Ser tan sólo ventana Editorial Rocamador. Palencia (1986).
A todos los que persiguen mariposas quizá inexistentes,
aquellos que buscan sin gritos lo difícil de hallar
Introducción
Se trata del único libro de poesía publicado por Carlos M. Pérez-Accino. Reúne un conjunto de poemas de diversas épocas seleccionados por el mismo autor. El título, tomado de uno de éstos poemas, quiere ser emblemático y a la vez expresivo de su trayectoria vital y literaria. Ventana abierta a una realidad circundante pero a la vez elemento distanciador de la misma a través de una consideración profundamente estética de lo que esa realidad presenta. El conjunto de obras se presenta así como un autorretrato del hombre y de aquello que le ha rodeado en su existencia, su familia, sus amigos y sus creencias.
- Lo de fuera
- En "mi" menor
- Mi oración es así
- Los míos
- La sombra perdida
- Galería
- Dos poetas ausentes
- Tres sonetos
- Enlaces-Links
LO DE FUERA
EL ANGELUS
El aire iba en ondas de graves campanadas. Dentro del convento gótico la música gregoriana entreverada de incienso ascendía a la parte alta de la bóveda y la piedra con devoción la empapaba. Mientras, fuera, en una grieta de la ennegrecida tapia, callada y sencillamente la pequeña flor, estabaA UNA HOJA Hoja verde, o azul, quizá violada o amarilla. ¿Sólo luz de sí misma prisionera? Mancha de Dios, entidad desbordada de la línea y el tiempo. Hoja ceniza o célula, hoja leño. Gota de eternidad en la rotunda gravidez del tiesto.PIEDRAS MEDITERRÁNEAS Sobre la arena seca las cuatro piedras. Una de más tamaño color de rosa, otra color ladrillo con blancas vetas, otra gris claro y otra lo mismo que la primera, también rosada pero más vieja. Llorando arenas y nostalgias de agua, saturadas de versos latinos, las cuatro piedras sueñan al almirante Roger de Lauria.MONASTERIO DE PIEDRA Dios líquido y Dios sol y Dios mosaico vegetal cubriendo pardas rocas. Fragor-canción del agua fugitiva en busca de la entrada de la tierra sobre lechos de peñas desgastadas, lanzándose impaciente a la caída ansiosa de las bodas violentas con las piedras que romperán abajo en millones de gotas su cristal de doncella. Desde la oscura gruta tapizada de musgos y de sombras la húmeda roca admira el pasmoso trasluz de la paloma que sale hacia las nubes bordeando el desplome sin fin de la cascada. Y allí abajo, ya calma, ya rumor inaudible, el agua besa los verdes helechos como a hijos que deja en su camino hacia la mar y el cielo. Dios remanso y Dios paz y Dios silencio.Contenido
EN "MI" MENOROTOÑO ¿Habéis visto las hojas del otoño, amarillo de vida serenada? Yo he sido un poco otoño desde siempre. Hay momentos fugaces en mi alma de tranquila belleza en que todo se para, se remansa, y respiro la esencia de mi mismo en las cosas de fuera enajenada. ¡Quien fuera siempre otoño!, un otoño que nunca se acabara, un descansar en la claridad de fuera. Ser tan sólo impresión, sólo mirada, cera virgen, castillo sin almenas. Ser tan sólo ventana.MÁS ALLÁ Dejadme dentro de esta paz de ahora, de este desposeerme de mí mismo disolviendo mi nombre entre las hierbas del camino. No me saquéis de aquí, oh mis hermanos, no me expulséis de fuera de mis huesos, respetad el instante milagroso escapada del tiempo. No turbéis esta calma que hay afuera. Anonadaos, salid a contemplarla de puntillas, desnudos... Vais en busca de un estado de gracia.AMOR Donde se pare el tiempo, donde no haya un mañana ni un ayer. Donde nunca nos mueve un porque ha sido ni un ha de ser. Donde la flor sea flor y el ave, ave donde todo sea ahora, ahora y porque es, y Dios sea siempre Dios. Donde tú y yo seamos dos realidades casi imposibles en el acontecer. Donde el amor no sea nunca explicable, ven.LIBRES No condenéis, ya fuisteis advertidos. No congeléis los pájaros de oro en cuyas cristalinas trayectorias bebe el alma su viento necesario. No resequéis las fuentes de esperanza, no las ceguéis