
IAN
HAGEN HASSEN
Satán
Job.
David.
Zacarías.
Diablo.
Literatura apócrifa.
Evolución del concepto de Satán
Satán.
Satán, de enemigo interno a enemigo de Dios
Literatura apócrifa.
Rivalidad entre ángeles y humanos.
Parábolas.
El Libro de los Supervisores.
Los Jubileos.
Daniel.

NUEVO TESTAMENTO.
CRISTIANISMO.
Gnosticismo: Dualismo.

Satán
El término satan según la biblia
hebrea, no se refiere a ninguna persona en particular, significa también
cualquiera de los mensajeros enviados por Dios para algún propósito especifico
en cuanto a obstruir alguna actividad humana. La presencia de satan en alguna historia provoca obstáculos inesperados o
reveses de fortuna.
Es el ángel de Yahvé que se interpone en el camino a
Balaam (Núm 22,22-32), es
el adversario, el acusador ante un tribunal. En Job aparece como un "hijo
de Dios" que pide a su Dios le permita poner a prueba a Job. El satan aparece en los libros de Números y de Job, como un
obediente sirviente de Dios. Un mensajero o ángel, miembro del ejército de la
real corte de Dios.
En Números se concibe el nombre de satan, como un ser
benevolente enviado por Dios a una misión de impedir que un ser humano siga
haciendo lo que hace porque el hacerlo le va a traer malas consecuencias.
Job.
El libro de Job, describe a "satan" como un
mensajero de la corte real de Dios. Sin embargo aquí "satan"
toma un papel mayor de adversario que en el caso de Balaam.
En este caso "satan incita a Dios a actuar en
contra de Job. Dicho personaje se presenta ante la corte celestial como un ser
divino que actúa como una especie de policía secreto del Creador en la tierra,
el cual recorre el planeta en busca de síntomas de deslealtad en los humanos.
En la referida historia, Dios se jacta de la lealtad de su siervo Job y "satan" lo reta repetidamente a que lo deje en sus
manos para que pueda probar su lealtad. La situación llega al extremo de que se
le permite a "satan" que le cause toda
clase de males aunque debe conservarle la vida. Finalmente Job resiste todas
las pruebas que le infringe "satan" y es
recompensado recibiendo el doble de todo lo que perdió durante el período de
prueba. En esta historia el "satan"
aterroriza y hace daño a un ser humano, pero continua siendo un ángel miembro
de la corte celestial.
David.
Alrededor de año 550 a.c., época en que fue escrita
la historia de Job, el término "satan" fue
utilizado para explicar el origen de un serio conflicto surgido en Israel
cuando el rey David decidió hacer un censo poblacional a fin de introducir un
sistema de impuestos. La cólera de Yahvé que incitaba al rey David a censar a
Israel es sustituida por Satán (1 Par 21,1). El autor del texto que aparece en
1 Crónicas 21,1 nos dice que el instigador de esa decisión tan desafortunada
fue un adversario sobrenatural miembro de la corte divina al cual se refiere
como un Satán. El final de dicha historia nos narra el disgusto de Dios por el
comportamiento de David. Aun habiéndose David arrepentido, le castigó, enviando
un ángel vengador, que causó una plaga que le quitó la vida a setenta mil
israelitas.
Zacarías.
En otra narración bíblica el profeta Zacarías culpa a un "satan" por conflictos surgidos entre los propios
Israelitas. Cuando un grupo de educados e influyentes israelitas exilados a
Babilonia durante la guerra del año 667 a.c. regresó
a su país se inició un serio conflicto entre los recién llegados y los
residentes del área. Los recién llegados fueron vistos como agentes del rey
persa Ciro, que venían a introducir cambios religiosos y a recuperar los bienes
que habían perdido al ser exilados. Zacarías 3:1-2, que estaba del lado de los
recién llegados, culpa a un "satan" por
haberse eregido en acusador de dicho grupo. Según Pagels, que describe dichos acontecimientos, en esta
narración el "satan" es visto no como un
agente de Dios que en esta historia estaba a favor de los recién llegados, sino
como su oponente. Pagels (1995:38-44).
Diablo.
La versión de los LXX traducen Diablo por Satán. La palabra Diablo proviene del
griego diabolos, "calumniador" y
personifica el mal en el judaísmo apocalíptico y en el cristianismo. En el
judaísmo, la idea del diablo es postexílica y
probablemente arranca del dualismo iranio. En la época prexílica
Yahvé era a la vez origen del bien y del mal. Después de 538 a.c. aparece Satán, el "adversario" (Zac 3,1-2), que en Job 1,6ss calumnia y atormenta a éste. En
el siglo I a.c., el diablo se identifica con la
serpiente del Génesis (3,1ss) y se le acusa de haber introducido la muerte en
el mundo. En el NT y en el Qumrán revelan una actitud
dualista: dirige las fuerzas del mal en la lucha contra las fuerzas del bien,
contra Dios y sus ángeles.

