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San Marcos
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San Juan
El Santo Evangelio Según
SAN LUCAS

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Capítulo 1

Dedicatoria a Teófilo 

1:1 Puesto que ya muchos han tratado de poner en orden la historia delas cosas que entre nosotros han sido ciertísimas, 
1:2 tal como nos lo enseñaron los que desde el principio lovieron con sus ojos, y fueron ministros de la palabra, 
1:3 me ha parecido también a mí, después de haberinvestigado con diligencia todas las cosas desde su origen, escribírtelaspor orden, oh excelentísimo Teófilo, 
1:4 para que conozcas bien la verdad de las cosas en las cuales hassido instruido. 

Anuncio del nacimiento de Juan 

1:5 Hubo en los días de Herodes, rey de Judea, un sacerdote llamadoZacarías, de la clase de Abías;1 Cronicas 24. 10su mujer era de las hijas de Aarón, y se llamaba Elisabet. 
1:6 Ambos eran justos delante de Dios, y andaban irreprensibles entodos los mandamientos y ordenanzas del Señor. 
1:7 Pero no tenían hijo, porque Elisabet era estéril,y ambos eran ya de edad avanzada. 
1:8 Aconteció que ejerciendo Zacarías el sacerdocio delantede Dios según el orden de su clase, 
1:9 conforme a la costumbre del sacerdocio, le tocó en suerteofrecer el incienso, entrando en el santuario del Señor. 
1:10 Y toda la multitud del pueblo estaba fuera orando a la hora delincienso. 
1:11 Y se le apareció un ángel del Señor puestoen pie a la derecha del altar del incienso. 
1:12 Y se turbó Zacarías al verle, y le sobrecogiótemor. 
1:13 Pero el ángel le dijo: Zacarías, no temas; porquetu oración ha sido oída, y tu mujer Elisabet te daráa luz un hijo, y llamarás su nombre Juan. 
1:14 Y tendrás gozo y alegría, y muchos se regocijaránde su nacimiento; 
1:15 porque será grande delante de Dios. No beberá vinoni sidra,Numeros 6. 3y será lleno del Espíritu Santo, aun desde el vientre desu madre. 
1:16 Y hará que muchos de los hijos de Israel se conviertanal Señor Dios de ellos. 
1:17 E irá delante de él con el espíritu y elpoder de Elías, para hacer volver los corazones de los padres alos hijos,Malaquias 4. 5-6y de los rebeldes a la prudencia de los justos, para preparar al Señorun pueblo bien dispuesto. 
1:18 Dijo Zacarías al ángel: ¿En qué conoceréesto? Porque yo soy viejo, y mi mujer es de edad avanzada. 
1:19 Respondiendo el ángel, le dijo: Yo soy Gabriel,Daniel 8. 16Daniel 9. 21que estoy delante de Dios; y he sido enviado a hablarte, y darte estasbuenas nuevas. 
1:20 Y ahora quedarás mudo y no podrás hablar, hastael día en que esto se haga, por cuanto no creíste mis palabras,las cuales se cumplirán a su tiempo. 
1:21 Y el pueblo estaba esperando a Zacarías, y se extrañabade que él se demorase en el santuario. 
1:22 Pero cuando salió, no les podía hablar; y comprendieronque había visto visión en el santuario. El les hablaba porseñas, y permaneció mudo. 
1:23 Y cumplidos los días de su ministerio, se fue a su casa. 
1:24 Después de aquellos días concibió su mujerElisabet, y se recluyó en casa por cinco meses, diciendo: 
1:25 Así ha hecho conmigo el Señor en los díasen que se dignó quitar mi afrenta entre los hombres. 

Anuncio del nacimiento de Jesús 

1:26 Al sexto mes el ángel Gabriel fue enviado por Dios a unaciudad de Galilea, llamada Nazaret, 
1:27 a una virgen desposada con un varón que se llamaba José,de la casa de David; y el nombre de la virgen era María.Mateo 1. 18
1:28 Y entrando el ángel en donde ella estaba, dijo: ¡Salve,muy favorecida! El Señor es contigo; bendita tú entre lasmujeres. 
1:29 Mas ella, cuando le vio, se turbó por sus palabras, y pensabaqué salutación sería esta. 
1:30 Entonces el ángel le dijo: María, no temas, porquehas hallado gracia delante de Dios. 
1:31 Y ahora, concebirás en tu vientre, y darás a luzun hijo, y llamarás su nombre JESÚS.Mateo 1. 21
1:32 Este será grande, y será llamado Hijo del Altísimo;y el Señor Dios le dará el trono de David su padre; 
1:33 y reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reinono tendrá fin.Isaias 9. 7
1:34 Entonces María dijo al ángel: ¿Cómoserá esto? pues no conozco varón. 
1:35 Respondiendo el ángel, le dijo: El Espíritu Santovendrá sobre ti, y el poder del Altísimo te cubrirácon su sombra; por lo cual también el Santo Ser que nacerá,será llamado Hijo de Dios. 
1:36 Y he aquí tu parienta Elisabet, ella también haconcebido hijo en su vejez; y este es el sexto mes para ella, la que llamabanestéril; 
1:37 porque nada hay imposible para Dios.Genesis 18. 14
1:38 Entonces María dijo: He aquí la sierva del Señor;hágase conmigo conforme a tu palabra. Y el ángel se fue desu presencia. 

María visita a Elisabet 

1:39 En aquellos días, levantándose María, fuede prisa a la montaña, a una ciudad de Judá; 
1:40 y entró en casa de Zacarías, y saludó a Elisabet. 
1:41 Y aconteció que cuando oyó Elisabet la salutaciónde María, la criatura saltó en su vientre; y Elisabet fuellena del Espíritu Santo, 
1:42 y exclamó a gran voz, y dijo: Bendita tú entre lasmujeres, y bendito el fruto de tu vientre. 
1:43 ¿Por qué se me concede esto a mí, que lamadre de mi Señor venga a mí? 
1:44 Porque tan pronto como llegó la voz de tu salutacióna mis oídos, la criatura saltó de alegría en mi vientre. 
1:45 Y bienaventurada la que creyó, porque se cumplirálo que le fue dicho de parte del Señor. 
1:46 Entonces María dijo:1 Samuel 2. 1-10
Engrandece mi alma al Señor;
1:47   Y mi espíritu se regocija en Dios mi Salvador.
1:48   Porque ha mirado la bajeza de su sierva; 
Pues he aquí, desde ahora me dirán bienaventuradatodas las generaciones. 
1:49   Porque me ha hecho grandes cosas el Poderoso; 
Santo es su nombre, 
1:50   Y su misericordia es de generación en generación 
A los que le temen. 
1:51   Hizo proezas con su brazo; 
Esparció a los soberbios en el pensamiento de sus corazones.
1:52   Quitó de los tronos a los poderosos, 
Y exaltó a los humildes. 
1:53   A los hambrientos colmó de bienes, 
Y a los ricos envió vacíos.
1:54   Socorrió a Israel su siervo, 
Acordándose de la misericordia 
1:55   De la cual habló a nuestros padres, 
Para con AbrahamGenesis 17. 7y su descendencia para siempre.
1:56 Y se quedó María con ella como tres meses; despuésse volvió a su casa. 

Nacimiento de Juan el Bautista 

1:57 Cuando a Elisabet se le cumplió el tiempo de su alumbramiento,dio a luz un hijo. 
1:58 Y cuando oyeron los vecinos y los parientes que Dios habíaengrandecido para con ella su misericordia, se regocijaron con ella. 
1:59 Aconteció que al octavo día vinieron para circuncidaral niño;Levitico 12. 3y le llamaban con el nombre de su padre, Zacarías; 
1:60 pero respondiendo su madre, dijo: No; se llamará Juan. 
1:61 Le dijeron: ¿Por qué? No hay nadie en tu parentelaque se llame con ese nombre. 
1:62 Entonces preguntaron por señas a su padre, cómole quería llamar. 
1:63 Y pidiendo una tablilla, escribió, diciendo: Juan es sunombre. Y todos se maravillaron. 
1:64 Al momento fue abierta su boca y suelta su lengua, y hablóbendiciendo a Dios. 
1:65 Y se llenaron de temor todos sus vecinos; y en todas las montañasde Judea se divulgaron todas estas cosas. 
1:66 Y todos los que las oían las guardaban en su corazón,diciendo: ¿Quién, pues, será este niño? Y lamano del Señor estaba con él. 

Profecía de Zacarías 

1:67 Y Zacarías su padre fue lleno del Espíritu Santo,y profetizó, diciendo: 
1:68   Bendito el Señor Dios de Israel, 
Que ha visitado y redimido a su pueblo, 
1:69   Y nos levantó un poderoso Salvador 
En la casa de David su siervo, 
1:70   Como habló por boca de sus santos profetasque fueron desde el principio; 
1:71   Salvación de nuestros enemigos, y de lamano de todos los que nos aborrecieron; 
1:72   Para hacer misericordia con nuestros padres, 
Y acordarse de su santo pacto; 
1:73   Del juramento que hizo a Abraham nuestro padre, 
Que nos había de conceder 
1:74   Que, librados de nuestros enemigos, 
Sin temor le serviríamos 
1:75   En santidad y en justicia delante de él,todos nuestros días. 
1:76   Y tú, niño, profeta del Altísimoserás llamado; 
Porque irás delante de la presencia del Señor, parapreparar sus caminos;Malaquias 3. 1
1:77   Para dar conocimiento de salvación a supueblo, 
Para perdón de sus pecados, 
1:78   Por la entrañable misericordia de nuestroDios, 
Con que nos visitó desde lo alto la aurora, 
1:79   Para dar luz a los que habitan en tinieblasIsaias 9. 2y en sombra de muerte; 
Para encaminar nuestros pies por camino de paz. 
1:80 Y el niño crecía, y se fortalecía en espíritu;y estuvo en lugares desiertos hasta el día de su manifestacióna Israel. 

Capítulo 2

Nacimiento de Jesús 
(Mt. 1.18-25)2:1 Aconteció en aquellos días, que se promulgó unedicto de parte de Augusto César, que todo el mundo fuese empadronado. 
2:2 Este primer censo se hizo siendo Cirenio gobernador de Siria. 
2:3 E iban todos para ser empadronados, cada uno a su ciudad. 
2:4 Y José subió de Galilea, de la ciudad de Nazaret,a Judea, a la ciudad de David, que se llama Belén, por cuanto erade la casa y familia de David; 
2:5 para ser empadronado con María su mujer, desposada con él,la cual estaba encinta. 
2:6 Y aconteció que estando ellos allí, se cumplieronlos días de su alumbramiento. 
2:7 Y dio a luz a su hijo primogénito, y lo envolvióen pañales, y lo acostó en un pesebre, porque no habíalugar para ellos en el mesón.

Los ángeles y los pastores 

2:8 Había pastores en la misma región, que velaban y guardabanlas vigilias de la noche sobre su rebaño. 
2:9 Y he aquí, se les presentó un ángel del Señor,y la gloria del Señor los rodeó de resplandor; y tuvierongran temor. 
2:10 Pero el ángel les dijo: No temáis; porque he aquíos doy nuevas de gran gozo, que será para todo el pueblo: 
2:11 que os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador, quees CRISTO el Señor. 
2:12 Esto os servirá de señal: Hallaréis al niñoenvuelto en pañales, acostado en un pesebre. 
2:13 Y repentinamente apareció con el ángel una multitudde las huestes celestiales, que alababan a Dios, y decían: 
2:14 ¡Gloria a Dios en las alturas, 
Y en la tierra paz, buena voluntad para con los hombres! 
2:15 Sucedió que cuando los ángeles su fueron de ellosal cielo, los pastores se dijeron unos a otros: Pasemos, pues, hasta Belén,y veamos esto que ha sucedido, y que el Señor nos ha manifestado. 
2:16 Vinieron, pues, apresuradamente, y hallaron a María y aJosé, y al niño acostado en el pesebre. 
2:17 Y al verlo, dieron a conocer lo que se les había dichoacerca del niño. 
2:18 Y todos los que oyeron, se maravillaron de lo que los pastoresles decían.
2:19 Pero María guardaba todas estas cosas, meditándolasen su corazón. 
2:20 Y volvieron los pastores glorificando y alabando a Dios por todaslas cosas que habían oído y visto, como se les habíadicho. 

Presentación de Jesús en el templo 

2:21 Cumplidos los ocho días para circuncidar al niño,Levitico 12. 3le pusieron por nombre JESÚS, el cual le había sido puestopor el ángelLucas 1. 31antes que fuese concebido. 
2:22 Y cuando se cumplieron los días de la purificaciónde ellos, conforme a la ley de Moisés, le trajeron a Jerusalénpara presentarle al Señor 
2:23 (como está escrito en la ley del Señor: Todo varónque abriere la matriz será llamado santo al Señor),Exodo 13. 2Exodo 13. 12
2:24 y para ofrecer conforme a lo que se dice en la ley del Señor:Un par de tórtolas, o dos palominos.Levitico 12. 6-8
2:25 Y he aquí había en Jerusalén un hombre llamadoSimeón, y este hombre, justo y piadoso, esperaba la consolaciónde Israel; y el Espíritu Santo estaba sobre él. 
2:26 Y le había sido revelado por el Espíritu Santo,que no vería la muerte antes que viese al Ungido del Señor. 
2:27 Y movido por el Espíritu, vino al templo. Y cuando lospadres del niño Jesús lo trajeron al templo, para hacer porél conforme al rito de la ley, 
2:28 él le tomó en sus brazos, y bendijo a Dios, diciendo: 
2:29   Ahora, Señor, despides a tu siervo en paz, 
Conforme a tu palabra; 
2:30   Porque han visto mis ojos tu salvación, 
2:31   La cual has preparado en presencia de todos lospueblos; 
2:32   Luz para revelación a los gentiles,Isaias 42. 6Isaias 49. 6
Y gloria de tu pueblo Israel.
2:33 Y José y su madre estaban maravillados de todo lo que sedecía de él. 
2:34 Y los bendijo Simeón, y dijo a su madre María: Heaquí, éste está puesto para caída y para levantamientode muchos en Israel, y para señal que será contradicha 
2:35 (y una espada traspasará tu misma alma), para que seanrevelados los pensamientos de muchos corazones. 
2:36 Estaba también allí Ana, profetisa, hija de Fanuel,de la tribu de Aser, de edad muy avanzada, pues había vivido consu marido siete años desde su virginidad, 
2:37 y era viuda hacía ochenta y cuatro años; y no seapartaba del templo, sirviendo de noche y de día con ayunos y oraciones. 
2:38 Esta, presentándose en la misma hora, daba gracias a Dios,y hablaba del niño a todos los que esperaban la redenciónen Jerusalén. 

El regreso a Nazaret 

2:39 Después de haber cumplido con todo lo prescrito en la leydel Señor, volvieron a Galilea, a su ciudad de Nazaret.Mateo 2. 23
2:40 Y el niño crecía y se fortalecía, y se llenabade sabiduría; y la gracia de Dios era sobre él. 

El niño Jesús en el templo 

2:41 Iban sus padres todos los años a Jerusalén en lafiesta de la pascua;Exodo 12. 1-27Deuteronomio 16. 1-8
2:42 y cuando tuvo doce años, subieron a Jerusalén conformea la costumbre de la fiesta. 
2:43 Al regresar ellos, acabada la fiesta, se quedó el niñoJesús en Jerusalén, sin que lo supiesen José y sumadre. 
2:44 Y pensando que estaba entre la compañía, anduvieroncamino de un día; y le buscaban entre los parientes y los conocidos; 
2:45 pero como no le hallaron, volvieron a Jerusalén buscándole. 
2:46 Y aconteció que tres días después le hallaronen el templo, sentado en medio de los doctores de la ley, oyéndolesy preguntándoles. 
2:47 Y todos los que le oían, se maravillaban de su inteligenciay de sus respuestas. 
2:48 Cuando le vieron, se sorprendieron; y le dijo su madre: Hijo,¿por qué nos has hecho así? He aquí, tu padrey yo te hemos buscado con angustia. 
2:49 Entonces él les dijo: ¿Porqué me buscabais? ¿No sabíais que en los negociosde mi Padre me es necesario estar? 
2:50 Mas ellos no entendieron las palabras que les habló. 
2:51 Y descendió con ellos, y volvió a Nazaret, y estabasujeto a ellos. Y su madre guardaba todas estas cosas en su corazón. 
2:52 Y Jesús crecía en sabiduría y en estatura,y en gracia para con Dios y los hombres.1 Samuel 2. 26Proverbios 3. 4

Capítulo 3

Predicación de Juan el Bautista 
(Mt. 3.1-12; Mr.1.1-8; Jn. 1.19-28)3:1 En el año decimoquinto del imperio de Tiberio César,siendo gobernador de Judea Poncio Pilato, y Herodes tetrarca de Galilea,y su hermano Felipe tetrarca de Iturea y de la provincia de Traconite,y Lisanias tetrarca de Abilinia, 
3:2 y siendo sumos sacerdotes Anás y Caifás, vino palabrade Dios a Juan, hijo de Zacarías, en el desierto. 
3:3 Y él fue por toda la región contigua al Jordán,predicando el bautismo del arrepentimiento para perdón de pecados, 
3:4 como está escrito en el libro de las palabras del profetaIsaías, que dice: 
Voz del que clama en el desierto: 
Preparad el camino del Señor; 
Enderezad sus sendas.
3:5   Todo valle se rellenará, 
Y se bajará todo monte y collado; 
Los caminos torcidos serán enderezados, 
Y los caminos ásperos allanados; 
3:6    Y verá toda carne la salvaciónde Dios.Isaias 40. 3-5
3:7 Y decía a las multitudes que salían para ser bautizadaspor él: ¡Oh generación de víboras!Mateo 12. 34Mateo 23. 33¿Quién os enseñó a huir de la ira venidera? 
3:8 Haced, pues, frutos dignos de arrepentimiento, y no comencéisa decir dentro de vosotros mismos: Tenemos a Abraham por padre;Juan 8. 33porque os digo que Dios puede levantar hijos a Abraham aun de estas piedras. 
3:9 Y ya también el hacha está puesta a la raízde los árboles; por tanto, todo árbol que no da buen frutose corta y se echa en el fuego.Mateo 7. 19
3:10 Y la gente le preguntaba, diciendo: Entonces, ¿quéharemos? 
3:11 Y respondiendo, les dijo: El que tiene dos túnicas, déal que no tiene; y el que tiene qué comer, haga lo mismo. 
3:12 Vinieron también unos publicanos para ser bautizados,Lucas 7. 29y le dijeron: Maestro, ¿qué haremos? 
3:13 El les dijo: No exijáis más de lo que os estáordenado. 
3:14 También le preguntaron unos soldados, diciendo: Y nosotros,¿qué haremos? Y les dijo: No hagáis extorsióna nadie, ni calumniéis; y contentaos con vuestro salario. 
3:15 Como el pueblo estaba en expectativa, preguntándose todosen sus corazones si acaso Juan sería el Cristo, 
3:16 respondió Juan, diciendo a todos: Yo a la verdad os bautizoen agua; pero viene uno más poderoso que yo, de quien no soy dignode desatar la correa de su calzado; él os bautizará en EspírituSanto y fuego. 
3:17 Su aventador está en su mano, y limpiará su era,y recogerá el trigo en su granero, y quemará la paja en fuegoque nunca se apagará. 
3:18 Con estas y otras muchas exhortaciones anunciaba las buenas nuevasal pueblo. 
3:19 Entonces Herodes el tetrarca, siendo reprendido por Juan a causade Herodías, mujer de Felipe su hermano, y de todas las maldadesque Herodes había hecho, 
3:20 sobre todas ellas, añadió además esta: encerróa Juan en la cárcel.Mateo 14. 3-4Marcos 6. 17-18

El bautismo de Jesús 
(Mt. 3.13-17; Mr.1.9-11

3:21 Aconteció que cuando todo el pueblo se bautizaba, tambiénJesús fue bautizado; y orando, el cielo se abrió, 
3:22 y descendió el Espíritu Santo sobre él enforma corporal, como paloma, y vino una voz del cielo que decía:Tú eres mi Hijo amado; en ti tengo complacencia.Isaias 42. 1Mateo 12. 18Mateo 17. 5Marcos 9. 7Lucas 9. 35

Genealogía de Jesús 
(Mt. 1.1-17)

3:23 Jesús mismo al comenzar su ministerio era como de treintaaños, hijo, según se creía, de José, hijo deElí, 
3:24 hijo de Matat, hijo de Leví, hijo de Melqui, hijo de Jana,hijo de José, 
3:25 hijo de Matatías, hijo de Amós, hijo de Nahum, hijode Esli, hijo de Nagai, 
3:26 hijo de Maat, hijo de Matatías, hijo de Semei, hijo deJosé, hijo de Judá, 
3:27 hijo de Joana, hijo de Resa, hijo de Zorobabel, hijo de Salatiel,hijo de Neri, 
3:28 hijo de Melqui, hijo de Adi, hijo de Cosam, hijo de Elmodam, hijode Er, 
3:29 hijo de Josué, hijo de Eliezer, hijo de Jorim, hijo deMatat, 
3:30 hijo de Leví, hijo de Simeón, hijo de Judá,hijo de José, hijo de Jonán, hijo de Eliaquim, 
3:31 hijo de Melea, hijo de Mainán, hijo de Matata, hijo deNatán, 
3:32 hijo de David, hijo de Isaí, hijo de Obed, hijo de Booz,hijo de Salmón, hijo de Naasón, 
3:33 hijo de Aminadab, hijo de Aram, hijo de Esrom, hijo de Fares,hijo de Judá, 
3:34 hijo de Jacob, hijo de Isaac, hijo de Abraham, hijo de Taré,hijo de Nacor, 
3:35 hijo de Serug, hijo de Ragau, hijo de Peleg, hijo de Heber, hijode Sala, 
3:36 hijo de Cainán, hijo de Arfaxad, hijo de Sem, hijo de Noé,hijo de Lamec, 
3:37 hijo de Matusalén, hijo de Enoc, hijo de Jared, hijo deMahalaleel, hijo de Cainán, 
3:38 hijo de Enós, hijo de Set, hijo de Adán, hijo deDios. 