con barro resentido ni remováis los posos que puedan enturbiar sus aguas vivas. Evitad la metálica ortodoxia de la forma, la mezquina atadura que traba el vuelo eternamente virgen y agusana otra vez la mariposa. No sujetéis la luz que fue hecha libre y que sólo al final será juzgada por la Luz, no segreguéis tinieblas de negatividades sin espacio. Desechad toda brida que amordace con hálitos de miedo la ilusión que hacia arriba nos proyecta. No destruyáis a Dios.LO OTRO No te engañes, no encontrarás nunca en las cosas nada que no hayas puesto. Las cosas, las personas, son espejos, pero espejos de estado o de agua viva muertos de rigidez o enturbiados de cieno. Y una vez de metal será tu imagen despiadada y sutil como el acero, y tú no querrás verlo, no querrás ver los ángulos sin alma cortantes hacia dentro. Otra vez será de agua tu figura distorsionada por el humano viento, oscura por el barro que pusiste sin apenas saberlo, pero caliente y móvil porque en ella sí pusiste tu aliento. Y allí querrás mirar con ansia y tu tormento será casi entreverte, bracear entre nubes removiendo la cenagosa imagen que persigues y te seguirá huyendo. En todo lo que miras te contemplas, inerte y lineal o deformado como una discontinua melodía manchada de silencios.NO LO PIDAS Pide todo al buen Dios menos el entender las cosas demasiado. Y si aún sin pedirlo sientes llegar a ti el intuitivo soplo no lo escuches. Esa brisa divina excederá tu alma y serás desbordado, disolverá tus límites y ya no serás tú, sino un. impulso, una rota parábola, un anhelo sin fin y sin coherencia que cegará tu mente. Estarás dentro y fuera, serás vidente y ciego, un molusco sin valvas con vocación de cimas o de abismos. No lo pidas. No sea que te concedan el conocer las cosas demasiado. Serías un poco Dios y tú eres hombre. Sólo Uno fue mezcla de ambas cosas, ¿lo recuerdas? A falta de verdugos te crucificarías tú mismo.HUMANA PARED Eres límite liquido, imposible y denso muro de verticales aguas, despiadada frontera engañadora. Tiendo hacia ti mi mano y siento en ella tu tacto de mercurio, tu absurdo no caer, tu acariciante a veces recortar el mundo. Pareces débil porque no rechaza con violencia tu líquida ceniza, porque embebes en ti con tu blandura aparente los vientos de la vida. Todo lo acoge tu porosa y ávida consistencia de linfas movedizas. Nunca rebosas nada, nunca cedes a tu través la luminosa línea. No es tu alma de piedra ni de acero, no es posible quebrarte o estrellarse. El viento no te seca ni te agrieta porque ignoras el viento muriéndolo en tus aguas verticales. Para cortar o reflejar el viento hay que tener el alma de diamante. Y tú la tienes de agua. Dios te ha hecho para que tu dintel de algas lo pasen solamente los muertos.AÚN ¡Ah, detén la mano con espada de sombra y luz armada! Tu arma de perfiles fratricidas. Demora tu canción, pálido hermano, tu nana de beleño que ha de llevarnos hasta el dintel de arenas, al final contraluz. Tengo aún mucho que amar, ángel de muerte, no he perdido mi túnica de albas y queda un eslabón de mi cadena. Aún Dios me aguarda.CLOWN Soy como un clown grotesco, respetadme la enharinada pista en la que muero. Las despiadadas luces de mercurio me separan de ellos, de los otros, con niebla blanquecina. La realidad está allí y envuelta en risas de un desacompasado coro griego. En su corcel de luna, la ecuyère con su curva sonrisa va envolviendo una vez y otra vez mis bermellones y mis ocres, mis sedas y mis sueños. Y yo actuó y actúo y río y río, porque yo sólo soy chafarrinones, un empolvado rostro y un reflejo. La pista es la mentira, pero es bella. Cada noche en el viejo camerino al caer los afeites me contemplo pálido y agotado; no soy eso, eso sólo es mi espectro. Soy el otro, el payaso de colores del que un día se dirá que ha muerto en la pista mirando a la ecuyère con pintada sonrisa.EL POEMA NO ESCRITO Como un callar de cantares, como