
La Revolución y sus consecuencias
Cualquier cambio genera efectos, por eso, la revolución que se creó a partir del
MP3 no fue la excepción ya que gracias a su poder de compresión y gran calidad
sonora, se transformó en el primer formato de audio que se popularizó gracias a
Internet.
Con el surgimiento de los programas como Napster, Audiogalaxy y los más
recientes de las redes P2P, Emule y Bittorrent, las descargas de música en
formato MP3 alcanzaron números impensados y ahí comenzó la batalla legal por la
violación de los derechos de autor, que aún continúa con juicios y demandas por
parte de las compañías discográficas.
El nuevo negocio de las descargas y los reproductores portátiles
Debido a lo mencionado anteriormente y a la baja de precio en las conexiones de
banda ancha, la industria musical tenía dos opciones: morir en manos de la
piratería o buscarle la vuelta para sacarle provecho a este tipo de tecnología.
Así fue como se adaptaron a los tiempos modernos y empezaron a cobrar por cada
canción que se descarga, de manera que los usuarios puedan armarse un CD con sus
temas preferidos y las discográficas no perdieran dinero.
La Asociación Internacional de Discográficas (IFPI, siglas en inglés) informó
que las descargas de canciones pagas se triplicó en la primera mitad del año, lo
que además benefició a los fabricantes de los nuevos MP3 players cuyo mercado
es dominado en la actualidad por el famoso iPod de Apple.

Formatos competidores
Como sucede en cualquier sector de mercado, la competencia al MP3 por “sacarle
una parte de la torta” no se hizo esperar y así surgieron otros formatos de
compresión de audio.
Microsoft lanzó su WMA (Windows Media Audio), Apple tiene el AAC, Sony creó el
ATRAC y también existe el OGG Vorbis. Sin embargo, ninguno logró imponerse como
el estándar elegido por los usuarios y fabricantes.
Posible Sucesor
Todo concluye al fin, nada puede escapar. Todo tiene un final, todo termina…. Al
igual que la canción, el MP3 no durará para siempre. Sus creadores aseguran que
el sucesor podría tratarse de su propio nuevo formato, MP4 o técnicamente el
MPEG4-AAC (Advance Audio Coding), pero explican que este cambió no será radical
sino que demorará unos años. Más.
”Hasta donde podemos saber esto no ocurrirá en los próximos tres años”, aseguró
Georg Dietrich del Instituto Fraunhofer. El núcleo del MPEG 4 se basa en la
tecnología MPEG 2(utilizada actualmente en los DVDs) pero posee un grado de
compresión altamente superior y es capaz de adaptarse a distintas velocidades de
transmisión ajustando según sea necesario el Bitrate (calidad de sonido) y el
ancho de banda.
Además, el MP4 ayudará a la agilización de las conversaciones bidireccionales en
tiempo real, por ejemplo a través de una Webcam, logrando un retardo
inapreciable de 30 milisegundos.

Legalidad y Futuro del MP3
Como hemos comentado es ilegal intercambiar o bajar MP3, a no ser que se paguen
derechos de autor. El problema para las discográficas (no tanto para los autores
debido al estrecho margen de beneficios que se llevan) es que existen multitud
de sitios en los que pueden descargar MP3 y además puede decirse que existe
impunidad en la red, lo único que se hace es hablar con el webmaster o
administrador de la página, y normalmente o elimina los MP3 o los cambia a
servidores extranjeros. De esta manera el único problema que se puede encontrar
es que el enlace al MP3 no exista o que la velocidad de descarga sea
desesperante.
Últimamente las casas discográficas están empezando a preocuparse por la futura
industria legal de MP3, y prueba de ello son las llamadas arañas que se están
desarrollando. Estas arañas son sistemas de búsquedas de canciones que localizan
posibles canciones y comprueban si son legales. En muchos sitios encontrarás
canciones MP3 pero con extensión cambiada, por ejemplo a zip o cualquier otra.
Esto se hace para que existan menos posibilidades de localizar la canción, ya
sea por las discográficas o por los administradores del sitio cuando este es
público y gratuito, como
Geocities,
Angelfire,
etc.
El futuro del MP3 es muy alentador, ya que cada día más empresas lanzan al
mercado reproductores portatiles y para poder oirlos sin necesidad de
computadoras, ya sea como complemento a una cadena de música, como una especie
de walkman o como reproductor para portátil. Además, cada vez más grupos lanzan
a la red sus canciones de manera gratuita en sus propias páginas oficiales, como
manera de darse a conocer.