Este impresionante mural mide 100x70 cm y está hecho de piezas de arcilla roja, que encajan entre ellas como un puzzle para formar dos preciosos delfines.
La artista también se atreve con los estilos más modernos, bañándolos de frescura con los colores más llamativos, que cambian de tonalidad según la incidencia de la luz sobre su superficie.