Maldita sea la inocencia
Maldita sea la inocencia que me trajo hasta acá trato de escribir un poema tal vez sobre mi desayuno y termino escribiendo de amor o ¿desamor? Trato de escribir sobre los ojos de los mendigos de su tierno olvido de su infinita soledad mas al verlos, solo recuerdo tu tierno rostro tu dulce mirar y el dolor que acaecía al verlos desamparados, solos tal cual como estoy yo ahora ¿Qué os traéis en vuestras manos? Maldito destino, ¿Por qué sois tan indiferente e intolerante? ¿tan complejo y egoísta? ¿Por qué no termináis de hundir la daga? En vez de hacer estos pequeños cortes Que acaban uno a uno con mis sentidos ¿Por qué esperar la estocada final? ¿Insigne señor que hacéis con nosotros dos? ¿qué os tenéis preparado? Todas preguntas al aire Todo el tiempo y energía perdido Puesto que vuestra merced Tiene piedra por lengua Y navajas por voluntad Solo quiero decirte mi vida te amo Y no te he olvidado y dudo que lo llegue a hacer Ya que tu aroma Reside en mi piel Y vuestro aliento Ha tomado por casa mi boca observo lo que tu miras ya que vuestros ojos azules son míos y sientes lo que yo ya que mi débil corazón te pertenece recuerda tu juramento recordadlo, honradlo… y ámame hasta la eternidad El amor se impone y la dignidad se enmudece.