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Estimulación temprana y maduración

Antonio Alayón Fumero. Doctor en Medicina. Neurólogo. Profesor colaborador del Centro de Estudios y Orientación Familiar de S/C. de Tenerife (CEOFT). S/C. de Tenerife (Islas Canarias) ESPAÑA


¿QUÉ ES LA ESTIMULACIÓN TEMPRANA?

La estimulación temprana se puede definir como el conjunto de acciones que tienden a proporcionar al niño las experiencias que éste necesita desde su nacimiento, para desarrollar al máximo su potencial de aprendizaje.

La estimulación temprana no es igual a crear niños superdotados. En la definición anterior he dicho que consiste en proporcionar al niño las experiencias que éste necesita y que desarrollará al máximo "su potencial", no "el potencial" de aprendizaje. De igual forma, el aprendizaje no equivale sólo al cuidado y potenciación de la inteligencia, sino que lo que estimulamos es un conjunto de facultades mediante la educación integral en el orden, obediencia, justicia, fortaleza, generosidad, sinceridad, fe, etc.

Quiero además que quede clara la idea de "temprana" y no de "precoz" que se ha difundido en la literatura científica en idioma español. El término "precoz", sugiere una acción antes del tiempo normal, como una anticipación que tiende a desarrollar procesos de forma prematura, siendo erróneo este concepto.

Y, exactamente, ¿qué es estimular a un niño?. Estimular a un niño significa brindarle el alimento funcional necesario e indispensable para el desarrollo de sus habilidades. Por tanto, todo objeto, palabra, acción o actitud que pueda ser asimilada por el bebé es un estímulo, y al asimilarse permite que el niño se acomode a él, siendo este proceso de asimiliación-acomodación lo que permitirá un proceso de adaptación.

¿En qué se basa la estimulación temprana?. Sabemos que la inteligencia tiene como base dos factores: en primer lugar, el proceso madurativo cerebral o del sistema nervioso central, ya estudiados en el primer capítulo, y que tiene una base claramente genética, y en segundo lugar los estímulos ambientales en los que se desenvuelve el niño. La educación temprana tiene como fundamento la relación anteriormente expuesta, aprovechando los diferentes estadios que ofrece la maduración cerebral para aplicar el estímulo adecuado con la finalidad de facilitar y ampliar los horizontes del aprendizaje.

¿ Tan importantes son los estímulos?. Relataré dos hechos reales que captarán la atención del lector y responderán perfectamente a esta pregunta. Hace dos siglos, Federico de Prusia quiso demostrar su hipótesis de que el lenguaje era algo innato y, por consiguiente, no requería ningún estímulo para su aprendizaje, para lo cual llevó a cabo el siguiente experimento: reunió en un orfanato un número determinado de recién nacidos, dándoles instrucciones a las enfermeras de que se les alimentara y limpiara, pero sin pronunciar palabra alguna. El resultado de dicho experimento fue que los niños no sólo no aprendieron a hablar, sino que fueron muriendo en el plazo de un año.

El segundo de los hechos fue la investigación realizada por el Dr. Dennis, creando entre los niños menores de un mes admitidos en un orfanato, un ambiente carente de estímulos sensoriales e intelectuales: los niños yacían de espaldas en sus cunas individuales, no se les daba la vuelta hasta que aprendieran por sí mismos, se les mudaba cuando era imprescindible y la alimentación era mediante biberón sujeto por un soporte. Se les privó de juguetes y entretenimientos. Cuando estos niños cumplieron 3 años, menos de la mitad podían incorporarse y ninguno de ellos sabía andar. A continuación, recibieron un programa de estimulación sensorial, privándoles de la acción de los adultos, para lo cual los sujetaban durante una hora al día a unas sillas bajas y les ofrecían variedad de objetos para que los miraran y manipularan. Durante el transcurso del experimento, a pesar de no tener la estimulación del juego con adultos, la simple estimulación sensorial de manipular y jugar con los objetos, permitió que su desarrollo alcanzara el cuádruple del valor promedio estimado previamente.

Como vemos, la importancia de los estímulos es fundamental. La herencia genética supone un 20-30% de la inteligencia y el resto depende de la riqueza de estímulos que el niño reciba. En otras palabras: El estímulo influye más que la herencia genética en el aprendizaje.

