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La Nueva Agricultura para países tropicales

Agricultura Orgánica

El método Biodinámico y sus objetvos. preguntas y respuestas

Introducción

Me he permitido reflexionar sobre ciertas preguntas que habitualmente me hacen los productores y algunas personas en nuestros seminarios y capacitaciones, que explicarán una de las bases de nuestro modelo de Agricultura Sensitiva. Cualquier comentario o pregunta adicional que tenga, por favor comuniquese conmigo, que con mucho gusto lo atenderé.

1. ¿Qué significa la expresión agricultura biodinámica?
El método de agricultura biodinámico se desarrolla desde 1922, a partir de las indicaciones y consejos dados por el filósofo croata Rudolf Steiner, conocido por su visión del mundo llamada "Antroposofía" o "Ciencia Espiritual".

El calificativo "biodinámico" significa que se trabaja de acuerdo con las energías que crean y mantienen la vida. Este era el objetivo que buscaba el primer grupo de agricultores que, animados por Rudolf Steiner, se dedicaron a experimentar sobre el terreno a fin de verificar la validez del nuevo método. Ellos lo llamaron método "biodinámico", partiendo de dos palabras griegas: "bios", vida y "dynamis" energía.

El empleo de la palabra "método" implica no sólo fabricar abonos de una nueva forma (circunstancialmente orgánicos), sino sobre todo respetar ciertos principios para asegurar la salud de la tierra y de las plantas, y para procurar una nutrición sana para los animales y al ser humano.

2. ¿Cuáles son los principios básicos del método?
a) Restituir a la tierra la materia orgánica que tanto necesita en forma de humus de la mayor calidad posible, a fin de mantener la fertilidad.

b) Crear un equilibrio entre las diversas funciones de la tierra. Esto implica que la tierra no se considera como una simple mezcla o agregado de substancias minerales u orgánicas, sino como un auténtico sistema vivo. Nosotros no titubeamos al hablar de "tierra viva". Por esta expresión designamos a la vez la vida microbiana albergada en la tierra y las condiciones en las que ella se puede estabilizar, mantener y desarrollar.

c) El método biodinámico, como se puede referenciar en otras lecturas de nuestra página, no niega la importante función de los componentes minerales de la tierra, especialmente de los elementos o compuestos llamados "fertilizantes", como el nitrógeno, los fosfatos, la potasa, la cal, el magnesio y los oligoelementos. Pero afirma que la utilización juiciosa de la materia orgánica constituye el factor básico para la vida de la tierra (recordemos que ya subrayó Steiner en 1924 la importancia de los elementos más sutiles, los oligoelementos, en los procesos de crecimiento normales y patológicos).

No obstante, el método biodinámico es algo muy diferente a cualquier método de agricultura biológica. Representa una vía auténticamente científica para la producción de humus. Su fin no es simplemente aplicar materia orgánica más o menos descompuesta a la tierra, sino obtener un humus estable y duradero, resultante de una digestión completa de la materia orgánica bruta, y es este humus elaborado el que abonará la tierra.

En este aspecto, el método biodinámico difiere de lo que se llama comúnmente agricultura biológica. Para esta última no importa el tipo de materia orgánica con que se forma el montón de compost. Mientras que en el método biodinámico los restos orgánicos que se emplean para fermentar el compost son transformados gracias a los "preparados" o al "inóculo para el compost" biodinámicos. [El "inóculo" es una fórmula puesta a punto por Pfeiffer a partir de los preparados, pero de empleo muy simple.]

No se debe olvidar que la época de la creación del método, durante los años 1922-1924, y a continuación durante el período de experimentación, de 1924 hasta alrededores de 1930, la agricultura estaba dominada por las concepciones químicas derivadas de las investigaciones de Julius Liebig sobre los elementos minerales mayores. La regla era una óptica particularmente miope: se considera que el nitrógeno, el fósforo, el potasio y el calcio por sí solos eran importantes para la fertilización; se ignoraba totalmente la función de los oligoelementos y, en resumen, se miraba al estiércol como algo despreciable, hasta como una inmundicia que lo mejor era hacerla desaparecer de una forma o de otra.

Pasados los años 30 aparece un cambio de actitud fundamental hacia el valor del estiércol y del compost, que se concreta a partir de los años 40. Después de 1950, más o menos, se agrega la importancia de los oligoelementos. Las cosas ahora han evolucionado tan bien, que hasta en la escuela agronómica ortodoxa el estiércol y el compost han recuperado la importancia que merecen tener en una agricultura moderna.

d) El método biodinámico no consiste solo en un tipo particular de abonado, sino, como también esta referido en estas lecturas, en utilizar juiciosamente todos los factores que determinan la vida y la salud e la tierra. Es necesario comprender que la vida implica otra cosa además de las moléculas orgánicas e inorgánicas.

