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Historia
del punk |
En plena década del 70 una nueva ola de chicos se alimentaron de
hostilidad callejera y crearon con semejante abono un nuevo género musical y
social: el punk. Eran fundamentalmente personas pobres y con un pasado lleno de
abusos.
Tuvieron un estilo propio, como le ocurrió a un fenómeno
anterior, los hippies, pero detrás de los punk habían connotaciones
‘‘lumpen’’.
Sus primeras muestras artísticas fueron eminentemente nihilistas.
Sus creadores encontraban en la rebelión y en la anarquía el antídoto
perfecto contra la opresión de que eran objeto. Eran una especie de personajes
degenerados y afiliados al caos y al desorden, que no se preocupaban demasiado
por las consecuencias de sus actos.
Uno piensa en punk, y es posible que le venga a la mente la polémica
banda británica The Sex Pistols. Pero si buscamos los orígenes del movimiento,
quizás lo encontraremos en Estados Unidos, a finales de los 60, en grupos
experimentales como The Velvet Underground y The Stooges, cantantes como Iggy
Pop y artistas del pop art como Andy Warhol.

Algunos estudios (http://www.mita-u.ch/PunkWave/punkwave.html)
estiman que su verdadero detonante fue la depresión económica, el aumento del
desempleo y la enorme deserción escolar que prácticamente paralizó a la
Inglaterra de los setenta.
Semejante crisis afectó a la industria musical. Hizo más difícil
que los noveles artistas pudieran grabar y presentar sus trabajos. En tanto, ídolos
del pop progresivo como David Bowie y Roxy Music se encaminaron hacia estilos un
tanto más comerciales y llamativos, y cambiaron lo lúgubre por una rara mezcla
de música y moda, que dio como resultado un estilo pop posmodernista bastante
exitoso.
Pero el punk no fue controversial solo por el comportamiento de sus
músicos sino también por la actitud de sus fanáticos, que utilizaban modas
estrafalarias, eran responsables de peleas callejeras y actos vandálicos, creían
en el sexo desenfrenado y abusaban de las drogas y el alcohol.
Por qué punk?
En su libro Por favor, mátame (la historia oral del punk) Gillian
McCain y Legs McNeil (antiguo redactor jefe de Spin y Nerve) afirman que antes
del punk no había ninguna forma que tuvieran los jóvenes para liberar
violentamente todo su descontento acumulado. Comentan que musicalmente, salvo
algunas bandas, ‘‘el resto del rock and roll parecía odioso. Todo era
hippie y no había nada que describiera lo que era nuestra vida’’.
Motivados por el aburrimiento y la falta de medios alternativos,
Legs McNeil y John Holmstrom crearon una revista que hablaba de los excesos de
los muchachos de aquel entonces: Punk.
Así surgió el término que describía de alguna manera la parte más
oscura del individuo. Pronto esta palabra se popularizó y dio nombre a un nuevo
género musical, que abarcó Estados Unidos y Europa. ‘‘Queríamos una
revista que hablara de las reposiciones por televisión, de beber cerveza, de
sexo, de las hamburguesas con queso, los cómics, las películas series B y
aquel extraño (y nuevo estilo de) rock and roll que a nadie parecía
gustarle’’. McNeils se refería a las nuevas agrupaciones de los barrios
neoyorquinos que, poco a poco, preferían una fusión más agresiva.
Cónsono con la aparición de Punk, la música inglesa parecía
disfrutar de un cierto renacimietno. Tras varios años sin contar con el apoyo
de las grandes disqueras londinenses, los pequeños grupos encontraron ayuda en
un extraño personaje, Malcom McLaren, quien fungió como el dinámico promotor
artístico de The Sex Pistols.
Luego de varios rechazos -la industria estaba muy escéptica con
esta peculiar novedad- en 1976 McLaren logró que su banda grabara siete
sencillos.
La adversidad no lo detuvo, sino que hizo posible la unión de las
bandas The Clash, Siouxies and The Banshees y The Buzzcocks (músicos que de vez
en cuando se asociaban para tocar y se hacían llamar The Bromley Contingent)
para armar festivales underground.