¿QUE SON LOS PERIODOS SENSITIVOS?

Ahora bien, el estímulo, aisladamente, no es suficiente para desarrollar las facultades intelectuales del niño, es necesario el estímulo adecuado, del modo adecuado y en el momento adecuado. Durante el crecimiento del niño hay una serie de momentos en los que el estadio madurativo cerebral y personal facilita la adquisición de determinados aprendizajes puesto que predomina determinado tipo de acciones que se realizan de forma intuitiva. A estos lapsos de tiempo, involuntarios e irrepetibles se les denomina "Periodos Sensitivos ".

La importancia de los periodos sensitivos radica en que el aprendizaje adquirido durante los mismos se realiza de forma natural, con mínimo esfuerzo y máximo rendimiento. Por ejemplo, si alguien con un mínimo de talento para los idiomas recibe una buena estimulación durante el periodo de madurez orgánica cerebral que hace posible la adquisición del lenguaje, mostrará una mayor facilidad y capacidad para hablar la lengua materna y otras, que otro sujeto con más aptitudes pero con menos estímulos o la aplicación de los mismos fuera de dicho periodo sensitivo.

ETAPAS del DESARROLLO CEREBRAL y ESTIMULACIÓN TEMPRANA.

Vista la importancia de los estímulos y de los períodos sensitivos, es lógico que los padres nos planteemos las siguientes preguntas: ¿cuáles son los periodos sensitivos comprendidos entre el nacimiento y los 6 años?, ¿cuándo aparecen en nuestros hijos?, ¿qué estímulos hay que utilizar?, ¿En qué momento emplearlos? y ¿qué podemos hacer en casa respecto a la estimulación temprana?.

Yo diría que es tan importante saber lo que debemos hacer como aquello que debemos evitar. Pongamos algunos ejemplos: durante la lactancia natural, la madre alterna ambos lados cuando alimenta a su hijo. Si la lactancia es con biberón y dado que el 85% de los padres son diestros, lo habitual es que se le dé con la mano derecha de tal forma que se coloca al niño en el lado izquierdo tapando totalmente el oído y el ojo derecho, estimulando de esta forma el lado izquierdo, enfocándolos a ser zurdos cuando realmente la predisposición genética de la mayoría es la contraria.

Por otra parte, se sabe que es necesario que los niños gateen para que adquieran una buena coordinación de los movimientos de las manos en el campo visual. No obstante, lo habitual es que en los hogares se utilicen los "parques" para controlar a los niños y evitar que se hagan daño o que hagan un estropicio. Sin embargo, esto crea más problemas de los que puede solucionar, ya que el niño no desarrolla correctamente la visión mediante la motricidad, dentro de los parques.

De igual forma, el uso del "taca-taca" no sólo obliga al niño a ponerse de pie antes de que su aparato locomotor le permita hacerlo adecuadamente sino que además, al impedir que se arrastre y gatee libremente, impedimos el correcto desarrollo ojo-cerebro y oído-cerebro, lo cual es fundamental para que el niño lea y escriba correctamente.

Antes de comenzar a describir los periodos sensitivos de O a 6 años, creo que es interesante saber cuándo se deben o pueden empezar a utilizar los diferentes estímulos que posteriormente describiremos en las tablas de psicomotricidad. Yo diría que se pueden utilizar en cuanto se desarrollen los órganos sensoriales del bebé y esto ocurre ya desde la vida intrauterina. Por ejemplo, sabemos que la piel se forma alrededor de los 60 días, que a partir de la semana 13 de gestación el feto responde con graciosos movimientos ondulantes por baroestímulos o estímulos de presión sobre el vientre materno que inciden en diferentes regiones de su cuerno, que a las 14 semanas realiza movimientos de deglución y que entre las 15 y 17 semanas de vida intrauterina el feto es capaz de ser condicionado a algunos estímulos sensoriales, por ejemplo, los cambios en el número de pulsaciones producidos por ruidos transmitidos a través del abdomen materno se mitigan con la repetición de los mismos. De esta forma, podemos deducir que el feto intraútero puede recibir impresiones auditivas, gustativas, visuales (luminosas) y cinestésicas (de movimiento), al igual que reacciona al tacto por los cambios de presión del medio fluido en el cual se encuentra.