La vida y la salud dependen de la interacción de la materia y la energía. El crecimiento vegetal se efectúa bajo la influencia de la luz y del calor, es decir de dos formas de energía radiante que la planta, gracias a la fotosíntesis, transforma en energía química. Los vegetales no se componen sólo de elementos minerales o de materia inorgánica, la cual constituye nada más que del 2% al 5% de su sustancia (hasta el 10% en ciertas plantas silvestres o en ciertas "malas hierbas") sino sobre todo de materia orgánica, de proteínas, hidratos de carbono, celulosa, almidón, que provienen del aire (dióxido de carbono, nitrógeno, oxígeno). La materia orgánica forma una gran parte de la masa de la planta, del 15 al 20%, pero el agua constituye siempre la mayor: el 70% ó más.

e) La interacción de todas estas sustancias y los factores energéticos constituyen un sistema equilibrado. La misma tierra debe "estar sana" o si se prefiere equilibrada, para transmitir a la planta la nutrición y las Energías que le permitan crecer. Nosotros no vivimos sólo de sustancias, de materia, sino que la aparición de la vida y su mantenimiento necesitan también ciertas Energías. Este es el objetivo o incluso la idea básica de la biodinámica: establecer un equilibrio entre todos los factores que sostienen y favorecen la vida.

f) Al limitarse al nitrógeno, fósforo y potasio, se descuida el importante papel de los biocatalizadores, es decir de los oligoelementos, los enzimas, las hormonas de crecimiento y otros vectores de reacciones energéticas. Como he dicho antes, ya en 1924 Rudolf Steiner había atraído nuestra Atención sobre el importante papel que juegan los elementos más sutiles, los oligoelementos, dentro del desarrollo normal de los procesos fisiológicos y del mantenimiento de la salud. Hoy se trata de hechos comprobados, como también lo son la importancia de los enzimas y las sustancias del crecimiento. El tratamiento particular del compost y el estiércol que caracteriza al método biodinámico, se apoya en el conocimiento de estos factores enzimáticos, hormonales y otros.

g) Las rotaciones convenientes permiten restablecer o mantener el equilibrio de la tierra. En agricultura a gran escala como también en las huertas e incluso en silvicultura, a las cosechas que fatigan y agotan la tierra deben suceder cultivos poco exigentes o incluso fertilizadores. Así, una tierra a la que se le pide mucho esfuerzo para producir, por ejemplo, con maíz, papa, tomate o col, debe beneficiarse de un período de recuperación. Por eso se siembran cultivos enriquecedores como las leguminosas, o se transforman temporalmente los campos en praderas cubiertas de trébol o alfalfa, que restablecen una situación favorable desde el punto de vista del nitrógeno y del humus. Las cosechas agotadoras y los laboreos intensivos consumen el humus. Siempre hay que dar a la tierra tiempo para recuperarse.

h) El entorno de una granja o una huerta tiene la mayor importancia. Está muy claro que el aire contaminado, cargado de los residuos de la combustión de fábricas y ciudades, los humus de la gasolina y del A.C.P.M. o la lluvia que contiene ácido sulfúrico, perjudica el crecimiento de los vegetales. Muchos otros factores afectan de manera menos visible el funcionamiento de un sistema vivo. La deforestación que entraña la erosión de las laderas de las colinas, puede destruir el equilibrio hídrico y bajar el nivel de la capa freática. Se conoce muy bien, desgraciadamente, el fenómeno de la desertización provocado por el ser humano. Desde los primeros años del movimiento biodinámico, uno de sus objetivos primordiales era restablecer unas condiciones ambientales más beneficiosas: protección de los bosques, protección contra el viento, regulación de las aguas. Podemos afirmar que si el método se hubiera aceptado antes de 1930, no habría sido necesario crear en Estados Unidos, a partir de 1935, las "Agencias de Conservación de Tierras".

i) La tierra no es solamente un sistema químico, orgánico y mineral, sino que posee también una estructura física. Para asegurar una fertilidad duradera, la tierra debe quedar grumosa y plástica, profunda y aireada. (Ver: Principios de fertilización ecológica ). Se debe conocer bien las causas de la desintegración de la tierra (como el laboreo de tierras muy húmedas, particularmente las labores profundas de arcillas impermeables) y las causas de formación de las suelas de labor. El método biodinámico insiste con fuerza en la necesidad de adoptar prácticas culturales convenientes a fin de evitar este género de daños. Muchos agricultores "biológicos" han sufrido graves fracasos y han arruinado su tierra al descuidar este primer punto.