Capítulo 4

Tentación de Jesús 
(Mt. 4.1-11; Mr.1.12-13)4:1 Jesús, lleno del Espíritu Santo, volvió del Jordán,y fue llevado por el Espíritu al desierto 
4:2 por cuarenta días, y era tentado por el diablo. Y no comiónada en aquellos días, pasados los cuales, tuvo hambre. 
4:3 Entonces el diablo le dijo: Si eres Hijo de Dios, dí a estapiedra que se convierta en pan. 
4:4 Jesús, respondiéndole, dijo: Escritoestá: No sólo de pan vivirá el hombre,Deuteronomio 8. 3sino de toda palabra de Dios. 
4:5 Y le llevó el diablo a un alto monte, y le mostróen un momento todos los reinos de la tierra. 
4:6 Y le dijo el diablo: A ti te daré toda esta potestad, yla gloria de ellos; porque a mí me ha sido entregada, y a quienquiero la doy. 
4:7 Si tú postrado me adorares, todos serán tuyos. 
4:8 Respondiendo Jesús, le dijo: Vetede mí, Satanás, porque escrito está: Al Señortu Dios adorarás, y a él solo servirás.Deuteronomio 6. 13
4:9 Y le llevó a Jerusalén, y le puso sobre el pináculodel templo, y le dijo: Si eres Hijo de Dios, échate de aquíabajo; 
4:10 porque escrito está: 
A sus ángeles mandará acerca de ti, que te guarden;Salmos 91. 11
4:11   y,   En las manos te sostendrán,Para que no tropieces con tu pie en piedra.Salmos 91. 12
4:12 Respondiendo Jesús, le dijo: Dichoestá: No tentarás al Señor tu Dios.Deuteronomio 6. 16
4:13 Y cuando el diablo hubo acabado toda tentación, se apartóde él por un tiempo. 

Jesús principia su ministerio 
(Mt. 4.12-17; Mr.1.14-15

4:14 Y Jesús volvió en el poder del Espíritu aGalilea, y se difundió su fama por toda la tierra de alrededor. 
4:15 Y enseñaba en las sinagogas de ellos, y era glorificadopor todos. 

Jesús en Nazaret 
(Mt. 13.53-58; Mr.6.1-6)

4:16 Vino a Nazaret, donde se había criado; y en el díade reposo entró en la sinagoga, conforme a su costumbre, y se levantóa leer. 
4:17 Y se le dio el libro del profeta Isaías; y habiendo abiertoel libro, halló el lugar donde estaba escrito: 
4:18   El Espíritu del Señorestá sobre mí, 
Por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevasa los pobres; 
Me ha enviado a sanar a los quebrantados decorazón; 
A pregonar libertad a los cautivos, 
Y vista a los ciegos; 
A poner en libertad a los oprimidos; 
4:19  A predicar el año agradabledel Señor.Isaias 61. 1-2
4:20 Y enrollando el libro, lo dio al ministro, y se sentó;y los ojos de todos en la sinagoga estaban fijos en él. 
4:21 Y comenzó a decirles: Hoy se ha cumplidoestaEscritura delante de vosotros
4:22 Y todos daban buen testimonio de él, y estaban maravilladosde las palabras de gracia que salían de su boca, y decían:¿No es éste el hijo de José? 
4:23 El les dijo: Sin duda me diréis esterefrán: Médico, cúrate a ti mismo; de tantas cosasque hemos oído que se han hecho en Capernaum, haz tambiénaquí en tu tierra. 
4:24 Y añadió: De cierto os digo,que ningún profeta es acepto en su propia tierra.Juan 4. 44
4:25 Y en verdad os digo que muchas viudas habíaen Israel en los días de Elías, cuando el cielo fue cerradopor tres años y seis meses, y hubo una gran hambre en toda la tierra;1 Reyes 17. 1
4:26 pero a ninguna de ellas fue enviado Elías,sino a una mujer viuda en Sarepta de Sidón.1 Reyes 17. 8-16
4:27 Y muchos leprosos había en Israelen tiempo del profeta Eliseo; pero ninguno de ellos fue limpiado, sinoNaamán el sirio.2 Reyes 5. 1-14
4:28 Al oír estas cosas, todos en la sinagoga se llenaron deira; 
4:29 y levantándose, le echaron fuera de la ciudad, y le llevaronhasta la cumbre del monte sobre el cual estaba edificada la ciudad de ellos,para despeñarle. 
4:30 Mas él pasó por en medio de ellos, y se fue. 

Un hombre que tenía un espíritu inmundo 
(Mr. 1.21-28)

4:31 Descendió Jesús a Capernaum, ciudad de Galilea; yles enseñaba en los días de reposo. 
4:32 Y se admiraban de su doctrina, porque su palabra era con autoridad.Mateo 7. 28-29
4:33 Estaba en la sinagoga un hombre que tenía un espíritude demonio inmundo, el cual exclamó a gran voz, 
4:34 diciendo: Déjanos; ¿qué tienes con nosotros,Jesús nazareno? ¿Has venido para destruirnos? Yo te conozcoquién eres, el Santo de Dios. 
4:35 Y Jesús le reprendió, diciendo: Cállate,y sal de él. Entonces el demonio,derribándole en medio de ellos, salió de él, y nole hizo daño alguno. 
4:36 Y estaban todos maravillados, y hablaban unos a otros, diciendo:¿Qué palabra es esta, que con autoridad y poder manda a losespíritus inmundos, y salen? 
4:37 Y su fama se difundía por todos los lugares de los contornos. 

Jesús sana a la suegra de Pedro 
(Mt. 8.14-15; Mr.1.29-31

4:38 Entonces Jesús se levantó y salió de la sinagoga,y entró en casa de Simón. La suegra de Simón teníauna gran fiebre; y le rogaron por ella. 
4:39 E inclinándose hacia ella, reprendió a la fiebre;y la fiebre la dejó, y levantándose ella al instante, lesservía. 

Muchos sanados al ponerse el sol 
(Mt. 8.16-17; Mr.1.32-34

4:40 Al ponerse el sol, todos los que tenían enfermos de diversasenfermedades los traían a él; y él, poniendo las manossobre cada uno de ellos, los sanaba. 
4:41 También salían demonios de muchos, dando voces ydiciendo: Tú eres el Hijo de Dios. Pero él los reprendíay no les dejaba hablar, porque sabían que él era el Cristo. 

Jesús recorre Galilea predicando 
(Mr. 1.35-39)

4:42 Cuando ya era de día, salió y se fue a un lugar desierto;y la gente le buscaba, y llegando a donde estaba, le detenían paraque no se fuera de ellos. 
4:43 Pero él les dijo: Es necesario quetambién a otras ciudades anuncie el evangelio del reino de Dios;porque para esto he sido enviado.
4:44 Y predicaba en las sinagogas de Galilea. 

Capítulo 5 

La pesca milagrosa 
(Mt. 4.18-22; Mr.1.16-205:1 Aconteció que estando Jesús junto al lago de Genesaret,el gentío se agolpaba sobre él para oír la palabrade Dios. 
5:2 Y vio dos barcas que estaban cerca de la orilla del lago; y lospescadores, habiendo descendido de ellas, lavaban sus redes. 
5:3 Y entrando en una de aquellas barcas, la cual era de Simón,le rogó que la apartase de tierra un poco; y sentándose,enseñaba desde la barca a la multitud.Mateo 13. 1-2Marcos 3. 9-10Marcos 4. 1
5:4 Cuando terminó de hablar, dijo a Simón: Bogamar adentro, y echad vuestras redes para pescar
5:5 Respondiendo Simón, le dijo: Maestro, toda la noche hemosestado trabajando, y nada hemos pescado;Juan 21. 3mas en tu palabra echaré la red. 
5:6 Y habiéndolo hecho, encerraron gran cantidad de peces,Juan 21. 6y su red se rompía. 
5:7 Entonces hicieron señas a los compañeros que estabanen la otra barca, para que viniesen a ayudarles; y vinieron, y llenaronambas barcas, de tal manera que se hundían. 
5:8 Viendo esto Simón Pedro, cayó de rodillas ante Jesús,diciendo: Apártate de mí, Señor, porque soy hombrepecador. 
5:9 Porque por la pesca que habían hecho, el temor se habíaapoderado de él, y de todos los que estaban con él, 
5:10 y asimismo de Jacobo y Juan, hijos de Zebedeo, que eran compañerosde Simón. Pero Jesús dijo a Simón: Notemas; desde ahora serás pescador de hombres.
5:11 Y cuando trajeron a tierra las barcas, dejándolo todo,le siguieron. 

Jesús sana a un leproso 
(Mt. 8.1-4; Mr.1.40-45)

5:12 Sucedió que estando él en una de las ciudades, sepresentó un hombre lleno de lepra, el cual, viendo a Jesús,se postró con el rostro en tierra y le rogó, diciendo: Señor,si quieres, puedes limpiarme. 
5:13 Entonces, extendiendo él la mano, le tocó, diciendo:Quiero;sé limpio. Y al instante la lepra se fue de él. 
5:14 Y él le mandó que no lo dijese a nadie; sinove, le dijo, muéstrate al sacerdote,y ofrece por tu purificación, según mandó Moisés,Levitico 14. 1-32para testimonio a ellos. 
5:15 Pero su fama se extendía más y más; y sereunía mucha gente para oírle, y para que les sanase de susenfermedades. 
5:16 Mas él se apartaba a lugares desiertos, y oraba. 

Jesús sana a un paralítico 
(Mt. 9.1-8; Mr.2.1-12

5:17 Aconteció un día, que él estaba enseñando,y estaban sentados los fariseos y doctores de la ley, los cuales habíanvenido de todas las aldeas de Galilea, y de Judea y Jerusalén; yel poder del Señor estaba con él para sanar. 
5:18 Y sucedió que unos hombres que traían en un lechoa un hombre que estaba paralítico, procuraban llevarle adentro yponerle delante de él. 
5:19 Pero no hallando cómo hacerlo a causa de la multitud, subieronencima de la casa, y por el tejado le bajaron con el lecho, poniéndoleen medio, delante de Jesús. 
5:20 Al ver él la fe de ellos, le dijo: Hombre,tus pecados te son perdonados.
5:21 Entonces los escribas y los fariseos comenzaron a cavilar, diciendo:¿Quién es éste que habla blasfemias? ¿Quiénpuede perdonar pecados sino sólo Dios? 
5:22 Jesús entonces, conociendo los pensamientos de ellos, respondiendoles dijo: ¿Qué caviláis en vuestroscorazones? 
5:23 ¿Qué es más fácil,decir: Tus pecados te son perdonados, o decir: Levántate y anda? 
5:24 Pues para que sepáis que el Hijodel Hombre tiene potestad en la tierra para perdonar pecados(dijoal paralítico):A ti te digo: Levántate,toma tu lecho, y vete a tu casa.
5:25 Al instante, levantándose en presencia de ellos, y tomandoel lecho en que estaba acostado, se fue a su casa, glorificando a Dios. 
5:26 Y todos, sobrecogidos de asombro, glorificaban a Dios; y llenosde temor, decían: Hoy hemos visto maravillas. 

Llamamiento de Leví 
(Mt. 9.9-13; Mr.2.13-17)

5:27 Después de estas cosas salió, y vio a un publicanollamado Leví, sentado al banco de los tributos públicos,y le dijo: Sígueme. 
5:28 Y dejándolo todo, se levantó y le siguió. 
5:29 Y Leví le hizo gran banquete en su casa; y habíamucha compañía de publicanos y de otros que estaban a lamesa con ellos. 
5:30 Y los escribas y los fariseos murmuraban contra los discípulos,diciendo: ¿Por qué coméis y bebéis con publicanosy pecadores?Lucas 15. 1-2
5:31 Respondiendo Jesús, les dijo: Losque están sanos no tienen necesidad de médico, sino los enfermos. 
5:32 No he venido a llamar a justos, sino a pecadoresal arrepentimiento.

La pregunta sobre el ayuno 
(Mt. 9.14-17; Mr.2.18-22)

5:33 Entonces ellos le dijeron: ¿Por qué los discípulosde Juan ayunan muchas veces y hacen oraciones, y asimismo los de los fariseos,pero los tuyos comen y beben? 
5:34 El les dijo: ¿Podéis acasohacer que los que están de bodas ayunen, entre tanto que el esposoestá con ellos? 
5:35 Mas vendrán días cuando elesposo les será quitado; entonces, en aquellos días ayunarán. 
5:36 Les dijo también una parábola: Nadiecorta un pedazo de un vestido nuevo y lo pone en un vestido viejo; puessi lo hace, no solamente rompe el nuevo, sino que el remiendo sacado deél no armoniza con el viejo. 
5:37 Y nadie echa vino nuevo en odres viejos;de otra manera, el vino nuevo romperá los odres y se derramará,y los odres se perderán. 
5:38 Mas el vino nuevo en odres nuevos se hade echar; y lo uno y lo otro se conservan. 
5:39 Y ninguno que beba del añejo, quiereluego el nuevo; porque dice: El añejo es mejor. 

Capítulo 6

Los discípulos recogen espigas en el díade reposo 
(Mt. 12.1-8; Mr.2.23-286:1 Aconteció en un día de reposo, que pasando Jesúspor los sembrados, sus discípulos arrancaban espigas y comían,Deuteronomio 23. 25restregándolas con las manos. 
6:2 Y algunos de los fariseos les dijeron: ¿Por qué hacéislo que no es lícito hacer en los días de reposo? 
6:3 Respondiendo Jesús, les dijo: ¿Niaun esto habéis leído, lo que hizo David cuando tuvo hambreél, y los que con él estaban; 
6:4 cómo entró en la casa de Dios,y tomó los panes de la proposición, de los cuales no es lícitocomer sino sólo a los sacerdotes,Levitico 24. 9y comió, y dio también a los que estaban con él?1 Samuel 21. 1-6
6:5 Y les decía: El Hijo del Hombre esSeñor aun del día de reposo. 

El hombre de la mano seca 
(Mt. 12.9-14; Mr.3.1-6)

6:6 Aconteció también en otro día de reposo, queél entró en la sinagoga y enseñaba; y estaba allíun hombre que tenía seca la mano derecha. 
6:7 Y le acechaban los escribas y los fariseos, para ver si en el díade reposo lo sanaría, a fin de hallar de qué acusarle. 
6:8 Mas él conocía los pensamientos de ellos; y dijoal hombre que tenía la mano seca: Levántate,y ponte en medio. Y él, levantándose,se puso en pie. 
6:9 Entonces Jesús les dijo: Ospreguntaré una cosa: ¿Es lícito en día de reposohacer bien, o hacer mal? ¿salvar la vida, o quitarla? 
6:10 Y mirándolos a todos alrededor, dijo al hombre: Extiendetu mano. Y él lo hizo así, y su mano fue restaurada. 
6:11 Y ellos se llenaron de furor, y hablaban entre sí quépodrían hacer contra Jesús. 

Elección de los doce apóstoles 
(Mt. 10.1-4; Mr.3.13-19

6:12 En aquellos días él fue al monte a orar, y pasóla noche orando a Dios. 
6:13 Y cuando era de día, llamó a sus discípulos,y escogió a doce de ellos, a los cuales también llamóapóstoles: 
6:14 a Simón, a quien también llamó Pedro, a Andréssu hermano, Jacobo y Juan, Felipe y Bartolomé, 
6:15 Mateo, Tomás, Jacobo hijo de Alfeo, Simón llamadoZelote, 
6:16 Judas hermano de Jacobo, y Judas Iscariote, que llegó aser el traidor. 

Jesús atiende a una multitud 
(Mt. 4.23-25)

6:17 Y descendió con ellos, y se detuvo en un lugar llano, encompañía de sus discípulos y de una gran multitudde gente de toda Judea, de Jerusalén y de la costa de Tiro y deSidón, que había venido para oírle, y para ser sanadosde sus enfermedades; 
6:18 y los que habían sido atormentados de espíritusinmundos eran sanados. 
6:19 Y toda la gente procuraba tocarle, porque poder salía deél y sanaba a todos. 

Bienaventuranzas y ayes 
(Mt. 5.1-12)

6:20 Y alzando los ojos hacia sus discípulos, decía: Bienaventuradosvosotros los pobres, porque vuestro es el reino de Dios. 
6:21 Bienaventurados los que ahora tenéishambre, porque seréis saciados. Bienaventurados los que ahora lloráis,porque reiréis. 
6:22 Bienaventurados seréis cuando loshombres os aborrezcan, y cuando os aparten de sí, y os vituperen,y desechen vuestro nombre como malo, por causa del Hijo del Hombre.1 Pedro 4. 14
6:23 Gozaos en aquel día, y alegraos,porque he aquí vuestro galardón es grande en los cielos;porque así hacían sus padres con los profetas.2 Cronicas 36. 16Hechos 7. 52
6:24 Mas ¡ay de vosotros, ricos! porqueya tenéis vuestro consuelo. 
6:25 ¡Ay de vosotros, los que ahora estáissaciados! porque tendréis hambre. ¡Ay de vosotros, los queahora reís! porque lamentaréis y lloraréis. 
6:26 ¡Ay de vosotros, cuando todos loshombres hablen bien de vosotros! porque así hacían sus padrescon los falsos profetas. 

El amor hacia los enemigos, y la regla de oro 
(Mt. 5.38-48; 7.12) 

6:27 Pero a vosotros los que oís, os digo:Amad a vuestros enemigos, haced bien a los que os aborrecen; 
6:28 bendecid a los que os maldicen, y orad porlos que os calumnian. 
6:29 Al que te hiera en una mejilla, preséntaletambién la otra; y al que te quite la capa, ni aun la túnicale niegues.
6:30 A cualquiera que te pida, dale; y al quetome lo que es tuyo, no pidas que te lo devuelva. 
6:31 Y como queréis que hagan los hombrescon vosotros, así también haced vosotros con ellos. 
6:32 Porque si amáis a los que os aman,¿qué mérito tenéis? Porque también lospecadores aman a los que los aman. 
6:33 Y si hacéis bien a los que os hacenbien, ¿qué mérito tenéis? Porque tambiénlos pecadores hacen lo mismo. 
6:34 Y si prestáis a aquellos de quienesesperáis recibir, ¿qué mérito tenéis?Porque también los pecadores prestan a los pecadores, para recibirotro tanto. 
6:35 Amad, pues, a vuestros enemigos, y hacedbien, y prestad, no esperando de ello nada; y será vuestro galardóngrande, y seréis hijos del Altísimo; porque él esbenigno para con los ingratos y malos. 
6:36 Sed, pues, misericordiosos, como tambiénvuestro Padre es misericordioso.

El juzgar a los demás 
(Mt. 7.1-5)

6:37 No juzguéis, y no seréis juzgados;no condenéis, y no seréis condenados; perdonad, y seréisperdonados. 
6:38 Dad, y se os dará; medida buena,apretada, remecida y rebosando darán en vuestro regazo; porque conla misma medida con que medís, os volverán a medir. 
6:39 Y les decía una parábola: ¿Acasopuede un ciego guiar a otro ciego? ¿No caerán ambos en elhoyo? 
6:40 El discípulo no es superior a sumaestro;Juan 13. 16Juan 15. 20mas todo el que fuere perfeccionado, será como su maestro. 
6:41 ¿Por qué miras la paja queestá en el ojo de tu hermano, y no echas de ver la viga que estáen tu propio ojo?
6:42 ¿O cómo puedes decir a tuhermano: Hermano, déjame sacar la paja que está en tu ojo,no mirando tú la viga que está en el ojo tuyo? Hipócrita,saca primero la viga de tu propio ojo, y entonces verás bien parasacar la paja que está en el ojo de tu hermano. 

