MIA HAMM 
"BIOGRAFÍA DE MIA HAMM"
Fecha de nacimiento: 17 de Marzo de 1972
Lugar de nacimiento: Chapel Hill, North Carolina
País de nacimiento: Italia
Altura: 5'55"
Peso: 125lbs
País de nacionalidad: Estados Unidos
Función: Delantera
Universidad: North Carolina
Hobbies: Golf, Basquetbol, Cocinar
Escribió su biografía, puso su nombre a un edificio y pese a que jugó de arquera en una Copa Mundial de la FIFA™, exhibe el récord de 130 goles como internacional. Convertida en una leyenda viviente, Mariel Margaret Hamm tenía poco que probar en 2002. Sin embargo, demostró por qué es ídola de millones de personas al regresar de una lesión y liderar a su seleccionado rumbo al máximo torneo internacional de la categoría.
La ganadora del premio a Jugadora Mundial de la FIFA 2001 no participó en muchos encuentros durante el transcurso de 2002 debido a una operación en su rodilla. Pero aún así, tras su vuelta a los campos de juego en junio, Hamm demostró su categoría indiscutible y alcanzó 8 goles y 6 asistencias, liderando a su equipo Washington Freedom a un récord de 9 triunfos y apenas 2 derrotas en la liga de Estados Unidos.
Hamm, que continúa siendo la máxima artillera internacional con 130 conquistas en 220 juegos, marcó su tanto más bonito en el año ante Carolina Courage en la Founders Cup II. Lamentablemente para ella y Washington, no sirvió de mucho y su equipo quedó fuera de competencia tras caer derrotado por 3-2.
La excelente volante ofensiva volvió a anotarse en el marcador pero esta vez ante Canadá, por la Copa de Oro de CONCACAF. Mia ingresó en la segunda etapa y fiel a su costumbre desniveló con el gol del triunfo que le dio a EEUU la clasificación a la Copa Mundial del Fútbol Femenino de la FIFA RP China 2003.
Bañada en éxitos
Mia Hamm nació el 17 de marzo de 1972 en Selma, ciudad del estado de Alabama. Ya desde muy pequeña, era obvio que poseía una habilidad especial con el balón en sus pies. Debido a la presencia de su padre en las fuerzas militares, su familia se acostumbró pronto a cambiar de ciudad. Pero la rubia creció futbolísticamente bajo la influencia de Anson Dorrance, su entrenador en la Universidad de Carolina del Norte -donde se graduó en Ciencias Políticas- y el seleccionado nacional. Dorrance descubrió a Hamm, la guió y se convirtió prácticamente en un miembro de su familia. Además, influyó en su ambición, deseos de triunfar y hasta en su personalidad.
Desde que debutó en la selección nacional a los 15 años, su récord se volvió increíble. Se convirtió en la jugadora más conocida del representativo norteamericano y posiblemente del mundo entero. En más de 220 partidos como internacional, Hamm anotó 130 goles y brindó 114 asistencias.
Las palabras repetidas por sus compañeras de equipo son las que mejor describen lo que Mia puede hacer en un campo de juego: "cuando tiene la pelota en sus pies, puedes sentir que algo grandioso va a suceder".
En Atlanta 1996, Mia se convirtió en campeona olímpica. Más tarde, consiguió la medalla plateada en los Juegos Olímpicos de Sydney 2000. A nivel mundial, formó parte del equipo que ganó la Copa Mundial del Fútbol Femenino de la FIFA China 1991 y en Estados Unidos 1999. En Suecia 1995, escribió su nombre en los libros del fútbol al ocupar el puesto de arquera ante Dinamarca tras la expulsión de su compañera Briana Scurry. Finalmente, EEUU se quedó con el triunfo y la medalla de Bronce.
Chica Barbie
Hamm es desde hace años un ejemplo para toda una generación de adolescentes, su popularidad en EEUU es equivalente a la de las estrellas del pop. Su patrocinador, Nike, ha puesto su nombre a uno de sus edificios. Mia, la Supermujer: su anuncio televisivo con Michael Jordan para una bebida energética es ya una leyenda audiovisual, al igual que su madrinazgo de una muñeca Barbie. Su libro "Por el oro" no es en sí una biografía, sino instrucciones precisas para triunfar en el fútbol y en la vida. Como si fuera poco, Mia encontró tiempo para realizar obras de caridad: la Fundación Mia Hamm se dedica a la lucha contra enfermedades de la médula ósea. Las camisetas de la selección nacional con el número 9 son un éxito de ventas desde hace años en el país norteamericano, donde las niñas quieren ser Mia Hamm. Su equipo, Washington Freedom, fue el que más espectadores reunió durante 2001, con la escalofriante suma de 11,277. Todos querían ver a Mia.
Pero la chica proveniente de Alabama ha aprendido a convivir con la fama. Aprecia a la opinión pública, pero no va en busca de las cámaras. El exceso de publicidad le resulta casi embarazoso. Escribe: "sólo soy una futbolista. No he liberado a esclavos ni he cambiado el mundo. Tan sólo juego al fútbol y me alegro por los éxitos".
Tal vez no haya quitado cadenas, pero su éxito ha contribuido sin dudas al este nuevo capítulo en el mundo del fútbol femenino.