3. ¿Está reservado el método biodinámico a un pequeño grupo de personas o puede ser utilizado por todo el mundo? ¡Cuáles serían las etapas para practicarlo?
Ciertas personas de fuera de los círculos biodinámicos, han dicho que el método biodinámico representa la perfección de los principios de la agricultura biológica. Pero esto no significa que la agricultura biodinámica deba estar restringida a un pequeño grupo de personas. Todos los agricultores dispuestos a mejorar su compost y estiércol, a perfeccionar sus prácticas culturales, a rotar los cultivos, pueden aplicar los principios del método. He aquí los pasos necesarios:

a) Elaborar correctamente el montón de compost (Ver: El compost)y de estiércol y tratarlo con los "preparados". No debemos despreciar los desechos vegetales, y especialmente debemos, en lugar de quemar la paja y las hojas muertas, utilizarlas para el compost. Recoger todos los materiales orgánicos que se puedan pero no esparcirlos frescos, sin descomponer por el huerto o los campos. El compostaje del estiércol y de otros desechos orgánicos permite aprovechar los efectos benéficos de la actividad microbiana. En particular antes de sembrar o plantar, aplicar el humus bien fermentado, en el que el nitrógeno no está inmovilizado, sino por el contrario disponible libremente. El empleo de los preparados o inóculos de compost biodinámicos ayuda enormemente a conseguir el propósito deseado, es decir la obtención de un humus de buena calidad, resultante de los procesos internos del compost.

b) Introducir cultivos de cobertura y rotaciones juiciosas a fin de proteger y no agotar la tierra. En este tema ayuda enormemente el Modelo de Biotecnología Tropical o Modelo de sol y malezas, del Ingeniero Nasser Ioussef, otra de las "ciencias" que aplicamos en Agricultura Sensitiva.

c) Sembrar abonos verdes, pero cuidando de voltearlos o enterrarlos convenientemente, sin trastornar la vida de la tierra ni bloquear el nitrógeno. Cada vez que sea posible, en los huertos en particular, practicar el acolchado. Hemos comprobado que es tan importate como sembrar, el "dejar que crezcan" las plantas del lote, con lo que se consigue el mismo efecto.

d) Mejorar las técnicas de trabajo de la tierra. Siempre diremos que el mejor trabajo para el suelo es permitir que en él exista vida.

e) Tomar las medidas necesarias para controlar los factores ambientales: protección contra el viento, drenaje, control de los desagües, entre otros.

4. ¿La transformación al método trae consigo gastos suplementarios?
Es cierto que la construcción del montón de compost requiere mano de obra suplementaria, pero podemos arreglárnoslas para efectuar esta operación en un momento que no coincida con los períodos principales de trabajo agrícola.

Por otro lado, si se considera que la preparación conveniente del estiércol o del compost permite evitar las pérdidas de elementos nutritivos solubles, se debe admitir que no se trata de un gasto de mano de obra inútil. En fin, no se debe olvidar que las dosis de compost tratado y bien descompuesto que debemos aplicar a los campos son muy inferiores a las de estiércol fresco o de compost bruto, de ahí que se ahorra tiempo y desplazamientos en el momento del abonado, en un período del año en el cual el tiempo es importante. A largo plazo, el trabajo y los gastos suplementarios necesarios para el compostaje están bien empleados y son compensados por auténticas ventajas. Se evita la pérdida de elementos nutritivos y se gana el tiempo en otros trabajos de la finca o del huerto. Incluso aparece que no es tan necesario remover la tierra porque ésta, rica en humus, sigue mullida y plástica. En resumen, el valor fertilizador del estiércol y del compost se acrecienta considerablemente. Añadamos que las demás técnicas propias del método biodinámico prolongan considerablemente el efecto fertilizante.

5. ¿Puede una finca llegar a ser enteramente autosuficiente desde el punto de vista de los elementos fertilizantes o será siempre necesario adquirir un complemento exterior?
Esta pregunta se puede responder sólo caso a caso. Si existen insuficiencias, está claro que hay que remediarlas, pero la aplicación del método biodinámico permite al agricultor reducir progresivamente al mínimo la compra de abonos al exterior. El déficit da humus es muy importante, porque sin humus no se puede mantener ni mejorar la tierra y eso es la primera cosa a tener en cuenta. Una tierra que tiene menos del 1,5% de materia orgánica vive de lo que se le da; por encima del 2% puede acumular reservas. Sólo cuando se logra un nivel estable y persistente de actividad biótica, se puede apreciar lo que hay que traer del exterior.

