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Localización del clítoris

El clítoris es un exquisito órgano sensitivo que se ubica justo por debajo del monte de venus y es cubierto por los labios menores que pueden ser removidos gentilmente para atrás dejando visible su punta (que también es conocida como cabeza o glande), el resto del clítoris puede observarse porque corre por debajo del cuerpo. El clítoris es extremadamente sensible a la estimulación y cuando es sometido a ella entra en estado de erección. Mientras que para unas pocas mujeres la estimulación directa en la punta del clítoris es placentera la gran mayoría de ellas la encuentra incómoda e inclusive dolorosa.

 

 

localización del clítoris

 

Comparación del clítoris
con el pene

 

El clítoris es un órgano especializado muy complejo que solamente tiene una función conocida que es la de proporcionar placer sexual a la mujer. Este órgano es tan importante para la mujer como lo es el pene para el hombre. El clítoris está formado por el mismo tipo de tejido que forma al pene, y en cierta forma, muchas de sus funciones son similares a las del órgano masculino. La única diferencia mayor entre estos dos órganos es que la uretra femenina no atraviesa en ninguna parte el cuerpo del clítoris. El tejido que transporta la orina y el semen a través del pene, se encuentra presente en el cuerpo de la mujer en los labios menores. Mientras que el clítoris de tamaño promedio es muchísimo más pequeño que el de un pene, algunos pueden presentar un tamaño tan grande como el de un pene pequeño. También algunos clítoris pueden presentar una forma muy similar a la de un pene, lo que desafortunadamente hace que mucha gente se sienta incomoda con su apariencia.

 

 

apariencia del clítoris -- ilustración 1

 

 

apariencia del clítoris -- ilustración 2

 

 

apariencia del clítoris -- ilustración 3

 

Partes del clítoris

 

Cada uno de los labios menores se une a la base del glande del clítoris. Este punto de unión es llamado Frenum o frenillo. El frenillo inicia donde se localizaría la abertura urinaria en caso de que en lugar del clítoris se hubiera desarrollado un pene durante período fetal. Esta unión permite que el clítoris sea estimulado indirectamente por el movimiento de los labios menores cuando el pene o algún otro objeto entra y sale de la vagina durante la actividad sexual. Para un pequeño porcentaje de mujeres, esta estimulación es suficiente para producir un orgasmo cuando es combinada con la sensación que causada por el pene o cualquier otro objeto que acaricie el primer tercio de la pared vaginal. El frenillo de la vulva y el frenillo del pene no son la misma estructura, frenillo es simplemente el término médico para referirse a este tipo de estructuras anatómicas, la lengua por ejemplo también tiene un frenillo.

 

 

localización del frenillo

 

 

De los labios menores también surge el prepucio o capucha. El prepucio cubre el cuerpo del clítoris y todo o parte del glande clitórico. A pesar de que los labios menores se unen al prepucio, estos no están hechos del mismo tejido. Por lo regular el prepucio mantiene cubierta la totalidad del glande clitórico a menos que sea manualmente retraído, pero también hay mujeres en las que esa parte del clítoris está parcial o completamente expuesta. El prepucio protege al glande clitórico, que es sumamente delicado y sensible, de la estimulación constante y de la irritación.

 

 

prepucio -- ilustración 1

 

 

prepucio -- ilustración 2

 

 

La información que se presenta a continuación está basada en varios artículos que hablan del prepucio masculino. No hay aún información detallada sobre el prepucio del clítoris a la que se pueda tener acceso. Es necesario notar que la información disponible sobre el prepucio masculino es muchas veces vaga e imprecisa, y en ocasiones, es inclusive contradictoria, por lo que aquí se realiza un esfuerzo mayor para que esta información sea lo más exacta posible.

 

 

La porción del prepucio que cubre el glande clitórico es exactamente igual a la que cubre al pene. Esta conformada de dos capas separadas de piel, una capa exterior que es una extensión del tejido a lo largo del cuerpo del clítoris y una capa interior de membrana mucosa. Durante el desarrollo fetal el prepucio y el glande se encuentran fusionados en una sola estructura. En algún momento de las últimas fases del desarrollo fetal, o bien durante la niñez, ambos, el glande y el prepucio, contraen las células de sus capas externas ocasionando su separación. La contracción de esas células continua después de la separación del prepucio y el glande a lo largo de toda la vida.

