



Te amaré, aunque el destino se oponga, sin dejar de pensar en tí una y otra vez, a pesar de que no esté contigo sin sentir que tus caricias me envuelvan.
Te amaré, porque robaste mi alma, y ella está asida a ti de noche y de día, estremecida en tu
olvido, sin tu arrullo que
anhela.
Te amaré, a pesar de
mi llanto, con todos mis miedos, sumergida en mi
esperanza viva, porque mi tiempo tiene
un nombre, el tuyo.
Te amaré, luchando
siempre por mi amor, aunque prevalezca tu
ausencia, pues si bien no te
veo, puedo imaginarte, sintiendo morir aunque
este viva.
Te amaré porque no
puedo evitar sentir, porque aunque no lo
percibas, bastaría con sólo
mirarme, para comprender que
todo es cierto.
©2002 Amparo Grünstein
|
|
|
|
|