Evolución del concepto de Satán
Satán.
Representación de los enemigos internos del Pueblo de Israel Los enemigos del
Pueblo de Dios no están únicamente fuera de Israel, sino que también están
dentro del mismo Israel. En el mismo Israel, visto como un todo, existen
facciones o grupos que se contraponen, especialmente contra aquellos que asumen
actitudes y conductas extranjeras, entre ellas la de adorar a dioses extraños. Son
los enemigos internos de Israel.
Según Elaine Pagels en su obra "The Origin of Satan",
algunos escritores del siglo sexto a.c. utilizaron
imágenes mitológicas negativas para caracterizar críticamente los conflictos
internos. El término utilizado para caracterizar a los grupos y facciones
dentro del judaísmo fue un poderoso y traicionero miembro de la corte celestial
al cual llamaron satan, en lugar de usar monstruos y
dragones como Rahab y Leviatán designados para los
enemigos de Israel como un todo. Cada vez que surge una división en Israel,
aparece la figura clave de Satán, por ejemplo, en el período del retorno del
exilio de Babilonia (Zac 3,1-2), durante la
helenización del imperio griego (los judíos helenizantes eran considerados
traidores de Dios y de Israel, (I Mac 2). En el año
168 a.c. tuvo lugar la revuelta de los Macabeos contra el rey Antioco de
Siria que trató de destruir la tradición cultural hebrea. Alrededor del 148 a.c. la familia de los Asmoneos
controla la alta clerecía del templo de los judíos. Los fariseos se oponen
tenazmente a dicha familia por considerar que la misma había abandonado la
tradición cultural hebrea en favor de una secularización. En las siguientes
décadas, surgieron otros grupos que con mayor o menor grado de radicalismo se
oponían a los Asmoneos. Entre dichos grupos se
encontraban los esenios y los seguidores de Jesús.
Satán, de enemigo interno a enemigo de Dios
Literatura apócrifa.
En la literatura hebrea no canónica, Satán se
convierte de "hijo de Dios" en "enemigo de Dios".¿Cómo, de
la totalidad del pueblo de Dios, uno de los de nosotros (los elegidos, los
mantenidos en pie de batalla) puede ser uno de los de ellos (los no elegidos,
los caídos, enemigos de los elegidos -el resto de Israel)? Sencillo: renegando
del pacto con Dios, adaptándose a las costumbres del invasor, helenizándose,
teniendo contacto carnal con el extranjero. Si satán
es la configuración del grupo o de los grupos de los de ellos;cómo
un ángel de Dios puede ser su enemigo? Esta es la ecuación: los enemigos
interiores o "satanes" son también enemigos
de Dios como lo es Satán; a falta de una historia acerca de la enemistad entre
Dios y Satán, urge elaborar la misma. Durante esta época empiezan a proliferar
las historias de Satán y de otros ángeles caídos, especialmente entre aquellos
grupos radicales y reformadores que se consideran el resto, la
"crema" del pueblo de Israel. Aquellos judíos que no pertenecen a su
facción son, no sólo sus enemigos, sino también, adversarios de Dios.
Entre los últimos grupos disidentes están los Esenios y los seguidores de Jesús. Estos grupos, más
radicales que los anteriores, comienzan a utilizar a Satán para caracterizar a
los judíos que se oponen a ellos. En el proceso, la figura de ángel displicente
se torna progresivamente en una figura más desagradable y malévola hasta llegar
a ser, como en Marcos, el antagonista de Dios, su enemigo y su rival. La
división de Israel aparece ahora como sectaria. Los contrarios son apóstatas y son acusados de estar seducidos por el poder
del mal, al que llaman de muchas formas: Satán, Beelzebub,
Semihazah, Azazel, Belial,
Príncipe de las tinieblas. Estos disidentes hacen su propia historia y escriben
cómo algunos poderes angélicos, arrastrados por su arrogancia, pecaron y
cayeron del cielo. Con el fin de explicar el origen de Satan
y sus secuaces, proliferaron las historias apocalípticas explicando cómo los
ángeles, llenos de lujuria o arrogancia, cayeron del cielo y se convirtieron en
pecadores. En Isaías 14,12-15, el profeta habla de la caída de una estrella
luminosa del cielo a las tinieblas del mundo subterráneo o" Sheol". Dicho pasaje fue utilizado para explicar el
origen de Satanás como un ángel de alto nivel del cielo que se insubordinó
contra su sus jefes y fue expulsado del paraíso. Todas estas historias bastante
similares pueden clasificarse en tres grupos.
· Un grupo narra cómo uno de los ángeles de más alto
rango en la corte celestial se subordinó a su comandante en jefe costándole la
caída, siendo un eco de lo que dice Isaías 14:12-15. Esta estrella luminosa que
cae fue traducida al latín por Lucifer.
