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LA HISTORIA RECIENTE

Hace algo más de ciento veinte años, los Aiel, unos individuos altos, de piel pálida, cabellos rojizos y ojos azules, que han vivido siempre en el desierto al Este, el Yermo de Aiel, más allá de la Columna Vertebral del Mundo, con fama de eternamente rencorosos y feroces luchadores, se presentaron de repente en la nación de Cairhien con un insólito regalo de Paz: Avendoraldera, un retoño de Avendesora, el legendario Árbol de la Vida. Durante cien años, los cairhieninos se beneficiaron de este Pacto al tener paso franco por el Yermo y poder comerciar en exclusiva con las naciones del otro lado del desierto. Sin embargo, hace veinte años, por algún extraño capricho del destino -o por razones históricas de las que no ha quedado constancia- el Rey Laman de Cairhien cortó Avendoraldera y se hizo un trono de madera con él. A este hecho la Historia lo denomina el Pecado de Laman, pues cuando los Aiel se enteraron de lo que le había sucedido a su regalo cruzaron en tropel la Columna Vertebral del Mundo y se dedicaron a quemar y matar todo lo que encontraron a su paso. La formidable capacidad guerrera de los Aiel se hizo famosa en esta época: Tras la Batalla del Campo de Marath, y cuando la ciudad capital de Cairhien, Cairhien, ardió pasto de las llamas, el resto de Naciones y Ciudades Estado del continente se unieron en un rápido e informal pacto para prevenir que los Aiel arrasaran el continente entero.

Todo el trecho entre la Columna Vertebral del Mundo y Tar Valon los Aiel quemaron y asesinaron sin piedad, imparables como el torrente de la crecida de un río, pero en la Batalla del Monte del Dragón, frente a las Murallas Resplandecientes de Tar Valon, el avance Aiel se detuvo y los Aiel regresaron por donde habían venido para refugiarse de nuevo en el Yermo y no volver a interferir más en la historia de las naciones. Oficialmente fueron derrotados, y así consta en la Historia escrita, pero no es menos cierto que el propio rey Laman murió en el transcurso de esa batalla, con lo que cualquier propósito de justicia que impulsara a los Aiel quedaba cumplido.