Por sus frutos los conoceréis 
(Mt. 7.15-20)

6:43 No es buen árbol el que da malos frutos,ni árbol malo el que da buen fruto. 
6:44 Porque cada árbol se conoce por sufruto;Mateo 12. 33pues no se cosechan higos de los espinos, ni de las zarzas se vendimianuvas. 
6:45 El hombre bueno, del buen tesoro de su corazónsaca lo bueno; y el hombre malo, del mal tesoro de su corazón sacalo malo; porque de la abundancia del corazón habla la boca.Mateo 12. 34

Los dos cimientos 
(Mt. 7.24-27)

6:46 ¿Por qué me llamáis,Señor, Señor, y no hacéis lo que yo digo? 
6:47 Todo aquel que viene a mí, y oyemis palabras y las hace, os indicaré a quién es semejante. 
6:48 Semejante es al hombre que al edificar unacasa, cavó y ahondó y puso el fundamento sobre la roca; ycuando vino una inundación, el río dio con ímpetucontra aquella casa, pero no la pudo mover, porque estaba fundada sobrela roca. 
6:49 Mas el que oyó y no hizo, semejantees al hombre que edificó su casa sobre tierra, sin fundamento; contrala cual el río dio con ímpetu, y luego cayó, y fuegrande la ruina de aquella casa. 

Capítulo 7

Jesús sana al siervo de un centurión 
(Mt. 8.5-13)7:1 Después que hubo terminado todas sus palabras al pueblo quele oía, entró en Capernaum. 
7:2 Y el siervo de un centurión, a quien éste queríamucho, estaba enfermo y a punto de morir. 
7:3 Cuando el centurión oyó hablar de Jesús, leenvió unos ancianos de los judíos, rogándole que viniesey sanase a su siervo. 
7:4 Y ellos vinieron a Jesús y le rogaron con solicitud, diciéndole:Es digno de que le concedas esto; 
7:5 porque ama a nuestra nación, y nos edificó una sinagoga. 
7:6 Y Jesús fue con ellos. Pero cuando ya no estaban lejos dela casa, el centurión envió a él unos amigos, diciéndole:Señor, no te molestes, pues no soy digno de que entres bajo mi techo; 
7:7 por lo que ni aun me tuve por digno de venir a ti; pero di la palabra,y mi siervo será sano. 
7:8 Porque también yo soy hombre puesto bajo autoridad, y tengosoldados bajo mis órdenes; y digo a éste: Ve, y va; y alotro: Ven, y viene; y a mi siervo: Haz esto, y lo hace. 
7:9 Al oír esto, Jesús se maravilló de él,y volviéndose, dijo a la gente que le seguía: Osdigo que ni aun en Israel he hallado tanta fe. 
7:10 Y al regresar a casa los que habían sido enviados, hallaronsano al siervo que había estado enfermo. 

Jesús resucita al hijo de la viuda de Naín 

7:11 Aconteció después, que él iba a la ciudadque se llama Naín, e iban con él muchos de sus discípulos,y una gran multitud. 
7:12 Cuando llegó cerca de la puerta de la ciudad, he aquíque llevaban a enterrar a un difunto, hijo único de su madre, lacual era viuda; y había con ella mucha gente de la ciudad. 
7:13 Y cuando el Señor la vio, se compadeció de ella,y le dijo: No llores. 
7:14 Y acercándose, tocó el féretro; y los quelo llevaban se detuvieron. Y dijo: Joven, a ti tedigo, levántate. 
7:15 Entonces se incorporó el que había muerto, y comenzóa hablar. Y lo dio a su madre. 
7:16 Y todos tuvieron miedo, y glorificaban a Dios, diciendo: Un granprofeta se ha levantado entre nosotros; y: Dios ha visitado a su pueblo. 
7:17 Y se extendió la fama de él por toda Judea, y portoda la región de alrededor. 

Los mensajeros de Juan el Bautista 
(Mt. 11.2-19)

7:18 Los discípulos de Juan le dieron las nuevas de todas estascosas. Y llamó Juan a dos de sus discípulos, 
7:19 y los envió a Jesús, para preguntarle: ¿Erestú el que había de venir, o esperaremos a otro? 
7:20 Cuando, pues, los hombres vinieron a él, dijeron: Juanel Bautista nos ha enviado a ti, para preguntarte: ¿Eres túel que había de venir, o esperaremos a otro? 
7:21 En esa misma hora sanó a muchos de enfermedades y plagas,y de espíritus malos, y a muchos ciegos les dio la vista. 
7:22 Y respondiendo Jesús, les dijo: Id,haced saber a Juan lo que habéis visto y oído: los ciegosven, los cojos andan, los leprosos son limpiados, los sordos oyen,Isaias 35. 5-6los muertos son resucitados, y a los pobres es anunciado el evangelio;Isaias 61. 1
7:23 y bienaventurado es aquel que no halle tropiezoen mí.
7:24 Cuando se fueron los mensajeros de Juan, comenzó a decirde Juan a la gente: ta¿Quésalisteis a ver al desierto? ¿Una caña sacudida por el viento? 
7:25 Mas ¿qué salisteis a ver?¿A un hombre cubierto de vestiduras delicadas? He aquí, losque tienen vestidura preciosa y viven en deleites, en los palacios de losreyes están. 
7:26 Mas ¿qué salisteis a ver?¿A un profeta? Sí, os digo, y más que profeta. 
7:27 Este es de quien está escrito:
        He aquí, envío mi mensajero delante de tu faz, 
        El cual preparará tu camino delante de ti.Malaquias 3. 1
7:28 Os digo que entre los nacidos de mujeres,no hay mayor profeta que Juan el Bautista; pero el más pequeñoen el reino de Dios es mayor que él. 
7:29 Y todo el pueblo y los publicanos, cuando lo oyeron, justificarona Dios, bautizándose con el bautismo de Juan. 
7:30 Mas los fariseos y los intérpretes de la ley desecharonlos designios de Dios respecto de sí mismos, no siendo bautizadospor Juan.Mateo 21. 32Lucas 3. 12
7:31 Y dijo el Señor: ¿A qué,pues, compararé los hombres de esta generación, y a quéson semejantes? 
7:32 Semejantes son a los muchachos sentadosen la plaza, que dan voces unos a otros y dicen: Os tocamos flauta, y nobailasteis; os endechamos, y no llorasteis. 
7:33 Porque vino Juan el Bautista, que ni comíapan ni bebía vino, y decís: Demonio tiene. 
7:34 Vino el Hijo del Hombre, que come y bebe,y decís: Este es un hombre comilón y bebedor de vino, amigode publicanos y de pecadores. 
7:35 Mas la sabiduría es justificada portodos sus hijos.

Jesús en el hogar de Simón el fariseo 

7:36 Uno de los fariseos rogó a Jesús que comiese conél. Y habiendo entrado en casa del fariseo, se sentó a lamesa.
7:37 Entonces una mujer de la ciudad, que era pecadora, al saber queJesús estaba a la mesa en casa del fariseo, trajo un frasco de alabastrocon perfume; 
7:38 y estando detrás de él a sus pies, llorando, comenzóa regar con lágrimas sus pies, y los enjugaba con sus cabellos;y besaba sus pies, y los ungía con el perfume.Mateo 26. 7Marcos 14. 3Juan 12. 3
7:39 Cuando vio esto el fariseo que le había convidado, dijopara sí: Este, si fuera profeta, conocería quién yqué clase de mujer es la que le toca, que es pecadora. 
7:40 Entonces respondiendo Jesús, le dijo:Simón,una cosa tengo que decirte. Y él le dijo: Di, Maestro. 
7:41 Un acreedor tenía dos deudores: eluno le debía quinientos denarios,y el otro cincuenta; 
7:42 y no teniendo ellos con qué pagar,perdonó a ambos. Di, pues, ¿cuál de ellos le amarámás? 
7:43 Respondiendo Simón, dijo: Pienso que aquel a quien perdonómás. Y él le dijo: Rectamente has juzgado. 
7:44 Y vuelto a la mujer, dijo a Simón: ¿Vesesta mujer? Entré en tu casa, y no me diste agua para mis pies;mas ésta ha regado mis pies con lágrimas, y los ha enjugadocon sus cabellos. 
7:45 No me diste beso; mas ésta, desdeque entré, no ha cesado de besar mis pies. 
7:46 No ungiste mi cabeza con aceite; mas éstaha ungido con perfume mis pies. 
7:47 Por lo cual te digo que sus muchos pecadosle son perdonados, porque amó mucho; mas aquel a quien se le perdonapoco, poco ama. 
7:48 Y a ella le dijo: Tus pecados te son perdonados. 
7:49 Y los que estaban juntamente sentados a la mesa, comenzaron adecir entre sí: ¿Quién es éste, que tambiénperdona pecados? 
7:50 Pero él dijo a la mujer: Tu fe teha salvado, vé en paz. 

Capítulo 8

Mujeres que sirven a Jesús 8:1 Aconteció después, que Jesús iba por todas lasciudades y aldeas, predicando y anunciando el evangelio del reino de Dios,y los doce con él, 
8:2 y algunas mujeres que habían sido sanadas de espíritusmalos y de enfermedades: María, que se llamaba Magdalena, de laque habían salido siete demonios, 
8:3 Juana, mujer de Chuza intendente de Herodes, y Susana, y otrasmuchas que le servían de sus bienes.Mateo 27. 55-56Marcos 15. 40-41Lucas 23. 49

Parábola del sembrador 
(Mt. 13.1-15, 18-23;Mr. 4.1-20

8:4 Juntándose una gran multitud, y los que de cada ciudad veníana él, les dijo por parábola: 
8:5 El sembrador salió a sembrar su semilla;y mientras sembraba, una parte cayó junto al camino, y fue hollada,y las aves del cielo la comieron. 
8:6 Otra parte cayó sobre la piedra; ynacida, se secó, porque no tenía humedad. 
8:7 Otra parte cayó entre espinos, y losespinos que nacieron juntamente con ella, la ahogaron. 
8:8 Y otra parte cayó en buena tierra,y nació y llevó fruto a ciento por uno. Hablando estascosas, decía a gran voz: El que tiene oídospara oír, oiga. 
8:9 Y sus discípulos le preguntaron, diciendo: ¿Quésignifica esta parábola? 
8:10 Y él dijo: A vosotros os es dadoconocer los misterios del reino de Dios; pero a los otros por parábolas,para que viendo no vean, y oyendo no entiendan.Isaias 6. 9-10
8:11 Esta es, pues, la parábola: La semillaes la palabra de Dios. 
8:12 Y los de junto al camino son los que oyen,y luego viene el diablo y quita de su corazón la palabra, para queno crean y se salven. 
8:13 Los de sobre la piedra son los que habiendooído, reciben la palabra con gozo; pero éstos no tienen raíces;creen por algún tiempo, y en el tiempo de la prueba se apartan. 
8:14 La que cayó entre espinos, éstosson los que oyen, pero yéndose, son ahogados por los afanes y lasriquezas y los placeres de la vida, y no llevan fruto. 
8:15 Mas la que cayó en buena tierra,éstos son los que con corazón bueno y recto retienen la palabraoída, y dan fruto con perseverancia. 

Nada oculto que no haya de ser manifestado 
(Mr. 4.21-25)

8:16 Nadie que enciende una luz la cubre con unavasija, ni la pone debajo de la cama, sino que la pone en un candeleroMateo 5. 15Lucas 11. 33para que los que entran vean la luz. 
8:17 Porque nada hay oculto, que no haya de sermanifestado; ni escondido, que no haya de ser conocido, y de salir a luz.Mateo 10. 26Lucas 12. 2
8:18 Mirad, pues, cómo oís; porquea todo el que tiene, se le dará; y a todo el que no tiene, aun loque piensa tener se le quitará.Mateo 25. 29Lucas 19. 26

La madre y los hermanos de Jesús 
(Mt. 12.46-50; Mr.3.31-35)

8:19 Entonces su madre y sus hermanos vinieron a él; pero nopodían llegar hasta él por causa de la multitud. 
8:20 Y se le avisó, diciendo: Tu madre y tus hermanos estánfuera y quieren verte. 
8:21 El entonces respondiendo, les dijo: Mi madrey mis hermanos son los que oyen la palabra de Dios, y la hacen. 

Jesús calma la tempestad 
(Mt. 8.23-27;Mr.4.35-41

8:22 Aconteció un día, que entró en una barca consus discípulos, y les dijo: Pasemos al otrolado del lago. Y partieron. 
8:23 Pero mientras navegaban, él se durmió. Y se desencadenóuna tempestad de viento en el lago; y se anegaban y peligraban. 
8:24 Y vinieron a él y le despertaron, diciendo: ¡Maestro,Maestro, que perecemos! Despertando él, reprendió al vientoy a las olas; y cesaron, y se hizo bonanza. 
8:25 Y les dijo: ¿Dónde estávuestra fe? Y atemorizados, se maravillaban, y se decíanunos a otros: ¿Quién es éste, que aun a los vientosy a las aguas manda, y le obedecen? 

El endemoniado gadareno 
(Mt. 8.28-34; Mr.5.1-20

8:26 Y arribaron a la tierra de los gadarenos, que está en laribera opuesta a Galilea. 
8:27 Al llegar él a tierra, vino a su encuentro un hombre dela ciudad, endemoniado desde hacía mucho tiempo; y no vestíaropa, ni moraba en casa, sino en los sepulcros. 
8:28 Este, al ver a Jesús, lanzó un gran grito, y postrándosea sus pies exclamó a gran voz: ¿Qué tienes conmigo,Jesús, Hijo del Dios Altísimo? Te ruego que no me atormentes. 
8:29 (Porque mandaba al espíritu inmundo que saliese del hombre,pues hacía mucho tiempo que se había apoderado de él;y le ataban con cadenas y grillos, pero rompiendo las cadenas, era impelidopor el demonio a los desiertos.) 
8:30 Y le preguntó Jesús, diciendo: ¿Cómote llamas? Y él dijo: Legión. Porque muchos demonioshabían entrado en él. 
8:31 Y le rogaban que no los mandase ir al abismo. 
8:32 Había allí un hato de muchos cerdos que pacíanen el monte; y le rogaron que los dejase entrar en ellos; y les dio permiso. 
8:33 Y los demonios, salidos del hombre, entraron en los cerdos; yel hato se precipitó por un despeñadero al lago, y se ahogó. 
8:34 Y los que apacentaban los cerdos, cuando vieron lo que habíaacontecido, huyeron, y yendo dieron aviso en la ciudad y por los campos. 
8:35 Y salieron a ver lo que había sucedido; y vinieron a Jesús,y hallaron al hombre de quien habían salido los demonios, sentadoa los pies de Jesús, vestido, y en su cabal juicio; y tuvieron miedo. 
8:36 Y los que lo habían visto, les contaron cómo habíasido salvado el endemoniado. 
8:37 Entonces toda la multitud de la región alrededor de losgadarenos le rogó que se marchase de ellos, pues tenían grantemor. Y Jesús, entrando en la barca, se volvió. 
8:38 Y el hombre de quien habían salido los demonios le rogabaque le dejase estar con él; pero Jesús le despidió,diciendo: 
8:39 Vuélvete a tu casa, y cuenta cuángrandes cosas ha hecho Dios contigo. Y él se fue, publicandopor toda la ciudad cuán grandes cosas había hecho Jesúscon él. 

La hija de Jairo, y la mujer que tocó el manto de Jesús 
(Mt. 9.18-26; Mr.5.21-43

8:40 Cuando volvió Jesús, le recibió la multitudcon gozo; porque todos le esperaban. 
8:41 Entonces vino un varón llamado Jairo, que era principalde la sinagoga, y postrándose a los pies de Jesús, le rogabaque entrase en su casa; 
8:42 porque tenía una hija única, como de doce años,que se estaba muriendo. Y mientras iba, la multitud le oprimía. 
8:43 Pero una mujer que padecía de flujo de sangre desde hacíadoce años, y que había gastado en médicos todo cuantotenía, y por ninguno había podido ser curada, 
8:44 se le acercó por detrás y tocó el borde desu manto; y al instante se detuvo el flujo de su sangre. 
8:45 Entonces Jesús dijo: ¿Quiénes el que me ha tocado? Y negando todos, dijo Pedro y los que conél estaban: Maestro, la multitud te aprieta y oprime, y dices: ¿Quiénes el que me ha tocado? 
8:46 Pero Jesús dijo: Alguien me ha tocado;porque yo he conocido que ha salido poder de mí.
8:47 Entonces, cuando la mujer vio que no había quedado oculta,vino temblando, y postrándose a sus pies, le declaró delantede todo el pueblo por qué causa le había tocado, y cómoal instante había sido sanada. 
8:48 Y él le dijo: Hija, tu fe te ha salvado;ve en paz.
8:49 Estaba hablando aún, cuando vino uno de casa del principalde la sinagoga a decirle: Tu hija ha muerto; no molestes más alMaestro. 
8:50 Oyéndolo Jesús, le respondió: Notemas; cree solamente, y será salva
8:51 Entrando en la casa, no dejó entrar a nadie consigo, sinoa Pedro, a Jacobo, a Juan, y al padre y a la madre de la niña. 
8:52 Y lloraban todos y hacían lamentación por ella.Pero él dijo: No lloréis; no estámuerta, sino que duerme. 
8:53 Y se burlaban de él, sabiendo que estaba muerta. 
8:54 Mas él, tomándola de la mano, clamó diciendo:Muchacha,levántate
8:55 Entonces su espíritu volvió, e inmediatamente selevantó; y él mandó que se le diese de comer. 
8:56 Y sus padres estaban atónitos; pero Jesús les mandóque a nadie dijesen lo que había sucedido. 

Capítulo 9 

Misión de los doce discípulos 
(Mt. 10.5-15; Mr.6.7-13)9:1 Habiendo reunido a sus doce discípulos, les dio poder y autoridadsobre todos los demonios, y para sanar enfermedades. 
9:2 Y los envió a predicar el reino de Dios, y a sanar a losenfermos. 
9:3 Y les dijo:Lucas 10. 4-11Notoméis nada para el camino, ni bordón, ni alforja, ni pan,ni dinero; ni llevéis dos túnicas. 
9:4 Y en cualquier casa donde entréis,quedad allí, y de allí salid. 
9:5 Y dondequiera que no os recibieren, salidde aquella ciudad, y sacudid el polvo de vuestros pies en testimonio contraellos.Hechos 13. 51
9:6 Y saliendo, pasaban por todas las aldeas, anunciando el evangelioy sanando por todas partes. 

Muerte de Juan el Bautista 
(Mt. 14.1-12; Mr.6.14-29)

9:7 Herodes el tetrarca oyó de todas las cosas que hacíaJesús; y estaba perplejo, porque decían algunos: Juan haresucitado de los muertos; 
9:8 otros: Elías ha aparecido; y otros: Algún profetade los antiguos ha resucitado.Mateo 16. 14Marcos 8. 28Lucas 9. 19
9:9 Y dijo Herodes: A Juan yo le hice decapitar; ¿quién,pues, es éste, de quien oigo tales cosas? Y procuraba verle. 

Alimentación de los cinco mil 
(Mt. 14.13-21; Mr.6.30-44; Jn. 6.1-14)

9:10 Vueltos los apóstoles, le contaron todo lo que habíanhecho. Y tomándolos, se retiró aparte, a un lugar desiertode la ciudad llamada Betsaida.
9:11 Y cuando la gente lo supo, le siguió; y él les recibió,y les hablaba del reino de Dios, y sanaba a los que necesitaban ser curados. 
9:12 Pero el día comenzaba a declinar; y acercándoselos doce, le dijeron: Despide a la gente, para que vayan a las aldeas ycampos de alrededor, y se alojen y encuentren alimentos; porque aquíestamos en lugar desierto. 
9:13 El les dijo: Dadles vosotros de comer.Y dijeron ellos: No tenemos más que cinco panes y dos pescados,a no ser que vayamos nosotros a comprar alimentos para toda esta multitud. 
9:14 Y eran como cinco mil hombres. Entonces dijo a sus discípulos:Hacedlossentar en grupos, de cincuenta en cincuenta. 
9:15 Así lo hicieron, haciéndolos sentar a todos. 
9:16 Y tomando los cinco panes y los dos pescados, levantando los ojosal cielo, los bendijo, y los partió, y dio a sus discípulospara que los pusiesen delante de la gente. 
9:17 Y comieron todos, y se saciaron; y recogieron lo que les sobró,doce cestas de pedazos. 