De entre los diferentes experimentos que avalan estos hechos, por su simplicidad y espectacularidad, mencionaré uno en concreto que nos sirva como ejemplo y que el Dr. Thomas Verny, Psiquiatra doctorado en la Universidad de Toronto y con actividad docente en la Universidad de Harvard menciona, en uno de sus libros. La hipótesis de estudio es que durante la gestación el niño duerme, despierta y descansa con un "tac-tac" constante de fondo que es el latido cardiaco de la madre, el cual supuestamente es capaz de oír. El experimento consistió en que en una sección de un hospital destinada a recién nacidos, se hizo sonar la cinta con la grabación de los latidos de un corazón humano, y observaron que los bebés se comportaban de forma diferente en los días en que no ponían la cinta. Los resultados fueron más concluyentes de lo esperado, ya que los niños sometidos a la grabación comían, pesaban y dormían más, respiraban mejor y lloraban y enfermaban menos, por lo cual los investigadores supusieron que el latido materno no sólo era oído por el feto sino que además poseía algún significado emocional.

En base a ello, no resulta descabellado el utilizar un plan de acción de estímulos durante la gestación, por ejemplo un plan de acción musical tal como el oir todos los días a hora fija una pieza de música clásica en un ambiente de relax e intimidad, o bien el hablarle en tono cariñoso mientras se realiza estímulos manuales, de presión y caricias, sobre el vientre materno.

Pero centrémonos en los Períodos Sensitivos comprendidos entre los O y 6 años. No voy a tratar aquellos Periodos Sensitivos que van a permitir, en esta edad, la adquisición de una serie de virtudes humanas tales como el orden, la sinceridad, la laboriosidad, la generosidad, o sobrenaturales, como la fe, ya que son tratados en otro capítulo, sino que profundizaré en aquellos lapsos de tiempo en los que se adquieren habilidades sensoriales y motrices que permiten un desarrollo psicomotor e intelectual normal.

Basándonos en los datos mencionados en el primer capítulo, compilación todos ellos de los resultados obtenidos por varios investigadores, y de forma más simple y concreta, podemos decir que en torno al primer año se sitúa el periodo sensitivo de andar", en estrecha relación con el desarrollo visual y del equilibrio; entre los 1 - 4 años se sitúa el periodo sensitivo del "lenguaje", conjuntamente con la audición; en torno a los 2 años el periodo sensitivo de la "lateralidad" y por último hacia los 4 años el periodo sensitivo de la "escritura", comenzando con el interés por el dibujo.

Conocidos los periodos sensitivos lo que nos interesaría saber es qué tipo de estímulos hay que aplicar para que se desarrollen correctamente. Simplificando diré que existen tres vías de entrada de los estímulos al sistema nervioso central y tres vías de salida o de aprendizaje. Las primeras son la vía visual que culminará con la lectura, la auditiva que culminará con el lenguaje, y la táctil que finalizará con el desarrollo del esquema corporal y por tanto de la orientación de sí mismo en el espacio. Las vías de salida incluirían el movimiento que culminará con la deambulación, la producción de sonidos que acabará con el desarrollo del habla y la manualidad que finalizará con la escritura. La estimulación de las diferentes vías actuará de forma recíproca con las restantes.

No existen fórmulas magistrales de psicomotricidad que ayuden a desarrollar los diversos períodos sensitivos en todos los niños de igual forma. No obstante conviene conocer los diferentes estímulos que existen para estimular cada una de las "vías" que hemos mencionado, de tal forma que seamos capaces de diseñar una tabla de psicomotricidad para cada niño en particular en función de las habilidades adquiridas así como del periodo sensitivo en el cual se encuentra. (ver apéndice 1)

IMPORTANCIA y CONOCIMIENTO DE LA LATERALIDAD

La dominancia de una extremidad es la última de las etapas del desarrollo psicomotor y una característica exclusivamente humana. La normalidad es la dominancia derecha, pero la dominancía izquierda es frecuente y evoluciona sin alteraciones del aprendizaje, salvo en el caso de una dislateralidad o lateralidad mal definida.