el eco presentido de las viejas catedrales. Algo como una caricia que se quedase en el aire temblando, porque naciera sin ir dirigida a nadie. Sólo un nebuloso ensueño y un no querer despertarse. Bello y libre, sin fronteras materiales, como un ángel. Lo veo, lo llevo en la sangre casi sin saberlo. Lo oigo como un callar de cantares.A UN PÁJARO DE UN MOSAICO Dame la melodía de tu suave colorido, tu casi ingravidez, tu azul surcado entre ángeles rientes, tu orgía de cielo. Toma esta mano y llévame a los aires sin aire donde todo es puro y bello, a las regiones donde no se piensa. Dale a mi torpe afán tu generosa ignorancia del tiempo y el espacio, la lección infinita de tu canto evadido de notas, siempre recién nacido. Dame tu no dudar, tu decidido descansar en el Dios que te ha creado, tu belleza y tu luz, ese rocío que alguien puso en tus plumas con sus manos.ENSUEÑO ...y me vi en un espejo deslustrado que devolvía una imagen fantasmal, inconcreta... Un holocausto de puntos definidos que diluía la línea desvistiendo la esencia... Ya despierto pensé ¿así será el final? Un espeso silencio jugueteó conmigo a ser respuesta.BUSQUEDA Como en un carrusel que fuese absurdamente rectilíneo Andas tras un ángel que siempre se te aleja, que nunca ves que pueda coincidir contigo. Vas en busca de algo que se escapa una vez y otra vez en tu camino de brumas y de tierra, y lo persigues sin saber qué persigues. Yo te digo: A ti mismo te buscas, te buscas a ti mismo en el mar y en el bosque, en el niño, en los muslos suaves, en el sueño y el mito. Todos son como espejos en donde ves el rostro de un yo completo pero siempre huidizo que sientes necesario como si alguien te lo hubiese en el alba prometido. Y en tus manos no queda más que sangre y fragmentos de vidrio, porque el ángel que buscas sólo existe en lo profundo de tu propio abismo. Búscalo en tus adentros y despierta su silencio de pájaro dormido.LAS SIRENAS Nos han robado siempre a las sirenas. Yo he soñado el asombro de sus breves cabellos blanquiverdes como espuma de luna no madura aureolando su rostro, el frescor de su boca humedecida por el deseo remoto, la bella concha de sus suaves senos ávidos y redondos, y sus hombros antiguos, y sus hojos de jade ennoblecido veteado de oro. Yo he ceñido sonámbulo el cóncavo esperar de sus cinturas, límites viejos de sus destinos rotos. Y he sentido el llorar de sus entrañas como un pagano coro plañidero de muertas trayectorias. Las sirenas son una semivida de poemas tendidos hacia un todo.LA SEÑORA MALVA No tiene alas la señora malva, ni rodillas, ni senos. Un amplia veste de campanas rotas desciende grácil sobre un vasto sueño de flores no nacidas, sobre un largo e insomne repetir de nacimientos que anulan su sentido. En su rostro ignorador de tiempos sólo hay una mirada equidistante de horizontes inmensos. No tiene alas la señora malva con que rozar un día nuestras sienes en silente señal de seguimiento. Su sonrisa es de agua, de agua tibia y bautismal, de leño en las ascuas de Dios enmadrecido, de cóncavos remansos y atardeceres neutros. Y un día entre los días inconsecuentes notaremos el aroma imposible, el sabor a heliotropos de su aliento. Ese día estaremos ya muertos.DEPRESIÓN Me siento a veces como huésped triste de una ciudad extraña sin farolas ni fuentes para mi. Una turbia ciudad en que los novios se besan en mi nombre y los niños jugando me traspasan sin mirarme ni verme con sus ojos de miel y porcelana Náufrago entre catedrales, ni siquiera me atrevo a dar mi grito por temor a no oírme. Veleta inmóvil con sus vientos rotos. Me siento a veces como el agua ida, sin retorno, del río que cansado no añora el viejo cauce ni los juncos que ondearon suaves a su paso. En la noche no existen las estrellas creadoras de caminos. Soy entonces como un hueco en la luz, como un anhelo muerto antes de nacer, como un fantasma de algo que nunca ha sido, como una sombra