendo:
11:21 Ay de ti, Corazín! Ay de ti, Betsaida!Porque si en Tiro y en Sidón Isaias 23. 1-18Ezequiel 26. 1--28. 26Joel 3. 4-8Amos 1. 9-10Zacarias 9. 2-4sehubieran hecho los milagros que han sido hechos en vosotras, tiempo haque se hubieran arrepentido en cilicio y en ceniza.
11:22 Por tanto os digo que en el díadel juicio, será más tolerable el castigo para Tiro y paraSidón, que para vosotras.
11:23 Y tú, Capernaum, que eres levantadahasta el cielo, hasta el Hades serás abatida;Isaias 14. 13-15porque si en SodomaGenesis 19. 24-28se hubieran hecho los milagros que han sido hechos en ti, habríapermanecido hasta el día de hoy.
11:24 Por tanto os digo que en el díadel juicio, será más tolerable el castigo para la tierrade Sodoma,Mateo 10. 15Lucas 10. 12que para ti.

Venid a mí y descansad
(Lc. 10.  21-22)

11:25 En aquel tiempo, respondiendo Jesús, dijo: Tealabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque escondisteestas cosas de los sabios y de los entendidos, y las revelaste a los niños.
11:26 Sí, Padre, porque así teagradó.
11:27 Todas las cosas me fueron entregadas pormi Padre;Juan 3. 35y nadie conoce al Hijo, sino el Padre, ni al Padre conoce alguno, sinoel Hijo,Juan 10. 15y aquel a quien el Hijo lo quiera revelar.
11:28 Venid a mí todos los que estáistrabajados y cargados, y yo os haré descansar.
11:29 Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprendedde mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréisdescanso para vuestras almas;Jeremias 6. 16
11:30 porque mi yugo es fácil, y ligerami carga.

Capítulo 12

Los discípulos recogen espigas en el díade reposo
(Mr. 2. 23-28; Lc.6. 1-5)12:1 En aquel tiempo iba Jesús por los sembrados en un díade reposo; y sus discípulos tuvieron hambre, y comenzaron a arrancarespigasDeuteronomio 23. 25y a comer.
12:2 Viéndolo los fariseos, le dijeron: He aquí tus discípuloshacen lo que no es lícito hacer en el día de reposo.
12:3 Pero él les dijo: ¿No habéisleído lo que hizo David, cuando él y los que con élestaban tuvieron hambre;
12:4 cómo entró en la casa de Dios,y comió los panes de la proposición,1 Samuel 21. 1-6que no les era lícito comer ni a él ni a los que con élestaban, sino solamente a los sacerdotes?Levitico 24. 9
12:5 ¿O no habéis leídoen la ley, cómo en el día de reposo los sacerdotes en eltemplo profanan el día de reposo, y son sin culpa?Numeros 28. 9-10
12:6 Pues os digo que uno mayor que el temploestá aquí.
12:7 Y si supieseis qué significa:Mateo 9. 13Misericordia quiero, y no sacrificio,Oseas 6. 6no condenaríais a los inocentes;
12:8 porque el Hijo del Hombre es Señordel día de reposo.

El hombre de la mano seca
(Mr. 3. 1-6; Lc.6. 6-11)

12:9 Pasando de allí, vino a la sinagoga de ellos.
12:10 Y he aquí había allí uno que teníaseca una mano; y preguntaron a Jesús, para poder acusarle:
¿Es lícito sanar en el día de reposo?
12:11 El les dijo: ¿Qué hombrehabrá de vosotros, que tenga una oveja, y si ésta cayereen un hoyo en día de reposo, no le eche mano, y la levante?Lucas 14. 5
12:12 Pues ¿cuánto más valeun hombre que una oveja? Por consiguiente, es lícito hacer el bienen los días de reposo.
12:13 Entonces dijo a aquel hombre: Extiendetu mano. Y él la extendió, y le fue restaurada sanacomo la otra.
12:14 Y salidos los fariseos, tuvieron consejo contra Jesúspara destruirle.

El siervo escogido

12:15 Sabiendo esto Jesús, se apartó de allí; yle siguió mucha gente, y sanaba a todos,
12:16 y les encargaba rigurosamente que no le descubriesen;
12:17 para que se cumpliese lo dicho por el profeta Isaías,cuando dijo:
12:18 He aquí mi siervo, a quien he escogido;
Mi Amado, en quien se agrada mi alma;
Pondré mi Espíritu sobre él,
Y a los gentiles anunciará juicio.
12:19 No contenderá, ni voceará,
Ni nadie oirá en las calles su voz.
12:20 La caña cascada no quebrará,
Y el pábilo que humea no apagará,
Hasta que saque a victoria el juicio.
12:21 Y en su nombre esperarán los gentiles.Isaias 42. 1-4

La blasfemia contra el Espíritu Santo
(Mr. 3. 20-30; Lc.11. 14-23)

12:22 Entonces fue traído a él un endemoniado, ciego ymudo; y le sanó, de tal manera que el ciego y mudo veía yhablaba.
12:23 Y toda la gente estaba atónita, y decía: ¿Seráéste aquel Hijo de David?
12:24 Mas los fariseos, al oírlo, decían: Este no echafuera los demonios sino por Beelzebú, príncipe de los demonios.Mateo 9. 34Mateo 10. 25
12:25 Sabiendo Jesús los pensamientos de ellos, les dijo: Todoreino dividido contra sí mismo, es asolado, y toda ciudad o casadividida contra sí misma, no permanecerá.
12:26 Y si Satanás echa fuera a Satanás,contra sí mismo está dividido; ¿cómo, pues,permanecerá su reino?
12:27 Y si yo echo fuera los demonios por Beelzebú,¿por quién los echan vuestros hijos? Por tanto, ellos seránvuestros jueces.
12:28 Pero si yo por el Espíritu de Diosecho fuera los demonios, ciertamente ha llegado a vosotros el reino deDios.
12:29 Porque ¿cómo puede algunoentrar en la casa del hombre fuerte, y saquear sus bienes, si primero nole ata? Y entonces podrá saquear su casa.
12:30 El que no es conmigo, contra míes;Marcos 9. 40y el que conmigo no recoge, desparrama.
12:31 Por tanto os digo: Todo pecado y blasfemiaserá perdonado a los hombres; mas la blasfemia contra el Espírituno les será perdonada.
12:32 A cualquiera que dijere alguna palabracontra el Hijo del Hombre, le será perdonado; pero al que hablecontra el Espíritu Santo, no le será perdonado, ni en estesiglo ni en el venidero.Lucas 12. 10
12:33 O haced el árbol bueno, y su frutobueno, o haced el árbol malo, y su fruto malo; porque por el frutose conoce el árbol.Mateo 7. 20Lucas 6. 44
12:34 ¡Generación de víboras!Mateo 3. 7Mateo 23. 33Lucas 3. 7¿Cómo podéis hablar lo bueno, siendo malos? Porquede la abundancia del corazón habla la boca.Mateo 15. 18Lucas 6. 45
12:35 El hombre bueno, del buen tesoro del corazónsaca buenas cosas; y el hombre malo, del mal tesoro saca malas cosas.
12:36 Mas yo os digo que de toda palabra ociosaque hablen los hombres, de ella darán cuenta en el día deljuicio.
12:37 Porque por tus palabras serás justificado,y por tus palabras serás condenado.

La generación perversa demanda señal
(Lc. 11. 29-32)

12:38 Entonces respondieron algunos de los escribas y de los fariseos,diciendo: Maestro, deseamos ver de ti señal.Mateo 16. 1Marcos 8. 11Lucas 11. 16
12:39 El respondió y les dijo: La generaciónmala y adúltera demanda señal;Mateo 16. 4Marcos 8. 12pero señal no le será dada, sino la señal del profetaJonás.
12:40 Porque como estuvo Jonás en el vientredel gran pez tres días y tres noches,Juan 1. 17así estará el Hijo del Hombre en el corazón de latierra tres días y tres noches.
12:41 Los hombres de Nínive se levantaránen el juicio con esta generación, y la condenarán; porqueellos se arrepintieron a la predicación de Jonás,Juan 3. 5y he aquí más que Jonás en este lugar.
12:42 La reina del Sur se levantaráenel juicio con esta generación, y la condenará; porque ellavino de los fines de la tierra para oír la sabiduría de Salomón,1 Reyes 10. 1-102 Cronicas 9. 1-12y he aquí más que Salomón en este lugar.

El espíritu inmundo que vuelve
(Lc. 11. 24-26)

12:43 Cuando el espíritu inmundo sale delhombre, anda por lugares secos, buscando reposo, y no lo halla.
12:44 Entonces dice: Volveré a mi casade donde salí; y cuando llega, la halla desocupada, barrida y adornada.
12:45 Entonces va, y toma consigo otros sieteespíritus peores que él, y entrados, moran allí; yel postrer estado de aquel hombre viene a ser peor que el primero. Asítambién acontecerá a esta mala generación.

La madre y los hermanos de Jesús
(Mr. 3. 31-35; Lc.8. 19-21)

12:46 Mientras él aún hablaba a la gente, he aquísu madre y sus hermanos estaban afuera, y le
querían hablar.
12:47 Y le dijo uno: He aquí tu madre y tus hermanos estánafuera, y te quieren hablar.
12:48 Respondiendo él al que le decía esto, dijo: ¿Quiénes mi madre, y quiénes son mis hermanos?
12:49 Y extendiendo su mano hacia sus discípulos, dijo: Heaquí mi madre y mis hermanos.
12:50 Porque todo aquel que hace la voluntadde mi Padre que los cielos, ése es mi hermano, y hermana, y madre.

Capítulo 13

Parábola del sembrador
(Mr. 4. 1-9; Lc.8. 4-8)13:1 Aquel día salió Jesús de la casa y se sentóunto al mar.
13:2 Y se le juntó mucha gente; y entrando él en la barca,se sentó,Lucas 5. 1-3y toda la gente estaba en la playa.
13:3 Y les habló muchas cosas por parábolas, diciendo:Heaquí, el sembrador salió a sembrar.
13:4 Y mientras sembraba, parte de la semillacayó junto al camino; y vinieron las aves y la comieron.
13:5 Parte cayó en pedregales, donde nohabía mucha tierra; y brotó pronto, porque no teníaprofundidad de tierra;
13:6 pero salido el sol, se quemó; y porqueno tenía raíz, se secó.
13:7 Y parte cayó entre espinos; y losespinos crecieron, y la ahogaron.
13:8 Pero parte cayó en buena tierra,y dio fruto, cuál a ciento, cuál a sesenta, y cuála treinta por uno.
13:9 El que tiene oídos para oír,oiga.

Propósito de las parábolas
(Mr. 4. 10-12; Lc.8. 9-10)

13:10 Entonces, acercándose los discípulos, le dijeron:¿Por qué les hablas por parábolas?
13:11 El respondiendo, les dijo: Porque a vosotrosos es dado saber los misterios del reino de los cielos; mas a ellos noles es dado.
13:12 Porque a cualquiera que tiene, se le dará,y tendrá más; pero al que no tiene, aun lo que tiene le seráquitado.Mateo 25. 29Marcos 4. 25Lucas 8. 18Lucas 19. 26
13:13 Por eso les hablo por parábolas:porque viendo no ven, y oyendo no oyen, ni entienden.
13:14 De manera que se cumple en ellos la profecíade Isaías, que dijo:
De oído oiréis, y no entenderéis;
Y viendo veréis, y no percibiréis.
13:15 Porque el corazón de este pueblose ha engrosado,
Y con los oídos oyen pesadamente,
Y han cerrado sus ojos;
Para que no vean con los ojos,
Y oigan con los oídos,
Y con el corazón entiendan,
Y se conviertan,
Y yo los sane.Isaias 6. 9-10
13:16 Pero bienaventurados vuestros ojos, porqueven; y vuestros oídos, porque oyen.
13:17 Porque de cierto os digo, que muchos profetasy justos desearon ver lo que veis, y no lo vieron; y oír lo queoís, y no lo oyeron.Lucas 10. 23-24

Jesús explica la parábola del sembrador
(Mr. 4. 13-20; Lc.8. 11-15)

13:18 Oíd, pues, vosotros la paráboladel sembrador:
13:19 Cuando alguno oye la palabra del reinoy no la entiende, viene el malo, y arrebata lo que fue sembrado en su corazón.Este es el que fue sembrado junto al camino.
13:20 Y el que fue sembrado en pedregales, éstees el que oye la palabra, y al momento la recibe con gozo;
13:21 pero no tiene raíz en sí,sino que es de corta duración, pues al venir la afliccióno la persecución por causa de la palabra, luego tropieza.
13:22 El que fue sembrado entre espinos, éstees el que oye la palabra, pero el afán de este siglo y el engañode las riquezas ahogan la palabra, y se hace infructuosa.
13:23 Mas el que fue sembrado en buena tierra,éste es el que oye y entiende la palabra, y da fruto; y producea ciento, a sesenta, y a treinta por uno.

Parábola del trigo y la cizaña

13:24 Les refirió otra parábola, diciendo: Elreino de los cielos es semejante a un hombre que sembró buena semillaen su campo;
13:25 pero mientras dormían los hombres,vino su enemigo y sembró cizaña entre el trigo, y se fue.
13:26 Y cuando salió la hierba y dio fruto,entonces apareció también la cizaña.
13:27 Vinieron entonces los siervos del padrede familia y le dijeron: Señor, ¿no sembraste buena semillaen tu campo? ¿De dónde, pues, tiene cizaña?
13:28 El les dijo: Un enemigo ha hecho esto.Y los siervos le dijeron: ¿Quieres, pues, que vayamos y la arranquemos?
13:29 El les dijo: No, no sea que al arrancarla cizaña, arranquéis también con ella el trigo.
13:30 Dejad crecer juntamente lo uno y lo otrohasta la siega; y al tiempo de la siega yo diré a los segadores:Recoged primero la cizaña, y atadla en manojos para quemarla; perorecoged el trigo en mi granero.