La confesión de Pedro 
(Mt. 16.13-20; Mr.8.27-30

9:18 Aconteció que mientras Jesús oraba aparte, estabancon él los discípulos; y les preguntó, diciendo: ¿Quiéndice la gente que soy yo?
9:19 Ellos respondieron: Unos, Juan el Bautista; otros, Elías;y otros, que algún profeta de los antiguos ha resucitado.Mateo 14. 1-2Marcos 6. 14-15Lucas 9. 7-8
9:20 El les dijo: ¿Yvosotros, quién decís que soy? Entonces respondiendoPedro, dijo: El Cristo de Dios.Juan 6. 68-69

Jesús anuncia su muerte 
(Mt. 16.21-28;Mr. 8.31E.1

9:21 Pero él les mandó que a nadie dijesen esto, encargándoselorigurosamente, 
9:22 y diciendo: Es necesario que el Hijo delHombre padezca muchas cosas, y sea desechado por los ancianos, por losprincipales sacerdotes y por los escribas, y que sea muerto, y resuciteal tercer día.
9:23 Y decía a todos: Si alguno quierevenir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruzcada día, y sígame.Mateo 10. 38Lucas 14. 27
9:24 Porque todo el que quiera salvar su vida,la perderá; y todo el que pierda su vida por causa de mí,éste la salvará.Mateo 10. 39Lucas 17. 33Juan 12. 25
9:25 Pues ¿qué aprovecha al hombre,si gana todo el mundo, y se destruye o se pierde a sí mismo? 
9:26 Porque el que se avergonzare de míy de mis palabras, de éste se avergonzará el Hijo del Hombrecuando venga en su gloria, y en la del Padre, y de los santos ángeles. 
9:27 Pero os digo en verdad, que hay algunosde los que están aquí, que no gustarán la muerte hastaque vean el reino de Dios. 

La transfiguración 
(Mt. 17.1-8; Mr.9.2-8

9:28 Aconteció como ocho días después de estaspalabras, que tomó a Pedro, a Juan y a Jacobo, y subió almonte a orar.2 Pedro 1. 17-18
9:29 Y entre tanto que oraba, la apariencia de su rostro se hizo otra,y su vestido blanco y resplandeciente. 
9:30 Y he aquí dos varones que hablaban con él, los cualeseran Moisés y Elías; 
9:31 quienes aparecieron rodeados de gloria, y hablaban de su partida,que iba Jesús a cumplir en Jerusalén. 
9:32 Y Pedro y los que estaban con él estaban rendidos de sueño;mas permaneciendo despiertos, vieron la gloria de Jesús, y a losdos varones que estaban con él. 
9:33 Y sucedió que apartándose ellos de él, Pedrodijo a Jesús: Maestro, bueno es para nosotros que estemos aquí;y hagamos tres enramadas, una para ti, una para Moisés, y una paraElías; no sabiendo lo que decía. 
9:34 Mientras él decía esto, vino una nube que los cubrió;y tuvieron temor al entrar en la nube. 
9:35 Y vino una voz desde la nube, que decía: Este es mi Hijoamado;Isaias 42. 1Mateo 3. 17Mateo 12. 18Marcos 1. 11Lucas 3. 22a él oíd. 
9:36 Y cuando cesó la voz, Jesús fue hallado solo; yellos callaron, y por aquellos días no dijeron nada a nadie de loque habían visto. 

Jesús sana a un muchacho endemoniado 
(Mt. 17.14-21; Mr.9.14-29

9:37 Al día siguiente, cuando descendieron del monte, una granmultitud les salió al encuentro. 
9:38 Y he aquí, un hombre de la multitud clamó diciendo:Maestro, te ruego que veas a mi hijo, pues es el único que tengo; 
9:39 y sucede que un espíritu le toma, y de repente da voces,y le sacude con violencia, y le hace echar espuma, y estropeándole,a duras penas se aparta de él. 
9:40 Y rogué a tus discípulos que le echasen fuera, yno pudieron. 
9:41 Respondiendo Jesús, dijo: ¡Ohgeneración incrédula y perversa! ¿Hasta cuándohe de estar con vosotros, y os he de soportar? Trae acá a tu hijo.
9:42 Y mientras se acercaba el muchacho, el demonio le derribóy le sacudió con violencia; pero Jesús reprendió alespíritu inmundo, y sanó al muchacho, y se lo devolvióa su padre. 
9:43 Y todos se admiraban de la grandeza de Dios. 

Jesús anuncia otra vez su muerte 
(Mt. 17.22-23; Mr.9.30-32
Y maravillándose todos de todas las cosas que hacía,dijo a sus discípulos: 
9:44 Haced que os penetren bien en los oídosestas palabras; porque acontecerá que el Hijo del Hombre seráentregado en manos de hombres. 
9:45 Mas ellos no entendían estas palabras, pues les estabanveladas para que no las entendiesen; y temían preguntarle sobreesas palabras. 

¿Quién es el mayor? 
(Mt. 18.1-5; Mr.9.33-37)

9:46 Entonces entraron en discusión sobre quién de ellossería el mayor.Lucas 22. 24
9:47 Y Jesús, percibiendo los pensamientos de sus corazones,tomó a un niño y lo puso junto a sí, 
9:48 y les dijo: Cualquiera que reciba a esteniño en mi nombre, a mí me recibe; y cualquiera que me recibea mí, recibe al que me envió;Mateo 10. 40Lucas 10. 16Juan 13. 20porque el que es más pequeño entre todos vosotros, ésees el más grande. 

El que no es contra nosotros, por nosotros es 
(Mr. 9.38-40)

9:49 Entonces respondiendo Juan, dijo: Maestro, hemos visto a uno queechaba fuera demonios en tu nombre; y se lo prohibimos, porque no siguecon nosotros. 
9:50 Jesús le dijo: No se lo prohibáis;porque el que no es contra nosotros, por nosotros es

Jesús reprende a Jacobo y a Juan 

9:51 Cuando se cumplió el tiempo en que él habíade ser recibido arriba, afirmó su rostro para ir a Jerusalén. 
9:52 Y envió mensajeros delante de él, los cuales fuerony entraron en una aldea de los samaritanos para hacerle preparativos. 
9:53 Mas no le recibieron, porque su aspecto era como de ir a Jerusalén. 
9:54 Viendo esto sus discípulos Jacobo y Juan, dijeron: Señor,¿quieres que mandemos que descienda fuego del cielo, como hizo Elías,y los consuma?2 Reyes 1. 9-16
9:55 Entonces volviéndose él, los reprendió, diciendo:Vosotrosno sabéis de qué espíritu sois; 
9:56 porque el Hijo del Hombre no ha venido paraperder las almas de los hombres, sino para salvarlas. Y se fuerona otra aldea. 

Los que querían seguir a Jesús 
(Mt. 8.18-22)

9:57 Yendo ellos, uno le dijo en el camino: Señor, te seguiréadondequiera que vayas. 
9:58 Y le dijo Jesús: Las zorras tienenguaridas, y las aves de los cielos nidos; mas el Hijo del Hombre no tienedónde recostar la cabeza. 
9:59 Y dijo a otro: Sígueme.El le dijo: Señor, déjame que primero vaya y entierre a mipadre. 
9:60 Jesús le dijo: Deja que los muertos entierren a sus muertos;y tú ve, y anuncia el reino de Dios. 
9:61 Entonces también dijo otro: Te seguiré, Señor;pero déjame que me despida primero de los que están en micasa.1 Reyes 19. 20
9:62 Y Jesús le dijo: Ninguno que poniendosu mano en el arado mira hacia atrás, es apto para el reino de Dios. 

Capítulo 10

Misión de los setenta 10:1 Después de estas cosas, designó el Señor tambiéna otros setenta, a quienes envió de dos en dos delante de éla toda ciudad y lugar adonde él había de ir. 
10:2 Y les decía: La mies a la verdades mucha, mas los obreros pocos; por tanto, rogad al Señor de lamies que envíe obreros a su mies.Mateo 9. 37-38
10:3 Id; he aquí yo os envío comocorderos en medio de lobos.Mateo 10. 16
10:4 No llevéis bolsa, ni alforja, nicalzado; y a nadie saludéis por el camino. 
10:5 En cualquier casa donde entréis,primeramente decid: Paz sea a esta casa. 
10:6 Y si hubiere allí algún hijode paz, vuestra paz reposará sobre él; y si no, se volveráa vosotros. 
10:7 Y posad en aquella misma casa, comiendoy bebiendo lo que os den; porque el obrero es digno de su salario.1 Corintios 9. 141 Timoteo 5. 18No os paséis de casa en casa. 
10:8 En cualquier ciudad donde entréis,y os reciban, comed lo que os pongan delante; 
10:9 y sanad a los enfermos que en ella haya,y decidles: Se ha acercado a vosotros el reino de Dios. 
10:10 Mas en cualquier ciudad donde entréis,y no os reciban, saliendo por sus calles, decid: 
10:11 Aun el polvo de vuestra ciudad, que seha pegado a nuestros pies, lo sacudimos contra vosotros.Hechos 13. 51Pero esto sabed, que el reino de Dios se ha acercado a vosotros.Mateo 10. 7-14Marcos 6. 8-11Lucas 9. 3-5
10:12 Y os digo que en aquel día serámás tolerable el castigo para Sodoma,Genesis 19. 24-28Mateo 11. 24que para aquella ciudad.Mateo 10. 15

Ayes sobre las ciudades impenitentes 
(Mt. 11.20-24)

10:13 ¡Ay de ti, Corazín! ¡Ayde ti, Betsaida! que si en Tiro y en SidónIsaias 23. 1-18Ezequiel 26. 1--28. 26Joel 3. 4-8Amos 1. 9-10Zacarias 9. 2-4Mateo 11. 21-22se hubieran hecho los milagros que se han hecho en vosotras, tiempo haque sentadas en cilicio y ceniza, se habrían arrepentido. 
10:14 Por tanto, en el juicio será mástolerable el castigo para Tiro y Sidón, que para vosotras. 
10:15 Y tú, Capernaum, que hasta los cieloseres levantada, hasta el Hades serás abatida.Isaias 14. 13-15
10:16 El que a vosotros oye, a mí me oye;Mateo 10. 40Marcos 9. 37Lucas 9. 48Juan 13. 20y el que a vosotros desecha, a mí me desecha; y el que me desechaa mí, desecha al que me envió

Regreso de los setenta 

10:17 Volvieron los setenta con gozo, diciendo: Señor, aun losdemonios se nos sujetan en tu nombre. 
10:18 Y les dijo: Yo veía a Satanáscaer del cielo como un rayo. 
10:19 He aquí os doy potestad de hollarserpientes y escorpiones,Salmos 91. 13y sobre toda fuerza del enemigo, y nada os dañará. 
10:20 Pero no os regocijéis de que losespíritus se os sujetan, sino regocijaos de que vuestros nombresestán escritos en los cielos. 

Jesús se regocija 
(Mt. 11.25-27; 13.16-17)

10:21 En aquella misma hora Jesús se regocijó en el Espíritu,y dijo: Yo te alabo, oh Padre, Señor del cieloy de la tierra, porque escondiste estas cosas de los sabios y entendidos,y las has revelado a los niños. Sí, Padre, porque asíte agradó. 
10:22 Todas las cosas me fueron entregadas pormi Padre;Juan 3. 35y nadie conoce quién es el Hijo sino el Padre; ni quién esel Padre, sino el Hijo,Juan 10. 15y aquel a quien el Hijo lo quiera revelar. 
10:23 Y volviéndose a los discípulos, les dijo aparte:Bienaventuradoslos ojos que ven lo que vosotros veis; 
10:24 porque os digo que muchos profetas y reyesdesearon ver lo que vosotros veis, y no lo vieron; y oír lo queoís, y no lo oyeron. 

El buen samaritano 

10:25 Y he aquí un intérprete de la ley se levantóy dijo, para probarle:Mateo 22. 35-40Marcos 12. 28-34Maestro, ¿haciendo qué cosa heredaré la vida eterna? 
10:26 El le dijo: ¿Qué estáescrito en la ley? ¿Cómo lees? 
10:27 Aquél, respondiendo, dijo: Amarás al Señortu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con todas tusfuerzas, y con toda tu mente;Deuteronomio 6. 5y a tu prójimo como a ti mismo.Levitico 19. 18
10:28 Y le dijo: Bien has respondido; haz esto,y vivirás.Levitico 18. 5
10:29 Pero él, queriendo justificarse a sí mismo, dijoa Jesús: ¿Y quién es mi prójimo? 
10:30 Respondiendo Jesús, dijo: Un hombredescendía de Jerusalén a Jericó, y cayó enmanos de ladrones, los cuales le despojaron; e hiriéndole, se fueron,dejándole medio muerto. 
10:31 Aconteció que descendió unsacerdote por aquel camino, y viéndole, pasó de largo. 
10:32 Asimismo un levita, llegando cerca de aquellugar, y viéndole, pasó de largo. 
10:33 Pero un samaritano, que iba de camino,vino cerca de él, y viéndole, fue movido a misericordia; 
10:34 y acercándose, vendó susheridas, echándoles aceite y vino; y poniéndole en su cabalgadura,lo llevó al mesón, y cuidó de él. 
10:35 Otro día al partir, sacódos denarios,y los dio al mesonero, y le dijo: Cuídamele; y todo lo que gastesde más, yo te lo pagaré cuando regrese. 
10:36 ¿Quién, pues, de estos treste parece que fue el prójimo del que cayó en manos de losladrones? 
10:37 El dijo: El que usó de misericordia con él. EntoncesJesús le dijo: Ve, y haz tú lo mismo.

Jesús visita a Marta y a María 

10:38 Aconteció que yendo de camino, entró en una aldea;y una mujer llamada Marta le recibió en su casa. 
10:39 Esta tenía una hermana que se llamaba María,Juan 11. 1la cual, sentándose a los pies de Jesús, oía su palabra. 
10:40 Pero Marta se preocupaba con muchos quehaceres, y acercándose,dijo: Señor, ¿no te da cuidado que mi hermana me deje servirsola? Dile, pues, que me ayude. 
10:41 Respondiendo Jesús, le dijo: Marta,Marta, afanada y turbada estás con muchas cosas. 
10:42 Pero sólo una cosa es necesaria;y María ha escogido la buena parte, la cual no le será quitada. 

Capítulo 11 

Jesús y la oración 
(Mt. 6.9-15; 7.7-1111:1 Aconteció que estaba Jesús orando en un lugar, y cuandoterminó, uno de sus discípulos le dijo: Señor, enséñanosa orar, como también Juan enseñó a sus discípulos. 
11:2 Y les dijo: Cuando oréis, decid:Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre.Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, asítambién en la tierra. 
11:3 El pan nuestro de cada día, dánoslohoy. 
11:4 Y perdónanos nuestros pecados, porquetambién nosotros perdonamos a todos los que nos deben. Y no nosmetas en tentación, mas líbranos del mal.
11:5 Les dijo también: ¿Quiénde vosotros que tenga un amigo, va a él a medianoche y le dice:Amigo, préstame tres panes, 
11:6 porque un amigo mío ha venido a míde viaje, y no tengo qué ponerle delante; 
11:7 y aquél, respondiendo desde adentro,le dice: No me molestes; la puerta ya está cerrada, y mis niñosestán conmigo en cama; no puedo levantarme, y dártelos? 
11:8 Os digo, que aunque no se levante a dárselospor ser su amigo, sin embargo por su importunidad se levantará yle dará todo lo que necesite. 
11:9 Y yo os digo: Pedid, y se os dará;buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá. 
11:10 Porque todo aquel que pide, recibe; y elque busca, halla; y al que llama, se le abrirá. 
11:11 ¿Qué padre de vosotros, sisu hijo le pide pan, le dará una piedra? ¿o si pescado, enlugar de pescado, le dará una serpiente? 
11:12 ¿O si le pide un huevo, le daráun escorpión? 
11:13 Pues si vosotros, siendo malos, sabéisdar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto másvuestro Padre celestial dará el Espíritu Santo a los quese lo pidan? 

Una casa dividida contra sí misma 
(Mt. 12.22-30; Mr.3.20-27

11:14 Estaba Jesús echando fuera un demonio, que era mudo; yaconteció que salido el demonio, el mudo habló; y la gentese maravilló. 
11:15 Pero algunos de ellos decían: Por Beelzebú, príncipede los demonios, echa fuera los demonios.Mateo 9. 34Mateo 10. 25
11:16 Otros, para tentarle, le pedían señal del cielo.Mateo 12. 38Mateo 16. 1Marcos 8. 11
11:17 Mas él, conociendo los pensamientos de ellos, les dijo:Todoreino dividido contra sí mismo, es asolado; y una casa divididacontra sí misma, cae. 
11:18 Y si también Satanás estádividido contra sí mismo, ¿cómo permanecerásu reino? ya que decís que por Beelzebú echo yo fuera losdemonios. 
11:19 Pues si yo echo fuera los demonios porBeelzebú, ¿vuestros hijos por quién los echan? Portanto, ellos serán vuestros jueces. 
11:20 Mas si por el dedo de Dios echo yo fueralos demonios, ciertamente el reino de Dios ha llegado a vosotros. 
11:21 Cuando el hombre fuerte armado guarda supalacio, en paz está lo que posee. 
11:22 Pero cuando viene otro más fuerteque él y le vence, le quita todas sus armas en que confiaba, y reparteel botín. 
11:23 El que no es conmigo, contra míes;Marcos 9. 40y el que conmigo no recoge, desparrama.

El espíritu inmundo que vuelve 
(Mt. 12.43-45)

11:24 Cuando el espíritu inmundo sale del hombre, anda por lugaressecos, buscando reposo; y no hallándolo, dice: Volveré ami casa de donde salí. 
11:25 Y cuando llega, la halla barrida y adornada. 
11:26 Entonces va, y toma otros siete espíritus peores que él;y entrados, moran allí; y el postrer estado de aquel hombre vienea ser peor que el primero. 

Los que en verdad son bienaventurados 

11:27 Mientras él decía estas cosas, una mujer de entrela multitud levantó la voz y le dijo: Bienaventurado el vientreque te trajo, y los senos que mamaste. 
11:28 Y él dijo: Antes bienaventuradoslos que oyen la palabra de Dios, y la guardan. 

La generación perversa demanda señal 
(Mt. 12.38-42)

11:29 Y apiñándose las multitudes, comenzó a decir:Estageneración es mala; demanda señal,Mateo 16. 4Marcos 8. 12pero señal no le será dada, sino la señal de Jonás. 
11:30 Porque así como Jonás fueseñal a los ninivitas,Jonas 3. 4también lo será el Hijo del Hombre a esta generación. 
11:31 La reina del Sur se levantará enel juicio con los hombres de esta generación, y los condenará;porque ella vino de los fines de la tierra para oír la sabiduríade Salomón,1 Reyes 10. 1-102 Cronicas 9. 1-12yhe aquí más que Salomón en este lugar. 
11:32 Los hombres de Nínive se levantaránen el juicio con esta generación, y la condenarán; porquea la predicación de Jonás se arrepintieron,Jonas 3. 5y he aquí más que Jonás en este lugar

La lámpara del cuerpo 
(Mt. 6.22-23)

11:33 Nadie pone en oculto la luz encendida, nidebajo del almud,sino en el candelero,Mateo 5. 15Marcos 4. 21Lucas 8. 16para que los que entran vean la luz. 
11:34 La lámpara del cuerpo es el ojo;cuando tu ojo es bueno, también todo tu cuerpo está llenode luz; pero cuando tu ojo es maligno, también tu cuerpo estáen tinieblas. 
11:35 Mira pues, no suceda que la luz que enti hay, sea tinieblas. 
11:36 Así que, si todo tu cuerpo estálleno de luz, no teniendo parte alguna de tinieblas, será todo luminoso,como cuando una lámpara te alumbra con su resplandor. 

Jesús acusa a fariseos y a intérpretes de la ley 
(Mt. 23.1-36; Mr.12.38-40; Lc. 20.45-47)

11:37 Luego que hubo hablado, le rogó un fariseo que comiesecon él; y entrando Jesús en la casa, se sentó a lamesa. 
11:38 El fariseo, cuando lo vio, se extrañó de que nose hubiese lavado antes de comer. 
11:39 Pero el Señor le dijo: Ahora bien,vosotros los fariseos limpiáis lo de fuera del vaso y del plato,pero por dentro estáis llenos de rapacidad y de maldad. 
11:40 Necios, ¿el que hizo lo de fuera,no hizo también lo de adentro? 
11:41 Pero dad limosna de lo que tenéis,y entonces todo os será limpio. 
11:42 Mas ¡ay de vosotros, fariseos! quediezmáis la menta, y la ruda, y toda hortaliza,Levitico 27. 30y pasáis por alto la justicia y el amor de Dios. Esto os era necesariohacer, sin dejar aquello. 
11:43 ¡Ay de vosotros, fariseos! que amáislas primeras sillas en las sinagogas, y las salutaciones en las plazas. 
11:44 ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos,hipócritas! que sois como sepulcros que no se ven, y los hombresque andan encima no lo saben. 
11:45 Respondiendo uno de los intérpretes de la ley, le dijo:Maestro, cuando dices esto, también nos afrentas a nosotros. 
11:46 Y él dijo: ¡Ay de vosotrostambién, intérpretes de la ley! porque cargáis a loshombres con cargas que no pueden llevar, pero vosotros ni aun con un dedolas tocáis. 
11:47 ¡Ay de vosotros, que edificáislos sepulcros de los profetas a quienes mataron vuestros padres! 
11:48 De modo que sois testigos y consentidoresde los hechos de vuestros padres; porque a la verdad ellos los mataron,y vosotros edificáis sus sepulcros. 
11:49 Por eso la sabiduría de Dios tambiéndijo: Les enviaré profetas y apóstoles; y de ellos, a unosmatarán y a otros perseguirán, 
11:50 para que se demande de esta generaciónla sangre de todos los profetas que se ha derramado desde la fundacióndel mundo, 
11:51 desde la sangre de AbelGenesis 4. 8hasta la sangre de Zacarías,2 Cronicas 24. 20-21que murió entre el altar y el templo; sí, os digo que serádemandada de esta generación. 
11:52 ¡Ay de vosotros, intérpretesde la ley! porque habéis quitado la llave de la ciencia; vosotrosmismos no entrasteis, y a los que entraban se lo impedisteis. 
11:53 Diciéndoles él estas cosas, los escribas y losfariseos comenzaron a estrecharle en gran manera, y a provocarle a quehablase de muchas cosas; 
11:54 acechándole, y procurando cazar alguna palabra de su bocapara acusarle. 