gris, desalentada, que ni siquiera inquiere sus contornos. Un huésped triste de una ciudad extraña llena de los demás, en la que ni siquiera busco las huellas de mi mismo.ContenidoMI ORACIÓN ES ASÍPLEGARIA Permite que te encuentre. Anula mi soberbia y aún la razón si es que ella es un obstáculo. No me dejes vagar por esa noche sin paredes, por esa inútil noche delirante y extraña como el cuerpo de una sierpe que no tuviera término. ¡Oh Señor, permite que te encuentre! Hazme verte en la luz y en la montaña, en el grandioso cosmos centelleante, en todo ser humano. Haz que en mí tu presencia sea un encuentro por siempre renovado, y te vea en la bondad, y en el pecado como en un negativo por tu ausencia. ¡Señor, Señor, permite que te encuentre!VOCAClÓN La fuente de este mundo era pequeña para la sed inmensa de su alma. Y voló. Nos dejó por un espacio de infinita y luminosa calma, un espacio que nada delimita, un océano sin viejas coordenadas. Es triste y natural al mismo tiempo, el mundo es una jaula inhabitable para aquel que siente la divina nostalgia. No se puede volar entre paredes y ella tenía una ambición alada. No, no es posible retener a un ángel clavándole las alas.LO ABSOLUTO No, no hay nada total entre tus manos, sólo escalas sin fin y sin origen como locos peldaños rebelados a su gradual esencia sucesoria. Un exceso de amor mal entendido, un escalón de más, quizá lo hiere y lo hace descender, como un dibujo demasiado perfecto o un poema desnudo de misterio. Pocas cosas tan bellas como el fuego porque sus formas son siempre irrepetibles, o las nubes, oníricas vestales distintas en su beso a cada amante. Todavía, tal vez nunca, aprenderemos a no morir en la monotonía del poco eludiendo el suicidio del exceso, a sentarnos tranquilos en la noria de matices que integra nuestra vIda y a no matarlos, vivirlos plenamente sin geométricas ansias de conquista. Serán, nuestros cuanto sean más libres. Nada es suma de nada. Simplemente las cosas se apuntalan a sí mismas en círculos que nunca romperemos con estas ciegas manos de ceniza. Porque nunca parece que sabremos en, nuestra jaula esférica de alambre si al dar un paso lo estamos avanzando o desde el cénit lo estamos descendiendo. Y a veces nuestra túnica de angustias va dejando jirones de piel viva en la cóncava urdimbre de imposibles que nuestra sed limita. Cuantas veces las almas desfondadas, los nudillos sangrantes, el intento de entreabrir a empujones unas puertas que ignoramos si suavemente se abren hacia dentro. Más, si esto es así, si no sabemos como ascender o qué es ascender, si no podemos trascender nuestros muros ¿como Lo encontraremos? Tal vez rompa Él la curva y nos espere en un azul tangente. Quizá es el mismo centro de la noria y no hay esfera alámbrica y sólo nos retiene en la curva la atracción de ese Centro que nos reclama siempre y en el que, rotos de nosotros mismos, agotados y mudos, hundiremos el alma en una entrega final a lo Absoluto.LA RAZÓN Te hemos negado, Señor, y te negamos divinizando la herramienta misma que hemos recibido de tus manos. Esa pobre linterna agonizante con la que iluminar nuestras paredes. Ese mínimo foco, esa penumbra con vocación de estrella que locos dirigimos aquí o allá contra el espeso muro y el muro nos devuelve. -Nada hay tras las piedras, nada existe pues no lo puedo ver- dice la angustia una vez y otra vez aplastando sus pálpitos de sangre, castrando su ansia contra la pared. Somos como el herrero miope que sólo ve el martillo que le han dado y se postra ante él. Nuestra razón bioquímica y muriente es un ángel con alas mutiladas al que hemos endiosado. Y Dios no puede ser un ídolo cruel e inalcanzable distanciado deliberadamente, ni el hijo de la ciega invalidez. Las paredes de piedra sangre y cieno no pueden ser -no son- infranqueables. Son espejos en un sólo sentido que nos reflejan sucios e impotentes. Hay que esperar la Luz que desde fuera nos