Parábola de la semilla de mostaza
(Mr. 4. 30-32; Lc.13. 18-19)

13:31 Otra parábola les refirió, diciendo: Elreino de los cielos es semejante al grano de mostaza, que un hombre tomóy sembró en su campo;
13:32 el cual a la verdad es la más pequeñade todas las semillas; pero cuando ha crecido, es la mayor de las hortalizas,y se hace árbol, de tal manera que vienen las aves del cielo y hacennidos en sus ramas.

Parábola de la levadura
(Lc. 13. 20-21)

13:33 Otra parábola les dijo: El reinode los cielos es semejante a la levadura que tomó una mujer, y escondióen tres medidasdeharina, hasta que todo fue leudado.

El uso que Jesús hace de las parábolas
(Mr. 4. 33-34)

13:34 Todo esto habló Jesús por parábolas a lagente, y sin parábolas no les hablaba;
13:35 para que se cumpliese lo dicho por el profeta, cuando dijo:
Abriré en parábolas mi boca;
Declararé cosas escondidas desde la fundación delmundo.Salmos 78. 2

Jesús explica la parábola de la cizaña

13:36 Entonces, despedida la gente, entró Jesús en lacasa; y acercándose a él sus discípulos, le dijeron:Explícanos la parábola de la cizaña del campo.
13:37 Respondiendo él, les dijo: El quesiembra la buena semilla es el Hijo del Hombre.
13:38 El campo es el mundo; la buena semillason los hijos del reino, y la cizaña son los hijos del malo.
13:39 El enemigo que la sembróes el diablo;la siega es el fin del siglo; y los segadores son los ángeles.
13:40 De manera que como se arranca la cizaña,y se quema en el fuego, asíseráen el fin de este siglo.
13:41 Enviará el Hijo del Hombre a susángeles, y recogerán de su reino a todos los que sirven detropiezo, y a los que hacen iniquidad,
13:42 y los echarán en el horno de fuego;allí será el lloro y el crujir de dientes.
13:43 Entonces los justos resplandeceráncomo el sol en el reino de su Padre. El que tiene oídos para oír,oiga.

El tesoro escondido

13:44 Además, el reino de los cielos essemejante a un tesoro escondido en un campo, el cual un hombre halla, ylo esconde de nuevo; y gozoso por ello va y vende todo lo que tiene, ycompra aquel campo.

La perla de gran precio

13:45 También el reino de los cielos essemejante a un mercader que busca buenas perlas,
13:46 que habiendo hallado una perla preciosa,fue y vendió todo lo que tenía, y la compró.

La red

13:47 Asimismo el reino de los cielos es semejantea una red, que echada en el mar, recoge de toda clase de peces;
13:48 y una vez llena, la sacan a la orilla;y sentados, recogen lo bueno en cestas, y lo malo echan fuera.
13:49 Asíserá al fin del siglo:saldrán los ángeles, y apartarán a los malos de entrelos justos,
13:50 y los echarán en el horno de fuego;allí será el lloro y el crujir de dientes.

Tesoros nuevos y viejos

13:51 Jesús les dijo: ¿Habéisentendido todas estas cosas? Ellos respondieron: Sí, Señor.
13:52 El les dijo: Por eso todo escriba doctoen el reino de los cielos es semejante a un padre de familia, que sacade su tesoro cosas nuevas y cosas viejas.

Jesús en Nazaret
(Mr. 6. 1-6; Lc.4. 16-30)

13:53 Aconteció que cuando terminó Jesús estasparábolas, se fue de allí.
13:54 Y venido a su tierra, les enseñaba en la sinagoga de ellos,de tal manera que se maravillaban, y decían: ¿De dóndetiene éste esta sabiduría y estos milagros?
13:55 ¿No es éste el hijo del carpintero? ¿Nose llama su madre María, y sus hermanos, Jacobo, José, Simóny Judas?
13:56 ¿No están todas sus hermanas con nosotros? ¿Dedónde, pues, tiene éste todas estas cosas?
13:57 Y se escandalizaban de él. Pero Jesús les dijo:Nohay profeta sin honra, sino en su propia tierra y en su casa.Juan 4. 44
13:58 Y no hizo allí muchos milagros, a causa de la incredulidadde ellos.

Capítulo 14

Muerte de Juan el Bautista
(Mr. 6. 14-29; Lc.9. 7-9)14:1 En aquel tiempo Herodes el tetrarca oyó la fama de Jesús,
14:2 y dijo a sus criados: Este es Juan el Bautista; ha resucitadode los muertos, y por eso actúan en él estos poderes.
14:3 Porque Herodes había prendido a Juan, y le habíaencadenado y metido en la cárcel, por causa de Herodías,mujer de Felipe su hermano;
14:4 porque Juan le decía: No te es lícito tenerla.Levitico 18. 16Levitico 20. 21Lucas 3. 19-20
14:5 Y Herodes quería matarle, pero temía al pueblo;porque tenían a Juan por profeta.
14:6 Pero cuando se celebraba el cumpleaños de Herodes, la hijade Herodías danzó en medio, y agradó a Herodes,
14:7 por lo cual éste le prometió con juramento darletodo lo que pidiese.
14:8 Ella, instruida primero por su madre, dijo: Dame aquí enun plato la cabeza de Juan el Bautista.
14:9 Entonces el rey se entristeció; pero a causa del juramento,y de los que estaban con él a la mesa, mandó que se la diesen,
14:10 y ordenó decapitar a Juan en la cárcel.
14:11 Y fue traída su cabeza en un plato, y dada a la muchacha;y ella la presentó a su madre.
14:12 Entonces llegaron sus discípulos, y tomaron el cuerpoy lo enterraron; y fueron y dieron las nuevas a Jesús.

Alimentación de los cinco mil
(Mr. 6. 30-44; Lc.9. 10-17; Jn. 6. 1-14)

14:13 Oyéndolo Jesús, se apartó de allíen una barca a un lugar desierto y apartado; y cuando la gente lo oyó,le siguió a pie desde las ciudades.
14:14 Y saliendo Jesús, vio una gran multitud, y tuvo compasiónde ellos, y sanó a los que de ellos estaban enfermos.
14:15 Cuando anochecía, se acercaron a él sus discípulos,diciendo: El lugar es desierto, y la hora ya pasada; despide a la multitud,para que vayan por las aldeas y compren de comer.
14:16 Jesús les dijo: No tienen necesidadde irse; dadles vosotros de comer.
14:17 Y ellos dijeron: No tenemos aquí sino cinco panes y dospeces.
14:18 El les dijo: Traédmelos acá.
14:19 Entonces mandóa la gente recostarse sobre la hierba; ytomando los cinco panes y los dos peces, y levantando los ojos al cielo,bendijo, y partió y dio los panes a los discípulos, y losdiscípulos a la multitud.
14:20 Y comieron todos, y se saciaron; y recogieron lo que sobróde los pedazos, doce cestas llenas.
14:21 Y los que comieron fueron como cinco mil hombres, sin contarlas mujeres y los niños.

Jesús anda sobre el mar
(Mr. 6. 45-52; Jn.6. 15-21)

14:22 En seguida Jesús hizo a sus discípulos entrar enla barca e ir delante de él a la otra ribera, entre tanto que éldespedía a la multitud.
14:23 Despedida la multitud, subió al monte a orar aparte; ycuando llegó la noche, estaba allí solo.
14:24 Y ya la barca estaba en medio del mar, azotada por las olas;porque el viento era contrario.
14:25 Mas a la cuarta vigilia de la noche, Jesús vino a ellosandando sobre el mar.
14:26 Y los discípulos, viéndole andar sobre el mar,se turbaron, diciendo: ¡Un fantasma! Y dieron voces de miedo.
14:27 Pero en seguida Jesús les habló, diciendo: ¡Tenedánimo; yo soy, no temáis!
14:28 Entonces le respondió Pedro, y dijo: Señor, sieres tú, manda que yo vaya a ti sobre las aguas.
14:29 Y él dijo: Ven. Y descendiendoPedro de la barca, andaba sobre las aguas para ir a Jesús.
14:30 Pero al ver el fuerte viento, tuvo miedo; y comenzando a hundirse,dio voces, diciendo: ¡Señor, sálvame!
14:31 Al momento Jesús, extendiendo la mano, asió deél, y le dijo: ¡Hombre de poca fe! ¿Porqué dudaste?
14:32 Y cuando ellos subieron en la barca, se calmó el viento.
14:33 Entonces los que estaban en la barca vinieron y le adoraron,diciendo: Verdaderamente eres Hijo de Dios.

Jesús sana a los enfermos en Genesaret
(Mr. 6. 53-56)

14:34 Y terminada la travesía, vinieron a tierra de Genesaret.
14:35 Cuando le conocieron los hombres de aquel lugar, enviaron noticiapor toda aquella tierra alrededor, y trajeron a él todos los enfermos;
14:36 y le rogaban que les dejase tocar solamente el borde de su manto;y todos los que lo tocaron, quedaron sanos.

Capítulo 15

Lo que contamina al hombre 
(Mr. 7. 1-23)15:1 Entonces se acercaron a Jesús ciertos escribas y fariseos deJerusalén, diciendo: 
15:2 ¿Por qué tus discípulos quebrantan la tradiciónde los ancianos? Porque no se lavan las manos cuando comen pan. 
15:3 Respondiendo él, les dijo: ¿Porqué también vosotros quebrantáis el mandamiento deDios por vuestra tradición? 
15:4 Porque Dios mandó diciendo: Honraa tu padre y a tu madre;Exodo 20. 12Deuteronomio 5. 16y: El que maldiga al padre o a la madre, muera irremisiblemente.Exodo 21. 17Levitico 20. 9
15:5 Pero vosotros decís: Cualquiera quediga a su padre o a su madre: Es mi ofrenda a Dios todo aquello con quepudiera ayudarte, 
15:6 ya no ha de honrar a su padre o a su madre.Así habéis invalidado el mandamiento de Dios por vuestratradición. 
15:7 Hipócritas, bien profetizóde vosotros Isaías, cuando dijo: 
15:8   Este pueblo de labios mehonra; 
Mas su corazón está lejos demí. 
15:9  Pues en vano me honran, 
Enseñando como doctrinas, mandamientosde hombres.Isaias 29. 13
15:10 Y llamando a sí a la multitud, les dijo: Oíd,y entended: 
15:11 No lo que entra en la boca contamina alhombre; mas lo que sale de la boca, esto contamina al hombre. 
15:12 Entonces acercándose sus discípulos, le dijeron:¿Sabes que los fariseos se ofendieron cuando oyeron esta palabra? 
15:13 Pero respondiendo él, dijo: Todaplanta que no plantó mi Padre celestial, será desarraigada. 
15:14 Dejadlos; son ciegos guías de ciegos;y si el ciego guiare al ciego, ambos caerán en el hoyo.Lucas 6. 39
15:15 Respondiendo Pedro, le dijo: Explícanos esta parábola. 
15:16 Jesús dijo: ¿Tambiénvosotros sois aún sin entendimiento? 
15:17 ¿No entendéis que todo loque entra en la boca va al vientre, y es echado en la letrina? 
15:18 Pero lo que sale de la boca, del corazónsale;Mateo 12. 34y esto contamina al hombre. 
15:19 Porque del corazón salen los malospensamientos, los homicidios, los adulterios, las fornicaciones, los hurtos,los falsos testimonios, las blasfemias. 
15:20 Estas cosas son las que contaminan al hombre;pero el comer con las manos sin lavar no contamina al hombre. 

La fe de la mujer cananea 
(Mr. 7. 24-30) 

15:21 Saliendo Jesús de allí, se fue a la regiónde Tiro y de Sidón. 
15:22 Y he aquí una mujer cananea que había salido deaquella región clamaba, diciéndole: ¡Señor,Hijo de David, ten misericordia de mí! Mi hija es gravemente atormentadapor un demonio. 
15:23 Pero Jesús no le respondió palabra. Entonces acercándosesus discípulos, le rogaron, diciendo: Despídela, pues davoces tras nosotros. 
15:24 El respondiendo, dijo: No soy enviado sinoa las ovejas perdidas de la casa de Israel.
15:25 Entonces ella vino y se postró ante él, diciendo:¡Señor, socórreme! 
15:26 Respondiendo él, dijo: No estábien tomar el pan de los hijos, y echarlo a los perrillos.
15:27 Y ella dijo: Sí, Señor; pero aun los perrilloscomen de las migajas que caen de la mesa de sus amos. 
15:28 Entonces respondiendo Jesús, dijo: Ohmujer, grande es tu fe; hágase contigo como quieres. Y su hija fuesanada desde aquella hora. 

Jesús sana a muchos 

15:29 Pasó Jesús de allí y vino junto al mar deGalilea; y subiendo al monte, se sentó allí. 
15:30 Y se le acercó mucha gente que traía consigo acojos, ciegos, mudos, mancos, y otros muchos enfermos; y los pusieron alos pies de Jesús, y los sanó; 
15:31 de manera que la multitud se maravillaba, viendo a los mudoshablar, a los mancos sanados, a los cojos andar, y a los ciegos ver; yglorificaban al Dios de Israel. 