· Un segundo grupo de historias apócrifas y seudoepígrafas fueron los que más influenciaron en los
círculos judíos y cristianos. Estos elaboran sus historias a partir de Génesis
6. Algunos ángeles traspasaron el límite que Dios puso entre el cielo y la
tierra, llegando a tener relaciones sexuales con mujeres. (1 Enoc 6,11). La lujuria hizo que un grupo de ángeles, se
sintieran atraídos por las hijas de los hombres y copularen con ellas. La
descendencia surgida de esta unión, eran mitad ángeles y mitad hombres y según
el pasaje mencionado estos híbridos se convirtieron en gigantes. Otras
narraciones posiblemente posteriores de dichas historias indicaron que los
hijos de dichos monstruos se convirtieron en demonios inundando toda la tierra.
· La versión apócrifa de la Vida de Adán y Eva da
cuenta de una rebelión de los ángeles en los cielos. Una vez Dios creó a Adán,
llamó a sus ángeles para que admiraran su obra y se inclinaran ante la misma. Miguel
obedeció, pero Satán se opuso y dijo: "Porqué me presionas? Yo no
reverenciaré a quien es más joven e inferior que yo. Yo soy mayor que él es
quien debe reverenciarme a mí" (Vida de Adán y Eva 14:3).
Rivalidad entre ángeles y humanos.

El Libro de Enoc.
En la literatura de Enoc, escritos pseudoepígrafos atribuido al patriarca Enoc.
Fueron escritos entre el s I-II a.c. derivados de una
tradición mesopotámica. Según Elaine Pagel, El Primer
Libro de Enoc es una recopilación de historias de
ángeles caídos el cual llegó a ser bien conocido entre los cristianos,
influyendo en su visión de las divisiones ocurridas en el cielo. Pagels (1995:49,50). Entre los libros que más sobresalen de
esta colección están los libros de las "Parábolas", el libro de los
"Supervisores" y el de los "Jubileos.
Parábolas.
El libro de las "Parábolas", escrito en la época de Jesús, es la
última sección del Primer Libro de Enoc. El libro de
las Parábolas (37-71) fundamenta el origen de los demonios o ángeles caídos en
el mito del Génesis (6,2-4). Satán, derrotado por Miguel, se convierte en jefe
de los demonios. Entre estos demonios se destacan Asmodeo
(el persa Aesma), Belial y Beelzebub. En las Parábolas o "Semejanzas", se
contrasta a los "rectos" que están al lado de los ángeles, con
aquellos que no son rectos, Judíos y Gentiles, seducidos por Satán. Queda
abierto el camino para los seguidores de Jesús quienes abandonan la identidad
étnica y redefinen a la comunidad humana en términos de calidad moral.
El Libro de los Supervisores.
Un autor anónimo coleccionó y elaboro las historias de los ángeles caídos
durante la guerra de los Macabeos la cual dividió a
la comunidad judía. Esta división se refleja en el Libro de los Supervisores o
de los "Vigilantes", uno de los libros apócrifos que más
influenciaron en la comunidad cristiana, el cual introdujo la idea de na división en el cielo. Una de las dos historias sobre la
caída narra cómo Semihazah, líder de los vigilantes,
obligó a doscientos ángeles unirse a él en un pacto para violar la orden de
Dios juntándose con mujeres de la tierra (Gén 6). Este
error trajo como consecuencia una raza de bastardos y
de gigantes, de los que procedieron los espíritus demoníacos, trayendo la
violencia y devoran a la gente.
Con esta historia se quiere:
· Ridiculizar las pretensiones de los que contemporanizan con la cultura helenística (Los griegos
consideraban que Alejandro el Grande descendía de los dioses y de una mujer:
héroe híbrido). Los judíos pro la helenización, semejantes en forma burlesca a Semilazah, reclaman una descendencia divina contra los
usurpadores extranjeros. Los monstruos ambrientos
"consumen el producto de todo el pueblo mientras el pueblo odia su
alimento; luego los monstruos se convierten en devoradores del pueblo.
· Expresar el desprecio del pueblo piadoso hacia un
grupo de enemigos de los Judíos -específicamente ciertos miembros de la clase
sacerdotal de Jerusalem. Algunos sacerdotes, como los
"hijos de Dios" en la historia, violaron su status divino y
responsabilidad uniéndose en matrimonio con mujeres gentiles.
La historia de los supervisores ofrece un
"paradigma que no se restringe a una sola situación histórica, mas bien
puede aplicarse a cualquier otra situación que surja de forma análoga."

Quién es el pueblo de Dios? Aparentemente es Israel. Pero el autor de los
Supervisores, sin descartar la identidad étnica, insiste en la identidad moral.
