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La tendencia actual en las escuelas es claramente la de enseñar a los niños a utilizar las computadoras como herramientas. Procesadores de texto, hojas de cálculo, programas gráficos, navegadores web, clientes de correo electrónico, herramientas todas utilizadas por los adultos serán empleadas cada vez más por los estudiantes en los colegios. Una vez que aprendan a usarlas, podrán hacer uso de ellas tanto dentro como fuera de él.

Algunas escuelas también utilizan en clase algunas otras herramientas de carácter más especifico como:
• Hardware y software de laboratorio que puede emplearse para la recopilación de datos científicos (como temperatura) y convertirlos en datos digitales que pueden ser analizados por los estudiantes.
• Software de escritura colectiva que permite a los estudiantes trabajar en grupo para el desarrollo de proyectos creativos.
• Sintetizadores musicales con software de secuenciación y anotación para aprender música.
Muchos profesores usan las computadoras y las herramientas multimedia para crear presentaciones en clase. Dichas presentaciones pueden ser simples dispositivas de PowerPoint o elaboradas simulaciones gráficas o demostraciones multimedia. A diferencia de los vídeos y otras tecnologías lineales, las presentaciones basadas en una computadora pueden optimizarse para adaptarse a las necesidades de cada clase.
Este tipo de implicación para el estudiante fomenta el aprendizaje, aunque también tiene sus pegas. Una de ellas es el aspecto económico: algunas escuelas no tienen la capacidad monetaria suficiente como para afrontar la compra del hardware y software necesario para estas actividades. Otro problema es de carácter social y político: cuando los estudiantes crean o usan tecnología multimedia interactiva, no están de acuerdo con el modelo de enseñanza tradicional. En lugar de sentarse tranquilamente a escuchar al profesor, están tomando el control de la maquinaria y del proceso de aprendizaje. El profesor se convierte entonces en un supervisor y en un mentor en lugar de en un portador de información. Este tipo de reestructuración del proceso educativo está poniendo en peligro a muchos administradores, profesores, padres y miembros de la comunidad.
El Aula del mañana

Para hacernos una idea de los que serán las escuelas del futuro, Apple, IBM, Microsoft, Toshiba y otras empresas, junto con algunos estados, han ayudado a crear un modelo de aula y escuela tecnológica en comunidades de los Estados Unidos, Canadá y América Latina.
La mayoría de estos proyectos piloto han demostrado que la tecnología, en el contexto apropiado, puede tener un efecto tremendo sobre la educación. Por ejemplo, aquí puede ver un comentario del sito web de Apple resumiendo los resultados del proyecto ACOT - Apple Classroom of Tomorrow (Aula Apple del mañana):
Tras más de una década de investigación, ACOT demostró que la introducción de la tecnología en las aulas puede incrementar significativamente el potencial para el aprendizaje, especialmente cuando se utiliza para fomentar la colaboración, el acceso a la información y la expresión y representación de los pensamientos e ideas de los estudiantes. Sin embargo, ofrecer esta oportunidad a todos los estudiantes obliga a un gran cambio educativo que integre las nuevas tecnologías y las materias curriculares con las nuevas ideas acerca del aprendizaje y la enseñanza, así como formas autenticas de evaluar.
Por tanto, la informática puede ser un potente agente modificador, pero no por sí solo. En una entrevista para la publicación online ZineZone, el pionero de la educación informatizada Seymour Papert fue preguntado acerca de si la tecnología es el caballo de Troya que provocará un sistemático y duradero cambio. Su respuesta fue: «Creo que la tecnología sirve por sí misma como caballo de Troya. Pero en la historia real, el caballo por sí solo no era efectivo, eran los soldados que estaban dentro de él. Y la tecnología sólo será efectiva en el cambio sobre la educación si se pone un arma dentro de ella que haga que el cambio pueda traspasar las murallas».Tecnología Vs. Educación actual




“No es más fácil, pero es más divertido". Así nos describe un estudiante Universitario, la experiencia de usar una computadora para aprender.
Esa opinión es como música para los oídos de cualquier docente que haya intentado despertar el interés de sus alumnos en cualquier rama académico. Ayuda además a explicar porqué las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) generan tanto entusiasmo entre quienes aspiran a hacer más equitativa y dinámica la educación en América Latina.
Aunque las computadoras todavía son un lujo en la mayoría de las escuelas, el entusiasmo que provoca su potencial es fácil de entender. El aprendizaje ocurre a través de la interacción con palabras, imágenes y sonidos. El acceso a materiales, libros y otros medios que ofrezcan ese "contenido" se ha visto siempre limitado por costos y distancias. Pero la proliferación de computadoras a precios cada vez más bajos y la expansión del Internet permiten prever que hasta los estudiantes en sitios remotos podrán acceder a un inmenso caudal de información por la vía cibernética.
Convencidos de que la tecnología es la clave para preparar a los jóvenes para ser protagonistas de una economía global impulsada por la informática, los gobiernos de diversos países, desde Canadá hasta Chile, implementan programas para conectar sus escuelas al Internet y proporcionar computadoras a tantos estudiantes como sea posible. En una medida raramente vista en el pasado, ese esfuerzo es promovido y a veces financiado por el sector privado. Ese entusiasmo fue palpable en la exhibición realizada en Santiago de Chile en coincidencia con la segunda Cumbre de las Américas, que tuvo a la educación como uno de sus principales temas.
¿Bueno para todos?
El potencial de la tecnología ha parecido siempre particularmente brillante en contraste con el nublado panorama de la educación en América Latina. Aunque hay muchas buenas escuelas en las grandes ciudades de la región, virtualmente todas las naciones de América Latina aún luchan por superar serias deficiencias en la educación básica, en la capacitación y remuneración de sus docentes y en los materiales e instalaciones provistos para la enseñanza. Incluso en los países donde los gobiernos se esfuerzan por hacer una reforma educativa el progreso ha sufrido embates ideológicos, burocráticos y sindicales.
Algunos especialistas creen que la tecnología puede servir para superar esas barreras. Dado que puede llevar décadas reformar las burocracias del sector educativo, ¿por qué no dotar ahora con nuevas tecnologías educativas a docentes y alumnos motivados?
En realidad, los educadores latinoamericanos han estado explorando esa posibilidad durante años. Mucho antes de las computadoras y el Internet, varios países latinoamericanos desarrollaron sistemas pioneros de radio y televisión para la "Educación a Distancia" en aulas, hogares y lugares de trabajo. Utilizados para una gama de programas, desde cursos básicos de alfabetización hasta instrucción técnica avanzada, esos sistemas han sido generalmente exitosos, alcanzando a millones de personas que de otra manera no hubiesen tenido acceso a la educación.
Comparado con la TV y la radio, el potencial educativo de la computadora y el Internet es todavía comprendido sólo en parte y ampliamente debatido. Los escépticos sostienen que hay escasa evidencia de que la computadora puede mejorar el aprendizaje. Pero la mayoría de los educadores cree que esa tecnología, si es manejada por docentes calificados y creativos, puede contribuir a desarrollar capacidades cognoscitivas de alto nivel en estudiantes que ya tengan una sólida base de conocimientos.