Capítulo 12

La levadura de los fariseos 12:1 En esto, juntándose por millares la multitud, tanto que unosa otros se atropellaban, comenzó a decir a sus discípulos,primeramente: Guardaos de la levadura de los fariseos,Mateo 16. 6Marcos 8. 15que es la hipocresía. 
12:2 Porque nada hay encubierto, que no hayade descubrirse; ni oculto, que no haya de saberse.Marcos 4. 22Lucas 8. 17
12:3 Por tanto, todo lo que habéis dichoen tinieblas, a la luz se oirá; y lo que habéis hablado aloído en los aposentos, se proclamará en las azoteas. 

A quién se debe temer 
(Mt. 10.26-31)

12:4 Mas os digo, amigos míos: No temáisa los que matan el cuerpo, y después nada más pueden hacer. 
12:5 Pero os enseñaré a quiéndebéis temer: Temed a aquel que después de haber quitadola vida, tiene poder de echar en el infierno; sí, os digo, a éstetemed. 
12:6 ¿No se venden cinco pajarillos pordos cuartos? Con todo, ni uno de ellos está olvidado delante de Dios. 
12:7 Pues aun los cabellos de vuestra cabezaestán todos contados. No temáis, pues; más valéisvosotros que muchos pajarillos.

El que me confesare delante de los hombres 

12:8 Os digo que todo aquel que me confesare delantede los hombres, también el Hijo del Hombre le confesará delantede los ángeles de Dios; 
12:9 mas el que me negare delante de los hombres,será negado delante de los ángeles de Dios.
12:10 A todo aquel que dijere alguna palabracontra el Hijo del Hombre, le será perdonado; pero al que blasfemarecontra el Espíritu Santo, no le será perdonado.Mateo 12. 32Marcos 3. 29
12:11 Cuando os trajeren a las sinagogas, y antelos magistrados y las autoridades, no os preocupéis por cómoo qué habréis de responder, o qué habréis dedecir; 
12:12 porque el Espíritu Santo os enseñaráen la misma hora lo que debáis decir.Mateo 10. 19-20Marcos 13. 11Lucas 21. 14-15

El rico insensato 

12:13 Le dijo uno de la multitud: Maestro, di a mi hermano que partaconmigo la herencia. 
12:14 Mas él le dijo: Hombre, ¿quiénme ha puesto sobre vosotros como juez o partidor?
12:15 Y les dijo: Mirad, y guardaos de toda avaricia;porque la vida del hombre no consiste en la abundancia de los bienes queposee
12:16 También les refirió una parábola, diciendo:Laheredad de un hombre rico había producido mucho. 
12:17 Y él pensaba dentro de sí,diciendo: ¿Qué haré, porque no tengo dóndeguardar mis frutos? 
12:18 Y dijo: Esto haré: derribarémis graneros, y los edificaré mayores, y allí guardarétodos mis frutos y mis bienes; 
12:19 y diré a mi alma: Alma, muchos bienestienes guardados para muchos años; repósate, come, bebe,regocíjate. 
12:20 Pero Dios le dijo: Necio, esta noche vienena pedirte tu alma; y lo que has provisto, ¿de quién será? 
12:21 Así es el que hace para sítesoro, y no es rico para con Dios. 

El afán y la ansiedad 
(Mt. 6.25-34)

12:22 Dijo luego a sus discípulos: Portanto os digo: No os afanéis por vuestra vida, qué comeréis;ni por el cuerpo, qué vestiréis. 
12:23 La vida es más que la comida, yel cuerpo que el vestido. 
12:24 Considerad los cuervos, que ni siembran,ni siegan; que ni tienen despensa, ni granero, y Dios los alimenta. ¿Novaléis vosotros mucho más que las aves? 
12:25 ¿Y quién de vosotros podrácon afanarse añadir a su estatura uncodo?
12:26 Pues si no podéis ni aun lo quees menos, ¿por qué os afanáis por lo demás? 
12:27 Considerad los lirios, cómo crecen;no trabajan, ni hilan; mas os digo, que ni aun Salomón con todasu gloria1 Reyes 10. 4-72 Cronicas 9. 3-6se vistió como uno de ellos. 
12:28 Y si así viste Dios la hierba quehoy está en el campo, y mañana es echada al horno, ¿cuántomás a vosotros, hombres de poca fe? 
12:29 Vosotros, pues, no os preocupéispor lo que habéis de comer, ni por lo que habéis de beber,ni estéis en ansiosa inquietud.
12:30 Porque todas estas cosas buscan las gentesdel mundo; pero vuestro Padre sabe que tenéis necesidad de estascosas. 
12:31 Mas buscad el reino de Dios, y todas estascosas os serán añadidas. 

Tesoro en el cielo 
(Mt. 6.19-21)

12:32 No temáis, manada pequeña,porque a vuestro Padre le ha placido daros el reino. 
12:33 Vended lo que poseéis, y dad limosna;haceos bolsas que no se envejezcan, tesoro en los cielos que no se agote,donde ladrón no llega, ni polilla destruye. 
12:34 Porque donde está vuestro tesoro,allí estará también vuestro corazón. 

El siervo vigilante 

12:35 Estén ceñidos vuestros lomos,y vuestras lámparas encendidas;Mateo 25. 1-13
12:36 y vosotros sed semejantes a hombres queaguardan a que su señor regreseMarcos 13. 34-36de las bodas, para que cuando llegue y llame, le abran en seguida. 
12:37 Bienaventurados aquellos siervos a loscuales su señor, cuando venga, halle velando; de cierto os digoque se ceñirá, y hará que se sienten a la mesa, yvendrá a servirles. 
12:38 Y aunque venga a la segunda vigilia, yaunque venga a la tercera vigilia, si los hallare así, bienaventuradosson aquellos siervos. 
12:39 Pero sabed esto, que si supiese el padrede familia a qué hora el ladrón había de venir, velaríaciertamente, y no dejaría minar su casa. 
12:40 Vosotros, pues, también, estad preparados,porque a la hora que no penséis, el Hijo del Hombre vendrá.Mateo 24. 43-44

El siervo infiel 
(Mt. 24.45-51)

12:41 Entonces Pedro le dijo: Señor, ¿dices esta parábolaa nosotros, o también a todos? 
12:42 Y dijo el Señor: ¿Quiénes el mayordomo fiel y prudente al cual su señor pondrá sobresu casa, para que a tiempo les dé su ración? 
12:43 Bienaventurado aquel siervo al cual, cuandosu señor venga, le halle haciendo así. 
12:44 En verdad os digo que le pondrásobre todos sus bienes. 
12:45 Mas si aquel siervo dijere en su corazón:Mi señor tarda en venir; y comenzare a golpear a los criados y alas criadas, y a comer y beber y embriagarse, 
12:46 vendrá el señor de aquelsiervo en día que éste no espera, y a la hora que no sabe,y le castigará duramente, y le pondrá con los infieles. 
12:47 Aquel siervo que conociendo la voluntadde su señor, no se preparó, ni hizo conforme a su voluntad,recibirá muchos azotes. 
12:48 Mas el que sin conocerla hizo cosas dignasde azotes, será azotado poco; porque a todo aquel a quien se hayadado mucho, mucho se le demandará; y al que mucho se le haya confiado,más se le pedirá. 

Jesús, causa de división
(Mt. 10.34-36)

12:49 Fuego vine a echar en la tierra; ¿yqué quiero, si ya se ha encendido? 
12:50 De un bautismo tengo que ser bautizado;Marcos 10. 38y ¡cómo me angustio hasta que se cumpla! 
12:51 ¿Pensáis que he venido paradar paz en la tierra? Os digo: No, sino disensión. 
12:52 Porque de aquí en adelante, cincoen una familia estarán divididos, tres contra dos, y dos contratres. 
12:53 Estará dividido el padre contrael hijo, y el hijo contra el padre; la madre contra la hija, y la hijacontra la madre; la suegra contra su nuera, y la nuera contra su suegra.Miqueas 7. 6

¿Cómo no reconocéis este tiempo? 
(Mt. 16.1-4; Mr.8.11-13

12:54 Decía también a la multitud: Cuandoveis la nube que sale del poniente, luego decís: Agua viene; y asísucede. 
12:55 Y cuando sopla el viento del sur, decís:Hará calor; y lo hace. 
12:56 ¡Hipócritas! Sabéisdistinguir el aspecto del cielo y de la tierra; ¿y cómo nodistinguís este tiempo? 

Arréglate con tu adversario 
(Mt. 5.25-26)

12:57 ¿Y por qué no juzgáispor vosotros mismos lo que es justo? 
12:58 Cuando vayas al magistrado con tu adversario,procura en el camino arreglarte con él, no sea que te arrastre aljuez, y el juez te entregue al alguacil, y el alguacil te meta en la cárcel. 
12:59 Te digo que no saldrás de allí,hasta que hayas pagado aun la última blanca.

Capítulo 13

Arrepentíos o pereceréis 13:1 En este mismo tiempo estaban allí algunos que le contaban acercade los galileos cuya sangre Pilato había mezclado con los sacrificiosde ellos. 
13:2 Respondiendo Jesús, les dijo: ¿Pensáisque estos galileos, porque padecieron tales cosas, eran más pecadoresque todos los galileos? 
13:3 Os digo: No; antes si no os arrepentís,todos pereceréis igualmente. 
13:4 O aquellos dieciocho sobre los cuales cayóla torre en Siloé, y los mató, ¿pensáis queeran más culpables que todos los hombres que habitan en Jerusalén? 
13:5 Os digo: No; antes si no os arrepentís,todos pereceréis igualmente. 

Parábola de la higuera estéril 

13:6 Dijo también esta parábola: Teníaun hombre una higuera plantada en su viña, y vino a buscar frutoen ella, y no lo halló. 
13:7 Y dijo al viñador: He aquí,hace tres años que vengo a buscar fruto en esta higuera, y no lohallo; córtala; ¿para qué inutiliza tambiénla tierra? 
13:8 El entonces, respondiendo, le dijo: Señor,déjala todavía este año, hasta que yo cave alrededorde ella, y la abone. 
13:9 Y si diere fruto, bien; y si no, la cortarásdespués. 

Jesús sana a una mujer en el día de reposo 

13:10 Enseñaba Jesús en una sinagoga en el díade reposo; 
13:11 y había allí una mujer que desde hacía dieciochoaños tenía espíritu de enfermedad, y andaba encorvada,y en ninguna manera se podía enderezar. 
13:12 Cuando Jesús la vio, la llamó y le dijo: Mujer,eres libre de tu enfermedad.
13:13 Y puso las manos sobre ella; y ella se enderezó luego,y glorificaba a Dios. 
13:14 Pero el principal de la sinagoga, enojado de que Jesúshubiese sanado en el día de reposo, dijo a la gente: Seis díashay en que se debe trabajar; en éstos, pues, venid y sed sanados,y no en día de reposo.Exodo 20. 9-10Deuteronomio 5. 13-14
13:15 Entonces el Señor le respondió y dijo: Hipócrita,cada uno de vosotros ¿no desata en el día de reposo su bueyo su asno del pesebre y lo lleva a beber? 
13:16 Y a esta hija de Abraham, que Satanáshabía atado dieciocho años, ¿no se le debíadesatar de esta ligadura en el día de reposo? 
13:17 Al decir él estas cosas, se avergonzaban todos sus adversarios;pero todo el pueblo se regocijaba por todas las cosas gloriosas hechaspor él. 

Parábola de la semilla de mostaza 
(Mt. 13.31-32; Mr.4.30-32

13:18 Y dijo: ¿A qué es semejanteel reino de Dios, y con qué lo compararé? 
13:19 Es semejante al grano de mostaza, que unhombre tomó y sembró en su huerto; y creció, y sehizo árbol grande, y las aves del cielo anidaron en sus ramas.

Parábola de la levadura 
(Mt. 13.33)

13:20 Y volvió a decir: ¿A quécompararé el reino de Dios? 
13:21 Es semejante a la levadura, que una mujertomó y escondió en tres medidasde harina, hasta que todo hubo fermentado. 

La puerta estrecha 
(Mt. 7.13-14, 21-23

13:22 Pasaba Jesús por ciudades y aldeas, enseñando, yencaminándose a Jerusalén. 
13:23 Y alguien le dijo: Señor, ¿son pocos los que sesalvan? Y él les dijo: 
13:24 Esforzaos a entrar por la puerta angosta;porque os digo que muchos procurarán entrar, y no podrán. 
13:25 Después que el padre de familiase haya levantado y cerrado la puerta, y estando fuera empecéisa llamar a la puerta, diciendo: Señor, Señor, ábrenos,él respondiendo os dirá: No sé de dónde sois. 
13:26 Entonces comenzaréis a decir: Delantede ti hemos comido y bebido, y en nuestras plazas enseñaste. 
13:27 Pero os dirá: Os digo que no séde dónde sois; apartaos de mí todos vosotros, hacedores demaldad.Salmos 6. 8
13:28 Allí será el llanto y elcrujir de dientes,Mateo 22. 13Mateo 25. 30cuando veáis a Abraham, a Isaac, a Jacob y a todos los profetasen el reino de Dios, y vosotros estéis excluidos. 
13:29 Porque vendrán del oriente y deloccidente, del norte y del sur, y se sentarán a la mesa en el reinode Dios.Mateo 8. 11-12
13:30 Y he aquí hay postreros que seránprimeros, y primeros que serán postreros.Mateo 19. 30Mateo 20. 16Marcos 10. 31

Lamento de Jesús sobre Jerusalén 
(Mt. 23.37-39)

13:31 Aquel mismo día llegaron unos fariseos, diciéndole:Sal, y vete de aquí, porque Herodes te quiere matar. 
13:32 Y les dijo: Id, y decid a aquella zorra:He aquí, echo fuera demonios y hago curaciones hoy y mañana,y al tercer día termino mi obra. 
13:33 Sin embargo, es necesario que hoy y mañanay pasado mañana siga mi camino; porque no es posible que un profetamuera fuera de Jerusalén. 
13:34 ¡Jerusalén, Jerusalén,que matas a los profetas, y apedreas a los que te son enviados! ¡Cuántasveces quise juntar a tus hijos, como la gallina a sus polluelos debajode sus alas, y no quisiste! 
13:35 He aquí, vuestra casa os es dejadadesierta; y os digo que no me veréis, hasta que llegue el tiempoen que digáis: Bendito el que viene en nombre del Señor.Salmos 118. 26

Capítulo 14

Jesús sana a un hidrópico 14:1 Aconteció un día de reposo, que habiendo entrado paracomer en casa de un gobernante, que era fariseo, éstos le acechaban. 
14:2 Y he aquí estaban delante de él un hombre hidrópico. 
14:3 Entonces Jesús habló a los intérpretes dela ley y a los fariseos, diciendo: ¿Es lícitosanar en el día de reposo?
14:4 Mas ellos callaron. Y él, tomándole, le sanó,y le despidió. 
14:5 Y dirigiéndose a ellos, dijo: ¿Quiénde vosotros, si su asno o su buey cae en algún pozo, no lo sacaráinmediatamente, aunque sea en día de reposo?Mateo 12. 11
14:6 Y no le podían replicar a estas cosas. 

Los convidados a las bodas 

14:7 Observando cómo escogían los primeros asientos ala mesa, refirió a los convidados una parábola, diciéndoles: 
14:8 Cuando fueres convidado por alguno a bodas,no te sientes en el primer lugar, no sea que otro más distinguidoque tú esté convidado por él, 
14:9 y viniendo el que te convidó a tiy a él, te diga: Da lugar a éste; y entonces comiences convergüenza a ocupar el último lugar. 
14:10 Mas cuando fueres convidado, ve y siéntateen el último lugar, para que cuando venga el que te convidó,te diga: Amigo, sube más arriba; entonces tendrás gloriadelante de los que se sientan contigo a la mesa.Proverbios 25. 6-7
14:11 Porque cualquiera que se enaltece, seráhumillado; y el que se humilla, será enaltecido.Mateo 23. 12Lucas 18. 14
14:12 Dijo también al que le había convidado: Cuandohagas comida o cena, no llames a tus amigos, ni a tus hermanos, ni a tusparientes, ni a vecinos ricos; no sea que ellos a su vez te vuelvan a convidar,y seas recompensado. 
14:13 Mas cuando hagas banquete, llama a lospobres, los mancos, los cojos y los ciegos; 
14:14 y serás bienaventurado; porque ellosno te pueden recompensar, pero te será recompensado en la resurrecciónde los justos. 

Parábola de la gran cena 

14:15 Oyendo esto uno de los que estaban sentados con él a lamesa, le dijo: Bienaventurado el que coma pan en el reino de Dios. 
14:16 Entonces Jesús le dijo: Un hombrehizo una gran cena, y convidó a muchos. 
14:17 Y a la hora de la cena envió a susiervo a decir a los convidados: Venid, que ya todo está preparado. 
14:18 Y todos a una comenzaron a excusarse. Elprimero dijo: He comprado una hacienda, y necesito ir a verla; te ruegoque me excuses. 
14:19 Otro dijo: He comprado cinco yuntas debueyes, y voy a probarlos; te ruego que me excuses. 
14:20 Y otro dijo: Acabo de casarme, y por tantono puedo ir. 
14:21 Vuelto el siervo, hizo saber estas cosasa su señor. Entonces enojado el padre de familia, dijo a su siervo:Ve pronto por las plazas y las calles de la ciudad, y trae acá alos pobres, los mancos, los cojos y los ciegos. 
14:22 Y dijo el siervo: Señor, se ha hechocomo mandaste, y aún hay lugar. 
14:23 Dijo el señor al siervo: Ve porlos caminos y por los vallados, y fuérzalos a entrar, para que sellene mi casa. 
14:24 Porque os digo que ninguno de aquelloshombres que fueron convidados, gustará mi cena. 

Lo que cuesta seguir a Cristo 

14:25 Grandes multitudes iban con él; y volviéndose, lesdijo: 
14:26 Si alguno viene a mí, y no aborrecea su padre, y madre, y mujer, e hijos, y hermanos, y hermanas, y aun tambiénsu propia vida, no puede ser mi discípulo.Mateo 10. 37
14:27 Y el que no lleva su cruz y viene en posde mí, no puede ser mi discípulo.Mateo 10. 38Mateo 16. 24Marcos 8. 34Lucas 9. 23
14:28 Porque ¿quién de vosotros,queriendo edificar una torre, no se sienta primero y calcula los gastos,a ver si tiene lo que necesita para acabarla? 
14:29 No sea que después que haya puestoel cimiento, y no pueda acabarla, todos los que lo vean comiencen a hacerburla de él, 
14:30 diciendo: Este hombre comenzó aedificar, y no pudo acabar. 
14:31 ¿O qué rey, al marchar ala guerra contra otro rey, no se sienta primero y considera si puede hacerfrente con diez mil al que viene contra él con veinte mil? 
14:32 Y si no puede, cuando el otro estátodavía lejos, le envía una embajada y le pide condicionesde paz. 
14:33 Así, pues, cualquiera de vosotrosque no renuncia a todo lo que posee, no puede ser mi discípulo.

Cuando la sal pierde su sabor 
(Mt. 5.13; Mr.9.50)

14:34 Buena es la sal; mas si la sal se hiciereinsípida, ¿con qué se sazonará? 
14:35 Ni para la tierra ni para el muladar esútil; la arrojan fuera. El que tiene oídos para oír,oiga. 

