Hadas.
No se en que momento la telaraña se cirnio sobre mi, creo que fue cuando descubri el valor de estar junto a ti. No se como veo el brillo en la noche totalmente negra, pero ha de ser porque tu eres mi hermosa perla. Senderos que no se habian abierto ante vuestro amante, salen como simples caminantes. Dios solo sabe lo dificil que es conocer a un extraño, pero mas aun es dificil quererlo sin no decirle te extraño. Perlas cubren el velo de mi esperanza, hermoso y sin añoranza, la tranquilidad de esta hada, bella y blanca que en sus alas va enamorada, Dime hada hermosa ¿porque no estas con las hermosas rosas? Calma te ves y brillante eres, que no hay comparacion entre mujeres, para decirte lo bella que eres, y que has hecho que este necio hombre tenga alas, como para volver a creer en cuentos de hadas.
Caballero herido
¡Oh dios mio estoy moribundo! ¿Porque me han desalojado de la mujer que soy oriundo? Cabalgo en mi caballo negro, con mi armadura en los negros cerros, la espada pega con la yegua la cual ha caminado sin tregua, Tres noches sin luna alguna, hace que mi pasion se estanque como laguna, esperando a desbordar, clamando tu besar. Amanece y herido pienso en lo hermosa que has de ser, ya que tu me enseñaste a crecer, y realmente a querer lo mas puro y bello que tengo, que es este amor que por ti ya no contengo. ¡Arre! ¡Arre, Trafel!¡Llevadme con mi amada para que cure con su amor, estas heridas por verla que me causan el mas puro dolor.!
(sin nombre)
El mar mece mi cama, como cuando el te ama, Nauseas me da el seguirme meciendo, porque siento que te estoy perdiendo. Ilustre no soy ante vos, y ojala que el otro desdichado se quede sin voz, que entre sus viles juegos has caido, y mi corazon por celos yace roido. Estos ratones me han de impulsar, a ver derrotado e intentar matar, a este pobre diablo que en su desdicha tuvo tu gozo, y lo veras en colgado de un pozo, con mis cuerdas en su cuello, para que ya no llores por ello, y veas aquel que te desea querer, y juntos habremos de romper, la cuerda del desdichado, para que muera solo y ahogado, mientras nosotros nos yuntamos , al lado del pozo estamos, recordando lo tanto que nos amamos, pero ante todo lo mucho que nos deseamos.