No es suficiente ser judío, es necesario actuar moralmente. Esta misma posición
tomará el grupo de los seguidores de Jesús, a diferencia de que el Libro de los
Supervisores no abandonará Israel para formar un pueblo aparte. Sin embargo
presenta el contraste entre la identidad étnica y la identidad moral. La
moraleja es esta: si los arcángeles, "hijos del cielo", pueden pecar
y ser arrojados del cielo, cuánto más susceptibles al pecado y a la condenación
serán los meros humanos, aún que sean parte del pueblo de Dios.
En las historias mas antiguas los participantes de
dichas contiendas son los judíos que están del lado de Dios contra sus
compatriotas que se han desviado de la ley y las tradiciones judías.
En el año 160 a.c.,
después de la victoria de los Macabeos, un grupo considerado
moderado asume control de los sacerdotes del Templo y echados temporeramente fuera del partido Macabeano.
Recordando este evento, uno de los Macabeanos añade a
la colección del Primer Libro de Enoc otra versión de
la historia de los ángeles supervisores, una versión dirigida contra los que
usurparon el poder del Templo. Este autor dice que los ángeles, cayeron como
estrellas del cielo, generaron ellos mismos enemigos extranjeros de Israel,
representados como predadores cruentos (leones, leopardos, lobos y serpientes)
que intentan devorar a Israel, visto como un rebaño de ovejas. Pero, continúa
el autor, Dios eligió una nación dividida dentro de sí misma, algunas son
"ovejas ciegas" y otras con los ojos abiertos. Cuando llegue el día
del juicio, Dios destruirá a los judíos errantes juntamente con los enemigos
tradicionales de Israel. Dios finalmente aceptará dentro de su casa no sólo a
los judíos rectos, sino también a los rectos de todas las naciones (aunque sean
secundarios con relación a Israel).
Los Jubileos.
Otro patriota devoto (poniéndose al lado del partido de los Macabeos)
escribió alrededor del a. 160 a.c. un libro apócrifo
llamado Jubileos (escrito por un Esenio) para urgir al pueblo a mantenerse
separado de los caminos de los Gentiles. Revive el conflicto tradicional entre
los Israelitas y "sus enemigos, los Gentiles", sin dejar de
importarle el otro conflicto de la asimilación que divide a la comunidad Judía
internamente atribuyendo estos conflictos a los enemigos del patio a quienes
llama, entre otros nombres, Mastema
("odiados"), Satán o Belial. Los ángeles
caídos, de acuerdo a Jubileos, son "espíritus malos, crueles y creados
para destruir" (Jub 10:6). El destino de Israel
no va a depender de su elección, sino de su acción moral. Dios asigna a cada
nación un ángel o espíritu que le dirige y protege (Jub
15:31); identifica a los dioses extranjeros como demonios. Fue Mastema y no Dios quién mandó a Abraham matar a su hijo. Moisés
pidió a Dios para que liberara a Israel de los enemigos externos, los Gentiles,
y de los enemigos internos que amenazan y destruyen internamente al pueblo,
para que"el espíritu de Belial
gobierne sobre él" (Jub 1:20). Aquellos que se
olvidan del pacto de Dios son seducidos por los poderes del mal, los ángeles
caídos. La historia de los ángeles caídos en Jubileos, nos da un aviso moral:
si los ángeles caídos fueron separados de Dios, qué se puede esperar de los
seres humanos que también caen? Jubileos insiste que cada ser humano, Judío o
Gentil será juzgado de acuerdo a sus necesidades, es decir, éticamente.

Daniel.
El autor bíblico del libro de Daniel escrito durante la guerra de los Macabeos también observa la división moral dentro de
Israel, pero nunca olvida la identidad étnica. Interpreta el destino moral de
Israel como un todo. Contrario a los libros apócrifos, el autor de Daniel no
visualiza enemigos sectarios, humanos o divinos. Nunca habla de Satán, Semilazah, Azazel, Mastema, Belial o ángeles caídos. Aunque no hay demonios en Daniel,
sí hay ángeles y enemigos. Presenta a los enemigos extranjeros de los reyes de
Persia, Medea y el Imperio Helenístico en las tradicionales imágenes
visionarias como monstruos y bestias: al primero como león con alas de águila,
al segundo como un oso ferozmente devorando su presa, y al tercero como un
leopardo con cuatro alas y cuatro manos. Daniel reafirma la integridad moral y
la identidad étnica de Israel. Por esta razón es que se incluye en la colección
canónica de la biblia hebrea y no fue tenido como
apócrifo, como les sucedió a los libros apocalípticos de Los Vigilantes y
Jubileos.
A pesar de estas amonestaciones, la mayoría de los
Judíos de la segunda centuria a.c. al presente,
rechazan el sectarismo y el universalismo de la literatura apócrifa y
apocalíptica, la cual eliminó la barrera de la identidad étnica enfatizando la
identidad moral. La mayoría de los Judíos se identifican con Israel como un
todo.