Pero, ¿qué significa y que importancia tiene exactamente la lateralidad?. Significa que una de las dos mitades en las que está dividido el cerebro, denominadas hemisferios, adquiere y asume la función del lenguaje. En los diestros, el hemisferio izquierdo es el "dominante" y en los zurdos sería el derecho. Es precisamente en el hemisferio contranatural a la dominancia manual donde la lectura, la escritura, el habla y el aprendizaje del lenguaje son controlada.

La gran importancia de la lateralidad es que si no se torna dominante uno de los dos hemisferios cerebrales no se completará el desarrollo del sistema nervioso central y la traducción inmediata sería una alteración de la lecto-escritura y por tanto un fracaso en el aprendizaje.

¿De qué manera podemos saber si nuestro hijo está correctamente lateralizado?:

- Lateralidad manual: se le pide al niño que realice diversas actividades tales como escribir, cepillarse los dientes, recortar utilizando unas tijeras, comer, tirar dardos, recoger un objeto, etc. repitiéndolas en tres ocasiones con un intervalo mínimo de cuatro horas entre cada repetición y anotaremos la mano con la cual las realiza. Si siempre utiliza la mano derecha es "diestro", silo hace con la izquierda es "zurdo" y "mixto" en el caso de que haga uso de una u otra mano de forma indiferente.

- Lateralidad podal: pedirle al niño que haga las siguientes actividades con la misma pauta que en la prueba anterior: chutar una pelota, recoger canicas del suelo con los pies descalzos y ver cuál es el pie más hábil o pintar con los pies descalzos utilizando un rotulador y observar con cual lo hace mejor.

- Lateralidad visual:

a)Visión a distancia:

a. 1) Ambos ojos: manteniendo los dos ojos abiertos se le dice que mire a un punto específico a través de un papel enrollado formando un tubo, como si fuera un telescopio. Se debe de realizar 3 veces y clasificaremos como "derecho", "izquierdo" o mixto" teniendo en cuenta los mismos criterios que con el uso de la mano.

a.2) Un ojo: haciendo un agujero de 0,5 cm (la punta de un lápiz nos servirá para este propósito) en el centro de una hoja de papel, le indicamos al niño que coja dicha hoja con ambas manos y que mire a un punto concreto a través del mismo. Como en las anteriores ocasiones la prueba se repite 3 veces y sabremos, en base a los resultados, el ojo dominante o si es mixto.

b) Visión cercana:

Tanto por ambos ojos como por un solo ojo haremos lo mismo que en la visión a distancia con la salvedad de que en este caso el punto específico a mirar es una X sobre un papel, el tubo por el que mira no debe medir más de 10 cm y el orificio de 0,5 cm se hará en una pequeña tarjeta de 7 x 12 cm aproximadamente.

e) Posición para escribir: mientras escribe o realiza un dibujo observaremos la posición de la cabeza. Si ésta se mueve de un lado a otro significará que está haciendo continuamente ajustes visuales con un ojo y luego con el contralateral. Si es diestro la cabeza tenderá a estar inclinada ligeramente hacia la izquierda para conseguir un buen enfoque con su ojo derecho, y si es zurdo ocurrirá lo contrario.

d) Posición del papel: pedidle al niño que haga un dibujo o que escriba sobre un papel y hemos de observar si el papel y el antebrazo están alineados. Para una persona "diestra" el ángulo adecuado será el que se forme desde la parte superior izquierda de la mesa a la parte inferior derecha de la misma, y para un "zurdo", justamente lo contrario. Si el papel está recto o sus antebrazos no están paralelos al papel, tienen una lateralidad mal definida.

e) Lectura: le diréis a vuestro hijo que lea en voz alta un texto en el cual tenga dificultad para leer la mitad de las palabras. Una vez leído con ambos ojos, le pondréis delante del ojo izquierdo una tarjeta a unos centímetros de distancia con la finalidad de que no pueda ver el texto con ese ojo y anotaréis la cantidad de palabras leídas con el ojo derecho. Lo mismo haréis con el ojo contrario, repitiendo la prueba en ambos, tres veces. La suma total de palabras correctamente leídas en las tres pruebas nos permitirá clasificarlo como "derecho", "izquierdo" o "mixto".

