|
La Guerra de los Trollocs |
|
EL REY ETERNO |
|
Cuando el último varón Aes Sedai murió, la Humanidad pudo por fin intentar recuperarse del colapso sufrido. Poderosas naciones surgieron y se desarrollaron durante algunas décadas, pero el Oscuro, parcialmente liberado de su Prisión, no había permanecido ocioso, y su influencia se había dejado notar en el mundo: Alrededor de su Prisión en Shayol Ghul la tierra se volvió ardua y estéril, creándose La Llaga, y engendró terribles criaturas envilecidas hasta el extremo que reflejaban la crueldad y el odio furioso de su creador hacia todo lo vivo y bello: Así nacieron los Trollocs, las tropas de a pie del Oscuro, y los Myrdraal o Fados, sus señores más inmediatos. Comandados por los Señores del Espanto, hombres y mujeres con la habilidad de Encauzar que consagraron su vida a la causa de la Sombra, declararon la guerra a toda la Humanidad. Desesperadas, las incipientes naciones se aunaron en el llamado Pacto de las Diez Naciones y presentaron frente común contra las tropas del Oscuro. Durante más de cien años bañaron en sangre la tierra en un conflicto armado sin precedentes, en el cual muchas de estas naciones desaparecieron sin dejar rastro engullidas por el Oscuro, pero finalmente los Señores del Espanto fueron aniquilados y sus diezmadas tropas fueron obligadas a refugiarse en La Llaga, al otro lado de las Montañas Funestas, vigiladas constantemente por las naciones que hoy conforman las Tierras Fronterizas. |
|
En una época de desolación extrema un joven rey surgió de las cenizas amargas de la Guerra de los Trollocs para unificar a las tierras del continente en una única nación que fuera de nuevo un modelo de Paz, Justicia y Unidad: Artur Paendrag Tanreall, Artur Hawkwing, tras derrotar al Falso Dragón Guaire Almalasán, conquistó todas las tierras desde las Montañas Funestas al Mar de las Tormentas y del Yermo de Aiel al Océano Aricio y según algunos las tierras allende el Océano. No obstante, Artur Hawkwing murió de improviso sin designar a un sucesor, y todos los miembros de su familia y todos los nobles poderosos decidieron clamar a una por los derechos a su trono, sumiendo a la Humanidad en una nueva época de conflictos armados, diezmando de nuevo las tierras y dando lugar a la configuración de débiles naciones y fuertes Ciudades-Estado que conocemos en la actualidad. |