Tras la derrota ante Audax Italiano, el técnico de Santiago Wanderers, Jorge Garcés, desmenuzó el partido sin perder la calma, aclarando desde un principio que por un partido no se puede evaluar lo hecho en la pretemporada. "No podemos crucificar ni a un equipo ni a un jugador porque tiene una mala tarde", comentó el estratega.
En busca de los aspectos positivos, Garcés destacó que sus dirigidos tuvieron el mérito de sobreponerse a un comienzo de partido errático, que a su juicio compusieron en la segunda parte. "Nos sobrepusimos a un primer tiempo pésimo. Después el equipo hizo todo, pero no se pudo", aseguró.
En una opinión unánime en el camarín porteño, el técnico señaló que en el segundo tiempo mejoró el juego colectivo, pero que la falta de certeza a la hora de definir hizo irremontable el resultado final. "El segundo tiempo de Wanderers fue buenísimo, jugamos en 50 metros. Sólo nos faltó concretar las cantidades enormes de ocasiones que tuvimos", concluyó, aludiendo a una faceta del juego en que la visita no perdonó. "Ellos (Audax)se encontraron con cuatro ocasiones y nos hicieron tres goles. Eso no pasa todos los días".
Pese al resultado, Garcés valoró que Wanderers se generara oportunidades de marcar, ya que "si no generáramos oportunidades estaría preocupado, pero en el segundo tiempo hubo un cambio futbolístico radical y de actitud, yo creo que al final se rescata eso".
ESA SUERTE
Entre lo jugadores, Rodrigo Pérez estaba doblemente triste, ya que además del resultado adverso, fue expulsado en las postrimerías del partido, por un codazo sobre Marco Olea. Respecto a la derrota, el lateral porteño fue claro: "yo creo que nunca más vamos a jugar tan mal. No jugamos a nada en el primer tiempo, lo regalamos. En el segundo quizás mejoramos y creamos más ocasiones, pero ya era muy tarde", reflexionó en una severa autocrítica.
Respecto a la confusa jugada que lo llevó prematuramente a las duchas, Pérez reconoció el golpe, pero aclaró que su rival le cometió infracción previamente. "Primero él (Olea) me marcó con foul. Yo le tiré un manotazo de juego, porque me estaba agarrando. Si el árbitro hubiera cobrado antes no habría sucedido nada", sentenció.
Uno que pudo cambiar la historia wanderina fue el delantero argentino Walter Otta, quien tuvo dos ocasiones totalmente sólo ante al meta audino Carlos San Martín. "Nos faltó la suerte que tuvieron ellos (Audax) al definir. Hay tardes en que se da esto, eso es lo atractivo del fútbol". A pesar del resultado, el trasandino no perdió el optimismo respecto al futuro de Wanderers en Primera división. "Cuando empecemos a aprovechar las oportunidades de gol que nos creamos este equipo va a estar en la pelea", concluyó.
Su compatriota Mariano Passini fue otro de lo jugadores blanco de las críticas de la hinchada "caturra", ya que pese a su empeño no logró complementarse con sus compañeros.
En su primer partido oficial en Valparaíso, el volante lamentó su forma de debutar. "De local, con toda la gente a tu favor y perder, es desesperante. Esto no nos puede volver a pasar", comentó, confirmando que en la primera fracción perdieron el camino. "En el primer tiempo nos desesperamos mucho por el resultado, porque no podíamos hacer un gol. Erramos muchos goles y el arquero de ellos fue la figura del partido", sentenció.
Un calendario complicado espera ahora a Santiago Wanderers, ya que tendrá que afrontar tras salidas consecutivas, primero con Santiago Morning, luego con Universidad Católica y después con el propio Audax Italiano, todos en la capital. De esta forma, de su rendimiento como forastero dependerá en gran parte su clasificación a la segunda fase del Campeonato de Apertura 2000.