Los Esenios
Satán, enemigo de Dios, no existe en la tradición de
los Judíos, lo inventaron los Esenios. En la época
que se inicia la guerra de los Macabeos, un grupo
sectario más radical, los Esenios, reinterpreta esta
guerra local como una guerra cósmica entre ángeles y demonios. Dios y Satán se
convierten en el centro de su cosmología y de su política. Los Esenios entregaban todas sus riquezas y vivían sin dinero
en una comunidad monástica. Practicaban el celibato estricto, probablemente
porque eligieron vivir a tono con la regla bíblica para la guerra santa, que
prohibía las relaciones sexuales durante la guerra. La guerra de ellos era una
cósmica entre el poder de Dios y el poder del mal.
Los esenios, el
"nuevo Israel", se llaman "los hijos de la luz" e
indirectamente la mayoría son "hijos de las tinieblas", la
"congregación de los traidores", por haber transgredido la ley y
violado los preceptos. Los Esenios reescriben la historia de Israel en términos de una guerra
cósmica.
Los esenios, al igual que
otros grupos radicales, concibieron el conflicto interno entre ellos y los Asmoneos, como la lucha entre los aliados de Dios (Esenios y los ángeles de la luz) contra sus enemigos, los
seguidores de Satan, el príncipe de las tinieblas, el
antagonista de Dios.
Mientras en el Libro de los Supervisores los ángeles
caídos incitan las actividades de aquellos que violan el pacto de Dios, los Esenios van más allá y ponen en el centro de su
religiosidad la guerra cósmica entre Dios y sus aliados (ángeles y humanos),
contra Satán o Beliar y sus aliados (demonios y
humanos). Mientras los Esenios detestan a los
enemigos tradicionales, ellos dirigen sus fuerzas principalmente contra los
Israelitas asimilistas quienes forman la "congregación de Beliar". Ellos invocan a Satán o Beliar
para caracterizar la oposición irreconciliable entre ellos y los "hijos de
las tinieblas" en la guerra que tiene lugar simultáneamente en el cielo y
en la tierra. La batalla final será ganada por Dios, sus ángeles y los
"hijos de la luz".
Estos devotos y apasionados sectarios vieron la
ocupación de Palestina (y la adaptación de la mayoría de los Judíos a esta
ocupación) como evidencia de que las fuerzas del mal invadieron el mundo (en
forma de Satán, Mastema o el Príncipe de las
tinieblas), se infiltraron y tomaron al pueblo de Dios, convirtiéndose la
mayoría en aliados del Mal Uno. El movimiento de losEsenios
creció durante la ocupación de Roma hasta tener cuatrocientos hombres.

NUEVO TESTAMENTO.
No es fácil tener una visión del Dios del NT sin la
presencia de su antagonista, el Diablo. Los seguidores de Jesús que tuvieron
ciertas desavenencias con la comunidad Judía, esgrimíanlos
temas del universalismo y de la identidad moral extendiendo su movimiento hacia
los Gentiles.
Los seguidores de Jesús, de acuerdo a Marcos,
también invocaban imágenes de la guerra cósmica que dividía el universo en su
totalidad -y la comunidad Judía en particular- entre el Pueblo de Dios y el de
Satán. Marcos, al igual que los Esenios, ve esta
lucha en términos de un conflicto intra-Judío. Sin
embargo, Mateo coloca la historia de Jesús en un contexto más relevante para el
pueblo Judío. En el tiempo que escribe Mateo -a.80-90) los seguidores de Jesús
eran un grupo marginal opuestos al partido de los Fariseos que adquirieron
mayor ascendencia después de la guerra con Roma. En la parte central del
evangelio de Mateo, los Fariseos son los enemigos íntimos.
Lucas, tan ferviente como los Esenios,
presenta su secta como los representantes de Israel. De acuerdo a Lucas, los
seguidores de Jesús son virtualmente los únicos verdaderos israelitas
residuales. El remanente de Israel es reemplazado por la Iglesia o la comunidad
cristiana. El diablo según el Nuevo Testamento es presuntuoso (Mat 4,5-6) orgulloso (1 Tim 3-6):
poderoso (Efes 2,2): malvado (1 Juan 2,13): engañoso (Efes 6,11) fiero y cruel
(Luc 8,29, 1 Ped 5,8).
A partir de la aparición en el último cuarto del siglo I d.c.
entre los mencionados grupos extremistas, de doctrinas apocalípticas, donde el
bien y el mal luchan continuamente en el mundo, se introdujeron cambios
significativos en el antiguo monoteísmo hebreo. Dichos grupos se consideraban a
si mismos como hijos de la luz, luchando contra sus enemigos, calificados como
hijos de las tinieblas. Pagels (1995:47, 179) Ese
mismo pensamiento de corte etnocentrista, según Elaine
Pagels, caracterizó la visión de los cuatro
evangelistas, al catalogar como hijos de Satanás a los diversos grupos que cada
uno de ellos identificó como sus oponentes. En la medida en que el cristianismo
se transformó en un movimiento controlado por los gentiles, muchos cristianos
utilizaron la misma visión apocalíptica para definir a todos aquellos que
grupos que hicieron oposición al cristianismo, incluso los mismos cristianos
disidentes, llamados herejes o parafraseando a Pablo "servidores de
Satanás".