llegue y aceptemos ya vencidos, dulcemente cegados por algo presentido que hoy en vano persigue nuestra mente.VILLANCICO DEL SOÑADOR Quisiera tener la luna que no es Luna, sólo su color de plata -que no es- para llevárselo al Niño. -Tú -le diría-, que eres el que Eres, acepta mi fantasía. No tengo nada mejor. La mirra, el oro, el incienso son más belIos en los sueños. No se lo cuentes a los pastores que se reirían. Déjame creer que mientras Te esperaba también soñaba María.VILLANCICO DE LOS POETAS La zambomba y el pandero cantan la gloria que nace y morirá en un madero. La zambomba y el pandero. El pandero y el rabel hacen temblar las llanuras asombradas de Israel. El pandero y el rabel. El rabel y los pastores acunan el leve sueño del Señor de los señores. El rabel y los pastores. ¿Y los poetas, Señor? Los poetas -los profetas- aquellos que te soñaron. ven ya la cruz en tu hombro y están mudos de amor, de luz y de asombro.ContenidoLOS MÍOS
A MI MADRE Ese primer amor, ese aleteo, ese rumor quebrado en la garganta, ahogado entre candores, ese estreno del alma Esa marca imborrable sobre la cera virgen que un día fuimos, esa inscripción apenas arañada sobre la piel del joven eucalipto que los años harán grande y profunda, esa emoción de niño. Esa entrañable herida perfumada que llevaré conmigo hasta que muera... Cuando el ya viejo leño de mi vida se queme en ignorada chimenea lo último en arder será tu huella.A MI MUJER Solo quiero escuchar tu silencio, beber tu aliento, contemplar tu boca, hundir mis dedos en tu rubio pelo. Contar a los ángeles tu risa, tu sonrisa de ángel, tan humano, tan mío a veces... No me digas tú nada, déjame respirar lo inexpresable. Unos ojos brillantes, entregados, vidriándose al amor bajo mis besos, ¿qué se puede decir que exprese tanto? No me digas tú nada, sólo quiero escuchar tu silencio.A MI MUJER TAMBIÉN Yo respiro tu amor. Yo lo respiro de una forma inconsciente, como el aire sin el que no vivimos. Estoy en él inmerso, es ya mi ámbito vital, yo mismo. Eres mi propio yo continuado, mi propia rebeldía, mi propia angustia, mi propia ansia de luz en el camino. Y a veces necesito separarme para poder amarte desde fuera, para poder amar a un ser distinto. Quizá nunca lo entiendas.CONCEPCIÓN Yo he cogido del éter una nota que vibraba en la nada sin olvido de un azul sin color ni dimensiones, sin razones, sin causa, sin destino Una nota que era y que no era al mismo tiempo, un bello y cristalino poder ser sin aristas mensurables, un hálito de luz oscurecido. Y esa nota hizo eco en la presencia de otras muchas del cántico divino que acompaña con átomos de oro nuestro cosmos y engendra su camino. Y aquella tiniebla, iluminada, aquella nada o Dios a mi albedrío rompió su nebulosa y tuvo origen, tuvo causa y razón..., tiene Destino.A UN HIJO Escúchame gigante, sé que seré incapaz de hacer palabras lo que quiero decirte. Has salido de mí sin darme cuenta como una sombra de mi cuerpo mismo y hoy devoro el asombro de encontrarme en tantas cosas tuyas... Trascendido, me invade el estupor de ver la rama emergiendo del tronco hacia lo alto. Ya somos dos a intercambiar las sombras, pero la tuya es densa y yo bendigo esa su imagen nítida proyectándose audaz en el camino. Con rapidez y fuerza torrenciales tu agua joven de mi viejo río va creando su cauce. Yo quisiera escarbar con mis uñas en su fondo en mi impaciencia de crecer contigo, cementar con mis piedras sus ribazos para evitar desvíos de su firme caudal en la llanura. Infíltrate en los prados colindantes que te darán su aroma, apóyate en los juncos que creará tu humedad, pero no cedas ante la tentación de otros destinos, a la bifurcación de tus impulsos. Sé primero afluente y luego río que camina hacia el mar serenamente, no avaro de sus aguas siempre fertilizantes, pero fiel al mandato personalizador de su vertiente. Cuando vislumbres el último declive y el océano a tus pies será la