Capítulo 15

Parábola de la oveja perdida 
(Mt. 18.10-14)15:1 Se acercaban a Jesús todos los publicanos y pecadores paraoírle, 
15:2 y los fariseos y los escribas murmuraban, diciendo: Este a lospecadores recibe, y con ellos come.Lucas 5. 29-30
15:3 Entonces él les refirió esta parábola, diciendo: 
15:4 ¿Qué hombre de vosotros, teniendocien ovejas, si pierde una de ellas, no deja las noventa y nueve en eldesierto, y va tras la que se perdió, hasta encontrarla? 
15:5 Y cuando la encuentra, la pone sobre sushombros gozoso; 
15:6 y al llegar a casa, reúne a sus amigosy vecinos, diciéndoles: Gozaos conmigo, porque he encontrado mioveja que se había perdido. 
15:7 Os digo que así habrá másgozo en el cielo por un pecador que se arrepiente, que por noventa y nuevejustos que no necesitan de arrepentimiento.

Parábola de la moneda perdida 

15:8 ¿O qué mujer que tiene diezdracmas,si pierde una dracma, no enciende la lámpara, y barre la casa, ybusca con diligencia hasta encontrarla? 
15:9 Y cuando la encuentra, reúne a susamigas y vecinas, diciendo: Gozaos conmigo, porque he encontrado la dracma que había perdido. 
15:10 Así os digo que hay gozo delantede los ángeles de Dios por un pecador que se arrepiente. 

Parábola del hijo pródigo 

15:11 También dijo: Un hombre teníados hijos; 
15:12 y el menor de ellos dijo a su padre: Padre,dame la parte de los bienes que me corresponde; y les repartió losbienes. 
15:13 No muchos días después, juntándolotodo el hijo menor, se fue lejos a una provincia apartada; y allídesperdició sus bienes viviendo perdidamente. 
15:14 Y cuando todo lo hubo malgastado, vinouna gran hambre en aquella provincia, y comenzó a faltarle. 
15:15 Y fue y se arrimó a uno de los ciudadanosde aquella tierra, el cual le envió a su hacienda para que apacentasecerdos.
15:16 Y deseaba llenar su vientre de las algarrobasque comían los cerdos, pero nadie le daba. 
15:17 Y volviendo en sí, dijo: ¡Cuántosjornaleros en casa de mi padre tienen abundancia de pan, y yo aquíperezco de hambre! 
15:18 Me levantaré e iré a mi padre,y le diré: Padre, he pecado contra el cielo y contra ti. 
15:19 Ya no soy digno de ser llamado tu hijo;hazme como a uno de tus jornaleros. 
15:20 Y levantándose, vino a su padre.Y cuando aún estaba lejos, lo vio su padre, y fue movido a misericordia,y corrió, y se echó sobre su cuello, y le besó. 
15:21 Y el hijo le dijo: Padre, he pecado contrael cielo y contra ti, y ya no soy digno de ser llamado tu hijo. 
15:22 Pero el padre dijo a sus siervos: Sacadel mejor vestido, y vestidle; y poned un anillo en su mano, y calzado ensus pies. 
15:23 Y traed el becerro gordo y matadlo, y comamosy hagamos fiesta; 
15:24 porque este mi hijo muerto era, y ha revivido;se había perdido, y es hallado. Y comenzaron a regocijarse. 
15:25 Y su hijo mayor estaba en el campo; y cuandovino, y llegó cerca de la casa, oyó la música y lasdanzas; 
15:26 y llamando a uno de los criados, le preguntóqué era aquello. 
15:27 El le dijo: Tu hermano ha venido; y tupadre ha hecho matar el becerro gordo, por haberle recibido bueno y sano. 
15:28 Entonces se enojó, y no queríaentrar. Salió por tanto su padre, y le rogaba que entrase. 
15:29 Mas él, respondiendo, dijo al padre:He aquí, tantos años te sirvo, no habiéndote desobedecidojamás, y nunca me has dado ni un cabrito para gozarme con mis amigos.
15:30 Pero cuando vino este tu hijo, que ha consumidotus bienes con rameras, has hecho matar para él el becerro gordo. 
15:31 El entonces le dijo: Hijo, tú siempreestás conmigo, y todas mis cosas son tuyas. 
15:32 Mas era necesario hacer fiesta y regocijarnos,porque este tu hermano era muerto, y ha revivido; se había perdido,y es hallado. 

Capítulo 16 

Parábola del mayordomo infiel 16:1 Dijo también a sus discípulos: Habíaun hombre rico que tenía un mayordomo, y éste fue acusadoante él como disipador de sus bienes. 
16:2 Entonces le llamó, y le dijo: ¿Quées esto que oigo acerca de tí? Da cuenta de tu mayordomía,porque ya no podrás más ser mayordomo. 
16:3 Entonces el mayordomo dijo para sí:¿Qué haré? Porque mi amo me quita la mayordomía.Cavar, no puedo; mendigar, me da vergüenza. 
16:4 Ya sé lo que haré para quecuando se me quite de la mayordomía, me reciban en sus casas. 
16:5 Y llamando a cada uno de los deudores desu amo, dijo al primero: ¿Cuánto debes a mi amo? 
16:6 El dijo: Cien barrilesde aceite. Y le dijo: Toma tu cuenta, siéntate pronto, y escribecincuenta. 
16:7 Después dijo a otro: Y tú,¿cuánto debes? Y él dijo: Cien medidasde trigo. El le dijo: Toma tu cuenta, y escribe ochenta. 
16:8 Y alabó el amo al mayordomo malopor haber hecho sagazmente; porque los hijos de este siglo son mássagaces en el trato con sus semejantes que los hijos de luz. 
16:9 Y yo os digo: Ganad amigos por medio delas riquezas injustas, para que cuando éstas falten, os recibanen las moradas eternas. 
16:10 El que es fiel en lo muy poco, tambiénen lo más es fiel; y el que en lo muy poco es injusto, tambiénen lo más es injusto. 
16:11 Pues si en las riquezas injustas no fuisteisfieles, ¿quién os confiará lo verdadero? 
16:12 Y si en lo ajeno no fuisteis fieles, ¿quiénos dará lo que es vuestro? 
16:13 Ningún siervo puede servir a dosseñores; porque o aborrecerá al uno y amará al otro,o estimará al uno y menospreciará al otro. No podéisservir a DiosMateo 6. 24y a las riquezas. 
16:14 Y oían también todas estascosas los fariseos, que eran avaros, y se burlaban de él. 
16:15 Entonces les dijo: Vosotros sois los queos justificáis a vosotros mismos delante de los hombres; mas Diosconoce vuestros corazones; porque lo que los hombres tienen por sublime,delante de Dios es abominación. 

La ley y el reino de Dios 

16:16 La ley y los profetas eran hasta Juan; desdeentonces el reino de Dios es anunciado, y todos se esfuerzan por entraren él.Mateo 11. 12-13
16:17 Pero más fácil es que pasenel cielo y la tierra, que se frustre una tilde de la ley.Mateo 5. 18

Jesús enseña sobre el divorcio 
(Mt. 19.1-12; Mr.10.1-12

16:18 Todo el que repudia a su mujer, y se casacon otra, adultera; y el que se casa con la repudiada del marido, adultera.Mateo 5. 32Marcos 10. 11-121 Corintios 7. 10-11

El rico y Lázaro 

16:19 Había un hombre rico, que se vestíade púrpura y de lino fino, y hacía cada día banquetecon esplendidez. 
16:20 Había también un mendigollamado Lázaro, que estaba echado a la puerta de aquél, llenode llagas,
16:21 y ansiaba saciarse de las migajas que caíande la mesa del rico; y aun los perros venían y le lamíanlas llagas. 
16:22 Aconteció que murió el mendigo,y fue llevado por los ángeles al seno de Abraham; y muriótambién el rico, y fue sepultado. 
16:23 Y en el Hades alzó sus ojos, estandoen tormentos, y vio de lejos a Abraham, y a Lázaro en su seno. 
16:24 Entonces él, dando voces, dijo:Padre Abraham, ten misericordia de mí, y envía a Lázaropara que moje la punta de su dedo en agua, y refresque mi lengua; porqueestoy atormentado en esta llama. 
16:25 Pero Abraham le dijo: Hijo, acuérdateque recibiste tus bienes en tu vida, y Lázaro también males;pero ahora éste es consolado aquí, y tú atormentado. 
16:26 Además de todo esto, una gran simaestá puesta entre nosotros y vosotros, de manera que los que quisierenpasar de aquí a vosotros, no pueden, ni de allá pasar acá. 
16:27 Entonces le dijo: Te ruego, pues, padre,que le envíes a la casa de mi padre, 
16:28 porque tengo cinco hermanos, para que lestestifique, a fin de que no vengan ellos también a este lugar detormento. 
16:29 Y Abraham le dijo: A Moisés y alos profetas tienen; óiganlos. 
16:30 El entonces dijo: No, padre Abraham; perosi alguno fuere a ellos de entre los muertos, se arrepentirán. 
16:31 Mas Abraham le dijo: Si no oyen a Moisésy a los profetas, tampoco se persuadirán aunque alguno se levantarede los muertos. 

Capítulo 17 

Ocasiones de caer 
(Mt. 18.6-7, 21-22; Mr.9.42)17:1 Dijo Jesús a sus discípulos: Imposiblees que no vengan tropiezos; mas ¡ay de aquel por quien vienen! 
17:2 Mejor le fuera que se le atase al cuellouna piedra de molino y se le arrojase al mar, que hacer tropezar a unode estos pequeñitos. 
17:3 Mirad por vosotros mismos. Si tu hermanopecare contra ti, repréndele; y si se arrepintiere, perdónale.Mateo 18. 15
17:4 Y si siete veces al día pecare contrati, y siete veces al día volviere a ti, diciendo: Me arrepiento;perdónale. 

Auméntanos la fe 

17:5 Dijeron los apóstoles al Señor: Auméntanosla fe. 
17:6 Entonces el Señor dijo: Si tuvieraisfe como un grano de mostaza, podríais decir a este sicómoro:Desarráigate, y plántate en el mar; y os obedecería. 

El deber del siervo 

17:7 ¿Quién de vosotros, teniendoun siervo que ara o apacienta ganado, al volver él del campo, luegole dice: Pasa, siéntate a la mesa? 
17:8 ¿No le dice más bien: Prepáramela cena, cíñete, y sírveme hasta que haya comido ybebido; y después de esto, come y bebe tú? 
17:9 ¿Acaso da gracias al siervo porquehizo lo que se le había mandado? Pienso que no.
17:10 Así también vosotros, cuandohayáis hecho todo lo que os ha sido ordenado, decid: Siervos inútilessomos, pues lo que debíamos hacer, hicimos.

Diez leprosos son limpiados 

17:11 Yendo Jesús a Jerusalén, pasaba entre Samaria yGalilea. 
17:12 Y al entrar en una aldea, le salieron al encuentro diez hombresleprosos, los cuales se pararon de lejos 
17:13 y alzaron la voz, diciendo: ¡Jesús, Maestro, tenmisericordia de nosotros! 
17:14 Cuando él los vio, les dijo: Id,mostraos a los sacerdotes.Levitico 14. 1-32Y aconteció que mientras iban, fueron limpiados. 
17:15 Entonces uno de ellos, viendo que había sido sanado, volvió,glorificando a Dios a gran voz, 
17:16 y se postró rostro en tierra a sus pies, dándolegracias; y éste era samaritano. 
17:17 Respondiendo Jesús, dijo: ¿Noson diez los que fueron limpiados? Y los nueve, ¿dónde están? 
17:18 ¿No hubo quien volviese y diesegloria a Dios sino este extranjero? 
17:19 Y le dijo:Levántate, vete; tu fe te ha salvado.

La venida del Reino 
(Mt. 24.23-28, 36-41) 

17:20 Preguntado por los fariseos, cuándo había de venirel reino de Dios, les respondió y dijo: Elreino de Dios no vendrá con advertencia, 
17:21 ni dirán: Helo aquí, o heloallí;Marcos 13. 21-22porque he aquí el reino de Dios está entre vosotros. 
17:22 Y dijo a sus discípulos: Tiempovendrá cuando desearéis ver uno de los días del Hijodel Hombre, y no lo veréis. 
17:23 Y os dirán: Helo aquí, ohelo allí. No vayáis, ni los sigáis. 
17:24 Porque como el relámpago que alfulgurar resplandece desde un extremo del cielo hasta el otro, asítambién será el Hijo del Hombre en su día. 
17:25 Pero primero es necesario que padezca mucho,y sea desechado por esta generación. 
17:26 Como fue en los días de Noé,Genesis 6. 5-8así también será en los días del Hijo del Hombre. 
17:27 Comían, bebían, se casabany se daban en casamiento, hasta el día en que entró Noéen el arca, y vino el diluvio y los destruyó a todos.Genesis 7. 6-24
17:28 Asimismo como sucedió en los díasde Lot;Genesis 18. 20--19. 25comían, bebían, compraban, vendían, plantaban, edificaban; 
17:29 mas el día en que Lot salióde Sodoma, llovió del cielo fuego y azufre, y los destruyóa todos. 
17:30 Así será el día enque el Hijo del Hombre se manifieste. 
17:31 En aquel día, el que estéen la azotea, y sus bienes en casa, no descienda a tomarlos; y el que enel campo, asimismo no vuelva atrás.Mateo 24. 17-18Marcos 13. 15-16
17:32 Acordaos de la mujer de Lot.Genesis 19. 26
17:33 Todo el que procure salvar su vida, laperderá; y todo el que la pierda, la salvará.Mateo 10. 39Mateo 16. 25Marcos 8. 35Lucas 9. 24Juan 12. 25
17:34 Os digo que en aquella noche estarándos en una cama; el uno será tomado, y el otro será dejado. 
17:35 Dos mujeres estarán moliendo juntas;la una será tomada, y la otra dejada. 
17:36 Dos estarán en el campo; el unoserá tomado, y el otro dejado. 
17:37 Y respondiendo, le dijeron: ¿Dónde, Señor?El les dijo: Donde estuviere el cuerpo, allíse juntarán también las águilas. 

Capítulo 18 

Parábola de la viuda y el juez injusto 18:1 También les refirió Jesús una parábolasobre la necesidad de orar siempre, y no desmayar, 
18:2 diciendo: Había en una ciudad unjuez, que ni temía a Dios, ni respetaba a hombre. 
18:3 Había también en aquella ciudaduna viuda, la cual venía a él, diciendo: Hazme justicia demi adversario. 
18:4 Y él no quiso por algún tiempo;pero después de esto dijo dentro de sí: Aunque ni temo aDios, ni tengo respeto a hombre, 
18:5 sin embargo, porque esta viuda me es molesta,le haré justicia, no sea que viniendo de continuo, me agote la paciencia. 
18:6 Y dijo el Señor: Oíd lo quedijo el juez injusto. 
18:7 ¿Y acaso Dios no hará justiciaa sus escogidos, que claman a él día y noche? ¿Setardará en responderles? 
18:8 Os digo que pronto les hará justicia.Pero cuando venga el Hijo del Hombre, ¿hallará fe en la tierra?

Parábola del fariseo y el publicano 

18:9 A unos que confiaban en sí mismos como justos, y menospreciabana los otros, dijo también esta parábola: 
18:10 Dos hombres subieron al templo a orar:uno era fariseo, y el otro publicano. 
18:11 El fariseo, puesto en pie, oraba consigomismo de esta manera: Dios, te doy gracias porque no soy como los otroshombres, ladrones, injustos, adúlteros, ni aun como este publicano; 
18:12 ayuno dos veces a la semana, doy diezmosde todo lo que gano. 
18:13 Mas el publicano, estando lejos, no queríani aun alzar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho, diciendo:Dios, sé propicio a mí, pecador. 
18:14 Os digo que éste descendióa su casa justificado antes que el otro; porque cualquiera que se enaltece,será humillado; y el que se humilla será enaltecido.Mateo 23. 12Lucas 14. 11

Jesús bendice a los niños 
(Mt. 19.13-15; Mr.10.13-16

18:15 Traían a él los niños para que los tocase;lo cual viendo los discípulos, les reprendieron. 
18:16 Mas Jesús, llamándolos, dijo: Dejada los niños venir a mí, y no se lo impidáis; porquede los tales es el reino de Dios. 
18:17 De cierto os digo, que el que no recibeel reino de Dios como un niño, no entrará en él

El joven rico 
(Mt. 19.16-30; Mr.10.17-31)

18:18 Un hombre principal le preguntó, diciendo: Maestro bueno,¿qué haré para heredar la vida eterna? 
18:19 Jesús le dijo: ¿Por quéme llamas bueno? Ninguno hay bueno, sino sólo Dios. 
18:20 Los mandamientos sabes: No adulterarás;Exodo 20. 14Deuteronomio 5. 18no matarás;Exodo 20. 13Deuteronomio 5. 17no hurtarás;Exodo 20. 15Deuteronomio 5. 19no dirás falso testimonio;Exodo 20. 16Deuteronomio 5. 20honra a tu padre y a tu madre.Exodo 20. 12Deuteronomio 5. 16
18:21 El dijo: Todo esto lo he guardado desde mi juventud. 
18:22 Jesús, oyendo esto, le dijo: Aúnte falta una cosa: vende todo lo que tienes, y dalo a los pobres, y tendrástesoro en el cielo; y ven, sígueme.
18:23 Entonces él, oyendo esto, se puso muy triste, porque eramuy rico. 
18:24 Al ver Jesús que se había entristecido mucho, dijo:¡Cuándifícilmente entrarán en el reino de Dios los que tienenriquezas! 
18:25 Porque es más fácil pasarun camello por el ojo de una aguja, que entrar un rico en el reino de Dios. 
18:26 Y los que oyeron esto dijeron: ¿Quién, pues, podráser salvo? 
18:27 El les dijo: Lo que es imposible para loshombres, es posible para Dios.
18:28 Entonces Pedro dijo: He aquí, nosotros hemos dejado nuestrasposesiones y te hemos seguido. 
18:29 Y él les dijo: De cierto os digo,que no hay nadie que haya dejado casa, o padres, o hermanos, o mujer, ohijos, por el reino de Dios, 
18:30 que no haya de recibir mucho másen este tiempo, y en el siglo venidero la vida eterna. 

Nuevamente Jesús anuncia su muerte 
(Mt. 20.17-19; Mr.10.32-34

18:31 Tomando Jesús a los doce, les dijo: Heaquí subimos a Jerusalén, y se cumplirán todas lascosas escritas por los profetas acerca del Hijo del Hombre. 
18:32 Pues será entregado a los gentiles,y será escarnecido, y afrentado, y escupido. 
18:33 Y después que le hayan azotado,le matarán; mas al tercer día resucitará. 
18:34 Pero ellos nada comprendieron de estas cosas, y esta palabrales era encubierta, y no entendían lo que se les decía. 

Un ciego de Jericó recibe la vista 
(Mt. 20.29-34; Mr.10.46-52

18:35 Aconteció que acercándose Jesús a Jericó,un ciego estaba sentado junto al camino mendigando; 
18:36 y al oír a la multitud que pasaba, preguntó quéera aquello. 
18:37 Y le dijeron que pasaba Jesús nazareno. 
18:38 Entonces dio voces, diciendo: ¡Jesús, Hijo de David,ten misericordia de mí! 
18:39 Y los que iban delante le reprendían para que callase;pero él clamaba mucho más: ¡Hijo de David, ten misericordiade mí! 
18:40 Jesús entonces, deteniéndose, mandó traerlea su presencia; y cuando llegó, le preguntó, 
18:41 diciendo: ¿Qué quieres quete haga? Y él dijo: Señor, que reciba la vista. 
18:42 Jesús le dijo: Recíbela,tu fe te ha salvado
18:43 Y luego vio, y le seguía, glorificando a Dios; y todoel pueblo, cuando vio aquello, dio alabanza a Dios. 