La visión de dicha guerra cósmica, según Jeffry Burton, ha sido tan atractiva
para los cristianos y no cristianos que ha cautivado la imaginación de millones
de personas en los últimos dos mil años. Desde tiempos de Roma, las cruzadas,
la reforma y la inquisición, se ha evocado para interpretar la conducta y
oposición de las religiones no cristianas, herejes, incrédulos y ateos.
Hasta las versiones materialistas como el marxismo y varios movimientos
políticos de occidente han adoptado dicha visión para interpretar su
interacción con sus oponentes. Pagels
(1995:179,182,184), Burton (1994:87). En la década
del 80 de este siglo un Presidente de Estados Unidos llamó al Rusia el
"Impero Satánico". Al año siguiente, el Presidente de Rusia ganó el
Premio Nobel de la Paz.
Sobre este particular, nos recuerda Rudwin que los judíos creían que los milagros de Jesús
fueron realizados con la ayuda del diablo. Para los católicos todos los herejes
eran servidores de Satanás y al surgir la reforma protestante tanto los
católicos como las miembros de las nuevas iglesias que fueron surgiendo se
consideraban unos a otros como diabólicos. En forma similar las diversas sectas
y denominaciones protestantes se consideraban como diabólicos unos a otros. Rudwin (1989:147-149).
El Diablo en el NT es el príncipe de este mundo en
el espacio y en el tiempo, contrario a Jesús cuyo reino no es de este mundo. En
cierto sentido Satán es el señor de la materia y de la carne en oposición al
espíritu (Demonio = mundo y carne). Los Gnósticos exageraron este aspecto.
Satán tienta al pueblo; causa enfermedades y muerte. Obsesiona y posee a los
individuos y los tienta a pecar. El es el líder de todos los espíritus malos.
El y sus seguidores serán castigados por Jesús al final de los tiempos.
Mientras el NT da mucha importancia al Diablo, los
Judíos se mueven en otra dirección. La enseñanza de los rabinos en el Talmud rechaza el dualismo y explican el mal como resultado
del estado imperfecto de la creación del mundo o del uso indebido de la libre
voluntad humana, y no como resultado de las maquinaciones de un enemigo cósmico
de Dios. Rechazan la personificación de las fuerzas del mal y prefieren hablar
del Diablo como de un símbolo de las tendencias del mal en la humanidad. De
acuerdo a la enseñanza rabínica, habitan en el ser humano dos espíritus
antagónicos: uno es la tendencia hacia el bien y el otro la tendencia hacia el
mal. Dios creó las dos tendencias, pero Él dio a la humanidad el Torah para vencer el mal siguiendo la Ley. Los rabinos
rechazan la tradición de la rebelión de los ángeles, pues los ángeles no tienen
esta doble tendencia y no pueden pecar, y no identifican a Satán con la
Serpiente del Génesis. La Kabbalah (literatura del
movimiento judío mágico-místico del s. XIII), influenciada por el Gnosticismo y
el cristianismo dará más importancia al Diablo. Dice que originalmente Dios era
ambas cosas el bien y el mal: su mano derecha era amor y gracia, y su izquierda
ira y destrucción. El aspecto destructivo de Dios se separa de Dios y adquierepersonalidad propia y se conoce como Diablo.

CRISTIANISMO.
Después de la caída de Jerusalém
(a.70) los Saduceos, Zelotes y Esenios
son derrotados y emergen con más fuerza y como facción dominante la de los
Fariseos. Estos velando por la unidad y pureza de su religión expulsan a los
seguidores de Jesús de sus Sinagogas.
En el nuevo testamento encontramos la figura del
diablo como una entidad independiente, con personalidad propia. Con el
cristianismo el diablo se convierte en el supremo espíritu del mal y director
de todos los espíritus malignos, el archienemigo de Dios y de los seres
humanos.
Estas últimas versiones según la Dra Pagels, hace posible que los cristianos de después del
siglo primero de la era cristiana, puedan dejar a un lado los conflictos
étnicos del judaísmo, para utilizar dichas historias para explicar el origen de
Satanás y su lucha continua con Dios por el control de los seres humanos de
todas las naciones. Pagels(1995:44-53, 61)
De acuerdo con la versión dada por Rudwin, la cual coincide en parte con la de Pagels, el origen del diablo esta basado en documentos poco
ortodoxos. En el libro de Enoc, considerado como no
canónico, aparecen relatados los acontecimientos asociados con el surgimiento
del diablo. Mas tarde los padres de la Iglesia incorporaron dicho relato con
una traducción incorrecta de la cual resulta la historia incorporada por el
Nuevo Testamento en tiempos cristianos.
