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En el 2006 tuvimos tristezas y alegrías, pérdidas y ganancias, salud o enfermedad, éxitos y fracasos, risas y llanto. Para algunos el saldo será positivo y para otros no tanto. Salvo su mejor opinión, yo diría que la mayor parte de estas resultantes se debieron -en una buena proporción- a nuestra conducta o actitud ante la vida.
Como dice Neruda: "...cuando coseché hiel o miel de las cosas, fue porque en ellas puse hiel o mieles sabrosas..."
A continuación me permito compartir algunas reflexiones personales, unas producto de mi cosecha y otras recibidas por Internet, con el propósito de que podamos trabajar para que dentro de un año, al reflexionar sobre lo mismo, podamos tener mejores saldos en nuestra vida.
Primero que nada, debemos asumir que cada día del 2007 debe ser especial. Cada hora y cada minuto tiene que ser único. Debemos, además, entender que la vida es un conjunto de experiencias para gozar, no para sobrevivir. El hombre existe para que tenga gozo y he aquí algunas acciones que nos pueden ayudar.
Aliméntate comiendo mucho cereal integral y frutas, y escapa de dónde halla humo de tabaco.
Aprende de memoria tu poesía favorita y recítala a una persona amiga.
No gastes todo lo que posees y duerme menos de lo que te gustaría.
Cuándo digas "te amo", dilo en serio.
Cuándo digas "lo siento", mira a la otra persona a los ojos.
Aguanta por lo menos seis meses antes de casarte... o de divorciarte.
No te rías nunca de los sueños de los demás.
Ama profunda y apasionadamente. Es cierto, puedes salir herido, pero es la única forma de vivir la vida intensamente.
Recuerda que el amor más grande, como todos los grandes éxitos, conlleva los mayores riesgos.
En caso de que tengas diferencias, opta por ser una persona leal.
Habla despacio y piensa rápido.
Cuando pierdas, aprende, y siempre recuerda las tres "erres": respeto a ti mismo, respeto hacia los demás y responsabilidad plena por tus actos
No permitas que un pequeño problema estropee una gran amistad.
Cuando te des cuenta de haber cometido un error, corrígelo de inmediato.
Sonríe al contestar el teléfono, ya que quien te llama lo notará en la voz.
Cásate con una persona con la que disfrutes conversar.
Procura pasar un tiempo solo.
Abre tus brazos a los cambios, pero no pierdas nunca tus valores.
Recuerda siempre que a veces el silencio es la mejor respuesta.
Lee más y mira menos la televisión.
Vive una vida buena y honrada.
Esfuérzate para crear un ambiente de amor en tu casa. Al entrar en ella se debe sentir en el ambiente el sutil aroma de la tranquilidad y la armonía.
Aprende a leer entre líneas
Comparte tus conocimientos, ya que esa es una forma de ser inmortal.
Sé bueno con el planeta, no lo contamines, reduce tus consumos, reutiliza y recicla.
Jamás interrumpas a alguien que te demuestra cariño.
Ocúpate de tus asuntos y resuélvelos.
Una vez al año, visita un lugar en el que nunca has estado.
Si por ventura eres de los que ganan mucho dinero, ayuda a los que lo necesitan. Hazlo mientras vivas, porque ésa es la mayor riqueza que el dinero te podrá ofrecer.
Recuerda que no obtener lo que quieres, a veces es una suerte.
Aprende y aplica las reglas
Dale a la gente buena lo que espera de ti y hazlo con gusto.
Confía siempre en Dios, pero cierra bien tu puerta al salir.
Es verdad, amigo lector, mucho de lo aquí he escrito hace referencia a pequeños detalles, pero sin duda las cosas importantes siempre están hechas a partir de ellos. De esa manera, cuando seamos viejos y recordemos el pasado, sin duda gozaremos cada vez al recordarlos.
Buen año 2007 para todos nuestros lectores, dónde quiera que estén.
Réplica y comentarios al autor: salvadorordaz@mexico.com
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