Alimentación de los cuatro mil 
(Mr. 8. 1-10)

15:32 Y Jesús, llamando a sus discípulos, dijo: Tengocompasión de la gente, porque ya hace tres días que estánconmigo, y no tienen qué comer; y enviarlos en ayunas no quiero,no sea que desmayen en el camino. 
15:33 Entonces sus discípulos le dijeron: ¿De dóndetenemos nosotros tantos panes en el desierto, para saciar a una multitudtan grande? 
15:34 Jesús les dijo: ¿Cuántospanes tenéis? Y ellos dijeron: Siete, y unos pocos pececillos. 
15:35 Y mandó a la multitud que se recostase en tierra. 
15:36 Y tomando los siete panes y los peces, dio gracias, los partióy dio a sus discípulos, y los discípulos a la multitud. 
15:37 Y comieron todos, y se saciaron; y recogieron lo que sobróde los pedazos, siete canastas llenas.
15:38 Y eran los que habían comido, cuatro mil hombres, sincontar las mujeres y los niños. 
15:39 Entonces, despedida la gente, entró en la barca, y vinoa la región de Magdala. 

Capítulo 16

La demanda de una señal 
(Mr. 8. 11-13; Lc.12. 54-5616:1 Vinieron los fariseos y los saduceos para tentarle, y le pidieronque les mostrase señalMateo 12. 38Lucas 11. 16del cielo. 
16:2 Mas él respondiendo, les dijo: Cuandoanochece, decís: Buen tiempo; porque el cielo tiene arreboles. 
16:3 Y por la mañana: Hoy habrátempestad; porque tiene arreboles el cielo nublado. ¡Hipócritas!que sabéis distinguir el aspecto del cielo, ¡mas las señalesde los tiempos no podéis! 
16:4 La generación mala y adúlterademanda señal;Mateo 12. 39Lucas 11. 29pero señal no le será dada, sino la señal del profetaJonás. Y dejándolos,se fue.Jonas 3. 4-5

La levadura de los fariseos 
(Mr. 8. 14-21) 

16:5 Llegando sus discípulos al otro lado, se habían olvidadode traer pan. 
16:6 Y Jesús les dijo: Mirad, guardaosde la levadura de los fariseosLucas 12. 1y de los saduceos.
16:7 Ellos pensaban dentro de sí, diciendo: Esto dice porqueno trajimos pan. 
16:8 Y entendiéndolo Jesús, les dijo: ¿Porqué pensáis dentro de vosotros, hombres de poca fe, que notenéis pan? 
16:9 ¿No entendéis aún,ni os acordáis de los cinco panes entre cinco mil hombres,Mateo 14. 17-21y cuántas cestas recogisteis? 
16:10 ¿Ni de los siete panes entre cuatromil,Mateo 15. 34-38y cuántas canastas recogisteis? 
16:11 ¿Cómo es que no entendéisque no fue por el pan que os dije que os guardaseis de la levadura de losfariseos y de los saduceos?
16:12 Entonces entendieron que no les había dicho que se guardasende la levadura del pan, sino de la doctrina de los fariseos y de los saduceos. 

La confesión de Pedro 
(Mr. 8. 27-30; Lc.9. 18-21)

16:13 Viniendo Jesús a la región de Cesarea de Filipo,preguntó a sus discípulos, diciendo: ¿Quiéndicen los hombres que es el Hijo del Hombre? 
16:14 Ellos dijeron: Unos, Juan el Bautista; otros, Elías; yotros, Jeremías, o alguno de los profetas.Mateo 14. 1-2Marcos 6. 14-15Lucas 9. 7-8
16:15 El les dijo: Y vosotros, ¿quiéndecís que soy yo?
16:16 Respondiendo Simón Pedro, dijo: Tú eres el Cristo,el Hijo del Dios viviente.Juan 6. 68-69
16:17 Entonces le respondió Jesús: Bienaventuradoeres, Simón, hijo de Jonás, porque no te lo revelócarne ni sangre, sino mi Padre que está en los cielos. 
16:18 Y yo también te digo, que túeres Pedro, y sobre esta roca edificaré mi iglesia; y las puertasdel Hades no prevalecerán contra ella. 
16:19 Y a ti te daré las llaves del reinode los cielos; y todo lo que atares en la tierra será atado en loscielos; y todo lo que desatares en la tierra será desatado en loscielos.Mateo 18. 18Juan 20. 23
16:20 Entonces mandó a sus discípulos que a nadie dijesenque él era Jesús el Cristo. 

Jesús anuncia su muerte 
(Mr. 8. 31--9.1; Lc.9. 22-27)

16:21 Desde entonces comenzó Jesús a declarar a sus discípulosque le era necesario ir a Jerusalén y padecer mucho de los ancianos,de los principales sacerdotes y de los escribas; y ser muerto, y resucitaral tercer día. 
16:22 Entonces Pedro, tomándolo aparte, comenzó a reconvenirle,diciendo: Señor, ten compasión de ti; en ninguna manera estote acontezca. 
16:23 Pero él, volviéndose, dijo a Pedro: ¡Quítatede delante de mí, Satanás!; me eres tropiezo, porque no ponesla mira en las cosas de Dios, sino en las de los hombres.
16:24 Entonces Jesús dijo a sus discípulos: Sialguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo,y tome su cruz, y sígame.Mateo 10. 38Lucas 14. 27
16:25 Porque todo el que quiera salvar su vida,la perderá; y todo el que pierda su vida por causa de mí,la hallará.Mateo 10. 39Lucas 17. 33Juan 12. 25
16:26 Porque ¿qué aprovecharáal hombre, si ganare todo el mundo, y perdiere su alma? ¿O quérecompensa dará el hombre por su alma? 
16:27 Porque el Hijo del Hombre vendráen la gloria de su Padre con sus ángeles, y entonces pagaráa cada uno conforme a sus obras.Salmos 62. 12
16:28 De cierto os digo que hay algunos de losque están aquí, que no gustarán la muerte, hasta quehayan visto al Hijo del Hombre viniendo en su reino.

Capítulo 17

La transfiguración
(Mr. 9. 2-13; Lc.9. 28-36)17:1 Seis días después, Jesús tomó a Pedro,a Jacobo y a Juan su hermano, y los llevó aparte a un monte alto;
17:2 y se transfiguró delante de ellos,2 Pedro 1. 17-18y resplandeció su rostro como el sol, y sus vestidos se hicieronblancos como la luz.
17:3 Y he aquí les aparecieron Moisés y Elías,hablando con él.
17:4 Entonces Pedro dijo a Jesús: Señor, bueno es paranosotros que estemos aquí; si quieres, hagamos aquí tresenramadas: una para ti, otra para Moisés, y otra para Elías.
17:5 Mientras él aún hablaba, una nube de luz los cubrió;y he aquí una voz desde la nube, que decía: Este es mi Hijoamado, en quien tengo complacencia;Isaias 42. 1Mateo 3. 17Mateo 12. 18Marcos 1. 11Lucas 3. 22a él oíd.
17:6 Al oír esto los discípulos, se postraron sobre susrostros, y tuvieron gran temor.
17:7 Entonces Jesús se acercó y los tocó, y dijo:Levantaos,y no temáis.
17:8 Y alzando ellos los ojos, a nadie vieron sino a Jesús solo.
17:9 Cuando descendieron del monte, Jesús les mandó,diciendo: No digáis a nadie la visión,hasta que el Hijo del Hombre resucite de los muertos.
17:10 Entonces sus discípulos le preguntaron, diciendo: ¿Porqué, pues, dicen los escribas que es necesario que Elíasvenga primero?Malaquias 4. 5
17:11 Respondiendo Jesús, les dijo: Ala verdad, Elías viene primero, y restaurará todas las cosas.
17:12 Mas os digo que Elías ya vino,Mateo 11. 14y no le conocieron, sino que hicieron con él todo lo que quisieron;así también el Hijo del Hombre padecerá de ellos.
17:13 Entonces los discípulos comprendieron que les habíahablado de Juan el Bautista.

Jesús sana a un muchacho lunático
(Mr. 9. 14-29; Lc.9. 37-43)

17:14 Cuando llegaron al gentío, vino a él un hombre quese arrodilló delante de él, diciendo:
17:15 Señor, ten misericordia de mi hijo, que es lunático,y padece muchísimo; porque muchas veces cae en el fuego, y muchasen el agua.
17:16 Y lo he traído a tus discípulos, pero no le hanpodido sanar.
17:17 Respondiendo Jesús, dijo: ¡Ohgeneración incrédula y perversa! ¿Hasta cuándohe de estar con vosotros? ¿Hasta cuándo os he de soportar?Traédmelo acá.
17:18 Y reprendió Jesús al demonio, el cual saliódel muchacho, y éste quedó sano desde aquella hora.
17:19 Viniendo entonces los discípulos a Jesús, aparte,dijeron: ¿Por qué nosotros no pudimos echarlo fuera?
17:20 Jesús les dijo: Por vuestra pocafe; porque de cierto os digo, que si tuviereis fe como un grano de mostaza,diréis a este monte: Pásate de aquí allá, yse pasará;Mateo 21. 21Marcos 11. 231 Corintios 13. 2y nada os será imposible.
17:21 Pero este género no sale sino conoración y ayuno.

Jesús anuncia otra vez su muerte
(Mr. 9. 30-32; Lc.9. 43-45)

17:22 Estando ellos en Galilea, Jesús les dijo: ElHijo del Hombre será entregado en manos de hombres,
17:23 y le matarán; mas al tercer díaresucitará. Y ellos se entristecieron en gran manera.

Pago del impuesto del templo

17:24 Cuando llegaron a Capernaum, vinieron a Pedro los que cobrabanlas dos dracmas,Exodo 30. 13Exodo 38. 26yle dijeron: ¿Vuestro Maestro no paga las dos dracmas?
17:25 El dijo: Sí. Y al entrar él en casa, Jesúsle habló primero, diciendo: ¿Quéte parece, Simón? Los reyes de la tierra, ¿de quiénescobran los tributos o los impuestos? ¿De sus hijos, o de los extraños?
17:26 Pedro le respondió: De los extraños. Jesúsle dijo: Luego los hijos están exentos.
17:27 Sin embargo, para no ofenderles, ve almar, y echa el anzuelo, y el primer pez que saques, tómalo, y alabrirle la boca, hallarás un estatero; tómalo, y dáselopor mí y por ti.

Capítulo 18

¿Quién es el mayor?
(Mr. 9. 33-37; Lc.9. 46-48)18:1 En aquel tiempo los discípulos vinieron a Jesús, diciendo:¿Quién es el mayor en el reino de los cielos?Lucas 22. 24
18:2 Y llamando Jesús a un niño, lo puso en medio deellos,
18:3 y dijo: De cierto os digo, que si no osvolvéis y os hacéis como niños, no entraréisen el reino de los cielos.Marcos 10. 15Lucas 18. 17
18:4 Así que, cualquiera que se humillecomo este niño, ése es el mayor en el reino de los cielos.
18:5 Y cualquiera que reciba en mi nombre a unniño como este, a mí me recibe.

Ocasiones de caer
(Mr. 9. 42-48; Lc.17. 1-2)

18:6 Y cualquiera que haga tropezar a alguno deestos pequeños que creen en mí, mejor le fuera que se lecolgase al cuello una piedra de molino de asno, y que se le hundiese enlo profundo del mar.
18:7 ¡Ay del mundo por los tropiezos! porquees necesario que vengan tropiezos, pero ¡ay de aquel hombre por quienviene el tropiezo!
18:8 Por tanto, si tu mano o tu pie te es ocasiónde caer, córtalo y échalo de ti; mejor te es entrar en lavida cojo o manco, que teniendo dos manos o dos pies ser echado en el fuegoeterno.Mateo 5. 30
18:9 Y si tu ojo te es ocasión de caer,sácalo y échalo de ti; mejor te es entrar con un solo ojoen la vida, que teniendo dos ojos ser echado en el infierno de fuego.Mateo 5. 29

Parábola de la oveja perdida
(Lc. 15. 3-7)

18:10 Mirad que no menospreciéis a unode estos pequeños; porque os digo que sus ángeles en loscielos ven siempre el rostro de mi Padre que está en los cielos.
18:11 Porque el Hijo del Hombre ha venido parasalvar lo que se había perdido.Lucas 19. 10
18:12 ¿Qué os parece? Si un hombretiene cien ovejas, y se descarría una de ellas, ¿no dejalas noventa y nueve y va por los montes a buscar la que se habíadescarriado?
18:13 Y si acontece que la encuentra, de ciertoos digo que se regocija más por aquélla, que por las noventay nueve que no se descarriaron.
18:14 Así, no es la voluntad de vuestroPadre que está en los cielos, que se pierda uno de estos pequeños.