Según la versión formulada por escritores judíos y cristianos Lucifer era una
figura de gran jerarquía en el cielo entre todos los seres creados. Era
hermoso, poderoso y sabio. Sin embargo su gran defecto fue su gran orgullo y
vanidad. En algún momento se le exigió que se postrara ante el trono del Señor
y este rehusó. Según otras versiones su audacia fue tan grande que trató de
sentarse en el trono del Altísimo y otros han indicado que trató de usurpar su
poder. El arcángel San Miguel, según continua la historia, indignado ante la
audacia de Lucifer emprendió una guerra contra éste y lo derrocó. Como
consecuencia de su pecado Lucifer fue expulsado del cielo y enviado al abismo donde
reside desde ese momento. (Rudwin 1989:3-7)
De acuerdo con la versión de esta lucha primordial
ocurrida en el principio de la humanidad, Lucifer no estaba solo en su lucha
contra el Creador, según el Nuevo Testamento el ángel rebelde tenía el apoyo de
un grupo de ángeles que fueron también expulsados con su líder a los abismos. (Mat 15,41; Apoc 12,9) El número
exacto de los seguidores de Lucifer esta sujeto a numerosas interpretaciones. De
acuerdo con la interpretación de intelectuales católicos del contenido de una
frase que aparece en (Apoc 12,4) una tercera parte de
los ángeles del cielo aceptaron el liderazgo de Lucifer. (Rudwin
1989:17,18).
El cristianismo es una religión moderadamente
dualista. El Diablo tiene un gran poder que se opone al de Jesús, pero su poder
es siempre limitado y controlado por Dios. El Cristianismo está en el medio del
continuo de religión monista-dualista. La batalla entre el bien y el mal
liberada en el alma humana. Judíos y Cristianos fueron influenciados en gran
medida por el dualismo cósmico griego (oposición órfico/platónica entre el
espíritu y la materia) y por el dualismo cosmológico de Irán (la lucha entre un
espíritu de luz y un espíritu de las tinieblas).
Don Fernando Ortiz en una de sus obras nos dice que
el primer intento por los estudiosos de la demonología para describir con
exactitud el numero de diablos existentes en el mundo, fue un estudio realizado
por un médico belga. Dicho autor llamado Johannes Wierus concluyó en una obra publicada en 1563 en Basilea,
que la diabolarquía comprende 72 príncipes y
7,405,926 demonios. Estos están divididos en 1,111 legiones, cada una con 6,666
soldados. En otra estadística mas reciente también citada por dicho autor, Pannethorne Hughes en su obra
"Witch Craft"
publicada en Londres en 1952 concluyó que el numero de la población infernal
asciende a 1,758,064,176 diablos.
Según Francisco de Torreblanca y Villapando escritor
cordobés citado por Ortiz, autor de una obra publicada en Sevilla en 1616
existen dieciocho clases de demonios diferentes. De acuerdo con su
clasificación cada clase de demonio estaba dotada de aptitudes, facultades y
poderes diferentes. Los diferente demonios eran: superiores, inferiores,
íncubos, súcubos, demonios etereos,
aereos, terrestres, acústicos, subterráneos,
silvanos, familiares, caseros, provinciales, nacionales, demonios tristes y
alegres, demonios buenos y malos. (Ortiz, 1973:95-97).
Padres apostólicos
El NT dejó abiertas muchas puertas, entre ellas el
grado e independencia del Señor. Si no es un principio independiente, sino
creado, ¿qué clase de ser es él? La dirección de los Padres Apostólicos se
mueve en dirección a que el Diablo es un ángel caído. ¿Qué actividades se le
permiten y cuáles no se le toleran? ¿Es un agente o un adversario de Dios?
Existen tres opciones: (1) Dios es lo bueno y lo malo; (2) existen dos dioses,
uno bueno y otro malo; (3) Dios es todo bueno y todopoderoso. El Cristianismo
rechazó las dos primeras y aceptó la tercera con todos sus inconvenientes. El
nombre del Diablo es secundario. Lo que importa es el origen y la existencia de
fuerzas malas en el cosmos.
Anterior a la mitad del segundo siglo, el
pensamiento cristiano era judeo-cristiano, se
expresaban en formas derivadas del judaísmo. La influencia helenística era
limitada. Muchos elementos que se consideraban griegos son realmente hebreos. El
más importante de estos es el dualismo ético.