 

Substancias localizadas
 en el clítoris

Las glándulas ubicadas en la parte interior baja del prepucio, dentro de la membrana mucosa, se encargan de producir enzimas que atacan a las bacterias dañinas, protegiendo así al glande y al prepucio de posibles infecciones. En ciertas áreas del glande clitórico, se localizan glándulas productoras de aceite que lubrican al glande y al prepucio. Estas glándulas productoras de aceite son menos activas en la infancia que después de la pubertad...

 

 

La contracción de las células de la piel y la producción de aceite y enzimas ocasiona la formación de esmegma. La esmegma es una sustancia blanca de consistencia cremosa que puede además tener un aroma penetrante, en las mujeres el aroma de la esmegma por lo regular se reporta como similar al del pescado. Debido al pequeño espacio que hay entre el glande y el prepucio, la esmegma se irá acumulando bajo el prepucio en forma de perlas o semillas. La esmegma no representa un riesgo a la salud por la producción de aceite y enzimas, pero como medida de higiene es conveniente lavarlo. Se recomienda que en los primeros años de edad, mientras el prepucio y el glande puedan estar fusionados, únicamente se lave el esmegma que se ha salido de esa área, lo mejor es lavar solamente con agua. No hay que preocuparse por la separación porque esta siempre ocurre de forma natural por la contracción de las células; la masturbación, el aseo de la vulva, andar en bicicleta o montar a caballo u otras actividades cotidianas, pueden también influir en la separación pero de ninguna forma la afectarán negativamente. Después de que ocurra la separación, el prepucio deberá ser retraído para lavar el glande, de preferencia únicamente con agua. El uso de jabón, en especial si es antibacterial, incrementa los riesgos de infección. Si el prepucio no se separa completamente y si a causa de una infección estas dos partes se unen nuevamente los padres no deben retraer el prepucio a la fuerza mientras asean la vulva de su hija, lo mismo debe ser considerado por una mujer cuando su aseo sea responsabilidad de ella completamente.

 

 

aseo del área vulvar

 

 

El tamaño del prepucio varía considerablemente de una mujer a otra. Su tamaño no necesariamente corresponde al del clítoris. Un clítoris corto y delgado puede tener un largo prepucio carnoso mientras que un clítoris largo y grueso puede tener un pequeño y delgado prepucio. La mayoría de las mujeres puede retraer su prepucio lo suficiente para exponer todo o parte de su glande clitórico. Algunas mujeres tienen un prepucio que es lo suficientemente largo o estrecho en su abertura para mantener siempre cubierto el glande clitórico. Un muy pequeño porcentaje de mujeres ha reportado tener un prepucio tan grueso y largo que les ha impedido o disminuido su capacidad para tener un orgasmo, por lo que han requerido de una intervención quirúrgica para reducirlo o removerlo completamente. Al procedimiento quirúrgico en el que se reduce o elimina el prepucio femenino también se le llama circuncisión y es completamente diferente a la ablación que consiste en la eliminación del clítoris y labios menores. La circuncisión es una intervención que raramente se necesita practicar ya que no hay evidencia que demuestre la relación que hay entre el tamaño del prepucio y la capacidad de la mujer para llegar al orgasmo. Sin embargo, este procedimiento cuando es realizado con fines cosméticos puede tener efectos emocionales positivos en la mujer que es sometida a él. 

 

 

El glande del clítoris o glande clitórico está conformado en su totalidad de un suave tejido eréctil llamado corpus espongiosum o cuerpo esponjoso. Este es el mismo tipo de tejido del que está conformado el glande del pene. Cuando la mujer experimenta algún estímulo sexual su glande se llena de sangre y se hace ligeramente más grande, y en la mayoría de los casos más sensitivo. Incluso durante la actividad sexual el glande se mantiene suave al tacto a diferencia del cuerpo del clítoris que entra completamente en erección. La superficie del glande clitórico no está cubierta con piel común y corriente, de hecho, la piel que lo cubre es muy parecida a la membrana mucosa del prepucio. En la superficie del glande se localizan minúsculas glándulas productoras de aceite. El aceite que producen esas glándulas dan al glande su apariencia brillosa, además de que permite un movimiento suave y fluido del prepucio sobre la superficie del glande. Si el glande se seca experimentara una cornificación (endurecimiento del tejido), su apariencia será más opaca y áspera, tal y como ocurre con un pene cuando es circuncidado. 

 

 

El tamaño promedio un glande cuando no está en erección es de unos 4 ó 5 milímetros en diámetro, pero puede variar desde uno hasta 15 milímetros. Más adelante se hacen otras referencias sobre el tamaño del clítoris. 