Capítulo 19 

Jesús y Zaqueo 19:1 Habiendo entrado Jesús en Jericó, iba pasando por laciudad. 
19:2 Y sucedió que un varón llamado Zaqueo, que era jefede los publicanos, y rico, 
19:3 procuraba ver quién era Jesús; pero no podíaa causa de la multitud, pues era pequeño de estatura. 
19:4 Y corriendo delante, subió a un árbol sicómoropara verle; porque había de pasar por allí. 
19:5 Cuando Jesús llegó a aquel lugar, mirando haciaarriba, le vio, y le dijo: Zaqueo, date prisa, desciende,porque hoy es necesario que pose yo en tu casa. 
19:6 Entonces él descendió aprisa, y le recibiógozoso. 
19:7 Al ver esto, todos murmuraban, diciendo que había entradoa posar con un hombre pecador. 
19:8 Entonces Zaqueo, puesto en pie, dijo al Señor: He aquí,Señor, la mitad de mis bienes doy a los pobres; y si en algo hedefraudado a alguno, se lo devuelvo cuadruplicado. 
19:9 Jesús le dijo: Hoy ha venido la salvacióna esta casa; por cuanto él también es hijo de Abraham. 
19:10 Porque el Hijo del Hombre vino a buscary a salvar lo que se había perdido.Mateo 18. 11

Parábola de las diez minas 

19:11 Oyendo ellos estas cosas, prosiguió Jesús y dijouna parábola, por cuanto estaba cerca de Jerusalén, y ellospensaban que el reino de Dios se manifestaría inmediatamente. 
19:12 Dijo, pues: Un hombre noble se fue a unpaís lejano, para recibir un reino y volver. 
19:13 Y llamando a diez siervos suyos, les diodiez minas, y les dijo: Negociad entre tanto que vengo. 
19:14 Pero sus conciudadanos le aborrecían,y enviaron tras él una embajada, diciendo: No queremos que éstereine sobre nosotros. 
19:15 Aconteció que vuelto él,después de recibir el reino, mandó llamar ante éla aquellos siervos a los cuales había dado el dinero, para saberlo que había negociado cada uno. 
19:16 Vino el primero, diciendo: Señor,tu mina ha ganado diez minas. 
19:17 El le dijo: Está bien, buen siervo;por cuanto en lo poco has sido fiel, tendrás autoridad sobre diezciudades. 
19:18 Vino otro, diciendo: Señor, tu minaha producido cinco minas. 
19:19 Y también a éste dijo: Tútambién sé sobre cinco ciudades. 
19:20 Vino otro, diciendo: Señor, aquíestá tu mina, la cual he tenido guardada en un pañuelo; 
19:21 porque tuve miedo de ti, por cuanto ereshombre severo, que tomas lo que no pusiste, y siegas lo que no sembraste. 
19:22 Entonces él le dijo: Mal siervo,por tu propia boca te juzgo. Sabías que yo era hombre severo, quetomo lo que no puse, y que siego lo que no sembré; 
19:23 ¿por qué, pues, no pusistemi dinero en el banco, para que al volver yo, lo hubiera recibido con losintereses? 
19:24 Y dijo a los que estaban presentes: Quitadlela mina, y dadla al que tiene las diez minas. 
19:25 Ellos le dijeron: Señor, tiene diezminas. 
19:26 Pues yo os digo que a todo el que tiene,se le dará; mas al que no tiene, aun lo que tiene se le quitará.Mateo 13. 12Marcos 4. 25Lucas 8. 18
19:27 Y también a aquellos mis enemigosque no querían que yo reinase sobre ellos, traedlos acá,y decapitadlos delante de mí.Mateo 25. 14-30

La entrada triunfal en Jerusalén 
(Mt. 21.1-11; Mr.11.1-11; Jn. 12.12-19)

19:28 Dicho esto, iba delante subiendo a Jerusalén. 
19:29 Y aconteció que llegando cerca de Betfagé y deBetania, al monte que se llama de los Olivos, envió dos de sus discípulos, 
19:30 diciendo: Id a la aldea de enfrente, yal entrar en ella hallaréis un pollino atado, en el cual ningúnhombre ha montado jamás; desatadlo, y traedlo. 
19:31 Y si alguien os preguntare: ¿Porqué lo desatáis? le responderéis así: Porqueel Señor lo necesita.
19:32 Fueron los que habían sido enviados, y hallaron como lesdijo. 
19:33 Y cuando desataban el pollino, sus dueños les dijeron:¿Por qué desatáis el pollino? 
19:34 Ellos dijeron: Porque el Señor lo necesita. 
19:35 Y lo trajeron a Jesús; y habiendo echado sus mantos sobreel pollino, subieron a Jesús encima. 
19:36 Y a su paso tendían sus mantos por el camino. 
19:37 Cuando llegaban ya cerca de la bajada del monte de los Olivos,toda la multitud de los discípulos, gozándose, comenzóa alabar a Dios a grandes voces por todas las maravillas que habíanvisto, 
19:38 diciendo: ¡Bendito el rey que viene en el nombre del Señor;Salmos 118. 26paz en el cielo, y gloria en las alturas! 
19:39 Entonces algunos de los fariseos de entre la multitud le dijeron:Maestro, reprende a tus discípulos. 
19:40 El, respondiendo, les dijo: Os digo quesi éstos callaran, las piedras clamarían.
19:41 Y cuando llegó cerca de la ciudad, al verla, llorósobre ella, 
19:42 diciendo: ¡Oh, si tambiéntú conocieses, a lo menos en este tu día, lo que es paratu paz! Mas ahora está encubierto de tus ojos. 
19:43 Porque vendrán días sobreti, cuando tus enemigos te rodearán con vallado, y te sitiarán,y por todas partes te estrecharán, 
19:44 y te derribarán a tierra, y a tushijos dentro de ti, y no dejarán en ti piedra sobre piedra, porcuanto no conociste el tiempo de tu visitación.

Purificación del templo 
(Mt. 21.12-17; Mr.11.15-19; Jn. 2.13-22)

19:45 Y entrando en el templo, comenzó a echar fuera a todoslos que vendían y compraban en él, 
19:46 diciéndoles: Escrito está:Mi casa es casa de oración;Isaias 56. 7mas vosotros la habéis hecho cueva de ladrones.Jeremias 7. 11
19:47 Y enseñaba cada día en el templo;Lucas 21. 37pero los principales sacerdotes, los escribas y los principales del puebloprocuraban matarle. 
19:48 Y no hallaban nada que pudieran hacerle, porque todo el puebloestaba suspenso oyéndole. 

Capítulo 20

La autoridad de Jesús 
(Mt. 21.23-27; Mr.11.27-33)20:1 Sucedió un día, que enseñando Jesús alpueblo en el templo, y anunciando el evangelio, llegaron los principalessacerdotes y los escribas, con los ancianos, 
20:2 y le hablaron diciendo: Dinos: ¿con qué autoridadhaces estas cosas? ¿o quién es el que te ha dado esta autoridad? 
20:3 Respondiendo Jesús, les dijo: Osharé yo también una pregunta; respondedme: 
20:4 El bautismo de Juan, ¿era del cielo,o de los hombres? 
20:5 Entonces ellos discutían entre sí, diciendo: Sidecimos, del cielo, dirá: ¿Por qué, pues, no le creísteis?
20:6 Y si decimos, de los hombres, todo el pueblo nos apedreará;porque están persuadidos de que Juan era profeta. 
20:7 Y respondieron que no sabían de dónde fuese. 
20:8 Entonces Jesús les dijo: Yo tampocoos diré con qué autoridad hago estas cosas. 

Los labradores malvados 
(Mt. 21.33-44; Mr.12.1-11

20:9 Comenzó luego a decir al pueblo esta parábola: Unhombre plantó una viña,Isaias 5. 1-2la arrendó a labradores, y se ausentó por mucho tiempo. 
20:10 Y a su tiempo envió un siervo alos labradores, para que le diesen del fruto de la viña; pero loslabradores le golpearon, y le enviaron con las manos vacías. 
20:11 Volvió a enviar otro siervo; masellos a éste también, golpeado y afrentado, le enviaron conlas manos vacías. 
20:12 Volvió a enviar un tercer siervo;mas ellos también a éste echaron fuera, herido. 
20:13 Entonces el señor de la viñadijo: ¿Qué haré? Enviaré a mi hijo amado; quizáscuando le vean a él, le tendrán respeto. 
20:14 Mas los labradores, al verle, discutíanentre sí, diciendo: Este es el heredero; venid, matémosle,para que la heredad sea nuestra. 
20:15 Y le echaron fuera de la viña, yle mataron. ¿Qué, pues, les hará el señor dela viña? 
20:16 Vendrá y destruirá a estoslabradores, y dará su viña a otros.Cuando ellos oyeronesto, dijeron: ¡Dios nos libre! 
20:17 Pero él, mirándolos, dijo: ¿Qué,pues, es lo que está escrito:
La piedra que desecharon los edificadores 
Ha venido a ser cabeza del ángulo?Salmos 118. 22
20:18 Todo el que cayere sobre aquella piedra,será quebrantado; mas sobre quien ella cayere, le desmenuzará. 

La cuestión del tributo 
(Mt. 21.45-46; 22.15-22;Mr.12.12-17

20:19 Procuraban los principales sacerdotes y los escribas echarle manoen aquella hora, porque comprendieron que contra ellos había dichoesta parábola; pero temieron al pueblo. 
20:20 Y acechándole enviaron espías que se simulasenjustos, a fin de sorprenderle en alguna palabra, para entregarle al podery autoridad del gobernador. 
20:21 Y le preguntaron, diciendo: Maestro, sabemos que dices y enseñasrectamente, y que no haces acepción de persona, sino que enseñasel camino de Dios con verdad. 
20:22 ¿Nos es lícito dar tributo a César, o no? 
20:23 Mas él, comprendiendo la astucia de ellos, les dijo: ¿Porqué me tentáis? 
20:24 Mostradme la moneda. ¿De quiéntiene la imagen y la inscripción? Y respondiendo dijeron:De César. 
20:25 Entonces les dijo: Pues dad a Césarlo que es de César, y a Dios lo que es de Dios. 
20:26 Y no pudieron sorprenderle en palabra alguna delante del pueblo,sino que maravillados de su respuesta, callaron. 

La pregunta sobre la resurrección 
(Mt. 22.23-33; Mr.12.18-27)

20:27 Llegando entonces algunos de los saduceos, los cuales niegan haberresurrección,Hechos 23. 8le preguntaron, 
20:28 diciendo: Maestro, Moisés nos escribió: Si el hermanode alguno muriere teniendo mujer, y no dejare hijos, que su hermano secase con ella, y levante descendencia a su hermano.Deuteronomio 25. 5
20:29 Hubo, pues, siete hermanos; y el primero tomó esposa,y murió sin hijos. 
20:30 Y la tomó el segundo, el cual también muriósin hijos. 
20:31 La tomó el tercero, y así todos los siete, y murieronsin dejar descendencia. 
20:32 Finalmente murió también la mujer. 
20:33 En la resurrección, pues, ¿de cuál de ellosserá mujer, ya que los siete la tuvieron por mujer? 
20:34 Entonces respondiendo Jesús, les dijo: Loshijos de este siglo se casan, y se dan en casamiento; 
20:35 mas los que fueren tenidos por dignos dealcanzar aquel siglo y la resurrección de entre los muertos, nise casan, ni se dan en casamiento. 
20:36 Porque no pueden ya más morir, puesson iguales a los ángeles, y son hijos de Dios, al ser hijos dela resurrección. 
20:37 Pero en cuanto a que los muertos han deresucitar, aun Moisés lo enseñó en el pasaje de lazarza, cuando llama al Señor, Dios de Abraham, Dios de Isaac y Diosde Jacob.Exodo 3. 6
20:38 Porque Dios no es Dios de muertos, sinode vivos, pues para él todos viven.
20:39 Respondiéndole algunos de los escribas, dijeron: Maestro,bien has dicho. 
20:40 Y no osaron preguntarle nada más. 

¿De quién es hijo el Cristo? 
(Mt. 22.41-46; Mr.12.35-37

20:41 Entonces él les dijo: ¿Cómodicen que el Cristo es hijo de David? 
20:42 Pues el mismo David dice en el libro delos Salmos: 
Dijo el Señor a mi Señor: 
Siéntate a mi diestra, 
20:43 Hasta que ponga a tus enemigos por estradode tus pies.Salmos 110. 1
20:44 David, pues, le llama Señor; ¿cómoentonces es su hijo? 

Jesús acusa a los escribas
(Mt. 23.1-36; Mr.12.38-40; Lc. 11.37-54

20:45 Y oyéndole todo el pueblo, dijo a sus discípulos: 
20:46 Guardaos de los escribas, que gustan deandar con ropas largas, y aman las salutaciones en las plazas, y las primerassillas en las sinagogas, y los primeros asientos en las cenas; 
20:47 que devoran las casas de las viudas, ypor pretexto hacen largas oraciones; éstos recibirán mayorcondenación. 

Capítulo 21

La ofrenda de la viuda 
(Mr. 12.41-44)21:1 Levantando los ojos, vio a los ricos que echaban sus ofrendas en elarca de las ofrendas. 
21:2 Vio también a una viuda muy pobre, que echaba allídos blancas.
21:3 Y dijo: En verdad os digo, que esta viudapobre echó más que todos. 
21:4 Porque todos aquéllos echaron paralas ofrendas de Dios de lo que les sobra; mas ésta, de su pobrezaechó todo el sustento que tenía. 

Jesús predice la destrucción del templo 
(Mt. 24.1-2; Mr.13.1-2)

21:5 Y a unos que hablaban de que el templo estaba adornado de hermosaspiedras y ofrendas votivas, dijo: 
21:6 En cuanto a estas cosas que veis, díasvendrán en que no quedará piedra sobre piedra, que no seadestruida. 

Señales antes del fin 
(Mt. 24.3-28; Mr.13.3-23

21:7 Y le preguntaron, diciendo: Maestro, ¿cuándo seráesto? ¿y qué señal habrá cuando estas cosasestén para suceder? 
21:8 El entonces dijo: Mirad que no seáisengañados; porque vendrán muchos en mi nombre, diciendo:Yo soy el Cristo, y: El tiempo está cerca. Mas no vayáisen pos de ellos. 
21:9 Y cuando oigáis de guerras y de sediciones,no os alarméis; porque es necesario que estas cosas acontezcan primero;pero el fin no será inmediatamente.
21:10 Entonces les dijo: Se levantaránación contra nación, y reino contra reino; 
21:11 y habrá grandes terremotos, y endiferentes lugares hambres y pestilencias; y habrá terror y grandesseñales del cielo. 
21:12 Pero antes de todas estas cosas os echaránmano, y os perseguirán, y os entregarán a las sinagogas ya las cárceles, y seréis llevados ante reyes y ante gobernadorespor causa de mi nombre. 
21:13 Y esto os será ocasión paradar testimonio. 
21:14 Proponed en vuestros corazones no pensarantes cómo habéis de responder en vuestra defensa; 
21:15 porque yo os daré palabra y sabiduría,la cual no podrán resistir ni contradecir todos los que se opongan.Lucas 12. 11-12
21:16 Mas seréis entregados aun por vuestrospadres, y hermanos, y parientes, y amigos; y matarán a algunos devosotros; 
21:17 y seréis aborrecidos de todos porcausa de mi nombre. 
21:18 Pero ni un cabello de vuestra cabeza perecerá. 
21:19 Con vuestra paciencia ganaréis vuestrasalmas. 
21:20 Pero cuando viereis a Jerusalénrodeada de ejércitos, sabed entonces que su destrucción hallegado. 
21:21 Entonces los que estén en Judea,huyan a los montes; y los que en medio de ella, váyanse; y los queestén en los campos, no entren en ella. 
21:22 Porque estos son días de retribución,Oseas 9. 7para que se cumplan todas las cosas que están escritas. 
21:23 Mas ¡ay de las que estén encintas,y de las que críen en aquellos días! porque habrágran calamidad en la tierra, e ira sobre este pueblo. 
21:24 Y caerán a filo de espada, y seránllevados cautivos a todas las naciones; y Jerusalén seráhollada por los gentiles, hasta que los tiempos de los gentiles se cumplan.

La venida del Hijo del Hombre 
(Mt. 24.29-35, 42-44;Mr.13.24-37)

21:25 Entonces habrá señales enel sol, en la luna y en las estrellas,Isaias 13. 10Ezequiel 32. 7Joel 2. 31Apocalipsis 6. 12-13y en la tierra angustia de las gentes, confundidas a causa del bramidodel mar y de las olas; 
21:26 desfalleciendo los hombres por el temory la expectación de las cosas que sobrevendrán en la tierra;porque las potencias de los cielos serán conmovidas. 
21:27 Entonces verán al Hijo del Hombre,que vendrá en una nubeDaniel 7. 13Apocalipsis 1. 7con poder y gran gloria. 
21:28 Cuando estas cosas comiencen a suceder,erguíos y levantad vuestra cabeza, porque vuestra redenciónestá cerca. 
21:29 También les dijo una parábola: Miradla higuera y todos los árboles. 
21:30 Cuando ya brotan, viéndolo, sabéispor vosotros mismos que el verano está ya cerca.
21:31 Así también vosotros, cuandoveáis que suceden estas cosas, sabed que está cerca el reinode Dios. 
21:32 De cierto os digo, que no pasaráesta generación hasta que todo esto acontezca. 
21:33 El cielo y la tierra pasarán, peromis palabras no pasarán. 
21:34 Mirad también por vosotros mismos,que vuestros corazones no se carguen de glotonería y embriaguezy de los afanes de esta vida, y venga de repente sobre vosotros aquel día. 
21:35 Porque como un lazo vendrá sobretodos los que habitan sobre la faz de toda la tierra. 
21:36 Velad, pues, en todo tiempo orando queseáis tenidos por dignos de escapar de todas estas cosas que vendrán,y de estar en pie delante del Hijo del Hombre.
21:37 Y enseñaba de día en el templo;Lucas 19. 47y de noche, saliendo, se estaba en el monte que se llama de los Olivos. 
21:38 Y todo el pueblo venía a él por la mañana,para oírle en el templo. 

Capítulo 22

El complot para matar a Jesús 
(Mt. 26.1-5, 14-16; Mr.14.1-2, 10-11; Jn. 11.45-53)22:1 Estaba cerca la fiesta de los panes sin levadura, que se llama lapascua.Exodo 12. 1-27
22:2 Y los principales sacerdotes y los escribas buscaban cómomatarle; porque temían al pueblo. 
22:3 Y entró Satanás en Judas, por sobrenombre Iscariote,el cual era uno del número de los doce; 
22:4 y éste fue y habló con los principales sacerdotes,y con los jefes de la guardia, de cómo se lo entregaría. 
22:5 Ellos se alegraron, y convinieron en darle dinero. 
22:6 Y él se comprometió, y buscaba una oportunidad paraentregárselo a espaldas del pueblo. 

Institución de la Cena del Señor 
(Mt. 26.17-29; Mr.14.12-25; Jn. 13.21-30; 1Co. 11.23-26

22:7 Llegó el día de los panes sin levadura, en el cualera necesario sacrificar el cordero de la pascua. 
22:8 Y Jesús envió a Pedro y a Juan, diciendo: Id,preparadnos la pascua para que la comamos.
22:9 Ellos le dijeron: ¿Dónde quieres que la preparemos? 
22:10 El les dijo: He aquí, al entraren la ciudad os saldrá al encuentro un hombre que lleva un cántarode agua; seguidle hasta la casa donde entrare, 
22:11 y decid al padre de familia de esa casa:El Maestro te dice: ¿Dónde está el aposento dondehe de comer la pascua con mis discípulos? 
22:12 Entonces él os mostrará ungran aposento alto ya dispuesto; preparad allí.
22:13 Fueron, pues, y hallaron como les había dicho; y prepararonla pascua. 
22:14 Cuando era la hora, se sentó a la mesa, y con éllos apóstoles. 
22:15 Y les dijo: ¡Cuánto he deseadocomer con vosotros esta pascua antes que padezca! 
22:16 Porque os digo que no la comerémás, hasta que se cumpla en el reino de Dios.
22:17 Y habiendo tomado la copa, dio gracias, y dijo: Tomadesto, y repartidlo entre vosotros; 
22:18 porque os digo que no beberé másdel fruto de la vid, hasta que el reino de Dios venga.
22:19 Y tomó el pan y dio gracias, y lo partió y lesdio, diciendo: Esto es mi cuerpo, que por vosotroses dado; haced esto en memoria de mí. 
22:20 De igual manera, después que hubo cenado, tomóla copa, diciendo: Esta copa es el nuevo pactoJeremias 31. 31-34en mi sangre,Exodo 24. 6-8que por vosotros se derrama. 
22:21 Mas he aquí, la mano del que meentrega está conmigo en la mesa. 
22:22 A la verdad el Hijo del Hombre va, segúnlo que está determinado;Salmos 41. 9pero ¡ay de aquel hombre por quien es entregado! 
22:23 Entonces ellos comenzaron a discutir entre sí, quiénde ellos sería el que había de hacer esto. 

La grandeza en el servicio 

22:24 Hubo también entre ellos una disputa sobre quiénde ellos sería el mayor.Mateo 18. 1Marcos 9. 34Lucas 9. 46
22:25 Pero él les dijo: Los reyes de lasnaciones se enseñorean de ellas, y los que sobre ellas tienen autoridadson llamados bienhechores; 
22:26 mas no así vosotros,Mateo 20. 25-27Marcos 10. 42-44sino sea el mayor entre vosotros como el más joven, y el que dirige,como el que sirve.Mateo 23. 11Marcos 9. 35
22:27 Porque, ¿cuál es mayor, elque se sienta a la mesa, o el que sirve? ¿No es el que se sientaa la mesa? Mas yo estoy entre vosotros como el que sirve.Juan 13. 12-15
22:28 Pero vosotros sois los que habéispermanecido conmigo en mis pruebas. 
22:29 Yo, pues, os asigno un reino, como mi Padreme lo asignó a mí, 
22:30 para que comáis y bebáisa mi mesa en mi reino, y os sentéis en tronos juzgando a las docetribus de Israel.Mateo 19. 28

Jesús anuncia la negación de Pedro 
(Mt. 26.31-35; Mr.14.27-31; Jn. 13.36-38

22:31 Dijo también el Señor: Simón,Simón, he aquí Satanás os ha pedido para zarandearoscomo a trigo; 
22:32 pero yo he rogado por ti, que tu fe nofalte; y tú, una vez vuelto, confirma a tus hermanos
22:33 El le dijo: Señor, dispuesto estoy a ir contigo no sóloa la cárcel, sino también a la muerte. 
22:34 Y él le dijo: Pedro, te digo queel gallo no cantará hoy antes que tú niegues tres veces queme conoces. 

