El sol quemaba y yo ya había leído demasiado sobre las conexiones entre el protestantismo y el capitalismo. Observé la plaza y me arreglé los anteojos, preguntándome dónde estaban los otros -- si vendrían.
Yo echaba una mirada alrededor del cuadrado y ajusté mis lentes y se pregunta donde todos éramos--si ellos incluso vinieran. De repente, "[tagon] de [Bonan]" vinieron de una voz tímida detrás de mí. "[Jen]," yo pensé, "mermelada [komencas] [la] [renkontigxo]." Con la llegada de otro Esperantista, el [Louisville] Esperanto-Klubo nació. Yo había esperado durante un año por ese momento que parecía representar--sin embargo humildemente--mis aspiraciones y esperanzas acerca de esperanto (qué, los medios literalmente traducidos "uno que espera"), el idioma neutro que yo he adoptado durante los últimos dos años, no sólo como otra lengua, pero como un modo de pensamiento sobre y viviendo en el mundo.
Imagine un cuarto grande y contiene a tres mil cien treinta y tres personas que representan más de sesenta y cinco países y probablemente casi tantos idiomas. ¿Es este infierno comunicativo?
No, realmente el opuesto. Es el Congreso Esperanto Mundial (REINO UNIDO), qué yo asistí este verano del pasado. ¡Yo estoy fuera encontrarse el mundo, para saber lo sobre el que él y sus personas son todos--y ése es exactamente lo que yo pude hacer sin gritar "EH! ¡Yo soy un americano!" ¡Más bien, yo dije "EH! ¡Yo estoy interesada en quién usted es y cómo usted vive!" Yo me encontré, comí y bailé con, hablado a, y se sentaba al lado de las personas de cada continente que, a través de la herramienta de un idioma común, neutro, pudo entendernos por las fronteras lingüísticas para superar diferencias culturales.
Yo comprendí mi sueño de reunión el mundo cuando yo viajé alrededor del globo hablando con los otros a una mesa del almuerzo o en una discoteca. Sin embargo, lo que la experiencia me mostró era más profundo que que: hay tanto más al mundo que yo había imaginado alguna vez, y que yo quise experimentarlo más que nunca con mi lengua recientemente adoptada como el vehículo.
Cuando yo tengo una meta, yo partí para lograrlo. Yo no estoy esperando por esperanto para encontrarme--más bien; yo estoy cazándolo abajo. Yo quise compartir mi pasión por el mundo, sus personas, y el idioma que lo hacen todos accesible con aquéllos alrededor de mí, para que yo hablé. El [Louisville] Esperanto-Klubo vino directamente de esa voz--qué crecerá esperanzadamente sólo más ruidosamente; y las pasiones de los dos otros que asistieron a la primera reunión--maestro de la química turco y un estudiante en una universidad técnica--lo comprendió. Nosotros no somos fluentes; nosotros no somos compañeros con lingüistas famosos o los Esperantistas influyentes; nosotros no tenemos un lugar de la reunión ni siquiera. Nosotros queremos aprender esperanto para que nosotros podamos encontrarnos el mundo--ése es el propósito del idioma.
Yo expreso mi entusiasmo también por este idioma de otras maneras: yo estoy a favor activa en la Liga Esperanta de América del Norte, ayudando reorganizar la división de juventud y sirviendo en un comité para asignar fondos para los proyectos educativos; yo representé [Louisville] en el ochenta-tercero REINO UNIDO en su ciudad de la hermana [Montpellier], Francia que incluyó dirigiéndose el Congreso durante la ceremonia de la apertura y asistiendo a una recepción por el alcalde; cuando yo renuevo mi número de miembros a la Asociación Esperanta Mundial ([UEA]) este invierno, yo uniré la red del delegado que les ofrece información y ayuda a esos miembros de [UEA] que lo pide; y--más importante que cualquier lista del lavado de número de miembros y comités--yo correspondo con Esperantistas de Chile, Alemania, Francia, Japón, [Belarus], y las Islas del Canario, para nombrar sólo unos. Esto persigue dos años de estudio--yo casi no puedo esperar ver lo que es en reserva para mí próximo.
Describiendo la filosofía de vida de uno es un de toda la vida el proyecto, pero yo sé que las filosofías y ideales que esperanto representa son una parte mayor mío. Yo sé que el mundo es mi casa, sus personas son mi familia, y mi vida es una reunión familiar grande completo con tías que pellizcan a mis mejillas y primos yo no puedo recordar preguntándome cómo yo he sido. A mí, esperanto es la esperanza para encontrarse todos esos primos perdidos largos, tías, y tíos y averiguar lo que ellos han estado haciendo durante todos estos años. También es el deseo de hacer un lugar mejor al mundo porque las personas diferentes pueden entendernos un poco mejor. Yo he visto estas esperanzas carta-escribiendo y la comunicación electrónica, yo lo he visto en las tres mil voces y caras de por el mundo al Congreso Mundial de esperanto, y yo lo vi en las manos nerviosas de un hombre turco que chapucea con un esperanto verde para los Principiantes reservan cuando nosotros nos sentábamos en un banco un día caliente. Yo he visto esperanto en mí--yo lo he adoptado y le me he hecho. Yo soy uno que espera, yo soy [esperanto].
Posted: Jul 28th, 1999