Cómo se debe perdonar al hermano

18:15 Por tanto, si tu hermano peca contra ti,ve y repréndele estando tú y él solos; si te oyere,has ganado a tu hermano.Lucas 17. 3
18:16 Mas si no te oyere, toma aún contigoa uno o dos, para que en boca de dos o tres testigosDeuteronomio 17. 6Deuteronomio 19. 15conste toda palabra.
18:17 Si no los oyere a ellos, dilo a la iglesia;y si no oyere a la iglesia, tenle por gentil y publicano.
18:18 De cierto os digo que todo lo que atéisen la tierra, será atado en el cielo; y todo lo que desatéisen la tierra, será desatado en el cielo.Mateo 16. 19Juan 20. 23
18:19 Otra vez os digo, que si dos de vosotrosse pusieren de acuerdo en la tierra acerca de cualquiera cosa que pidieren,les será hecho por mi Padre que está en los cielos.
18:20 Porque donde están dos o tres congregadosen mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos.
18:21 Entonces se le acercó Pedro y le dijo: Señor, ¿cuántasveces perdonaré a mi hermano que peque contra mí? ¿Hastasiete?
18:22 Jesús le dijo: No te digo hastasiete, sino aun hasta setenta veces siete.Lucas 17. 3-4

Los dos deudores

18:23 Por lo cual el reino de los cielos es semejantea un rey que quiso hacer cuentas con sus siervos.
18:24 Y comenzando a hacer cuentas, le fue presentadouno que le debía diez mil talentos.
18:25 A éste, como no pudo pagar, ordenósu señor venderle, y a su mujer e hijos, y todo lo que tenía,para que se le pagase la deuda.
18:26 Entonces aquel siervo, postrado, le suplicaba,diciendo: Señor, ten paciencia conmigo, y yo te lo pagarétodo.
18:27 El señor de aquel siervo, movidoa misericordia, le soltó y le perdonó la deuda.
18:28 Pero saliendo aquel siervo, hallóa uno de sus consiervos, que le debía cien denarios;y asiendo de él, le ahogaba, diciendo: Págame lo que me debes.
18:29 Entonces su consiervo, postrándosea sus pies, le rogaba diciendo: Ten paciencia conmigo, y yo te lo pagarétodo.
18:30 Mas él no quiso, sino fue y le echóen la cárcel, hasta que pagase la deuda.
18:31 Viendo sus consiervos lo que pasaba, seentristecieron mucho, y fueron y refirieron a su señor todo lo quehabía pasado.
18:32 Entonces, llamándole su señor,le dijo: Siervo malvado, toda aquella deuda te perdoné, porque merogaste.
18:33 ¿No debías tú tambiéntener misericordia de tu consiervo, como yo tuve misericordia de ti?
18:34 Entonces su señor, enojado, le entregóa los verdugos, hasta que pagase todo lo que le debía. 18:35 Asítambién mi Padre celestial hará con vosotros si no perdonáisde todo corazón cada uno a su hermano sus ofensas.

Capítulo 19

Jesús enseña sobreel divorcio
(Mr.10. 1-12; Lc. 16. 18)19:1 Aconteció que cuando Jesús terminóestas palabras, se alejó de Galilea, y fue a las regiones de Judeaal otro lado del Jordán.
19:2 Y le siguieron grandes multitudes, y lossanó allí.
19:3 Entonces vinieron a él los fariseos,tentándole y diciéndole: ¿Es lícito al hombrerepudiar a su mujer por cualquier causa?
19:4 El, respondiendo, les dijo:¿No habéis leído que el que los hizo al principio,varón y hembra los hizo,Genesis 1. 27Genesis 5. 2
19:5 y dijo: Por esto el hombre dejarápadre y madre, y se unirá a su mujer, y los dos serán unasola carne?Genesis 2. 24
19:6 Así que no son ya más dos,sino una sola carne; por tanto, lo que Dios juntó, no lo separeel hombre.
19:7 Le dijeron: ¿Por qué, pues,mandó Moisés dar carta de divorcio, y repudiarla?Deuteronomio 24. 1-4Mateo 5. 31
19:8 El les dijo:Por la dureza de vuestro corazón Moisés os permitiórepudiar a vuestras mujeres; mas al principio no fue así.
19:9 Y yo os digo que cualquiera que repudiaa su mujer, salvo por causa de fornicación, y se casa con otra,adultera; y el que se casa con la repudiada, adultera.Mateo 5. 321 Corintios 7. 10-11
19:10 Le dijeron sus discípulos: Si asíes la condición del hombre con su mujer, no conviene casarse.
19:11 Entonces él les dijo:No todos son capaces de recibir esto, sino aquellos a quienes es dado.
19:12 Pues hay eunucos que nacieron asídel vientre de su madre, y hay eunucos que son hechos eunucos por los hombres,y hay eunucos que a sí mismos se hicieron eunucos por causa delreino de los cielos. El que sea capaz de recibir esto, que lo reciba.

Jesús bendice a los niños
(Mr.10. 13-16; Lc. 18. 15-17)

19:13 Entonces le fueron presentados unos niños,para que pusiese las manos sobre ellos, y orase; y los discípulosles reprendieron.
19:14 Pero Jesús dijo:Dejad a los niños venir a mí, y no se lo impidáis;porque de los tales es el reino de los cielos.
19:15 Y habiendo puesto sobre ellos las manos,se fue de allí.

El joven rico
(Mr.10. 17-31; Lc. 18. 18-30)

19:16 Entonces vino uno y le dijo: Maestro bueno,¿qué bien haré para tener la vida eterna?
19:17 El le dijo:¿Por qué me llamas bueno? Ninguno hay bueno sino uno: Dios.Mas si quieres entrar en la vida, guarda los mandamientos.
19:18 Le dijo: ¿Cuáles? Y Jesúsdijo: No matarás.Exodo 20. 13Deuteronomio 5. 17No adulterarás.Exodo 20. 14Deuteronomio 5. 18No hurtarás.Exodo 20. 15Deuteronomio 5. 19No dirás falso testimonio.Exodo 20. 16Deuteronomio 5. 20
19:19 Honra a tu padre y a tu madre;Exodo 20. 12Deuteronomio 5. 16y, Amarás a tu prójimo como a ti mismo.Levitico 19. 18
19:20 El joven le dijo: Todo esto lo he guardadodesde mi juventud. ¿Qué más me falta?
19:21 Jesús le dijo:Si quieres ser perfecto, anda, vende lo que tienes, y dalo a los pobres,y tendrás tesoro en el cielo; y ven y sígueme.
19:22 Oyendo el joven esta palabra, se fue triste,porque tenía muchas posesiones.
19:23 Entonces Jesús dijo a sus discípulos:De cierto os digo, que difícilmente entrará un rico en elreino de los cielos.
19:24 Otra vez os digo, que es más fácilpasar un camello por el ojo de una aguja, que entrar un rico en el reinode Dios.
19:25 Sus discípulos, oyendo esto, seasombraron en gran manera, diciendo: ¿Quién, pues, podráser salvo?
19:26 Y mirándolos Jesús, les dijo:Para los hombres esto es imposible; mas para Dios todo es posible.
19:27 Entonces respondiendo Pedro, le dijo: Heaquí, nosotros lo hemos dejado todo, y te hemos seguido; ¿qué,pues, tendremos?
19:28 Y Jesús les dijo:De cierto os digo que en la regeneración, cuando el Hijo del Hombrese siente en el trono de su gloria,Mateo 25. 31vosotros que me habéis seguido también os sentaréissobre doce tronos, para juzgar a las doce tribus de Israel.Lucas 22. 30
19:29 Y cualquiera que haya dejado casas, o hermanos,o hermanas, o padre, o madre, o mujer, o hijos, o tierras, por mi nombre,recibirá cien veces más, y heredará la vida eterna.
19:30 Pero muchos primeros serán postreros,y postreros, primeros.Mateo 20. 16Lucas 13. 30

Capítulo 20

Los obreros de la viña20:1 Porque el reino de los cielos es semejante aun hombre, padre de familia, que salió por la mañana a contratarobreros para su viña.
20:2 Y habiendo convenido con los obreros enun denarioal día, los envió a su viña.
20:3 Saliendo cerca de la hora tercera del día,vio a otros que estaban en la plaza desocupados;
20:4 y les dijo: Id también vosotros ami viña, y os daré lo que sea justo. Y ellos fueron.
20:5 Salió otra vez cerca de las horassexta y novena, e hizo lo mismo.
20:6 Y saliendo cerca de la hora undécima,halló a otros que estaban desocupados; y les dijo: ¿Por quéestáis aquí todo el día desocupados?
20:7 Le dijeron: Porque nadie nos ha contratado.El les dijo: Id también vosotros a la viña, y recibiréislo que sea justo.
20:8 Cuando llegó la noche, el señorde la viña dijo a su mayordomo: Llama a los obreros y págalesel jornal,Levitico 19. 13Deuteronomio 24. 15comenzando desde los postreros hasta los primeros.
20:9 Y al venir los que habían ido cercade la hora undécima, recibieron cada uno un denario.
20:10 Al venir también los primeros, pensaronque habían de recibir más; pero también ellos recibieroncada uno un denario.
20:11 Y al recibirlo, murmuraban contra el padrede familia,
20:12 diciendo: Estos postreros han trabajadouna sola hora, y los has hecho iguales a nosotros, que hemos soportadola carga y el calor del día.
20:13 El, respondiendo, dijo a uno de ellos:Amigo, no te hago agravio; ¿no conviniste conmigo en un denario?
20:14 Toma lo que es tuyo, y vete; pero quierodar a este postrero, como a ti.
20:15 ¿No me es lícito hacer loque quiero con lo mío? ¿O tienes tú envidia, porqueyo soy bueno?
20:16 Así, los primeros serán postreros,y los postreros, primeros; porque muchos son llamados, mas pocos escogidos.Mateo 19. 30Marcos 10. 31Lucas 13. 30

Nuevamente Jesús anuncia su muerte
(Mr.10. 32-34; Lc. 18. 31-34)

20:17 Subiendo Jesús a Jerusalén,tomó a sus doce discípulos aparte en el camino, y les dijo:
20:18 He aquí subimos a Jerusalén,y el Hijo del Hombre será entregado a los principales sacerdotesy a los escribas, y le condenarán a muerte;
20:19 y le entregarán a los gentiles paraque le escarnezcan, le azoten, y le crucifiquen; mas al tercer díaresucitará.

Petición de Santiago y de Juan
(Mr.10. 35-45)

20:20 Entonces se le acercó la madre delos hijos de Zebedeo con sus hijos, postrándose ante él ypidiéndole algo.
20:21 El le dijo:¿Qué quieres? Ella le dijo:Ordena que en tu reino se sienten estos dos hijos míos, el uno atu derecha, y el otro a tu izquierda.
20:22 Entonces Jesús respondiendo, dijo:Nosabéis lo que pedís. ¿Podéis beber del vasoque yo he de beber, y ser bautizados con el bautismo con que yo soy bautizado?Yellos le dijeron: Podemos.
20:23 El les dijo:A la verdad, de mi vaso beberéis, y con el bautismo con que yo soybautizado, seréis bautizados; pero el sentaros a mi derecha y ami izquierda, no es mío darlo, sino a aquellos para quienes estápreparado por mi Padre.
20:24 Cuando los diez oyeron esto, se enojaroncontra los dos hermanos.
20:25 Entonces Jesús, llamándolos,dijo: Sabéis que los gobernantes delas naciones se enseñorean de ellas, y los que son grandes ejercensobre ellas potestad.
20:26 Mas entre vosotros no será así,Lucas 22. 25-26sino que el que quiera hacerse grande entre vosotros será vuestroservidor,
20:27 y el que quiera ser el primero entre vosotrosserá vuestro siervo;Mateo 23. 11Marcos 9. 35Lucas 22. 26
20:28 como el Hijo del Hombre no vino para serservido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos.

Dos ciegos reciben la vista
(Mr.10. 6-52; Lc. 18. 35-43)

20:29 Al salir ellos de Jericó, le seguíauna gran multitud.
20:30 Y dos ciegos que estaban sentados juntoal camino, cuando oyeron que Jesús pasaba, clamaron, diciendo: ¡Señor,Hijo de David, ten misericordia de nosotros!
20:31 Y la gente les reprendió para quecallasen; pero ellos clamaban más, diciendo: ¡Señor,Hijo de David, ten misericordia de nosotros!
20:32 Y deteniéndose Jesús, losllamó, y les dijo: ¿Quéqueréis que os haga?
20:33 Ellos le dijeron: Señor, que seanabiertos nuestros ojos.
20:34 Entonces Jesús, compadecido, lestocó los ojos, y en seguida recibieron la vista; y le siguieron.
 

Capítulo 21

La entrada triunfal en Jerusalén
(Mr.11. 1-11; Lc. 19. 28-40; Jn.12. 12-19)21:1 Cuando se acercaron a Jerusalén, y vinierona Betfagé, al monte de los Olivos, Jesús envió dosdiscípulos,
21:2 diciéndoles:Id a la aldea que está enfrente de vosotros, y luego hallaréisuna asna atada, y un pollino con ella; desatadla, y traédmelos.
21:3 Y si alguien os dijere algo, decid: El Señorlos necesita; y luego los enviará.
21:4 Todo esto aconteció para que se cumplieselo dicho por el profeta, cuando dijo:
21:5   Decid a la hija de Sion:
He aquí, tu Rey viene a ti,
Manso, y sentado sobre una asna,
Sobre un pollino, hijo de animal de carga.Zacarias 9. 9
21:6 Y los discípulos fueron, e hicieroncomo Jesús les mandó;
21:7 y trajeron el asna y el pollino, y pusieronsobre ellos sus mantos; y él se sentó encima.
21:8 Y la multitud, que era muy numerosa, tendíasus mantos en el camino; y otros cortaban ramas de los árboles,y las tendían en el camino.
21:9 Y la gente que iba delante y la que ibadetrás aclamaba, diciendo: ¡HosannaSalmos 118. 25al Hijo de David! ¡Bendito el que viene en el nombre del Señor!Salmos 118. 26¡Hosanna en las alturas!
21:10 Cuando entró él en Jerusalén,toda la ciudad se conmovió, diciendo: ¿Quién es éste?
21:11 Y la gente decía: Este es Jesúsel profeta, de Nazaret de Galilea.