Alrededor de este grupo de seguidores de Lucifer nos
dice Rudwin existen diversas interpretaciones que son
de importancia para nuestro trabajo. Un grupo de padres de la Iglesia en un
intento por reconciliar pasajes contradictorios de la biblia,
(Apoc 12,9 y 20,13) concluyeron que no todos los
seguidores de Satanás fueron enviados al infierno después de su fallida
insurrección. Un grupo de los secuaces de Lucifer fueron ubicados en la tierra
siéndoles encomendada la tarea de tentar a los seres humanos.
Los antiguos padres de la Iglesia de los siglos
tercero y cuarto juntaron las imágenes del diablo contenidas en el antiguo
testamento, los evangelios sinópticos y las epístolas de los apóstoles y con
esos materiales elaboraron el concepto cristiano del diablo en el concilio de
Toledo en el año 447 D.C. A la hora de determinar la
naturaleza del diablo los patricios de la Iglesia, basaron sus observaciones en
la serpiente del jardín del edén (Gen 3), el Satanás de Job, el Lucifer en
Isaías y el dragón rojo de revelaciones que fue derrotado por Miguel expulsado
del paraíso y encadenado por un milenio. (Apoc 12,3).
En el nuevo testamento también se describe al diablo en su papel de tentador de
Jesús para tratar de disuadirlo de que tomara su lugar en el Calvario
(Mat.4:1...) El fue quien sedujo a judas para que traicionara a Jesús (Juan
13:2) Como supremo espíritu del mal fue asesino y embustero (Jn 8,44). Afanoso buscador de víctimas entre los seres
humanos débiles, se deleita en prolongar los sufrimientos de los justos; es el
enemigo natural del ser humano (1 Pedro 5,8; Apoc
2,18; Act 10,22). Además de ser el adversario moral
del hombre (Mat 10,34; Luc
10,19; Efe 4,27), Satanás es la antítesis de Dios, planificando en todo momento
la perdición de los humanos, poniendo toda clase de obstáculos en su camino y
haciendo todo lo posible por inducirlo a pecar.(2 Cor
6,15; Mat 6,13; Juan 17,15; 1 Cor
7,15) y (R.W.Ross:188-190. Ogundipe 180-182).

Gnosticismo: Dualismo.
El Gnosticismo proviene de gnosis, un conocimiento
adquirido no por estudio o meditación, sino por revelación. Es una especie de
conocimiento adquirido por uno mismo.
El Gnosticismo es una herejía cristiana surgida de
una radical helenización del Cristianismo. Además, todos los ingredientes del
Gnosticismo están presentes en Qumran. Ahora es vista
la Gnosis como una actitud general que responde a un número determinado de
fuentes: Mazdeísmo iranio, filosofía griega (platonismo medio), tradición
Hebrea, los Esenios y los Cristianos. Esta actitud
general se manifiesta primero en la comunidad judeocristiana (se distingue poco
de los escritores apostólicos dualistas) y después en la comunidad griegocristiana. Es después del a. 150 que el Gnosticismo
se vuelve más dualista, más mitológico y más helenista. La influencia del
gnosticismo aparece esporádicamente con los Maniqueos, Cátaros,
Rosacruces y otros. Dios no es responsable del mal, pues se origina de un
principio independiente y malévolo. El Gnosticismo obligó a los Padres a
elaborar una diabología coherente que faltaba en el
NT y en los padres apostólicos. Los Gnósticos enfatizaban el poder del Diablo,
lo que obligó a los padres a delimitar su poder; los Gnósticos asociaban el mal
con el mundo material lo que obligó a poner de relieve la bondad esencial del
mundo creado por Dios.
Los Gnósticos mezclaron el punto de vista del
Mazdeísmo de una batalla cósmica entre los poderes espirituales de dios y el
mal con la visión Órfica de una batalla entre el espíritu, definido como bueno,
y la materia, definida como mala. El cuerpo humano, como materia es malo e
indeseable, una prisión del alma.
Los santos padres tal vez exageraron en el mensaje
cristiano la importancia del Diablo, pero dada la prominencia del Diablo y de
los demonios en el NT y dada la tendencia gnóstica a exagerar el poder del
Diablo, se justifica esa exageración.
Justino y otros Padres Apostólicos siguen al Libro
del Apocalipsis al identificar a Satanás con la serpiente del Génesis; En Apoc 12,7-9 Miguel y sus ángeles luchaban contra el dragón.
Satán es el tentador de Adán y Eva, de Jesús, la serpiente y el príncipe de los
demonios.

El cristianismo es un dualismo moderado o, si se quiere, un "dualismo
funcional" para distinguirlo del "dualismo doctrinal" o
herético. En otras palabras: el bien y el mal, y su configuración respectiva,
son dos poderes irreconciliables que están en una guerra continua, y aunque un
poder (el poder del mal) esté sometido al otro "funciona" como si no
lo estuviera. Es tan importante la guerra declarada entre el bien y el mal, que
sin su activación el discurso religioso\pastoral
moderno

