


Ayer desperté en un sueño, de nuevo reía junto a ti, como marchita mi vida, esta necesidad de ti.
Como si vagara sola en el desierto, busco el oasis, para apagar la sed, esta sed infinita que aún imploro de ti, ¿Cómo puedo explicarte que me siento sola sin ti?
Si no fuera por tu abandono, esta soledad se hubiera marchado lejos, y este trance espiritual por el que cruzó, debiera quedar tan sólo en el recuerdo.
Quisiera apagar la tristeza que me abruma, olvidar por un momento la dulce inspiración del amor, dejar de golpe, en silencio y para siempre, todo el entorno que me acerca a ti.
Más vanos se tornan mis esfuerzos, pues la tormenta de quererte no se va, prevalece como la primavera, el amor que nunca te ha de tocar.
©2002 Amparo Grünstein
|
|
|
|
|
|