hora de convertirte en delta, de dividir tu cauce caudaloso y fecundo para entrar en el mar justificado, rico y seco, corpulento y desnudo.A MI NIETO ¿Qué nos traes en los ojos mínimo embajador de azules densos? ¿Donde te los llenaron de imposibles océanos serenos? Saturado de soles diminutos vienes junto a nosotros que estamos en la sombra y no sabemos porque hemos socavado con la vida la plenitud aquella que nos dieron. Lleno de la Palabra, poseedor del misterio, acudes a ocupar con tu presencia el milagroso hueco que ya te preexistía en nuestras conciencias de humanos inconcretos. No vienes a aprender sino a enseñarnos la canción y la danza de los vientos, el rumor de lo oculto, el centelleo sin luces de lo ciego... Vienes a recordarnos que fuimos como tú y un día perdimos la gracia del saber sin pensamiento, de lo bello sin líneas, de la grandiosa sinfonía sin tiempo... Asombra verte a tu llegada al mundo tan grande y tan pequeño.CIRUJANO DE LUCES (A Antonio Alemán, oftalmólogo) Taumaturgo de albas maniatadas, cireneo de ventanas renacidas en el silencio grave de tus pulsos; hacedor de mañanas. Albacea de claridades heredadas a tu través, imposible arquitecto de imágenes, constructor de soñados tragaluces del alma. La sierpe de la sombra innominada se somete y disuelve entre tus dedos redentores, como una espiral noche tangenciada. Cuando el tiempo devore sus minutos y no sea tiempo ya, cuando la triste armadura pierda sus minerales rigideces y acabes de ser libre, Dios te dará la luz que tantas veces hiciste tú posible.ContenidoLA SOMBRA PERDIDA
En tu mesa, el antiguo calendario que a diaria tocabas se ha quedado parado en ese día. Ya todo en ti es presente, ya no pasa la procesión pausada de tu vida. Ya estás fuera del tiempo y de la angustia que me dejas a mí para que siga pasando entre mis dedos el rosario de tus horas, que ahora son sólo mías. Ya es todo luz en ti. Ya es todo ahora. Ya no tienes deseos ni añoranzas, ya es todo plenitud, camino hecho, trascendencia cumplida, todo Gracia. Dile a Dios, cuyo rostro aquí no vemos, que sólo a El podíamos con calma entregarte, que sólo a su ternura cedemos tu custodia apasionada.(Recordando su temor a las tinieblas) Y un día de repente -todas las cosas ocurren de repente- me encontraré que he muerto. Y no sabré qué sea que yo ignore que es lo mismo que saberlo todo. Y no sabré si existo porque no existirá la inexistencia. Y no tendré ya manos, pues ¿qué acariciarían? Mis labios serán huellas de otros labios. Mis huesos imposible arquitectura. Y, sobre todo, ya no tendré estos ojos, razón y sed de estrellas, porque estas ya no tendrán contornos y estarán diluidas en una luz sin luz pues no habrá sombras; en una claridad sin ser ni nombre que compenetrará nuestras fronteras y que respiraremos sin pulmones, veremos sin pupilas y sentiremos como un beso de arenas sobre una piel común e inacabable. Un beso azul e inmenso, sin espacio en el tiempo, infinito, porque será anterior a las palabras y a los conceptos mismos. Será un poema que nadie creara, anterior al principio. Un vuelo inmóvil. Pero será esa luz que tanto amabas. Se ha roto el tronco que me sostenía, que me unía a la tierra. Ahora he de hundir en ella mis raíces, sostener por mí mismo la enramada en que cantan los pájaros. Tengo que endurecer, hacer leñosos a muchos de mis tallos para que puedan perforar el suelo buscando lo que antes se me daba. Ya no puedo apoyarme confiado, he de ser yo el respaldo de otras ramas, el canal de la savia hacia una altura por siempre renovada. He de ver las estrellas pero al tiempo embarrar esas ramas, absorber la materia cenagosa y en esencia de vida trasformarla. He de empapar las gotas de rocío negándome el descanso de unas lágrimas que no debo verter. Dame, Señor, valor para lograrlo, dame un poco de sombra de ese tronco que me has arrebatado.¡Cuánto te hubiera dicho muchas veces y algo no me dejó decirlo! Algo denso que pone en la garganta timideces de niño. Pero tú ya lo sabes. Lo sabías porque tú eras lo mismo.ContenidoGALERÍA
