
Maudit soit, qui mal y pensé!!.
O lo que es lo mismo… “maldito el que piense mal”…
“A lo largo de la historia (...) la mujer ha sido,
más que un fenómeno de la naturaleza,
más que un componente de la sociedad,
más que una figura humana, un mito.”
Rosario Castellanos.
En esta sección intentaré poco a poco introducir al lector en las diferentes corrientes de la filosofía femenina, claro no faltarán las críticas y aportaciones que crea convenientes. El objetivo principal es quizá ir avanzando en este cambio que ha dado comienzo desde hace ya muchos años y que nos toca a nosotras el profundizar, analizar y perfeccionar para que empiece a funcionar como debe de ser: equitativamente y sin agresiones.
¿Que es la filosofía femenina?
Lo que ahora es llamado filosofía femenina (o mas ampliamente conocido como “feminismo”), tiene sus inicios desde el siglo XVIII con Mary Wollstonecraft, quien considero, es la primera mujer que escribe (porque es muy diferente el efecto que produce escribir y publicar, a tan solo el transmitir las ideas de manera oral) sobre los derechos de la mujer. Tal vez parecerá demasiado antiguo este texto como para considerarlo la cuna del feminismo o del pensamiento femenino, pero también creo que se tiene que tomar en cuenta la lenta incorporación de estas ideas en la sociedad. Uno de los inicios (pues por este aspecto considero que la filosofía femenina vendría teniendo varios) el mas conocido es el de Justine Sisan, ya en el siglo XX; Justine es considerada como la precursora más importante en el movimiento feminista, contaba con la edad de 33 años cuando publicó sus más controvertidos ensayos y trabajos. Justine Sisan se dedicó por completo a la defensa de los derechos, libertades he igualdad de las mujeres. Esta mujer ha dejado algunos principios que fueron tomados como la base de la filosofía feminista.
La importancia de esta sección creo que es bastante obvia, pero para quienes estén todavía algo miopes creo que lo explicaré un poco. Se ha dicho que la base de la sociedad es la familia ¿no? Y la base de la familia es la mujer, pues es ella quien se encarga del orden en esta. Es pues por éstos y otros motivos que me parece bastante clara la importancia de una sección que hable sobre las mujeres, además debo de confesar (acá entre nos) que ciertamente he sido la única mujer en este proyecto. Cuando fue nuestra primera reunión formal de las personas que conformamos el cuerpo de la revista, con gran sorpresa me vengo a encontrar con esa sorpresita: en medio de 10 hombres estaba yo sola, como mujer. Así que ante este hecho que se da con cierta frecuencia me dije: ¡se tiene que hacer algo! y aquí está. Un pequeño espacio para las amantes de las dietas, de la vanidad y de los chocolates. Pero también para esas críticas, luchadoras y demás...
Basta de intro, no me tardaré más y... ya! A comenzar con el primer tema, pues yo sé que no es muy grata la espera.
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¿Por que estamos donde estamos?
Por Franz
Para comenzar con esto creo que resulta imprescindible el saber en dónde carajos estamos... esta posición social de la mujer es en realidad algo que debería de ser visto dependiendo el territorio y la cultura de este. Generalmente a la mujer se le ha asignado el papel de dueña y ordenadora del hogar. Pero existe una verdad que esta detrás de esto.
Desde que yo tengo memoria he escuchado el dicho de que: “Detrás de cada gran hombre hay una gran mujer”. Ese es el principal problema, el haber estado siempre “detrás de...”. Lo justo sería estar “junto a...”, puesto que ponernos “delante de...” sería propiciar el mismo estado en que nos encontramos nosotras ahora, en los hombres.
Desgraciadamente lo que existe como modelos de liderazgo femeninos (en la actualidad) no difiere mucho de los valores masculinos que se tienen. Es decir, que la gran mayoría de las líderes femeninas actuales lo han logrado en base a los valores de rigidez, mano dura, objetivos únicos, intransigencia, etc. que tiene el varón. Esto en lugar de ser un avance, para lo que pudiera ser el cambio de actitud machista hacia una nueva igualdad de géneros, es en cambio un retroceso. Pues lo único que se está haciendo es cambiar el molde, no los valores. Y eso no es lo que se necesita.
Para mi es importante hacer una distinción entre el feminismo y lo que debería de ser el feminismo. Creo que la principal diferencia entre el feminismo y la feminidad es que el feminismo existe en contra de los hombres, creo que la feminidad es un poco más suave. Pero también creo que la expresión “feminismo” es en realidad una variación de la filosofía femenina, una mala interpretación, pues en los valores femeninos no esta el de la agresión, este como lo veremos es un valor netamente masculino. Así pues uno de los objetivos de tales corrientes es resaltar la importancia de la mujer. Algunos de los temas que se pueden considerar primordiales en la filosofía feminista son básicamente cuatro:
1) Violencia en contra de la mujer (incluyendo acoso sexual y violencia doméstica), 2) Derechos sexuales y de reproducción, 3) Derechos de salud (cáncer, SIDA, entre otros) y 4) Derecho a la participación política, este como ya hemos visto ha sido, ¿como se podrá decir?... cumplido.
