|


Contigo a mi regazo

Tuve miedo de no sentirme
amada, de no iluminar mi vida con tu
rayo de ternura, más en la hora en la que
pienso en Dios, encontré la tranquilidad a
través de mi espíritu.
 En mi callada memoria te
recuerdo a ti, sin olvidar que el amor por si
sólo encuentra su camino, y si nada me conduce a tu
destino, mi amor ha de alcanzarte para
tocarte de cualquier modo.
 Continuamente mis sentidos te
acompañan el poder de mi corazón te
abraza eternamente, he aprendido a volar entre mis
sueños, y he llegado hasta ti para
entregarme.
 No aspiro nada más que no sea
amarte, seguir embelesada contigo en
mi regazo, soñando que en tus brazos me
despierto, y en realidad no despertar de
ese sueño.
 En este infinito mundo tuyo y
de mi amor, este bello sueño me hace
palpitar, es como el oleaje del mar que
nunca duerme, eleva sus olas y
retorna a la orilla en espuma.
©2002 Amparo Grünstein



|