3-0 sobre Coquimbo
Wanderers ganó y goleó
Los caturros consiguieron su primera victoria oficial en Playa Ancha.
Es curioso, pero pese al expresivo marcador con el que Wanderers consiguió su primera victoria oficial del año 2000 en Playa Ancha, los hinchas porteños se retiraron del estadio con gusto a poco. Es que Coquimbo terminó jugando con ocho jugadores y un improvisado Mauricio Illesca en portería, por lo que el público se entusiasmó esperando una goleada mayor. Fue 3-0, pero pudo ser más.
Sin embargo, el triunfo de Wanderers fue inobjetable y así lo demuestra el hecho de que el movimiento del marcador se produjo cuando ambos equipos tenían todos sus elementos en cancha. Coquimbo intentó detener el trabajo caturro con un poblado mediocampo que dejó en labores de creación a un solitario Jorge Díaz, quien nunca logró gravitar. Y aunque en parte cumplió su objetivo, dos jugadas inspiradas de Gabriel Mendoza permitieron que el cuadro caturro rompiera el cerco y se pusiera en ventaja.
En los primeros 30 minutos a Wanderers le costó encontrar el camino para acercarse a la portería "pirata". A pesar de tener el dominio del balón, no lograba profundizar para crear peligro en el área visitante y sus intentos se esfumaban en tres cuartos de cancha.
Pero cuando de pensaba que, tal como ocurrió en los partidos anteriores, Wanderers no sabría resolver el puzzle visitante, vino el profundo pase de Mendoza que Navia no dudó en aprovechar superando con un remate alto la salida de Di Gregorio a los 39 minutos. Tres minutos más tarde, una jugada similar protagonizada por ambos fue finiquitada por Villarroel, dando una tranquilizadora ventaja a los caturros.
LAS EXPULSIONES
En el segundo lapso las cosas no cambiaron demasiado, aunque esta vez fue Corrales el encargado de anotar y sellar el marcador con un certero cabezazo tras centro de Villarroel, cuando los "piratas" ya tenían un hombre menos (expulsíon de Lizama a los 18'). Después vino lo otro, las expulsiones, que obligaron a Coquimbo a refugiarse para no llevarse una goleada, lo que Wanderers no supo aprovechar para haber ampliado las cifras.
Ya Lizama había tenido que abandonar temprano la cancha, cuando a los 23 Gonzáles corrió la misma suerte por golpear a Vega. Los jugadores de Coquimbo reclamaron, Di Gregorio se ganó la amarilla y luego la roja por aplaudir al árbitro. Quedaban 20 minutos y Mauricio Illesca se colocó bajo los tres palos.
Todo el mundo pensó que Wanderers se volcaría con todo sobre el arco rival para construir una goleada mayor. Pero los caturros no respondieron. Garcés prefirió realizar algunos cambios, pensando quizás en el compromiso del miércoles frente a Puerto Montt.
Sólo un remate de distancia de Pérez que remeció el poste derecho de Illesca fue la ocasión más clara de Wanderers. El resto, oportunidades que se diluyeron en el área o que fueron bien controladas por el arquero.
La goleada de proporciones no llegó, pero si el primer triunfo de la temporada 2000. Algo que permite esperar con la tranquilidad el partido con Puerto Montt.