Las ballenas necesitaban en la Argentina de una organización con una estructura fuerte que pueda enfrentar y solucionar las amenazas contra la especie y su hábitat, que actúe promoviendo el cumplimiento de la legislación vigente; impulsando nuevas normas cuando éstas sean necesarias; suministrando información científica que aporte elementos a los que tienen la responsabilidad de tomar decisiones; colaborando con autoridades gubernamentales para encontrar soluciones a los problemas que puedan surgir y fomentando la participación activa de las personas en la protección de las ballenas y su hábitat.