Purificación del templo
(Mr.11. 15-19; Lc. 19. 45-48; Jn.2. 13-22)

21:12 Y entró Jesús en el templode Dios, y echó fuera a todos los que vendían y comprabanen el templo, y volcó las mesas de los cambistas, y las sillas delos que vendían palomas;
21:13 y les dijo: Escrito está: Micasa, casa de oración será llamada;Isaias 56. 7mas vosotros la habéis hecho cueva de ladrones.Jeremias 7. 11
21:14 Y vinieron a él en el templo ciegosy cojos, y los sanó.
21:15 Pero los principales sacerdotes y los escribas,viendo las maravillas que hacía, y a los muchachos aclamando enel templo y diciendo: ¡Hosanna al Hijo de David! se indignaron,
21:16 y le dijeron: ¿Oyes lo que éstosdicen? Y Jesús les dijo: Sí;¿nunca leísteis:
De la boca de los niños y de los quemaman
Perfeccionaste la alabanza?Salmos 8. 2
21:17 Y dejándolos, salió fuerade la ciudad a Betania, y posó allí.

Maldición de la higuera estéril
(Mr.11. 12-14, 20-26)

21:18 Por la mañana, volviendo a la ciudad,tuvo hambre.
21:19 Y viendo una higuera cerca del camino,vino a ella, y no halló nada en ella, sino hojas solamente; y ledijo: Nunca jamás nazca de ti fruto.Yluego se secó la higuera.
21:20 Viendo esto los discípulos, decíanmaravillados: ¿Cómo es que se secó en seguida la higuera?
21:21 Respondiendo Jesús, les dijo:De cierto os digo, que si tuviereis fe, y no dudareis, no sólo haréisesto de la higuera, sino que si a este monte dijereis: Quítate yéchate en el mar, será hecho.Mateo 17. 201 Corintios 13. 2
21:22 Y todo lo que pidiereis en oración,creyendo, lo recibiréis.

La autoridad de Jesús
(Mr.11. 27-33; Lc. 20. 1-8)

21:23 Cuando vino al templo, los principales sacerdotesy los ancianos del pueblo se acercaron a él mientras enseñaba,y le dijeron: ¿Con qué autoridad haces estas cosas? ¿yquién te dio esta autoridad?
21:24 Respondiendo Jesús, les dijo:Yo también os haré una pregunta, y si me la contestáis,también yo os diré con qué autoridad hago estas cosas.
21:25 El bautismo de Juan, ¿de dóndeera? ¿Del cielo, o de los hombres? Ellosentonces discutían entre sí, diciendo: Si decimos, del cielo,nos dirá: ¿Por qué, pues, no le creísteis?
21:26 Y si decimos, de los hombres, tememos alpueblo; porque todos tienen a Juan por profeta.
21:27 Y respondiendo a Jesús, dijeron:No sabemos. Y él también les dijo:Tampoco yo os digo con qué autoridad hago estas cosas.

Parábola de los dos hijos

21:28 Pero ¿qué os parece? Un hombretenía dos hijos, y acercándose al primero, le dijo: Hijo,vé hoy a trabajar en mi viña.
21:29 Respondiendo él, dijo: No quiero;pero después, arrepentido, fue.
21:30 Y acercándose al otro, le dijo dela misma manera; y respondiendo él, dijo: Sí, señor,voy. Y no fue.
21:31 ¿Cuál de los dos hizo lavoluntad de su padre? Dijeron ellos: El primero.Jesús les dijo: De cierto os digo,que los publicanos y las rameras van delante de vosotros al reino de Dios.
21:32 Porque vino a vosotros Juan en camino dejusticia, y no le creísteis; pero los publicanos y las rameras lecreyeron;Lucas 3. 12Lucas 7. 29-30y vosotros, viendo esto, no os arrepentisteis después para creerle.

Los labradores malvados
(Mr.12. 1-12; Lc. 20. 9-19)

21:33 Oíd otra parábola: Hubo unhombre, padre de familia, el cual plantó una viña,Isaias 5. 1-2la cercó de vallado, cavó en ella un lagar, edificóuna torre, y la arrendó a unos labradores, y se fue lejos.
21:34 Y cuando se acercó el tiempo delos frutos, envió sus siervos a los labradores, para que recibiesensus frutos.
21:35 Mas los labradores, tomando a los siervos,a uno golpearon, a otro mataron, y a otro apedrearon.
21:36 Envió de nuevo otros siervos, másque los primeros; e hicieron con ellos de la misma manera.
21:37 Finalmente les envió su hijo, diciendo:Tendránrespeto a mi hijo.
21:38 Mas los labradores, cuando vieron al hijo,dijeron entre sí: Este es el heredero; venid, matémosle,y apoderémonos de su heredad.
21:39 Y tomándole, le echaron fuera dela viña, y le mataron.
21:40 Cuando venga, pues, el señor dela viña, ¿qué hará a aquellos labradores?
21:41 Le dijeron: A los malos destruirásin misericordia, y arrendará su viña a otros labradores,que le paguen el fruto a su tiempo.
21:42 Jesús les dijo:¿Nunca leísteis en las Escrituras:
La piedra que desecharon los edificadores,
Ha venido a ser cabeza del ángulo.
El Señor ha hecho esto,
Y es cosa maravillosa a nuestros ojos?Salmos 118. 22-23
21:43 Por tanto os digo, que el reino de Diosserá quitado de vosotros, y será dado a gente que produzcalos frutos de él.
21:44 Y el que cayere sobre esta piedra seráquebrantado; y sobre quien ella cayere, le desmenuzará.
21:45 Y oyendo sus parábolas los principalessacerdotes y los fariseos, entendieron que hablaba de ellos.
21:46 Pero al buscar cómo echarle mano,temían al pueblo, porque éste le tenía por profeta.

 Capítulo 22

Parábola de la fiestade bodas22:1 Respondiendo Jesús, les volvióa hablar en parábolas, diciendo:
22:2 El reino de los cielos es semejante a unrey que hizo fiesta de bodas a su hijo;
22:3 y envió a sus siervos a llamar alos convidados a las bodas; mas éstos no quisieron venir.
22:4 Volvió a enviar otros siervos, diciendo:Decid a los convidados: He aquí, he preparado mi comida; mis torosy animales engordados han sido muertos, y todo está dispuesto; venida las bodas.
22:5 Mas ellos, sin hacer caso, se fueron, unoa su labranza, y otro a sus negocios;
22:6 y otros, tomando a los siervos, los afrentarony los mataron.
22:7 Al oírlo el rey, se enojó;y enviando sus ejércitos, destruyó a aquellos homicidas,y quemó su ciudad.
22:8 Entonces dijo a sus siervos: Las bodas ala verdad están preparadas; mas los que fueron convidados no erandignos.
22:9 Id, pues, a las salidas de los caminos,y llamad a las bodas a cuantos halléis.
22:10 Y saliendo los siervos por los caminos,juntaron a todos los que hallaron, juntamente malos y buenos; y las bodasfueron llenas de convidados.
22:11 Y entró el rey para ver a los convidados,y vio allí a un hombre que no estaba vestido de boda.
22:12 Y le dijo: Amigo, ¿cómo entrasteaquí, sin estar vestido de boda? Mas él enmudeció.
22:13 Entonces el rey dijo a los que servían:Atadle de pies y manos, y echadle en las tinieblas de afuera; allíserá el lloro y el crujir de dientes.Mateo 8. 12Mateo 25. 30Lucas 13. 28
22:14 Porque muchos son llamados, y pocos escogidos.

La cuestión del tributo
(Mr.12. 13-17; Lc. 20. 20-26)

22:15 Entonces se fueron los fariseos y consultaroncómo sorprenderle en alguna palabra.
22:16 Y le enviaron los discípulos deellos con los herodianos, diciendo: Maestro, sabemos que eres amante dela verdad, y que enseñas con verdad el camino de Dios, y que note cuidas de nadie, porque no miras la apariencia de los hombres.
22:17 Dinos, pues, qué te parece: ¿Eslícito dar tributo a César, o no?
22:18 Pero Jesús, conociendo la maliciade ellos, les dijo: ¿Por quéme tentáis, hipócritas?
22:19 Mostradme la moneda del tributo. Yellos le presentaron un denario.
22:20 Entonces les dijo:¿Dequién es esta imagen, y la inscripción?
22:21 Le dijeron: De César. Y les dijo:Dad, pues, a César lo que es de César, y a Dios lo que esde Dios.
22:22 Oyendo esto, se maravillaron, y dejándole,se fueron.

La pregunta sobre la resurrección
(Mr.12. 18-27; Lc. 20. 27-40)

22:23 Aquel día vinieron a él lossaduceos, que dicen que no hay resurrección,Hechos 23. 8y le preguntaron,
22:24 diciendo: Maestro, Moisés dijo:Si alguno muriere sin hijos, su hermano se casará con su mujer,y levantará descendencia a su hermano.Deuteronomio 25. 5
22:25 Hubo, pues, entre nosotros siete hermanos;el primero se casó, y murió; y no teniendo descendencia,dejó su mujer a su hermano.
22:26 De la misma manera también el segundo,y el tercero, hasta el séptimo.
22:27 Y después de todos muriótambién la mujer.
22:28 En la resurrección, pues, ¿decuál de los siete será ella mujer, ya que todos la tuvieron?
22:29 Entonces respondiendo Jesús, lesdijo: Erráis, ignorando las Escriturasy el poder de Dios.
22:30 Porque en la resurrección ni secasarán ni se darán en casamiento, sino serán comolos ángeles de Dios en el cielo.
22:31 Pero respecto a la resurrecciónde los muertos, ¿no habéis leído lo que os fue dichopor Dios, cuando dijo:
22:32 Yo soy el Dios de Abraham, el Dios de Isaacy el Dios de Jacob?Exodo 3. 6Dios no es Dios de muertos, sino de vivos.
22:33 Oyendo esto la gente, se admiraba de sudoctrina.

El gran mandamiento
(Mr.12. 28-34)

22:34 Entonces los fariseos, oyendo que habíahecho callar a los saduceos, se juntaron a una.
22:35 Y uno de ellos, intérprete de laley, preguntó por tentarle,Lucas 10. 25-28diciendo:
22:36 Maestro, ¿cuál es el granmandamiento en la ley?
22:37 Jesús le dijo:Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y contoda tu alma, y con toda tu mente.Deuteronomio 6. 5
22:38 Este es el primero y grande mandamiento.
22:39 Y el segundo es semejante: Amarása tu prójimo como a ti mismo.Levitico 19. 18
22:40 De estos dos mandamientos depende todala ley y los profetas.

¿De quién es hijo el Cristo?
(Mr.12. 35-37; Lc. 20. 41-44)

22:41 Y estando juntos los fariseos, Jesúsles preguntó,
22:42 diciendo:¿Qué pensáis del Cristo? ¿De quién eshijo? Le dijeron: De David.
22:43 El les dijo:¿Pues cómo David en el Espíritu le llama Señor,diciendo:
22:44  Dijo el Señor a mi Señor:
Siéntate a mi derecha,
Hasta que ponga a tus enemigos por estradode tus pies?Salmos 110. 1
22:45 Pues si David le llama Señor, ¿cómoes su hijo?
22:46 Y nadie le podía responder palabra;ni osó alguno desde aquel día preguntarle más.