A LA PINTURA DE PEYROT A través de la línea y el volumen. Allí donde se acaban nuestros ritos y toda la liturgia que es posible se ha vuelto invocación. Allí donde la ausencia es una esencia tan anímicamente presentida que rompe los parámetros formales de los que nace virgen y desnuda como un milagro de creación primera. Donde un hueco intuitivo prefigura ese escalón final adivinado en onírica escala, ese edificio fantasmal y presente. . .Y nos da limpio lo que nunca es pintable, lo que sólo puede ser por sí mismo, y aparece del lienzo en los altares ante el final conjuro de una oblación de arte que llegase a una cima de silencio. Pintor de huellas. Oficiante de advientos.SONETO A UN TRAPO PINTADO POR DAUDÉN Sobre un fondo de neutras oquedades, surgiendo del abismo de lo informe, tu trama maltratada es una enorme entidad que nos grita sus realidades. Y hay un denso vivir en ese grito superador de estáticas esencias, algo que nos sacude las conciencias encaradas de pronto a lo inaudito. Eres, más que la línea definida y el estupor de tu presencia quieta, trascendido modelo. La paleta fue mediadora dulce y sometida en la genial ruptura de tu calma. El alma del pintor te ha dado un alma.ÓLEO DE AURORA A. DEL VALLE Las fotografías no tienen alma, la perdieron sobre la plata fría de la emulsión que quiso perpetuarlas. Las cosas sí la tienen. Tienen un alma cálida que manos desgastadas par la vida fueron dejando en ellas, como humana continuación de algo recibido que va quedando en ellas al usarlas llenando de nobleza sus perfiles. Conservad esa esencia Respetadla. Y no intentéis jamás reproducirlas sino es a golpes de intuición soñada, añadiendo a su alma vuestra alma en parcial oblación de lo que es vuestro, de esa entidad que generosamente en cada cuadro dejareis plasmada. Mientras más es la entrega de uno mismo más esta misma entrega nos agranda. En tu "Alacena", Aurora, así lo haces. La humildad de las cosas alineadas en su entrañable ser asume un aire de letanía de humanidad varada... El salmo eterno, siempre fluyente y quieto, de ese misterio de las divinas aguas.A NICOLÁS, PINTOR ¿Qué es, Forteza, real y qué lo bello? ¿Cuántas son de verdad sus dimensiones; las dos cruzadas de tu lienzo virgen? ¿las tres soñadas en tu blanco y ocre o en tu verde y tu sol? ¿las infinitas saetas luminosas y salobres -dedos de Dios- sobre tu mente inquieta? ¿Es la forma? ¿Lo informe que sugieres con tus formas? Ese increíble espacio que tú pintas, oquedad de color, ¿a quien aloja que su visión asombra e intimida? ¿Cómo plasmas ese aire trasparente que acuna rocas y desgasta esquinas, que tiene entidad propia y nos envuelve con esa luz dinámica y dormida? ¿Cómo el pasmoso blanco de esas casas con alma de materia trascendida? Cuando pintas, Forteza, ¿eres consciente del divino milagro que realizas? o también te preguntas, en el misterio cruel que te eterniza al tratar de rasgar sin ira el velo con el que Dios oculta su sonrisa.PAISAJE DE FEMENÍA Más real que la realidad el denso verde sobresale del lienzo en una atmósfera tan limpia y trasparente que parece flotar en un espacio irreal en el que falta el aire. La limpieza absoluta del ambiente, como una sideral tierra de nadie, sirve de contrapunto a las realidades que tu mano inspirada delimita como una creación en la que el éter acunara formas recién nacidas Paisajes-sueño, más no por sus figuras fielmente verdaderas. Es el seno de diáfano cristal en que reposan el que les da un onírico subsistir eterno.ContenidoDOS POETAS AUSENTES
