lunes,
9 de octubre de 2000
Por
Andrea Martínez
De El Nuevo Día
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DURANTE 49 años, la Ley de Armas se mantuvo
casi sin alteraciones. El representante novoprogresista Augusto Sánchez logró,
luego de varios años de evaluaciones y de análisis, reformar dicho estatuto
para atemperarlo al Puerto Rico del siglo XXI.
Sánchez,
quien es presidente de la Comisión de lo Jurídico Penal de la Cámara, sostuvo
que el estatuto vigente respondió a la revolución nacionalista del 1950, y en
su momento fue tan restrictivo que prohibía el deporte del tiro al blanco, para
lo cual posteriormente se tuvo que legislar.
"La
revuelta nacionalista causó un caos en Puerto Rico", dijo el
representante, quien explicó que con la nueva ley que entra en vigor el primero
de marzo del 2001 se unificarán la Ley de Armas y la Ley de Tiro al Blanco.
Sánchez
señaló que ante la inquietud existente por la Ley de Armas vigente, La
Fortaleza envió un proyecto de ley para la evaluación de su comisión en junio
de 1999. Hubo 18 vistas públicas sobre ese anteproyecto, en las cuales se
levantó una serie de reparos de diferentes sectores inte resados en armas y el
deporte de tiro al blanco.
"NOSOTROS QUERIAMOS armonizar las dos escuelas, pero La Fortaleza insistía en la escuela
más restrictiva", dijo el legislador por el distrito de Fajardo. Sánchez
explicó que por no tener retador en el periodo de primarias pudo dedicarse de
lleno a la pieza, mientras sus compañeros legisladores hacían campaña por la
isla.
Debido
a que La Fortaleza no quería que se creara un proyecto sustitutivo de la pieza,
su comisión trabajó intensamente sobre el documento del Ejecutivo, pero al
someterlo al hemiciclo se le habían hecho tantos cambios que era imposible
entenderlo.
Ante
este cuadro, Sánchez optó por crear un nuevo proyecto, del cual él es el único
autor, recogiendo las observaciones planteadas en las vistas públicas y
logrando un consenso en torno a la medida. El Gobernador firmó el proyecto el
pasado 11 de septiembre, derogando así la Ley número 17 del 19 de enero de 1951
y la Ley número 75 del 13 de junio de 1953.
Entre
los puntos que más le satisfacen de la ley es que se elimina "el discrimen
a la mujer ya que la ley anterior, a menos que no fuera con fines deportivos o
porque fuera una jefa de familia, comerciante o agricultora, no se le permitía
portar armas de fuego", dijo Sánchez a El Nuevo Día en la entrevista
realizada en su oficina del Capitolio.
"La
nueva ley es una herramienta que le ahorrará millones al Gobierno y les
impondrá a los buenos ciudadanos de nuestro país menos restricciones para
solicitar una licencia de posesión de un arma de fuego. Es una ley más punitiva
que la anterior en cuanto a su cumplimiento, a la vez que tipifica nuevos
delitos", dijo el legislador. Como ejemplo, indicó que con la nueva ley
sería delito dejar un arma al alcance de un menor y que éste ocasione daño con
ella; disparar al aire y poseer un arma de fuego ilegal sin intención de
cometer delito, entre otros.
"SE HA
logrado dar un paso gigantesco con la aprobación de esta ley de consenso entre
el Gobierno y su pueblo. Esta legislación es un ejemplo de lo que se puede
lograr en Puerto Rico cuando se trabaja de corazón", dijo Sánchez.
Mencionó
que la ley exige un entrenamiento más profundo y continuo a los dueños de armas
y provee mecanismos para mantener actualizados los permisos de tiro. También
establece que la Policía tendrá conocimiento de toda persona que compre un arma
por medio de su licencia, ya que ésta será en forma de tarjeta electrónica.