lunes, 9 de octubre de 2000
Por Andrea Martínez
El Nuevo Día
PARA JOSE Barreras, la
nueva Ley de Armas es la "ley del cuatrienio".
Barreras,
un deportista del tiro al blanco al igual que su esposa Sandra, tropezaba con
frecuencia con el anacrónico estatuto que data de 1951.
Para
Barreras, la nueva ley, que entrará en vigor el primero de marzo de 2001,
atiende situaciones de una manera más práctica y con multas administrativas,
como son las licencias vencidas, sin que el afectado se vea incurso en delito.
El
deportista sostuvo que con la ley nueva se podrá atender la situación de
"cientos de personas humildes que no se querían someter al antiguo sistema
y que al presente tienen un revólver para su protección".
Barreras
estimó que en Puerto Rico debe haber unas 100,000 personas con armas de fuego,
de las cuales unas 75,000 tienen licencias y unos 30,000 son afiliados a la
Federación de Tiro. "Un cambio grande es que ahora la licencia será para
la persona y no para el arma", dijo Barreras, quien representó al interés
público en el comité que preparó la legislación en la Comisión de lo Jurídico
Penal de la Cámara de Representantes.
LUIS
BERMUDEZ Mercadal, de la Asociación de Armeros de Puerto Rico, dijo que está de
acuerdo con la ley aprobada por el gobernador Pedro Rosselló el pasado 11 de
septiembre, ya que "fue un consenso de todas las partes, incluyendo las
dos federaciones de tiro". Bermúdez Mercadal dijo que "es una ley muy
buena... un proyecto de avanzada que elimina la burocracia en cuanto a sacar la
licencia. Ahora es más flexible, pero no más fácil".
El
armero indicó que no anticipa aumentos significativos de personas adquiriendo
armas tras la entrada en vigor de la ley. Su hijo, Luis Bermúdez González,
indicó que los grupos interesados favorecieron la medida luego de que se le
añadieran los cambios recomendados en el proceso de vistas públicas
legislativas.
Por
su parte, Víctor González García, del AAA Gun Club y de AAA Gun Shot, indicó
que entre las mujeres uno de los sectores más afectados con la ley vigente son
las enfermeras. Dijo que cuando salen en turnos nocturnos por estacionamientos
desiertos y oscuros temen por su vida, pero la Ley de Armas derogada les hacía
difícil el acceso a un arma. Dijo que con el nuevo estatuto las enfermeras no
necesitarán una carta del patrono certificando su necesidad para portar el
arma.
Aunque
favoreció la medida nueva, González García anunció que habrá que afinar
aspectos técnicos y de estilo en el futuro. Dijo que AAA Gun Club ofrecerá una
conferencia para sus miembros para orientarlos sobre los alcances de la nueva
ley. Esta se efectuará el 11 de octubre en horas de la noche.