analisis AUTOMODELISTA
m ú s i c a .
La banda sonora de “Auto modellista” nos recuerda mucho a la saga de Namco “Ridge Racer”. Temas discotequeros y technos, con una calidad muy alta y muy pegadizos, nos amenizarán las carreras. En total podremos oír 10 temas distintos, y entre las opciones podremos escoger una para simplemente oir las canciones, lo que da una idea de la confianza que CAPCOM ha puesto en este apartado del juego. Además, tendremos la opción VJ Mode, donde podremos ponerle música a las repeticiones que realicemos. Muy buen nivel.
s o n i d o f x.
El sabor “Ridge Racer” también se puede sentir en este apartado, con una voz en off que nos anima a correr, nos avisa y nos da informa de lo que hemos conseguido con una vivacidad manifiesta, muy al estilo NAMCO. Los coches, los verdaderos protagonistas, también tienen un apartado muy trabajado, con distintos sonidos para cada uno. También destacar los fx de las carreras, con frenazos, derrapes, la lluvia, los cambios de marcha, los choques, etc… muy bien sampleados y sin desfases temporales. Además, con un sonido muy nítido y claro en el cambio que se produce al correr desde la vista interior a hacerlo con cualquiera de las dos vistas exteriores, donde el motor suena mucho más apagado y las marchas son menos claras en su reproducción, pero tendremos la presencia más marcada del sonido de los otros coches y de los efectos atmosféricos. No es un acabado de lujo, pero es más que decente, y mantiene el alto nivel que se ha incluído en el apartado sonoro en general. Auto Modellista posee un tipo de control muy particular, y su curva de aprendizaje es algo dura a corto plazo. La física de movimientos es algo complicada de entender, sobre todo al frenar o al tirar del freno de mano. También es muy sensible en las carreras con lluvia, donde tendremos que hacer uso de unos nervios de acero para no perder posiciones. No entra dentro de la simulación estricta, pero tampoco se puede considerar arcade, ya que es necesario frenar bastante en varias carreras y tomarlas con inteligencia. Es una rara mezcla de arcade-simulación que engancha, pero que al principio se hará muy dura. Los que no tengan paciencia, que se abstengan… Hay que decir que las carreras se hacen muy competitivas desde el principio, pero sobre todo por la falta de aclimatación a su conducción. La IA de los coches controlados por la CPU no es mala, pero tampoco sobresale de forma visible, ya que casi siempre habrá uno que se aleje de los demás en cabeza, y el resto correrá en grupo. Bien diseñado en cuanto a que entre ellos también luchan por las posiciones, pero es raro verlos cometer algún fallo en las frenadas o estamparse contra algún objeto, lo que nos deja la sensación de no correr contra otros humanos –algo que sí logran juegos como BurnOut2 o Need for Speed-.
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