Capítulo 23

Jesús acusa a escribasy fariseos 
(Mr.12. 38-40; Lc. 11. 37-54; 20.45-47)23:1 Entonces habló Jesús a la gentey a sus discípulos, diciendo: 
23:2 En la cátedra de Moisés sesientan los escribas y los fariseos. 
23:3 Así que, todo lo que os digan queguardéis, guardadlo y hacedlo; mas no hagáis conforme a susobras, porque dicen, y no hacen. 
23:4 Porque atan cargas pesadas y difícilesde llevar, y las ponen sobre los hombros de los hombres; pero ellos nicon un dedo quieren moverlas. 
23:5 Antes, hacen todas sus obras para ser vistospor los hombres.Mateo 6. 1Pues ensanchan sus filacterias,Deuteronomio 6. 8y extienden los flecosNumeros 15. 18de sus mantos; 
23:6 y aman los primeros asientos en las cenas,y las primeras sillas en las sinagogas, 
23:7 y las salutaciones en las plazas, y quelos hombres los llamen: Rabí, Rabí. 
23:8 Pero vosotros no queráis que os llamenRabí; porque uno es vuestro Maestro, el Cristo, y todos vosotrossois hermanos. 
23:9 Y no llaméis padre vuestro a nadieen la tierra; porque uno es vuestro Padre, el que está en los cielos. 
23:10 Ni seáis llamados maestros; porqueuno es vuestro Maestro, el Cristo. 
23:11 El que es el mayor de vosotros, sea vuestrosiervo.Mateo 20. 26-27Marcos 9. 35Marcos 10. 43-44Lucas 22. 26
23:12 Porque el que se enaltece será humillado,y el que se humilla será enaltecido.Lucas 14. 11Lucas 18. 14
23:13 Mas ¡ay de vosotros, escribas y fariseos,hipócritas! porque cerráis el reino de los cielos delantede los hombres; pues ni entráis vosotros, ni dejáis entrara los que están entrando. 
23:14 ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos,hipócritas! porque devoráis las casas de las viudas, y comopretexto hacéis largas oraciones; por esto recibiréis mayorcondenación. 
23:15 ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos,hipócritas! porque recorréis mar y tierra para hacer un prosélito,y una vez hecho, le hacéis dos veces más hijo del infiernoque vosotros. 
23:16 ¡Ay de vosotros, guías ciegos!que decís: Si alguno jura por el templo, no es nada; pero si algunojura por el oro del templo, es deudor.
23:17 ¡Insensatos y ciegos! porque ¿cuáles mayor, el oro, o el templo que santifica al oro? 
23:18 También decís: Si algunojura por el altar, no es nada; pero si alguno jura por la ofrenda que estásobre él, es deudor. 
23:19 ¡Necios y ciegos! porque ¿cuáles mayor, la ofrenda, o el altar que santifica la ofrenda? 
23:20 Pues el que jura por el altar, jura porél, y por todo lo que está sobre él; 
23:21 y el que jura por el templo, jura por él,y por el que lo habita; 
23:22 y el que jura por el cielo, jura por eltrono de Dios,Isaias 66. 1Mateo 5. 34y por aquel que está sentado en él. 
23:23 ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos,hipócritas! porque diezmáis la menta y el eneldo y el comino,Levitico 27. 30y dejáis lo más importante de la ley: la justicia, la misericordiay la fe. Esto era necesario hacer, sin dejar de hacer aquello. 
23:24 ¡Guías ciegos, que coláisel mosquito, y tragáis el camello! 
23:25 ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos,hipócritas! porque limpiáis lo de fuera del vaso y del plato,pero por dentro estáis llenos de robo y de injusticia. 
23:26 ¡Fariseo ciego! Limpia primero lode dentro del vaso y del plato, para que también lo de fuera sealimpio. 
23:27 ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos,hipócritas! porque sois semejantes a sepulcros blanqueados,Hechos 23. 3que por fuera, a la verdad, se muestran hermosos, mas por dentro estánllenos de huesos de muertos y de toda inmundicia. 
23:28 Así también vosotros porfuera, a la verdad, os mostráis justos a los hombres, pero por dentroestáis llenos de hipocresía e iniquidad. 
23:29 ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos,hipócritas! porque edificáis los sepulcros de los profetas,y adornáis los monumentos de los justos, 
23:30 y decís: Si hubiésemos vividoen los días de nuestros padres, no hubiéramos sido sus cómplicesen la sangre de los profetas. 
23:31 Así que dais testimonio contra vosotrosmismos, de que sois hijos de aquellos que mataron a los profetas. 
23:32 ¡Vosotros también llenad lamedida de vuestros padres! 
23:33 ¡Serpientes, generación devíboras!Mateo 3. 7Mateo 12. 34Lucas 3. 7¿Cómo escaparéis de la condenación del infierno? 
23:34 Por tanto, he aquí yo os envíoprofetas y sabios y escribas; y de ellos, a unos mataréis y crucificaréis,y a otros azotaréis en vuestras sinagogas, y perseguiréisde ciudad en ciudad; 
23:35 para que venga sobre vosotros toda la sangrejusta que se ha derramado sobre la tierra, desde la sangre de AbelGenesis 4. 8el justo hasta la sangre de Zacarías2 Cronicas 24. 20-21hijo de Berequías, a quien matasteis entre el templo y el altar. 
23:36 De cierto os digo que todo esto vendrásobre esta generación.

Lamento de Jesús sobre Jerusalén 
(Lc.13. 34-35)

23:37 ¡Jerusalén, Jerusalén,que matas a los profetas, y apedreas a los que te son enviados! ¡Cuántasveces quise juntar a tus hijos, como la gallina junta sus polluelos debajode las alas, y no quisiste! 
23:38 He aquí vuestra casa os es dejadadesierta. 
23:39 Porque os digo que desde ahora no me veréis,hasta que digáis: Bendito el que viene en el nombre del Señor.Salmos 118. 26

Capítulo 24

Jesús predice la destruccióndel templo 
(Mr.13. 1-2; Lc. 21. 5-624:1 Cuando Jesús salió del temploy se iba, se acercaron sus discípulos para mostrarle los edificiosdel templo. 
24:2 Respondiendo él, les dijo: ¿Veistodo esto? De cierto os digo, que no quedará aquí piedrasobre piedra, que no sea derribada.

Señales antes del fin 
(Mr.13. 3-23; Lc. 21. 7-24

24:3 Y estando él sentado en el monte delos Olivos, los discípulos se le acercaron aparte, 
diciendo: Dinos, ¿cuándo seránestas cosas, y qué señal habrá de tu venida, y delfin del siglo? 
24:4 Respondiendo Jesús, les dijo:Mirad que nadie os engañe. 
24:5 Porque vendrán muchos en mi nombre,diciendo: Yo soy el Cristo; y a muchos engañarán. 
24:6 Y oiréis de guerras y rumores deguerras; mirad que no os turbéis, porque es necesario que todo estoacontezca; pero aún no es el fin.
24:7 Porque se levantará nacióncontra nación, y reino contra reino; y habrá pestes, y hambres,y terremotos en diferentes lugares.
24:8 Y todo esto será principio de dolores. 
24:9 Entonces os entregarán a tribulación,y os matarán, y seréis aborrecidos de todas las gentes porcausa de mi nombre.Mateo 10. 22
24:10 Muchos tropezarán entonces, y seentregarán unos a otros, y unos a otros se aborrecerán. 
24:11 Y muchos falsos profetas se levantarán,y engañarán a muchos; 
24:12 y por haberse multiplicado la maldad, elamor de muchos se enfriará. 
24:13 Mas el que persevere hasta el fin, ésteserá salvo.Mateo 10. 22
24:14 Y será predicado este evangeliodel reino en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones; y entoncesvendrá el fin. 
24:15 Por tanto, cuando veáis en el lugarsanto la abominación desoladora de que habló el profeta DanielDaniel 9. 27Daniel 11. 31Daniel 12. 11(el que lee, entienda), 
24:16 entonces los que estén en Judea,huyan a los montes. 
24:17 El que esté en la azotea, no desciendapara tomar algo de su casa; 
24:18 y el que esté en el campo, no vuelvaatrás para tomar su capa.Lucas 17. 31
24:19 Mas ¡ay de las que estén encintas,y de las que críen en aquellos días! 
24:20 Orad, pues, que vuestra huida no sea eninvierno ni en día de reposo; 
24:21 porque habrá entonces gran tribulación,Daniel 12. 1Apocalipsis 7. 14cual no la ha habido desde el principio del mundo hasta ahora, ni la habrá. 
24:22 Y si aquellos días no fuesen acortados,nadie sería salvo; mas por causa de los escogidos, aquellos díasserán acortados. 
24:23 Entonces, si alguno os dijere: Mirad, aquíestá el Cristo, o mirad, allí está, no lo creáis. 
24:24 Porque se levantarán falsos Cristos,y falsos profetas, y harán grandes señales y prodigios, detal manera que engañarán, si fuere posible, aun a los escogidos. 
24:25 Ya os lo he dicho antes. 
24:26 Así que, si os dijeren: Mirad, estáen el desierto, no salgáis; o mirad, está en los aposentos,no lo creáis. 
24:27 Porque como el relámpago que saledel oriente y se muestra hasta el occidente, así será tambiénla venida del Hijo del Hombre.Lucas 17. 23-24
24:28 Porque dondequiera que estuviere el cuerpomuerto, allí se juntarán las águilas.Lucas 17. 37

La venida del Hijo del Hombre 
(Mr.13. 24-37; Lc. 21. 25-36; 17.25-36; 12. 41-48)

24:29 E inmediatamente después de la tribulaciónde aquellos días, el sol se oscurecerá, y la luna no darásu resplandor, y las estrellas caerán del cielo,Isaias 13. 10Ezequiel 32. 7Joel 2. 31Apocalipsis 6. 12-13y las potencias de los cielos serán conmovidas. 
24:30 Entonces aparecerá la señaldel Hijo del Hombre en el cielo; y entonces lamentarán todas lastribus de la tierra, y verán al Hijo del Hombre viniendo sobre lasnubes del cielo,Daniel 7. 13Apocalipsis 1. 7con poder y gran gloria. 
24:31 Y enviará sus ángeles congran voz de trompeta, y juntarán a sus escogidos, de los cuatrovientos, desde un extremo del cielo hasta el otro. 
24:32 De la higuera aprended la parábola:Cuando ya su rama está tierna, y brotan las hojas, sabéisque el verano está cerca. 
24:33 Así también vosotros, cuandoveáis todas estas cosas, conoced que está cerca, a las 
puertas. 
24:34 De cierto os digo, que no pasaráesta generación hasta que todo esto acontezca. 
24:35 El cielo y la tierra pasarán, peromis palabras no pasarán. 
24:36 Pero del día y la hora nadie sabe,ni aun los ángeles de los cielos, sino sólo mi Padre. 
24:37 Mas como en los días de Noé,Genesis 6. 5-8así será la venida del Hijo del Hombre. 
24:38 Porque como en los días antes deldiluvio estaban comiendo y bebiendo, casándose y dando en casamiento,hasta el día en que Noé entró en el arca, 
24:39 y no entendieron hasta que vino el diluvioy se los llevó a todos,Genesis 7. 6-24así será también la venida del Hijo del Hombre. 
24:40 Entonces estarán dos en el campo;el uno será tomado, y el otro será dejado. 
24:41 Dos mujeres estarán moliendo enun molino; la una será tomada, y la otra será dejada. 
24:42 Velad, pues, porque no sabéis aqué hora ha de venir vuestro Señor. 
24:43 Pero sabed esto, que si el padre de familiasupiese a qué hora el ladrón habría de venir, velaría,y no dejaría minar su casa. 
24:44 Por tanto, también vosotros estadpreparados; porque el Hijo del Hombre vendrá a la hora que no pensáis.Lucas 12. 39-40
24:45 ¿Quién es, pues, el siervofiel y prudente, al cual puso su señor sobre su casa para que lesdé el alimento a tiempo? 
24:46 Bienaventurado aquel siervo al cual, cuandosu señor venga, le halle haciendo así. 
24:47 De cierto os digo que sobre todos sus bienesle pondrá. 
24:48 Pero si aquel siervo malo dijere en sucorazón: Mi señor tarda en venir; 
24:49 y comenzare a golpear a sus consiervos,y aun a comer y a beber con los borrachos, 
24:50 vendrá el señor de aquelsiervo en día que éste no espera, y a la hora que no sabe, 
24:51 y lo castigará duramente, y pondrásu parte con los hipócritas; allí será el lloro yel crujir de dientes.

Capítulo 25 

Parábola de las diez vírgenes 25:1 Entonces el reino de los cielos serásemejante a diez vírgenes que tomando sus lámparas,Lucas 12. 35salieron a recibir al esposo. 
25:2 Cinco de ellas eran prudentes y cinco insensatas. 
25:3 Las insensatas, tomando sus lámparas,no tomaron consigo aceite; 
25:4 mas las prudentes tomaron aceite en susvasijas, juntamente con sus lámparas. 
25:5 Y tardándose el esposo, cabecearontodas y se durmieron. 
25:6 Y a la medianoche se oyó un clamor:¡Aquí viene el esposo; salid a recibirle!
25:7 Entonces todas aquellas vírgenesse levantaron, y arreglaron sus lámparas. 
25:8 Y las insensatas dijeron a las prudentes:Dadnos de vuestro aceite; porque nuestras lámparas se apagan. 
25:9 Mas las prudentes respondieron diciendo:Para que no nos falte a nosotras y a vosotras, id más bien a losque venden, y comprad para vosotras mismas. 
25:10 Pero mientras ellas iban a comprar, vinoel esposo; y las que estaban preparadas entraron con él a las bodas;y se cerró la puerta. 
25:11 Después vinieron tambiénlas otras vírgenes, diciendo: ¡Señor, señor,ábrenos! 
25:12 Mas él, respondiendo, dijo: De ciertoos digo, que no os conozco.Lucas 13. 25
25:13 Velad, pues, porque no sabéis eldía ni la hora en que el Hijo del Hombre ha de venir.