Muchas veces descubrimos que existen reservas escondidas de materia orgánica en la tierra, que sólo hay que volverlas disponibles. En las tierras mineralizadas ya no existen reservas. En realidad, la respuesta a esta pregunta depende también de la manera en que se rotan los cultivos. El trigo o el maíz cultivados sobre el mismo terreno durante muchos años no pueden dejar de agotarlo cualquiera que sea la cantidad de materia orgánica aportada. Es absolutamente necesario intercalar años dedicados a cultivos que conserven o protejan la tierra, entre los años que la agoten. Pero en la práctica ese problema de autosuficiencia se ha resuelto en muchas fincas biodinámicas.

6. ¿La práctica del método necesita de estudios o capacidades especiales?
Cualquier agricultor u horticultor puede llevar a cabo el método aunque sea poco hábil o experimentado. Sólo necesita hacer los escasos esfuerzos antes mencionados. Pero en todos los casos al menos debe conocer la manera de cultivar correctamente, antes de esperar cualquier éxito. No hay que imaginarse jamás que utilizando la biodinámica o cualquier método biológico, se puede escapar a la necesidad de tener una experiencia práctica. En la medida de lo posible tenemos que esforzarnos en beneficiarnos de los consejos dados por los especialistas serios (una de nuestras principales debilidades es la aparición de profesionales mediocres que, carentes de toda experiencia, restringen y satanizan todos los medios de producción que no conocen). Primero se debe hacer un inventario de los medios y las posibilidades, a fin de establecer un plan de transformación coherente.

7. ¿Por qué se conoce tan poco y se practica tan poco la agricultura biodinámica?
Los procedimientos de la agricultura biodinámica eran bien conocidos por los que los combatían, desde el ámbito de los abonos químicos. Para estos adversarios debían representar un peligro real. De eso hace 20 o 30 años [Pfeiffer escribió estas líneas en 1956]. Pero ahora todo el mundo admite que existen los equilibrios biológicos y se esfuerzan en comprenderlos, lo mismo que los principios de la agricultura biológica son cada vez más en general.

Pero existen razones por las que el método biodinámico no es conocido más todavía; sin embargo, se deben a la naturaleza humana y no a problemas agrícolas. Para la mayor parte de las personas es casi la cosa más difícil del mundo cambiar viejas costumbres o hábitos profundamente arraigados y ponerse a pensar en términos de equilibrio biológico, de vida y salud de la tierra en vez de razonar simplemente con el famosísimo NPK.

El método biodinámico no ofrece nunca la mejor receta acabada, en cambio exige la coordinación de todas las actividades de la finca dentro del marco de un programa a largo plazo. También está el hecho que muchos agricultores piensen únicamente en términos de producción cuantitativa y no de calidad. Sólo se aplican los métodos que prometen los mayores rendimientos. Pero éstos dependen de muchos factores independientes de la aplicación de la biodinámica: aprovisionamiento de agua, exceso de lluvia o de sequía, calidad de las semillas y sobre todo del agricultor mismo. Lo que nosotros podemos mostrar es que los agricultores biodinámicos mejoran sus tierras, tienen muchos menos perjuicios debidos a las enfermedades en las plantas y el ganado (en particular por esterilidad y problemas de crecimiento), no están amenazados por el encamado de los cereales en los años húmedos, y sus cosechas tienen los máximos de proteínas y vitaminas.

Nosotros obtenemos la calidad máxima que puede producirse, pero al lado de esto, los rendimientos de los buenos agricultores biodinámicos se mantienen siempre por encima de la media. ¡Esto es lo que sabemos!

La introducción del método biodinámico va junto con el esfuerzo por mejorar la calidad. Donde hay un interés por mejorar la calidad de la nutrición humana y animal, el método biodinámico encuentra su verdadero lugar. En todas partes los consumidores que desean mantenerse en buena salud han buscado y apreciado siempre los productos biodinámicos.

8. La agricultura biodinámica permite evitar el empleo de las pulverizaciones tóxicas contra los insectos?
No pretendemos que el método biodinámico neutralice completamente los insectos nocivos. Esto daría una idea totalmente falsa. La cuestión importante no es remarcar la presencia de algunos insectos molestos, sino saber si éstos proliferan y causan daños tangibles. Siempre es posible descubrir algunos insectos llamados "parásitos", traídos por el viento o provenientes de zonas infectadas. Esto pasa forzosamente de vez en cuando. Pero en 30 años de experiencias, hemos observado que en agricultura biodinámica no se multiplican jamás hasta el punto de causar daños económicos sensibles.

El problema de los insectos es una cuestión de equilibrio y de regulaciones biológicas. Las pulverizaciones tóxicas no han resuelto el problema y no lo pueden resolver cuando se ha tomado la molestia de restablecer los equilibrios biológicos, la situación llega a ser enteramente diferente