En 1977 obtiene su punto culminante: Sex Pistols lanza su corte
Anarchy in the UK, que pronto se coronó como el himno punk por excelencia. Este
éxito obligó a que el sello EMI se fijara en ellos.
Como a los Sex Pistols les gustaban los problemas, sus
presentaciones en televisión fueron igualmente controversiales. La más
recordada fue en el show Thames Today. En plena grabación se desató una
disputa entre espectadores y la banda, aquello fue tan serio que fue noticia de
primera plana de los periódicos de la época. El espíritu rebelde se mantenía
intacto.
Por otro lado, y a la par de Punk, nacieron medios todavía más
populares como los fanzines, revistillas a cargo de fans y groupies.
Debido a los buenos resultados de los Sex Pistols, otros colectivos
como The Clash pasaron de clubes de mala muerte a grabar con compañías como
CBS. Más adelante, esto dio paso al desarrollo de otros géneros musicales.
Sex Pistols, además de trabajar para la A&M Records, pudo
sacar en mayo de 1977 el disco God Save the Queen, donde la música solo era un
elemento más, ya que su campaña promocional incluía la venta de artículos
como camisetas y calcomanías.
El coro del tema que dio título a este álbum era muy esclarecedor
para la filosofía de mercadeo del grupo: ‘‘no hay futuro ni para ti ni para
mi’’. Por eso, no sorprendió a sus seguidores que Malcom McLaren organizara
un concierto promocional en una embarcación llamada irónicamente Queen
Elizabeth, justo cuando se llevaban a cabo las festividades del XXV aniversario
de Elizabeth, la reina de Inglaterra.
Como era de esperarse, la actividad culminó en puños y patadas, y
con la intervención de la policía. Se cumplía un precepto básico del punk:
provocar y confrontar.
Visto a la distancia, el punk ha sobrevivido a nuestros días. Hoy no tiene la influencia que hace tres décadas, pero es una muestra de que cada momento histórico exige un estilo musical propio.
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Estilos:
Punk |
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Toda acción tiene su reacción, dice un principio Newtoniano.
Ante las inexistentes expectativas en la vida, una profunda crisis económica
e instituciones en decadencia, el punk aparece como reacción lógica de
una juventud ansiosa de gritar su desesperación. Punk es el nombre de una revista de los años setenta, creada
por Legs MacNeil (antiguo redactor de Spin y Nerve) y John Holmstrom.
Sus páginas hablaban de todo lo que interesaba a los rebeldes jóvenes
de la época (mitad de los setenta): reposiciones por televisión, de
beber cerveza, de sexo, de las hamburguesas con queso, los cómics, las
películas serie B y un nuevo estilo de rock & roll que se iba a
imponer el resto de aquella década.
En 1973 comienza una época de inseguridad y de fuerte recesión
económica en el Reino Unido, que trae consigo un aumento de la tensión
y la aparición de polvorines sociales en los barrios de obreros e
inmigrantes de las ciudades. Al mismo tiempo, Londres era sacudida por
constantes atentados terroristas por parte del IRA, y por el abuso de
poder de las fuerzas de seguridad. Este es el contexto que, para la
mayoría de los cronistas musicales, enciende la mecha de lo que hoy
llamamos punk. Entre 1968 y 1975 habían reinado sin contrapeso el rock sinfónico,
el adult rock y la psicodelia, estilos que privilegiaban el barroquismo
llevado a su grado máximo. Era común que los artistas editaran discos
dobles, hasta triples, y se transformaran en mega estrellas, muy
alejadas de la realidad social que se estaba viviendo (en el caso de
Inglaterra). Como contraparte a ellos, muchos jóvenes carentes de
recursos para comprar instrumentos caros o ingresar a alguna academia a
estudiar música, simplemente tomaron sus precarios instrumentos y
dejaron fluir toda la rabia y frustración con la que cargaban.
"Soy un anticristo, soy un anarquista. No sé lo que
quiero, pero sé cómo obtenerlo" cantaba Rotten en la canción más
emblemática del punk. Un resumen del pensamiento de una generación
identificada con una postura nihilista, donde no existía futuro, donde
todo siempre iba a estar peor que antes.
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