Quisiera borrar tu silueta de mi mente,
respirar profundo el aire fresco del verano,
desgajar los recuerdos que conservo,
y guardarlos dentro de lo más hondo.
Quisiera no llevarte más asiduo a mi mente,
permitir que el sol caliente el frío de este invierno,
para vivir de nuevo la plenitud de mis sueños,
y no olvidarme de que aún vivo.
Quisiera no reflejar más mis ojos en tu imagen,
sentir que la lluvia roce mi cara suavemente,
dejando este llanto que destroza,
y construir así, un nuevo camino.
Quisiera arrancarte de mi alma,
despojarme de mi soledad y mis tinieblas,
que el amanecer desdoble con límpida belleza,
y que abra nuevamente mis ojos con luz.
Quisiera ver un camino distante al tuyo,
donde mi espíritu recobrará su fuerza de volar,
deambular por los más inusitados parajes,
y sentir que recuperé mi libertad.
©2002 Amparo Grünstein
