
Luego de varios proyectos de website por fin aquí está. Nuestro
objetivo fue crear algo sencillo pero original, que posibilite un acercamiento
con la gente púrpura.
El website de Purple People
se basa sobre dos ejes: uno, expone por primera vez artículos
publicados oportunamente en el fanzine Purple People. Ellos representan nuestro
trabajo y creemos que por su intermedio muchos nos conocerán mejor ya que después de todo, el fanzine siempre será lo prioritario debido a su soporte y
al relevamiento informativo específico como medio especializado.
En otro orden, damos una opción clara y efectiva para que
cualquier búsqueda sobre Deep Purple lleve a buen puerto. En un área de links
se habilitan los sitios de fundamental relevancia del mundo púrpura: la Deep
Purple Appreciation Society, The Highway Star y los diferentes clubs.
Quien busque información reciente tendrá un enlace directo a la DPAS en
nuestra página principal, así como también la posibilidad de participar del
foro en castellano de The Highway Star, otrora sitio oficial de Deep Purple.
Ambos DPAS y THS vienen realizando una valiosísima labor desde hace muchos años,
creando una amplia red de información de inigualable calidad acerca del
universo purpleano. Si bien resultaría interesante llevar a cabo esos sitios en
nuestro idioma, el hecho de que no lo estén no deja de revestir la menor importancia.
Existen además fantásticos trabajos en webs personales
tales como el DP Web Index de Brian Currin o el DP Diary de Nigel Young, entre
otros. En Argentina, las páginas de nuestra amiga Myriam rinden un espléndido
homenaje a Deep Purple, ofreciéndonos material de primera línea de las visitas
del grupo por estos lugares.
Finalmente pero no por eso menos importante, deseo agradecer
por el gran apoyo que han brindado amigos y fans a todos los trabajos
realizados por Purple People. Sería imposible mencionarlos a todos e injusto
nombrar sólo a algunos.
Resta decir que, como seguidor de una banda que no solo ha
sido grandiosa sino única, pretendo conservar aquella merecida vigencia en un
marco intacto, casi petrificado podríamos decir. Para entenderlo mejor sería
necesario que volvamos a valorar los mismos ideales artísticos con los que
fuimos deslumbrados en los 70. De no ser así, ¿adónde habremos de ir?.
Un abrazo, Gabriel