Lateralidad auditiva

a) Audición de cerca: se coloca un reloj debajo de la mesa y le pedís a vuestro hijo que ponga su oído contra la misma para poder escucharlo, anotando qué oído acerca. Se va moviendo el reloj de lugar y se repite 3 veces la prueba, anotando lateralidad auiditiva derecha si en las tres ocasiones acerca el oído derecho, izquierda si en las tres acerca el izquierdo, y mixto cuando ocurra de otro modo.

b) Audición a distancia: se le pide al niño que intente oír a través de una pared y observamos que oído utiliza para ello. Le hacemos regresar a la mesa y repetimos la operación 3 veces anotando su lateralidad sobre la base de los criterios ya mencionados.

¿Qué podemos hacer si descubrimos que nuestro hijo no está correctamente lateralizado?. Necesitará ejercicios para completar su lateralidad aunque tenga más de 6 años. Para ello utilizaremos un circuito de psicomotricidad basado en un esquema muy simple pero real del desarrollo psicomotriz: l~ etapa: de arrastre, 2a etapa: de gateo, 3a etapa: de caminar erguido y habla y 4a etapa: de hemisferio dominante.

Los ejercicios propuestos son los siguientes: 1) Arrastre (2 minutos): consiste en que el niño debe arrastrarse con todo su cuerno, manteniendo los brazos estirados y poniendo las palmas de las manos en el suelo con los dedos hacia adelante. El modelo a imitar es el de la "lagartija" no el del "soldado" que lo hace con los brazos flexionados. 2) Gateo (5 minutos): mantener la cabeza algo levantada, con los dedos de las manos juntos y hacia adelante al apoyar las palmas en el suelo, levantando mano y rodilla alternas y arrastrando suavemente los empeines de los pies. 3) Caminar en patrón cruzado (3 minutos): al avanzar la pierna izquierda y el brazo contralateral, como en los desfiles, el dedo índice de la mano derecha señala el pie izquierdo, realizando lo opuesto cuando es el pie derecho es el que avanza. 4) Croquetas (2 minutos): con los brazos estirados hacia arriba y recostado sobre el suelo se rueda de lado procurando no desviarse. Puede hacerse de forma vertical apoyándose en la pared. 5) Volteretas (2 minutos): procurar apoyar bien las palmas de las manos, caer suavemente y quedarse de pie al finalizar la voltereta. 6) Saltar en patrón cruzado (2 minutos): al saltar hay que quedar con el pie izquierdo y la mano derecha adelantados estando el pie derecho y la mano izquierda retrasados, realizando el movimiento contrario en el siguiente salto y 7) Braquiación (1 minuto): consiste en que utilizando una escalera de mano en posición horizontal, se cuelgue de los barrotes y avance de uno a otro para luego volver al punto de partida.

Se debe de comenzar con el arrastre y el gateo, incrementando el número de ejercicios a medida de que el niño los asimila, realizando dicho circuito de psicomotricidad durante un tiempo no inferior a 15 minutos ni superior a 30.

HABILIDADES BÁSICAS y ÉXITO ESCOLAR.

Un niño de seis años que haya desarrollado correctamente las 6 capacidades básicas de movilidad, de lenguaje, manual, visual, auditiva y táctil, tendrá una adecuada adquisición de la facultad de leer, facultad auditiva y comprensión del lenguaje. Si nos fijamos bien, en estas tres últimas facultades, concretamente el que hable, lea y escriba bien, radica el éxito escolar, y nuestra misión será el potenciarlas mediante el desarrollo de las habilidades sensoriales y motrices.

Sin pormenorizar los diferentes estímulos para llegar a la adquisición de las capacidades básicas (ver apéndice 1), creo conveniente que el lector conozca algunas sugerencias para que el ambiente familiar permita el completo y armónico desarrollo del niño:

- Debe existir la posibilidad de que el niño explore y descubra su entorno, enriqueciéndolo con juguetes y experiencias adecuadas, dedicando tiempo a preparar juegos.

- Debemos crear un ambiente en el que el niño se sienta libre de consultar y pedir ayuda, sin que resolvamos todos los problemas que le surjan, dedicándoles unos momentos para sugerirle soluciones.