 

 

apariencia del glande clitórico -- ilustración 1

 

 

apariencia del glande clitórico -- ilustración 2

 

 

apariencia del glande clitórico -- ilustración 3

 

Sensibilidad del clítoris

 

El glande del clítoris tiene tantas terminaciones nerviosas como las tiene el glande del pene aunque se trata de un área mucho más pequeña, todo esto ocasiona que el clítoris sea extremadamente sensible. El tamaño específico del clítoris no determina que tan sensible sea una mujer al placer sexual ya que el número de terminaciones nerviosas es el mismo en todas las mujeres sin importar el tamaño de su clítoris. Muchas mujeres reportan que la estimulación directa del clítoris es dolorosa, e incluso hay un pequeño número de mujeres que no toleran cualquier forma de estímulo en el clítoris, ellas experimentan un intenso dolor cuando su clítoris es tocado, incluso de forma indirecta. El prepucio protege al glande de la estimulación directa y el aceite natural que se localiza en esta zona reduce la fricción entre estas dos partes del cuerpo. Esto explica que la mayoría de las mujeres se masturban dando un masaje al prepucio sin acariciar directamente el glande del clítoris. Mientras que en la mayoría de las mujeres el clítoris es muy sensible, también existe un reducido número con un clítoris insensible a la estimulación, la causa de esta condición es aún desconocida, se proponen, sin embargo, dos teorías bastante aceptables. Una de ella indica que la falta de sensibilidad puede ser el resultado de una disasociación entre el cuerpo y el sistema nervioso a causa de una enfermedad o padecimiento en él, la otra es más simple y se refiere a una atrofia por falta de uso. No hay que olvidar que en lo referente a la sensitividad de un órgano especializado en ello siempre habrá diferencias entre las personas, y el clítoris no es la excepción.

 

 

El cuerpo y la crura del clítoris están constituidos por dos estructuras de forma cilíndrica de tejido eréctil comprimido que es llamada corpora cavernosa. Este tejido eréctil se encuentra cubierto por una densa red fibrosa de tejido. El cuerpo es la porción del clítoris que cuelga hacía abajo sobre el hueso púbico y al cual el glande está pegado. En el cuerpo del clítoris, las dos estructuras eréctiles están pegadas una con otra a lo largo de un lado compartido en común, el tejido que las cubre alrededor hacen que se vean como una sola estructura. En ese punto donde el cuerpo se encuentra contra el hueso púbico, las dos estructuras se separan para adaptarse a la forma del hueso púbico, formando una especie de V invertida.

 

 

El tamaño del cuerpo del clítoris puede ir de menos de una pulgada a dos de ellas, el tamaño promedio de esta parte del clítoris es de aproximadamente tres cuartos de pulgada (unos dos centímetros), conjunto con el glande el tamaño puede llegar a una pulgada que equivaldría a dos centímetros y medio. Esta es el área del clítoris que una mujer es capaz de tocar y sentir con sus dedos, abajo del prepucio. Cada crura puede llegar a medir hasta tres pulgadas de largo, lo que hace que el tamaño total del clítoris llegue a cuatro pulgadas o diez centímetros, un tamaño muy grande para lo que la mayoría de personas se imagina.

 

 

apariencia del clítoris -- ilustración 1

 

 

apariencia del clítoris -- ilustración 2

 

 

apariencia del clítoris -- ilustración 3

 

Respuesta al estímulo
sexual

 

Debido a la naturaleza eréctil del cuerpo del clítoris, este órgano tiene la capacidad de proyectarse hacia fuera del cuerpo, al entrar en erección, la erección se produce por la acumulación de sangre durante la excitación sexual. Unos pequeños músculos entre la corpora cavernosa se relajan permitiendo a la sangre inundar sus cámaras internas como resultado de una estimulación química producida por presencia de oxido nítrico. El grado con que se proyecta el clítoris hacia fuera depende del tamaño de este órgano y en la elasticidad de los tejidos conectivos, o cuerda, que normalmente mantiene al clítoris apuntando hacia abajo. Cuando el clítoris entra en erección, es fácil sentirlo firme al tacto, una mujer puede sentir fácilmente como su clítoris entra en erección cuando se está estimulando sexualmente sobre esta área con la mano, de hecho muchas mujeres solamente pueden notar que su clítoris está en erección cuando lo tocan y lo sienten debajo del tejido del prepucio. Otras mujeres pueden sentir la erección por la intensidad con que se da este proceso en sus cuerpos.