Parábola de los talentos 

25:14 Porque el reino de los cielos es como unhombre que yéndose lejos, llamó a sus siervos y les entregósus bienes. 
25:15 A uno dio cinco talentos,y a otro dos, y a otro uno, a cada uno conforme a su capacidad; y luegose fue lejos. 
25:16 Y el que había recibido cinco talentosfue y negoció con ellos, y ganó otros cinco talentos 
25:17 Asimismo el que había recibido dos,ganó también otros dos. 
25:18 Pero el que había recibido uno fuey cavó en la tierra, y escondió el dinero de su señor. 
25:19 Después de mucho tiempo vino elseñor de aquellos siervos, y arregló cuentas con ellos. 
25:20 Y llegando el que había recibidocinco talentos,trajo otros cinco talentos, diciendo: Señor, cinco talentos me entregaste;aquí tienes, he ganado otros cinco talentos sobre ellos. 
25:21 Y su señor le dijo: Bien, buen siervoy fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra enel gozo de tu señor. 
25:22 Llegando también el que habíarecibido dos talentos,dijo: Señor, dos talentos me entregaste; aquí tienes, heganado otros dos talentos sobre ellos. 
25:23 Su señor le dijo: Bien, buen siervoy fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra enel gozo de tu señor. 
25:24 Pero llegando también el que habíarecibido un talento,dijo: Señor, te conocía que eres hombre duro, que siegasdonde no sembraste y recoges donde no esparciste; 
25:25 por lo cual tuve miedo, y fui y escondítu talentoen la tierra; aquí tienes lo que es tuyo. 
25:26 Respondiendo su señor, le dijo:Siervo malo y negligente, sabías que siego donde no sembré,y que recojo donde no esparcí. 
25:27 Por tanto, debías haber dado midinero a los banqueros, y al venir yo, hubiera recibido lo que es míocon los intereses. 
25:28 Quitadle, pues, el talento,y dadlo al que tiene diez talentos. 
25:29 Porque al que tiene, le será dado,y tendrá más; y al que no tiene, aun lo que tiene le seráquitado.Mateo 13. 12Marcos 4. 25Lucas 8. 18
25:30 Y al siervo inútil echadle en lastinieblas de afuera; allí será el lloro y el crujir de dientes.Mateo 8. 12Mateo 22. 13Lucas 13. 28Lucas 19. 11-27

El juicio de las naciones 

25:31 Cuando el Hijo del Hombre venga en su gloria,y todos los santos ángeles con él,Mateo 16. 27entonces se sentará en su trono de gloria,Mateo 19. 28
25:32 y serán reunidas delante de éltodas las naciones; y apartarálos unos de los otros, como apartael pastor las ovejas de los cabritos. 
25:33 Y pondrá las ovejas a su derecha,y los cabritos a su izquierda. 
25:34 Entonces el Rey dirá a los de suderecha: Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotrosdesde la fundación del mundo. 
25:35 Porque tuve hambre, y me disteis de comer;tuve sed, y me disteis de beber; fui forastero, y me recogisteis; 
25:36 estuve desnudo, y me cubristeis; enfermo,y me visitasteis; en la cárcel, y vinisteis a mí. 
25:37 Entonces los justos le responderándiciendo: Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, y tesustentamos, o sediento, y te dimos de beber? 
25:38 ¿Y cuándo te vimos forastero,y te recogimos, o desnudo, y te cubrimos? 
25:39 ¿O cuándo te vimos enfermo,o en la cárcel, y vinimos a ti? 
25:40 Y respondiendo el Rey, les dirá:De cierto os digo que en cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanosmás pequeños, a mí lo hicisteis. 
25:41 Entonces dirá también a losde la izquierda: Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno preparadopara el diablo y sus ángeles. 
25:42 Porque tuve hambre, y no me disteis decomer; tuve sed, y no me disteis de beber; 
25:43 fui forastero, y no me recogisteis; estuvedesnudo, y no me cubristeis; enfermo, y en la cárcel, y no me visitasteis. 
25:44 Entonces también ellos le responderándiciendo: Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, sediento,forastero, desnudo, enfermo, o en la cárcel, y no te servimos? 
25:45 Entonces les responderá diciendo:De cierto os digo que en cuanto no lo hicisteis a uno de estos máspequeños, tampoco a mí lo hicisteis. 
25:46 E irán éstos al castigo eterno,y los justos a la vida eterna.Daniel 12. 2

Capítulo 26

El complot para prender a Jesús 
(Mr.14. 1-2; Lc. 22. 1-2; Jn.11. 45-5326:1 Cuando hubo acabado Jesús todas estaspalabras, dijo a sus discípulos:
26:2 Sabéis que dentro de dos díasse celebra la pascua,Exodo 12. 1-27y el Hijo del Hombre será entregado para ser crucificado. 
26:3 Entonces los principales sacerdotes, losescribas, y los ancianos del pueblo se reunieron en el patio del sumo sacerdotellamado Caifás, 
26:4 y tuvieron consejo para prender con engañoa Jesús, y matarle. 
26:5 Pero decían: No durante la fiesta,para que no se haga alboroto en el pueblo.

Jesús es ungido en Betania 
(Mr.14. 3-9; Jn. 12. 1-8

26:6 Y estando Jesús en Betania, en casade Simón el leproso, 
26:7 vino a él una mujer, con un vasode alabastro de perfume de gran precio, y lo derramó sobre la cabezade él, estando sentado a la mesa.Lucas 7. 37-38
26:8 Al ver esto, los discípulos se enojaron,diciendo: ¿Para qué este desperdicio? 
26:9 Porque esto podía haberse vendidoa gran precio, y haberse dado a los pobres. 
26:10 Y entendiéndolo Jesús, lesdijo: ¿Por qué molestáisa esta mujer? pues ha hecho conmigo una buena obra. 
26:11 Porque siempre tendréis pobres convosotros,Deuteronomio 15. 11pero a mí no siempre me tendréis. 
26:12 Porque al derramar este perfume sobre micuerpo, lo ha hecho a fin de prepararme para la sepultura. 
26:13 De cierto os digo que dondequiera que sepredique este evangelio, en todo el mundo, también se contarálo que ésta ha hecho, para memoria de ella.

Judas ofrece entregar a Jesús 
(Mr.14. 10-11; Lc. 22. 3-6

26:14 Entonces uno de los doce, que se llamabaJudas Iscariote, fue a los principales sacerdotes, 
26:15 y les dijo: ¿Qué me queréisdar, y yo os lo entregaré? Y ellos le asignaron treinta piezas deplata. 
26:16 Y desde entonces buscaba oportunidad paraentregarle. 

Institución de la Cena del Señor 
(Mr.14. 12-25; Lc. 22. 7-23; Jn.13. 21-30; 1 Co. 11. 23-26

26:17 El primer día de la fiesta de lospanes sin levadura, vinieron los discípulos a Jesús, diciéndole:¿Dónde quieres que preparemos para que comas la pascua? 
26:18 Y él dijo:Id a la ciudad a cierto hombre, y decidle: El Maestro dice: Mi tiempo estácerca; en tu casa celebraré la pascua con mis discípulos. 
26:19 Y los discípulos hicieron como Jesúsles mandó, y prepararon la pascua. 
26:20 Cuando llegó la noche, se sentóa la mesa con los doce. 
26:21 Y mientras comían, dijo:De cierto os digo, que uno de vosotros me va a entregar
26:22 Y entristecidos en gran manera, comenzócada uno de ellos a decirle: ¿Soy yo, Señor? 
26:23 Entonces él respondiendo, dijo:El que mete la mano conmigo en el plato, ése me va a entregar. 
26:24 A la verdad el Hijo del Hombre va, segúnestá escrito de él,Salmos 41. 9mas ¡ay de aquel hombre por quien el Hijo del Hombre es entregado!Bueno le fuera a ese hombre no haber nacido. 
26:25 Entonces respondiendo Judas, el que leentregaba, dijo: ¿Soy yo, Maestro? Le dijo:Tú lo has dicho.
26:26 Y mientras comían, tomó Jesúsel pan, y bendijo, y lo partió, y dio a sus discípulos, ydijo: Tomad, comed; esto es mi cuerpo. 
26:27 Y tomando la copa, y habiendo dado gracias,les dio, diciendo: Bebed de ella todos; 
26:28 porque esto es mi sangreExodo 24. 6-8del nuevo pacto,Jeremias 31. 31-34que por muchos es derramada para remisión de los pecados. 
26:29 Y os digo que desde ahora no beberémás de este fruto de la vid, hasta aquel día en que lo bebanuevo con vosotros en el reino de mi Padre. 

Jesús anuncia la negación de Pedro 
(Mr.14. 26-31; Lc. 22. 31-34; Jn.13. 36-38

26:30 Y cuando hubieron cantado el himno, salieronal monte de los Olivos. 
26:31 Entonces Jesús les dijo:Todos vosotros os escandalizaréis de mí esta noche; porqueescrito está: Heriré al pastor, y las ovejas del rebañoserán dispersadas.Zacarias 13. 7
26:32 Pero después que haya resucitado,iré delante de vosotros a Galilea.Mateo 28. 16
26:33 Respondiendo Pedro, le dijo: Aunque todosse escandalicen de ti, yo nunca me escandalizaré.
26:34 Jesús le dijo:De cierto te digo que esta noche, antes que el gallo cante, me negarástres veces.
26:35 Pedro le dijo: Aunque me sea necesariomorir contigo, no te negaré. Y todos los discípulos dijeronlo mismo. 

Jesús ora en Getsemaní 
(Mr.14. 32-42; Lc. 22. 39-46

26:36 Entonces llegó Jesús con ellosa un lugar que se llama Getsemaní, y dijo a sus discípulos:Sentaos aquí, entre tanto que voy allí y oro. 
26:37 Y tomando a Pedro, y a los dos hijos deZebedeo, comenzó a entristecerse y a angustiarse en gran manera. 
26:38 Entonces Jesús les dijo:Mi alma está muy triste, hasta la muerte; quedaos aquí, yvelad conmigo
26:39 Yendo un poco adelante, se postrósobre su rostro, orando y diciendo: Padremío, si es posible, pase de mí esta copa; pero no sea comoyo quiero, sino como tú. 
26:40 Vino luego a sus discípulos, y loshalló durmiendo, y dijo a Pedro: ¿Asíque no habéis podido velar conmigo una hora? 
26:41 Velad y orad, para que no entréisen tentación; el espíritu a la verdad está dispuesto,pero la carne es débil. 
26:42 Otra vez fue, y oró por segundavez, diciendo: Padre mío, si no puedepasar de mí esta copa sin que yo la beba, hágase tu voluntad. 
26:43 Vino otra vez y los halló durmiendo,porque los ojos de ellos estaban cargados de sueño.
26:44 Y dejándolos, se fue de nuevo, yoró por tercera vez, diciendo las mismas palabras. 
26:45 Entonces vino a sus discípulos yles dijo: Dormid ya, y descansad. He aquíha llegado la hora, y el Hijo del Hombre es entregado en manos de pecadores. 
26:46 Levantaos, vamos; ved, se acerca el queme entrega. 

Arresto de Jesús 
(Mr.14. 43-50; Lc. 22. 47-53; Jn.18. 2-11

26:47 Mientras todavía hablaba, vino Judas,uno de los doce, y con él mucha gente con espadas y palos, de partede los principales sacerdotes y de los ancianos del pueblo. 
26:48 Y el que le entregaba les habíadado señal, diciendo: Al que yo besare, ése es; prendedle. 
26:49 Y en seguida se acercó a Jesúsy dijo: ¡Salve, Maestro! Y le besó. 
26:50 Y Jesús le dijo:Amigo, ¿a qué vienes? Entoncesse acercaron y echaron mano a Jesús, y le prendieron. 
26:51 Pero uno de los que estaban con Jesús,extendiendo la mano, sacó su espada, e hiriendo a un siervo delsumo sacerdote, le quitó la oreja. 
26:52 Entonces Jesús le dijo:Vuelve tu espada a su lugar; porque todos los que tomen espada, a espadaperecerán. 
26:53 ¿Acaso piensas que no puedo ahoraorar a mi Padre, y que él no me daría más de docelegiones de ángeles? 
26:54 ¿Pero cómo entonces se cumpliríanlas Escrituras, de que es necesario que así se haga? 
26:55 En aquella hora dijo Jesús a lagente:¿Como contra un ladrónhabéis salido con espadas y con palos para prenderme? Cada díame sentaba con vosotros enseñando en el templo,Lucas 19. 47Lucas 21. 37y no me prendisteis. 
26:56 Mas todo esto sucede, para que se cumplanlas Escrituras de los profetas.Entoncestodos los discípulos, dejándole, huyeron. 

Jesús ante el concilio 
(Mr.14. 53-65; Lc. 22. 54, 63-71; Jn.18. 12-14, 19-24

26:57 Los que prendieron a Jesús le llevaronal sumo sacerdote Caifás, adonde estaban reunidos los escribas ylos ancianos. 
26:58 Mas Pedro le seguía de lejos hastael patio del sumo sacerdote; y entrando, se sentó con los alguaciles,para ver el fin. 
26:59 Y los principales sacerdotes y los ancianosy todo el concilio, buscaban falso testimonio contra Jesús, paraentregarle a la muerte, 
26:60 y no lo hallaron, aunque muchos testigosfalsos se presentaban. Pero al fin vinieron dos testigos falsos, 
26:61 que dijeron: Este dijo: Puedo derribarel templo de Dios, y en tres días reedificarlo.Juan 2. 19
26:62 Y levantándose el sumo sacerdote,le dijo: ¿No respondes nada? ¿Qué testifican éstoscontra ti? 
26:63 Mas Jesús callaba. Entonces el sumosacerdote le dijo: Te conjuro por el Dios viviente, que nos digas si erestú el Cristo, el Hijo de Dios. 
26:64 Jesús le dijo:Tú lo has dicho; y además os digo, que desde ahora veréisal Hijo del Hombre sentado a la diestra del poder de Dios, y viniendo enlas nubes del cielo.Daniel 7. 13
26:65 Entonces el sumo sacerdote rasgósus vestiduras, diciendo: ¡Ha blasfemado! ¿Qué másnecesidad tenemos de testigos? He aquí, ahora mismo habéisoído su blasfemia. 
26:66 ¿Qué os parece? Y respondiendoellos, dijeron: ¡Es reo de muerte!Levitico 24. 16
26:67 Entonces le escupieron en el rostro, yle dieron de puñetazos, y otros le abofeteaban,Isaias 50. 6
26:68 diciendo: Profetízanos, Cristo,quién es el que te golpeó. 