Estas temáticas han sido expuestas desde los inicios del feminismo, pero algo que es muy notorio es que las necesidades han ido cambiando, creo que se han creado las suficientes bases como para lograr superarlos, pero parece que ¡¡seguimos en las mismas!!... ¿Por qué? ¿Por qué si desde ya hace más de 50 años se han venido discutiendo esto no se ha podido cambiar de tema? Creo que el principal problema no es que no se haya resuelto, sino que las mujeres (no me gusta generalizar pero tendré que hacerlo) nos seguimos considerando (sí ¡¡nosotras mismas!!) inferiores a los varones.
Las mismas campañas en la supuesta “defensa de la mujer” siguen difundiendo lo mismo, la opresión, la impotencia... no es cierto, ¡¡ni impotentes ni oprimidas somos!! Basta ya de seguir difundiendo que somos el sexo débil... ¿Cual sexo débil? Lo único que hay es una errónea idea de lo que somos, hacemos y deberíamos hacer. Creo que tenemos bastantes cualidades que debemos de aprovechar, no con el fin de pisotear al sexo opuesto sino con la finalidad de unificar.
Yo creo que lo único necesario para lograr desaparecer todas esas concepciones de inferioridad en la mujer, es hacer una buena toma de conciencia (tanto de hombres como de mujeres) de los verdaderos roles de los que somos parte y en la que podamos distinguir y captar el papel importantísimo que la mujer ha jugado desde siempre en la vida (tanto personal como social) del hombre; y para nosotras hacer un buen recuento de nuestras capacidades y aumentar la confianza en ellas.
El verdadero cambio hacia la mentada “igualdad de géneros” es en realidad (creo yo) la toma de conciencia ya antes mencionada.
Pero volvamos con el tema principal. La gran mayoría de las mujeres que han sido consideradas como líderes sin tener estas características masculinas de las que ya antes hablamos son en realidad personas dedicadas al bienestar social. Por ejemplo podemos poner a la madre Teresa de Calcuta, Indira Gandhi, Eva Perón esta última quien su vida fue el constante sacrificio por el hombre que supuestamente le da el soporte y poder, pero que en realidad es ella quien consigue ese propio brillo y poder.
Algunas de las causas que Inés Arribillaga sugiere (en una ponencia realizada en el From Líderes 2003 en San Luis) para justificar la actitud de las mujeres ante esta situación son las siguientes:
* Inseguridad en nosotras mismas. Escasa confianza en nuestros propios recursos, inteligencia y conocimientos.
* Temor de ser visualizada y considerada como “egoísta” y acusada de abandonar a la familia.
* Nos falta todavía encontrar la sutileza del poder femenino.
Mientras tanto en una encuesta realizada el año pasado en la página: www.mujeresdeempresa.com se detectó que las principales preocupaciones de las mujeres son las siguientes:
1) Salud
2) Hijos
3) Realización personal.
Quizás son por estos motivos que la atención de las mujeres no se ha puesto en la realización
personal, nos importan por encima de todo nuestros hijos.
Esta puede ser un arma de doble filo. Esto me recuerda una conversación que tuve con un compañero de escuela, en donde me aseguraba que en el principio de las organizaciones sociales comenzó con el matriarcado, por otra parte yo no tengo la seguridad de que así haya sido. Pero me parece que me ha dado algunos argumentos válidos para creerlo así. Pero bueno, él decía que el hombre al ver la fecundidad de la mujer la había alabado,
y que los sistemas de gobierno habían sido en base de la mujer con mayor experiencia en el clan, pero que conforme pasó el tiempo el hombre (envidioso) fue dándose cuenta de la debilidad principal de las mujeres (envidioso pero no pendejo): los hijos. Es así que fue acercándoseles a sus hijos, que en ese tiempo no los consideraban propios (chistoso ¿no?), atravez de ellos fueron tomando el poder en sus manos y manipulando a las mujeres hasta que fueron olvidadas dentro de los círculos de poder. Es así como me explicaba la toma del poder de parte del sexo masculino.
En fin, mitos o no, matriarcado o no, la realidad se vive ahora. Cualquier cambio que realicemos hoy se verá repercutido en las generaciones siguientes (como siempre la responsabilidad cae en nosotras). Pero también he aprendido que el tiempo es parte importante en esto, como antes lo mencionaba tendrá que ser una quizás lenta pero firme marcha. Ya veremos los resultados... ¡Paciencia Mujer!Bueno, pues tendremos que dejar hasta aquí esto... hasta pronto...
Franz
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