 

 

Justo antes de que la mujer experimente un orgasmo el aumento de sangre que se colecta el cuerpo del clítoris ocasiona una erección muy firme, esta erección ocasiona que el glande se mueva hacia arriba en dirección del hueso púbico. Lo anterior da la impresión de que el glande se retrae para quedar bajo el prepucio cuando en realidad se trata de un enderezamiento como resultado del incremento de sangre que queda atrapada en su interior. Algunas personas consideran que ese es un mecanismo de protección para la sensitiva área del glande retrayéndose para ser protegido de la estimulación directa, ya que antes del orgasmo esta puede tornarse muy dolorosa, claro que así como no hay pruebas que nieguen rotundamente esta posibilidad tampoco las hay para tomarlo como una afirmación. Algunas mujeres reportan experimentar una sensación como de oleadas que se irradian del clítoris cuando están experimentando el orgasmo, esta experiencia es probable que se deba a la sangre que rápidamente es expulsada fuera del clítoris al momento que se producen las contracciones orgásmicas.

 

 

Los bulbos del clítoris son dos cuerpos eréctiles unidos al cuerpo del clítoris y que se ubican bajo los labios menores, los bulbos también pueden ser llamados Bulbus Vestibuli. El tamaño de los bulbos puede variar entre los 3 y los 7 centímetros de largo. Se encuentran hechos de tejido eréctil, igual al que conforma el cuerpo esponjoso en el glande del clítoris. Estas dos estructuras también se llenan con sangre durante la excitación sexual, pero desafortunadamente no hay quien haya comprobado la función exacta de esta parte del clítoris durante la estimulación sexual y el orgasmo, considerando su naturaleza eréctil y su ubicación cercana a la vagina es posible que mantenga firme el vestíbulo vaginal como preparación a la penetración. Durante la actividad sexual la mujer puede también darse cuenta de la dureza de esta parte.  

 

Cambios físicos
del clítoris

La estructura del clítoris no permite que este cambie aunque se le apliquen fuerzas mecánicas. Los hábitos masturbatorios de la mayoría de las mujeres tampoco pueden llegar a afectar el tamaño de su clítoris, a menos que este cambio sea el resultado de una mejor circulación sanguínea si es que se masturban frecuentemente, de nuevo señalamos que este no es un signo de enfermedad sino de un buen estado de salud. Sin embargo, al usar una fuerza inusual, como el obligar que circulen mayores flujos de sangre en el clítoris por medio del uso frecuente de una bomba, puede ocasionarse que el tamaño de las estructuras vasculares sea insuficiente y se alargue para permitir el paso de la sangre adicional. Probablemente existen muy pocas mujeres que estén dispuestas a hacer algo similar. Hay algunas referencias que indican como en ciertas culturas se consideraba atractivo a un clítoris de gran tamaño, por que niñas y mujeres recurrían a ciertas prácticas para alargarlo. La validez de esas afirmaciones puede ser puesta en duda, aunque tampoco pueden ser rechazadas, no es fácil precisar si el tamaño del clítoris se aumentaba por esas prácticas o simplemente el clítoris era más pronunciado por una mayor movilidad al estirar los tejidos conectivos.

 

 

Por otro lado el clítoris es sumamente sensible a la testosterona. Las hormonas maternas pueden ocasionar que una niña nazca con un clítoris más grande. La prescripción supervisada o no de ciertas drogas puede hacer que el clítoris se desarrolle aun más, de 2 a 3 pulgadas de largo, si se usan por largos períodos de tiempo. La mayor preocupación de una mujer –y de sus padres –con un clítoris grande es el parecido de este con un pene, dado que una mujer con pene no es considerada femenina por una gran mayoría de personas. Siempre se debe tomar en cuenta que todas mujeres nacen con un clítoris, y unos son más chicos que los otros, por ello no debe removerse o alterarse quirúrgicamente. A pesar de que no existe evidencia para creer que un clítoris grande funciona mejor que uno pequeño, existen mujeres que desarrollan una envidia similar a la que tienen los hombres por el tamaño del pene. Si la mujer se siente bien por el tamaño y forma de su clítoris –y de sus demás genitales –será más probable que tenga una vida sexual más activa y que sea más receptiva sexualmente sin importar si tiene un clítoris grande o uno pequeño. 

 

 

 

 

 

 

 

 

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