Pedro niega a Jesús 
(Mr.14. 66-72; Lc. 22. 55-62; Jn.18. 15-18, 25-27

26:69 Pedro estaba sentado fuera en el patio;y se le acercó una criada, diciendo: Tú también estabascon Jesús el galileo. 
26:70 Mas él negó delante de todos,diciendo: No sé lo que dices. 
26:71 Saliendo él a la puerta, le viootra, y dijo a los que estaban allí: También ésteestaba con Jesús el nazareno. 
26:72 Pero él negó otra vez conjuramento: No conozco al hombre. 
26:73 Un poco después, acercándoselos que por allí estaban, dijeron a Pedro: Verdaderamente tambiéntú eres de ellos, porque aun tu manera de hablar te descubre. 
26:74 Entonces él comenzó a maldecir,y a jurar: No conozco al hombre. Y en seguida cantó el gallo. 
26:75 Entonces Pedro se acordó de laspalabras de Jesús, que le había dicho:Antesque cante el gallo, me negarás tres veces. Ysaliendo fuera, lloró amargamente. 

Capítulo 27

Jesús ante Pilato 
(Mr.15. 1; Lc. 23. 1-2; Jn.18. 28-3227:1 Venida la mañana, todos los principalessacerdotes y los ancianos del pueblo entraron en consejo contra Jesús,para entregarle a muerte. 
27:2 Y le llevaron atado, y le entregaron a PoncioPilato, el gobernador. 

Muerte de Judas 

27:3 Entonces Judas, el que le había entregado,viendo que era condenado, devolvió arrepentido las treinta piezasde plata a los principales sacerdotes y a los ancianos, 
27:4 diciendo: Yo he pecado entregando sangreinocente. Mas ellos dijeron: ¿Qué nos importa a nosotros?¡Allá tú! 
27:5 Y arrojando las piezas de plata en el templo,salió, y fue y se ahorcó. 
27:6 Los principales sacerdotes, tomando laspiezas de plata, dijeron: No es lícito echarlas en el tesoro delas ofrendas, porque es precio de sangre. 
27:7 Y después de consultar, compraroncon ellas el campo del alfarero, para sepultura de los extranjeros. 
27:8 Por lo cual aquel campo se llama hasta eldía de hoy: Campo de sangre.Hechos 1. 18-19
27:9 Así se cumplió lo dicho porel profeta Jeremías, cuando dijo: Y tomaron las treinta piezas deplata, precio del apreciado, según precio puesto por los hijos deIsrael; 
27:10 y las dieron para el campo del alfarero,como me ordenó el Señor.Zacarias 11. 12-13

Pilato interroga a Jesús 
(Mr.15. 2-5; Lc. 23. 3-5; Jn.18. 33-38

27:11 Jesús, pues, estaba en pie delantedel gobernador; y éste le preguntó, diciendo: ¿Erestú el Rey de los judíos? Y Jesús le dijo:Tú lo dices. 
27:12 Y siendo acusado por los principales sacerdotesy por los ancianos, nada respondió. 
27:13 Pilato entonces le dijo: ¿No oyescuántas cosas testifican contra ti? 
27:14 Pero Jesús no le respondióni una palabra; de tal manera que el gobernador se maravillaba mucho. 

Jesús sentenciado a muerte 
(Mr.15. 6-20; Lc. 23. 13-25; Jn.18. 38--19.16

27:15 Ahora bien, en el día de la fiestaacostumbraba el gobernador soltar al pueblo un preso, el que quisiesen. 
27:16 Y tenían entonces un preso famosollamado Barrabás. 
27:17 Reunidos, pues, ellos, les dijo Pilato:¿A quién queréis que os suelte: a Barrabás,o a Jesús, llamado el Cristo? 
27:18 Porque sabía que por envidia lehabían entregado. 
27:19 Y estando él sentado en el tribunal,su mujer le mandó decir: No tengas nada que ver con ese justo; porquehoy he padecido mucho en sueños por causa de él. 
27:20 Pero los principales sacerdotes y los ancianospersuadieron a la multitud que pidiese a Barrabás, y que Jesúsfuese muerto. 
27:21 Y respondiendo el gobernador, les dijo:¿A cuál de los dos queréis que os suelte? Y ellosdijeron: A Barrabás. 
27:22 Pilato les dijo: ¿Qué, pues,haré de Jesús, llamado el Cristo? Todos le dijeron: ¡Seacrucificado! 
27:23 Y el gobernador les dijo: Pues ¿quémal ha hecho? Pero ellos gritaban aún más, diciendo: ¡Seacrucificado! 
27:24 Viendo Pilato que nada adelantaba, sinoque se hacía más alboroto, tomó agua y se lavólas manosDeuteronomio 21. 6-9delante del pueblo, diciendo: Inocente soy yo de la sangre de este justo;allá vosotros. 
27:25 Y respondiendo todo el pueblo, dijo: Susangre sea sobre nosotros, y sobre nuestros hijos. 
27:26 Entonces les soltó a Barrabás;y habiendo azotado a Jesús, le entregó para ser crucificado. 
27:27 Entonces los soldados del gobernador llevarona Jesús al pretorio, y reunieron alrededor de él a toda lacompañía; 
27:28 y desnudándole, le echaron encimaun manto de escarlata, 
27:29 y pusieron sobre su cabeza una corona tejidade espinas, y una caña en su mano derecha; e hincando la rodilladelante de él, le escarnecían, diciendo: ¡Salve, Reyde los judíos! 
27:30 Y escupiéndole, tomaban la cañay le golpeaban en la cabeza. 
27:31 Después de haberle escarnecido,le quitaron el manto, le pusieron sus vestidos, y le llevaron para crucificarle. 

Crucifixión y muerte de Jesús 
(Mr.15. 21-41; Lc. 23. 26-49; Jn.19. 17-30

27:32 Cuando salían, hallaron a un hombrede Cirene que se llamaba Simón; a éste obligaron a que llevasela cruz. 
27:33 Y cuando llegaron a un lugar llamado Gólgota,que significa: Lugar de la Calavera, 
27:34 le dieron a beber vinagre mezclado conhiel; pero después de haberlo probado, no quiso beberlo. 
27:35 Cuando le hubieron crucificado, repartieronentre sí sus vestidos, echando suertes,Salmos 22. 18para que se cumpliese lo dicho por el profeta: Partieron entre símis vestidos, y sobre mi ropa echaron suertes. 
27:36 Y sentados le guardaban allí. 
27:37 Y pusieron sobre su cabeza su causa escrita:ESTE ES JESÚS, EL REY DE LOS JUDÍOS. 
27:38 Entonces crucificaron con él a dosladrones, uno a la derecha, y otro a la izquierda. 
27:39 Y los que pasaban le injuriaban, meneandola cabeza,Salmos 22. 7Salmos 109. 25
27:40 y diciendo: Tú que derribas el templo,y en tres días lo reedificas,Mateo 26. 61Juan 2. 19sálvate a ti mismo; si eres Hijo de Dios, desciende de la cruz. 
27:41 De esta manera también los principalessacerdotes, escarneciéndole con los escribas y los fariseos y losancianos, decían: 
27:42 A otros salvó, a sí mismono se puede salvar; si es el Rey de Israel, descienda ahora de la cruz,y creeremos en él. 
27:43 Confió en Dios; líbrele ahorasi le quiere;Salmos 22. 8porque ha dicho: Soy Hijo de Dios. 
27:44 Lo mismo le injuriaban también losladrones que estaban crucificados con él. 
27:45 Y desde la hora sexta hubo tinieblas sobretoda la tierra hasta la hora novena. 
27:46 Cerca de la hora novena, Jesús clamóa gran voz, diciendo: Elí, Elí,¿lama sabactani? Esto es: Dios mío,Dios mío, ¿por qué me has desamparado?Salmos 22. 1
27:47 Algunos de los que estaban allídecían, al oírlo: A Elías llama éste. 
27:48 Y al instante, corriendo uno de ellos,tomó una esponja, y la empapó de vinagre, y poniéndolaen una caña, le dio a beber.Salmos 69. 21
27:49 Pero los otros decían: Deja, veamossi viene Elías a librarle. 
27:50 Mas Jesús, habiendo otra vez clamadoa gran voz, entregó el espíritu. 
27:51 Y he aquí, el veloExodo 26. 31-33del templo se rasgó en dos, de arriba abajo; y la tierra tembló,y las rocas se partieron; 
27:52 y se abrieron los sepulcros, y muchos cuerposde santos que habían dormido, se levantaron; 
27:53 y saliendo de los sepulcros, despuésde la resurrección de él, vinieron a la santa ciudad, y aparecierona muchos. 
27:54 El centurión, y los que estabancon él guardando a Jesús, visto el terremoto, y las cosasque habían sido hechas, temieron en gran manera, y dijeron: Verdaderamenteéste era Hijo de Dios. 
27:55 Estaban allí muchas mujeres mirandode lejos, las cuales habían seguido a Jesús desde Galilea,sirviéndole, 
27:56 entre las cuales estaban María Magdalena,María la madre de Jacobo y de José, y la madre de los hijosde Zebedeo.Lucas 8. 2-3

Jesús es sepultado 
(Mr.15. 42-47; Lc. 23. 50-56;Jn. 19. 38-42

27:57 Cuando llegó la noche, vino un hombrerico de Arimatea, llamado José, que también habíasido discípulo de Jesús. 
27:58 Este fue a Pilato y pidió el cuerpode Jesús. Entonces Pilato mandó que se le diese el cuerpo. 
27:59 Y tomando José el cuerpo, lo envolvióen una sábana limpia, 
27:60 y lo puso en su sepulcro nuevo, que habíalabrado en la peña; y después de hacer rodar una gran piedraa la entrada del sepulcro, se fue. 
27:61 Y estaban allí María Magdalena,y la otra María, sentadas delante del sepulcro. 

La guardia ante la tumba 

27:62 Al día siguiente, que es despuésde la preparación, se reunieron los principales sacerdotes y losfariseos ante Pilato, 
27:63 diciendo: Señor, nos acordamos queaquel engañador dijo, viviendo aún: Después de tresdías resucitaré.Mateo 16. 21Mateo 17. 23Mateo 20. 19Marcos 8. 31Marcos 9. 31Marcos 10. 33-34Lucas 9. 22Lucas 18. 31-33
27:64 Manda, pues, que se asegure el sepulcrohasta el tercer día, no sea que vengan sus discípulos denoche, y lo hurten, y digan al pueblo: Resucitó de entre los muertos.Y será el postrer error peor que el primero. 
27:65 Y Pilato les dijo: Ahí tenéisuna guardia; id, aseguradlo como sabéis. 
27:66 Entonces ellos fueron y aseguraron el sepulcro,sellando la piedra y poniendo la guardia. 

Capítulo 28

La resurrección 
(Mr.16. 1-8; Lc. 24. 1-12; Jn.20. 1-10)28:1 Pasado el día de reposo, al amanecerdel primer día de la semana, vinieron María Magdalena y laotra María, a ver el sepulcro. 
28:2 Y hubo un gran terremoto; porque un ángeldel Señor, descendiendo del cielo y llegando, removió lapiedra, y se sentó sobre ella. 
28:3 Su aspecto era como un relámpago,y su vestido blanco como la nieve. 
28:4 Y de miedo de él los guardas temblarony se quedaron como muertos. 
28:5 Mas el ángel, respondiendo, dijoa las mujeres: No temáis vosotras; porque yo sé que buscáisa Jesús, el que fue crucificado. 
28:6 No está aquí, pues ha resucitado,como dijo. Venid, ved el lugar donde fue puesto el Señor. 
28:7 E id pronto y decid a sus discípulosque ha resucitado de los muertos, y he aquí va delante de vosotrosa Galilea; allí le veréis. He aquí, os lo he dicho. 
28:8 Entonces ellas, saliendo del sepulcro contemor y gran gozo, fueron corriendo a dar las nuevas a sus discípulos.Y mientras iban a dar las nuevas a los discípulos, 
28:9 he aquí, Jesús les salióal encuentro, diciendo: ¡Salve!Y ellas, acercándose, abrazaron sus pies, y le adoraron. 
28:10 Entonces Jesús les dijo:No temáis; id, dad las nuevas a mis hermanos, para que vayan a Galilea,y allí me verán.

El informe de la guardia 

28:11 Mientras ellas iban, he aquí unosde la guardia fueron a la ciudad, y dieron aviso a los principales sacerdotesde todas las cosas que habían acontecido. 
28:12 Y reunidos con los ancianos, y habido consejo,dieron mucho dinero a los soldados, 
28:13 diciendo: Decid vosotros: Sus discípulosvinieron de noche, y lo hurtaron, estando nosotros dormidos. 
28:14 Y si esto lo oyere el gobernador, nosotrosle persuadiremos, y os pondremos a salvo. 
28:15 Y ellos, tomando el dinero, hicieron comose les había instruido. Este dicho se ha divulgado entre los judíoshasta el día de hoy. 

La gran comisión 
(Mr.16. 14-18; Lc. 24. 36-49; Jn.20. 19-23)

28:16 Pero los once discípulos se fuerona Galilea,Mateo 26. 32Marcos 14. 28al monte donde Jesús les había ordenado. 
28:17 Y cuando le vieron, le adoraron; pero algunosdudaban. 
28:18 Y Jesús se acercó y les hablódiciendo: Toda potestad me es dada en el cieloy en la tierra. 
28:19 Por tanto, id, y haced discípulosa todas las naciones,Hechos 1. 8bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del EspírituSanto; 
28:20 enseñándoles que guardentodas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotrostodos los días, hasta el fin del mundo. Amén.
 

 

Volver arriba é
Malaquías
Principal
San Marcos