- Con cariño y alegría hay que participar del entusiasmo del niño en cada nuevo logro, evitando el motivarle con premios y castigos materiales.

-- En el tema de la educación no hay recetas mágicas. El niño tiene que recibir un trato individualizado, siendo los padres y educadores, generosos en el tiempo que se les dedica.

Con la aplicación adecuada de los conocimientos que han adquirido, los padres van a permitir que sus hijos tengan la posibilidad de desarrollar todo su potencial de aprendizaje, pero no olvidemos que los niños precisan de modelos a quienes imitar y somos los padres los mejores modelos: démosle ejemplo.

APENDICE

Estos ejemplos de estímulos nos sirven como guía y el periodo de aplicación es aproximado, ya que depende del desarrollo psicomotriz individual de cada niño y del periodo sensitivo en el cual se encuentre.

ESTIMULACIÓN TEMPRANA 1º AÑO de VIDA

VISUAL

- Aproximación de rostros - Cambiar cuna de sitio - Mochila pectoral - Juguetes de colores vivos.

AUDITIVA

- Sonajeros - Juguetes musicales - Asociaciones auditivas: silbar melodía, "tras-trás" - Repetición de sus sonidos

TÁCTIL

- Descubre el tacto: juguetes de goma, plástico, trapo. - Juguetes rugosos, lisos, etc. - Masaje antes y después del baño - cosquillas, caricias.

MOTRIZ

- Dejarlo en el suelo. - Evitar parque. - Gatear con él.

LENGUAJE

- Repetición de sus sonidos - Mostrar alegría por sus sonidos - Responderle a sus sonidos

MANUALIDAD

-Juego de dar y soltar - Jugar a los cinco lobitos - Juguetes para tirar

ESTIMULACIÓN TEMPRANA 2º AÑO de VIDA

VISUAL

- Buscar juguetes en cajón - Juego de objetos escondidos - Señalar en fotografías - Juego con espejo

AUDITIVA

- Explicar las cosas que se hacen - Instrumentos musicales - Ritmos - Ordenes breves

TÁCTIL

- Juguetes tres dimensiones - Palmas, palmitas - Cubos de apilar

MOTRIZ

- Ayudar primeros pasos - Juguetes de apoyo para caminar - Celebrar que se levante - Llamarlo a distancia

LENGUAJE

- Diálogo afectivo con su jerga - Preguntas breves (¿te gusta?) - Coloquio sonido-palabra

MANUALIDAD

- Juguetes tamaño de una mano - Jugar a imitar: golpear, dar, etc. - Meter y sacar.

ESTIMULACIÓN TEMPRANA 3er AÑO de VIDA

VISUAL

- Cuentos: localización de detalles - Ordenar juguetes por tamaño - Puzzles simples - Colores básicos

AUDITIVA

- Explicar utilidad objetos - Asociaciones auditivas (perro-guau) - Primeros conceptos espaciales - Imitar sonidos

TÁCTIL

- Juegos con arena, barro, etc. - Plastilina - Pizarra y rotulador

MOTRIZ

- Terrenos irregulares: campo, jardín - Órdenes: lleva a papá - Trepar - Escaleras contando de 1 en 1

LENGUAJE

- Conversación (no corregir defectos) - Temas breves - Contestar ¿qué? cuando no se le entiende

MANUALLDAD

- Comer, beber solo - Instrumentos musicales - Juguetes grandes: necesita las dos manos

ESTIMULACIÓN TEMPRANA 4º- 6º AÑO de VIDA

VISUAL

- Veo-Veo - Conceptos espaciales - Explicar letreros - Buscar vocales

AUDITIVA

- Conversar - Contar cuentos - Cantar canciones - Repetir bien sin corregir

TACTIL

- Juego de conceptos: duro, blando, liso, áspero - Puzzle encaje - Recortar y Pegar

MOTRIZ

- Subir-bajar escaleras - Volteretas, saltos - Fútbol.

LENGUAJE

- Canciones, cuentos inventados - Ignorar provocación del lenguaje - Corregir ignorando faltas

MANUALIDAD

- Colocar según conceptos espaciales - Pintar. Plastilina - Pizarra. Rotulador - Moldes arena.

 

 

BIBLIOGRAFÍA

 

SALIR