Bolsa, alforja y espada 

22:35 Y a ellos dijo: Cuando os envié sinbolsa, sin alforja, y sin calzado,Mateo 10. 9-10Marcos 6. 8-9Lucas 9. 3Lucas 10. 4¿os faltó algo? Ellos dijeron: Nada. 
22:36 Y les dijo: Pues ahora, el que tiene bolsa,tómela, y también la alforja; y el que no tiene espada, vendasu capa y compre una. 
22:37 Porque os digo que es necesario que secumpla todavía en mí aquello que está escrito: Y fuecontado con los inicuos; porque lo que está escrito de mí,tiene cumplimiento.Isaias 53. 12
22:38 Entonces ellos dijeron: Señor, aquí hay dos espadas.Y él les dijo: Basta. 

Jesús ora en Getsemaní 
(Mt. 26.36-46; Mr.14.32-42)

22:39 Y saliendo, se fue, como solía, al monte de los Olivos;y sus discípulos también le siguieron. 
22:40 Cuando llegó a aquel lugar, les dijo: Oradque no entréis en tentación.
22:41 Y él se apartó de ellos a distancia como de untiro de piedra; y puesto de rodillas oró, 
22:42 diciendo: Padre, si quieres, pasa de míesta copa; pero no se haga mi voluntad, sino la tuya.
22:43 Y se le apareció un ángel del cielo para fortalecerle. 
22:44 Y estando en agonía, oraba más intensamente; yera su sudor como grandes gotas de sangre que caían hasta la tierra. 
22:45 Cuando se levantó de la oración, y vino a sus discípulos,los halló durmiendo a causa de la tristeza; 
22:46 y les dijo: ¿Por qué dormís?Levantaos, y orad para que no entréis en tentación. 

Arresto de Jesús 
(Mt. 26.47-56; Mr.14.43-50; Jn. 18.2-11

22:47 Mientras él aún hablaba, se presentó unaturba; y el que se llamaba Judas, uno de los doce, iba al frente de ellos;y se acercó hasta Jesús para besarle. 
22:48 Entonces Jesús le dijo: Judas, ¿conun beso entregas al Hijo del Hombre? 
22:49 Viendo los que estaban con él lo que había de acontecer,le dijeron: Señor, ¿heriremos a espada? 
22:50 Y uno de ellos hirió a un siervo del sumo sacerdote, yle cortó la oreja derecha. 
22:51 Entonces respondiendo Jesús, dijo: Bastaya; dejad. Y tocando su oreja, le sanó. 
22:52 Y Jesús dijo a los principales sacerdotes, a los jefesde la guardia del templo y a los ancianos, que habían venido contraél: ¿Como contra un ladrón habéissalido con espadas y palos? 
22:53 Habiendo estado con vosotros cada díaen el templo,Lucas 19. 47Lucas 21. 37no extendisteis las manos contra mí; mas esta es vuestra hora, yla potestad de la tinieblas. 

Pedro niega a Jesús 
(Mt. 26.57-58, 69-75;Mr.14.53-54, 66-72; Jn. 18.12-18, 25-27

22:54 Y prendiéndole, le llevaron, y le condujeron a casa delsumo sacerdote. Y Pedro le seguía de lejos. 
22:55 Y habiendo ellos encendido fuego en medio del patio, se sentaronalrededor; y Pedro se sentó también entre ellos. 
22:56 Pero una criada, al verle sentado al fuego, se fijó enél, y dijo: También éste estaba con él. 
22:57 Pero él lo negó, diciendo: Mujer, no lo conozco. 
22:58 Un poco después, viéndole otro, dijo: Tútambién eres de ellos. Y Pedro dijo: Hombre, no lo soy. 
22:59 Como una hora después, otro afirmaba, diciendo: Verdaderamentetambién éste estaba con él, porque es galileo. 
22:60 Y Pedro dijo: Hombre, no sé lo que dices. Y en seguida,mientras él todavía hablaba, el gallo cantó. 
22:61 Entonces, vuelto el Señor, miró a Pedro; y Pedrose acordó de la palabra del Señor, que le había dicho:Antes que el gallo cante, me negarás tres veces. 
22:62 Y Pedro, saliendo fuera, lloró amargamente. 

Jesús escarnecido y azotado 
(Mt. 26.67-68; Mr.14.65

22:63 Y los hombres que custodiaban a Jesús se burlaban de ély le golpeaban; 
22:64 y vendándole los ojos, le golpeaban el rostro, y le preguntaban,diciendo: Profetiza, ¿quién es el que te golpeó? 
22:65 Y decían otras muchas cosas injuriándole. 

Jesús ante el concilio 
(Mt. 26.59-66; Mr.14.55-64; Jn. 18.19-24

22:66 Cuando era de día, se juntaron los ancianos del pueblo,los principales sacerdotes y los escribas, y le trajeron al concilio, diciendo: 
22:67 ¿Eres tú el Cristo? Dínoslo. Y les dijo:Sios lo dijere, no creeréis; 
22:68 y también si os preguntare, no meresponderéis, ni me soltaréis. 
22:69 Pero desde ahora el Hijo del Hombre sesentará a la diestra del poder de Dios. 
22:70 Dijeron todos: ¿Luego eres tú el Hijo de Dios?Y él les dijo: Vosotros decís que losoy.
22:71 Entonces ellos dijeron: ¿Qué más testimonionecesitamos? porque nosotros mismos lo hemos oído de su boca. 

Capítulo 23 

Jesús ante Pilato 
(Mt. 27.1-2, 11-14; Mr.15.1-5; Jn. 18.28-3823:1 Levantándose entonces toda la muchedumbre de ellos, llevarona Jesús a Pilato. 
23:2 Y comenzaron a acusarle, diciendo: A éste hemos halladoque pervierte a la nación, y que prohibe dar tributo a César,diciendo que él mismo es el Cristo, un rey. 
23:3 Entonces Pilato le preguntó, diciendo: ¿Eres túel Rey de los judíos? Y respondiéndole él, dijo: Túlo dices. 
23:4 Y Pilato dijo a los principales sacerdotes, y a la gente: Ningúndelito hallo en este hombre. 
23:5 Pero ellos porfiaban, diciendo: Alborota al pueblo, enseñandopor toda Judea, comenzando desde Galilea hasta aquí. 

Jesús ante Herodes 

23:6 Entonces Pilato, oyendo decir, Galilea, preguntó si el hombreera galileo. 
23:7 Y al saber que era de la jurisdicción de Herodes, le remitióa Herodes, que en aquellos días también estaba en Jerusalén. 
23:8 Herodes, viendo a Jesús, se alegró mucho, porquehacía tiempo que deseaba verle; porque había oídomuchas cosas acerca de él, y esperaba verle hacer alguna señal. 
23:9 Y le hacía muchas preguntas, pero él nada le respondió. 
23:10 Y estaban los principales sacerdotes y los escribas acusándolecon gran vehemencia. 
23:11 Entonces Herodes con sus soldados le menospreció y escarneció,vistiéndole de una ropa espléndida; y volvió a enviarlea Pilato. 
23:12 Y se hicieron amigos Pilato y Herodes aquel día; porqueantes estaban enemistados entre sí. 

Jesús sentenciado a muerte 
(Mt. 27.15-26; Mr.15.6-15; Jn. 18.38--19. 16)

23:13 Entonces Pilato, convocando a los principales sacerdotes, a losgobernantes, y al pueblo, 
23:14 les dijo: Me habéis presentado a éste como un hombreque perturba al pueblo; pero habiéndole interrogado yo delante devosotros, no he hallado en este hombre delito alguno de aquellos de quele acusáis. 
23:15 Y ni aun Herodes, porque os remití a él; y he aquí,nada digno de muerte ha hecho este hombre. 
23:16 Le soltaré, pues, después de castigarle. 
23:17 Y tenía necesidad de soltarles uno en cada fiesta. 
23:18 Mas toda la multitud dio voces a una, diciendo: ¡Fueracon éste, y suéltanos a Barrabás! 
23:19 Este había sido echado en la cárcel por sediciónen la ciudad, y por un homicidio. 
23:20 Les habló otra vez Pilato, queriendo soltar a Jesús; 
23:21 pero ellos volvieron a dar voces, diciendo: ¡Crucifícale,crucifícale! 
23:22 El les dijo por tercera vez: ¿Pues qué mal ha hechoéste? Ningún delito digno de muerte he hallado en él;le castigaré, pues, y le soltaré. 
23:23 Mas ellos instaban a grandes voces, pidiendo que fuese crucificado.Y las voces de ellos y de los principales sacerdotes prevalecieron. 
23:24 Entonces Pilato sentenció que se hiciese lo que ellospedían; 
23:25 y les soltó a aquel que había sido echado en lacárcel por sedición y homicidio, a quien habían pedido;y entregó a Jesús a la voluntad de ellos. 

Crucifixión y muerte de Jesús 
(Mt. 27.32-56; Mr.15.21-41; Jn. 19.17-30

23:26 Y llevándole, tomaron a cierto Simón de Cirene,que venía del campo, y le pusieron encima la cruz para que la llevasetras Jesús. 
23:27 Y le seguía gran multitud del pueblo, y de mujeres quelloraban y hacían lamentación por él. 
23:28 Pero Jesús, vuelto hacia ellas, les dijo: Hijasde Jerusalén, no lloréis por mí, sino llorad por vosotrasmismas y por vuestros hijos. 
23:29 Porque he aquí vendrán díasen que dirán: Bienaventuradas las estériles, y los vientresque no concibieron, y los pechos que no criaron. 
23:30 Entonces comenzarán a decir a losmontes: Caed sobre nosotros; y a los collados: Cubridnos.Oseas 10. 8Apocalipsis 6. 16
23:31 Porque si en el árbol verde hacenestas cosas, ¿en el seco, qué no se hará? 
23:32 Llevaban también con él a otros dos, que eran malhechores,para ser muertos. 
23:33 Y cuando llegaron al lugar llamado de la Calavera, le crucificaronallí, y a los malhechores, uno a la derecha y otro a la izquierda. 
23:34 Y Jesús decía: Padre, perdónalos,porque no saben lo que hacen. Y repartieronentre sí sus vestidos, echando suertes.Salmos 22. 18
23:35 Y el pueblo estaba mirando; y aun los gobernantes se burlabande él, diciendo: A otros salvó; sálvese a símismo, si éste es el Cristo, el escogido de Dios. 
23:36 Los soldados también le escarnecían, acercándosey presentándole vinagre, 
23:37 y diciendo: Si tú eres el Rey de los judíos, sálvatea ti mismo. 
23:38 Había también sobre él un títuloescrito con letras griegas, latinas y hebreas: ESTE ES EL REY DE LOS JUDÍOS. 
23:39 Y uno de los malhechores que estaban colgados le injuriaba, diciendo:Si tú eres el Cristo, sálvate a ti mismo y a nosotros. 
23:40 Respondiendo el otro, le reprendió, diciendo: ¿Niaun temes tú a Dios, estando en la misma condenación? 
23:41 Nosotros, a la verdad, justamente padecemos, porque recibimoslo que merecieron nuestros hechos; mas éste ningún mal hizo. 
23:42 Y dijo a Jesús: Acuérdate de mí cuando vengasen tu reino. 
23:43 Entonces Jesús le dijo: De ciertote digo que hoy estarás conmigo en el paraíso. 
23:44 Cuando era como la hora sexta, hubo tinieblas sobre toda la tierrahasta la hora novena. 
23:45 Y el sol se oscureció, y el veloExodo 26. 31-33del templo se rasgó por la mitad. 
23:46 Entonces Jesús, clamando a gran voz, dijo: Padre,en tus manos encomiendo mi espíritu.Salmos 31. 5Y habiendo dicho esto, expiró. 
23:47 Cuando el centurión vio lo que había acontecido,dio gloria a Dios, diciendo: Verdaderamente este hombre era justo. 
23:48 Y toda la multitud de los que estaban presentes en este espectáculo,viendo lo que había acontecido, se volvían golpeándoseel pecho. 
23:49 Pero todos sus conocidos, y las mujeresLucas 8. 2-3que le habían seguido desde Galilea, estaban lejos mirando estascosas. 

Jesús es sepultado 
(Mt. 27.57-61; Mr.15.42-47; Jn. 19.38-42

23:50 Había un varón llamado José, de Arimatea,ciudad de Judea, el cual era miembro del concilio, varón bueno yjusto. 
23:51 Este, que también esperaba el reino de Dios, y no habíaconsentido en el acuerdo ni en los hechos de ellos, 
23:52 fue a Pilato, y pidió el cuerpo de Jesús.
23:53 Y quitándolo, lo envolvió en una sábana,y lo puso en un sepulcro abierto en una peña, en el cual aúnno se había puesto a nadie. 
23:54 Era día de la preparación, y estaba para comenzarel día de reposo. 
23:55 Y las mujeres que habían venido con él desde Galilea,siguieron también, y vieron el sepulcro, y cómo fue puestosu cuerpo. 
23:56 Y vueltas, prepararon especias aromáticas y ungüentos;y descansaron el día de reposo, conforme al mandamiento.Exodo 20. 10Deuteronomio 5. 14

Capítulo 24 

La resurrección 
(Mt. 28.1-10; Mr.16.1-8; Jn. 20.1-1024:1 El primer día de la semana, muy de mañana, vinieronal sepulcro, trayendo las especias aromáticas que habíanpreparado, y algunas otras mujeres con ellas. 
24:2 Y hallaron removida la piedra del sepulcro; 
24:3 y entrando, no hallaron el cuerpo del Señor Jesús. 
24:4 Aconteció que estando ellas perplejas por esto, he aquíse pararon junto a ellas dos varones con vestiduras resplandecientes; 
24:5 y como tuvieron temor, y bajaron el rostro a tierra, les dijeron:¿Por qué buscáis entre los muertos al que vive? 
24:6 No está aquí, sino que ha resucitado. Acordaos delo que os habló, cuando aún estaba en Galilea, 
24:7 diciendo: Es necesario que el Hijo del Hombre sea entregado enmanos de hombres pecadores, y que sea crucificado, y resucite al tercerdía.Mateo 16. 21Mateo 17. 22-23Mateo 20. 18-19Marcos 8. 31Marcos 9. 31Marcos 10. 33-34Lucas 9. 22
Lucas 18. 31-33
24:8 Entonces ellas se acordaron de sus palabras, 
24:9 y volviendo del sepulcro, dieron nuevas de todas estas cosas alos once, y a todos los demás. 
24:10 Eran María Magdalena, y Juana, y María madre deJacobo, y las demás con ellas, quienes dijeron estas cosas a losapóstoles. 
24:11 Mas a ellos les parecían locura las palabras de ellas,y no las creían. 
24:12 Pero levantándose Pedro, corrió al sepulcro; ycuando miró dentro, vio los lienzos solos, y se fue a casa maravillándosede lo que había sucedido. 

En el camino a Emaús 
(Mr. 16.12-13)

24:13 Y he aquí, dos de ellos iban el mismo día a unaaldea llamada Emaús, que estaba a sesenta estadios de Jerusalén. 
24:14 E iban hablando entre sí de todas aquellas cosas que habíanacontecido. 
24:15 Sucedió que mientras hablaban y discutían entresí, Jesús mismo se acercó, y caminaba con ellos. 
24:16 Mas los ojos de ellos estaban velados, para que no le conociesen. 
24:17 Y les dijo: ¿Qué pláticasson estas que tenéis entre vosotros mientras camináis, ypor qué estáis tristes? 
24:18 Respondiendo uno de ellos, que se llamaba Cleofas, le dijo: ¿Erestú el único forastero en Jerusalén que no has sabidolas cosas que en ella han acontecido en estos días? 
24:19 Entonces él les dijo: ¿Quécosas? Y ellos le dijeron: De Jesús nazareno, que fue varónprofeta, poderoso en obra y en palabra delante de Dios y de todo el pueblo; 
24:20 y cómo le entregaron los principales sacerdotes y nuestrosgobernantes a sentencia de muerte, y le crucificaron. 
24:21 Pero nosotros esperábamos que él era el que habíade redimir a Israel; y ahora, además de todo esto, hoy es ya eltercer día que esto ha acontecido. 
24:22 Aunque también nos han asombrado unas mujeres de entrenosotros, las que antes del día fueron al sepulcro; 
24:23 y como no hallaron su cuerpo, vinieron diciendo que tambiénhabían visto visión de ángeles, quienes dijeron queél vive. 
24:24 Y fueron algunos de los nuestros al sepulcro, y hallaron asícomo las mujeres habían dicho, pero a él no le vieron. 
24:25 Entonces él les dijo: ¡Ohinsensatos, y tardos de corazón para creer todo lo que los profetashan dicho! 
24:26 ¿No era necesario que el Cristopadeciera estas cosas, y que entrara en su gloria? 
24:27 Y comenzando desde Moisés, y siguiendo por todos los profetas,les declaraba en todas las Escrituras lo que de él decían. 
24:28 Llegaron a la aldea adonde iban, y él hizo como que ibamás lejos. 
24:29 Mas ellos le obligaron a quedarse, diciendo: Quédate connosotros, porque se hace tarde, y el día ya ha declinado. Entró,pues, a quedarse con ellos. 
24:30 Y aconteció que estando sentado con ellos a la mesa, tomóel pan y lo bendijo, lo partió, y les dio. 
24:31 Entonces les fueron abiertos los ojos, y le reconocieron; masél se desapareció de su vista. 
24:32 Y se decían el uno al otro: ¿No ardía nuestrocorazón en nosotros, mientras nos hablaba en el camino, y cuandonos abría las Escrituras? 
24:33 Y levantándose en la misma hora, volvieron a Jerusalén,y hallaron a los once reunidos, y a los que estaban con ellos, 
24:34 que decían: Ha resucitado el Señor verdaderamente,y ha aparecido a Simón. 
24:35 Entonces ellos contaban las cosas que les habían acontecidoen el camino, y cómo le habían reconocido al partir el pan. 

Jesús se aparece a los discípulos
(Mt. 28.16-20; Mr.16.14-18; Jn. 20.19-23

24:36 Mientras ellos aún hablaban de estas cosas, Jesússe puso en medio de ellos, y les dijo: Paz a vosotros. 
24:37 Entonces, espantados y atemorizados, pensaban que veíanespíritu. 
24:38 Pero él les dijo: ¿Por quéestáis turbados, y vienen a vuestro corazón estos pensamientos? 
24:39 Mirad mis manos y mis pies, que yo mismosoy; palpad, y ved; porque un espíritu no tiene carne ni huesos,como veis que yo tengo.
24:40 Y diciendo esto, les mostró las manos y los pies. 
24:41 Y como todavía ellos, de gozo, no lo creían, yestaban maravillados, les dijo: ¿Tenéisaquí algo de comer?
24:42 Entonces le dieron parte de un pez asado, y un panal de miel. 
24:43 Y él lo tomó, y comió delante de ellos. 
24:44 Y les dijo: Estas son las palabras queos hablé, estando aún con vosotros: que era necesario quese cumpliese todo lo que está escrito de mí en la ley deMoisés, en los profetas y en los salmos.
24:45 Entonces les abrió el entendimiento, para que comprendiesenlas Escrituras; 
24:46 y les dijo: Así está escrito,y así fue necesario que el Cristo padeciese,Isaias 53. 1-12y resucitase de los muertos al tercer día;Oseas 6. 2
24:47 y que se predicase en su nombre el arrepentimientoy el perdón de pecados en todas las naciones, comenzando desde Jerusalén. 
24:48 Y vosotros sois testigos de estas cosas. 
24:49 He aquí, yo enviaré la promesade mi PadreHechos 1. 4sobre vosotros; pero quedaos vosotros en la ciudad de Jerusalén,hasta que seáis investidos de poder desde lo alto.

La ascensión 
(Mr. 16.19-20)

24:50 Y los sacó fuera hasta Betania, y alzando sus manos, losbendijo. 
24:51 Y aconteció que bendiciéndolos, se separóde ellos, y fue llevado arriba al cielo.Hechos 1. 9-11
24:52 Ellos, después de haberle adorado, volvieron a Jerusaléncon gran gozo; 
24:53 y estaban siempre en el templo, alabando y bendiciendo a Dios.Amén. 

 

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