
Había pasado mucho tiempo, los periodos de felicidad comenzaban a verse manchados por algunos momentos no deseados, la polaridad de las cosas, el bien y el mal, la verdad y la mentira. De momentos pareciera que lo que nos había unido, comenzaba a separarnos. Los sueños cambiaban aun momento incierto, deseaban pero temían.
Ah esta fecha, que es cabalística en el aspecto de una tragedia sucedida hacia 18 años, cuando un terremoto sucumbió la vida de un ser preciado, volvía a ser realidad. Se llevaría un tesoro mío, el mas valioso. Al verla postrada en su cama, deseada de verme y yo confuso con lo que sentía, desesperado por que se hubiera ido sin siquiera despedirse y yo sin saber que se extinguia su vida. Todo el tiempo traté de ser fuerte, en ningún momento demostrar debilidad por que en ese momento no importaba yo, solamente Gaby.
Hubo muchas cosas que pasaron esa semana, desde el pasado 15 de Septiembre donde disfrutamos de las fiestas patrias en mi casa, y estuvimos hasta que el permiso nos lo permitió. Afortunadamente, nuevamente el amor salió victorioso, pese las circunstancias y los malos entendidos aprendí que la confianza y el amor deben de estar por encima de todo. Creer ciegamente en la persona amada, por que si no, no hemos amado.
Gracias por existir, por estar conmigo y sabes que no me importa nada que no seas tu...