A FEDERICO MUELAS Federico en la piedra. Federico en la piedra de Cuenca, pedestal de sí mismo. Erguido chopo de raíces hundidas en la roca y hojas vivas, vibrantes, en divino y fugitivo gesto liberado. Se van callado los aires Federico como a la espera de tu verbo limpio. Se han cuajado los pájaros al no poder posarse en tu latido. Y los montes buscan su propia forma, y los ríos no encuentran aquel junco que nació en tu poema a su sentido. pronto a la Navidad le asombrará tu hueco nuevamente, porque aquí Federico somos ciegos tanteando las sombras hacia fuera y no podemos verte. Tú estás ya dentro de nosotros mismos como un coro de voces indelebles, dentro de la parábola del poema imposible que nunca podrá ver quien no merezca tener tu cristal verde. Ya no eres antena como un día te dije, transmisión de lo oculto, vehículo intuitivo de una mágica ciencia que nos hacia videntes del sobrecogedor misterio sin contornos. Ya estás junto a la fuente emisora de luz, en el principio y en el final de un tiempo que no existe. Pero también aquí, en los adentros del pájaro y la roca, en el gótico eco de esa catedral tan penetrada por la liturgia bella de tus versos. En las silentes calles húmedas de una historia que tú les devolviste. En el alma incompleta de los tuyos, tus amigos, a los que para levantar el vuelo tanta falta les hacen tus alas, Federico.A RAFAEL PALMA Tú sabías, Rafael, que todo nombre es como una esfera hueca atormentada por la tensión de reencontrar su centro, y que a veces, tan torpes, no advertimos que ese centro está fuera, o no podemos apenas entreabrir nuestras paredes. Es tanta la presión de fuera a dentro, tan pocas nuestras fuerzas, tan oscura la confabulación de máscaras que da miedo salir. Y mientras más sensibles más fuerte es la tensión que interioriza pero también mayor la sed de espacio, y parecen opuestas, y la lucha nos hace a todos hijos de la angustia Cuando muere un poeta (yo no quiero creer que nadie muera pero de alguna forma hay que decirlo) sus versos quedan como cristalizados como intentos de luz, como presagios de ese final poema perseguido a golpes de intuición por un mandato consustancial con el poeta mismo. EI poema ideal, desnudo, libre, sin final ni principio, sin estrofas ni ritmo, sin color ni cadencias. El poema no escrito El que no puede hacerse. Porque es Uno y es anterior al tiempo y posterior también. Porque es divino y no está preso en notas ni palabras. Ese poema, Rafael amigo, que ya alumbra tu cara.ContenidoTRES SONETOS
LA OLA
Ondulación crecida de sí misma, fruto salobre del amor del viento, embarazo de agua contenida en su violento afán de nacimiento. Vértigo de galopes en la cima de su punto de apoyo ya privada, parir de caracola enloquecida sobre su propio eje desplomada. Explosión de blancores insurgentes hacia la tierra en línea de batalla con espasmos de hervores decrecientes, trocados en la arena humedecida en serena y sutil tela de araña. ¡Oh colina en encajes convertida!A UN DESNUDO DE MUJER Tus formas son, mujer, en tu costado, la dulce insinuación de su prefacio, un hueco de ti misma en el espacio en que aún sólo existe lo soñado. ¡Oh contacto caliente de mi mano en la cóncava piel de tu cintura! ¡Oh conversión de tu vacía escultura en el real temblor de lo cercano, destructor de admiradas perspectivas, disgregador en pasionales planos de lo que fue unidad y ya son vivas escenas inacordes ¡Oh humanos actos de destrucción ¡Oh fugitivas ansias de perpetuar perfiles vanos..! Prefacio muerto en ascuas posesivas.CAPRA HIRCUSSilba el viento y se hiere en las ariscas puntas de milenarios peñascales abiertos, como enormes ventanales, sobre abismos preñados de ventiscas. Poseída de nieves y de soles, ominando la agreste sierra entera con su altiva testuz, se yergue fiera la cabra de los montes españoles. Su mansión son los riscos casi eternos que la vieron nacer y que algún día sus restos guardarán. Son sus dos cuernos pétreos interrogantes, duro anhelo de orgullosa ascensión, frustrada guía de un terco afán de acercamiento al cielo. lbérica Babel en su porfía.Carlos Mª Pérez-AccinoEnlaces-LinksContenido Regreso a página principalAngelfire - Páginas Web gratis