Biografía de Pablo Escobar
Pablo Emilio Escobar Gaviria (2 de diciembre de 1949 -
12 de enero de 1993) fue el mayor capo de la mafia colombiana y el criminal más
grande que ha tenido el país.
Empezó su carrera robando autos en las calles de
Medellín pero pronto se involucró en el tráfico de marihuana hacia los Estados
Unidos. En la década de los setenta se convirtió en una pieza clave para el
tráfico internacional de cocaína, con el cuál llegaría a acumular una fortuna
superior a los tres mil millones de dólares y a ser uno de los hombres más
ricos del mundo según la revista Forbes.
Con su dinero construyó muchas obras benéficas para
los pobres, entre ellas varias canchas de fútbol y un barrio entero llamado
“Medellín sin tugurios”. Se ganó así el apoyo popular que lo llevaría a la
Cámara de Representantes por el movimiento Nuevo Liberalismo, que había fundado
Luis Carlos Galán. Como congresista, fue invitado en
1982 a la posesión presidencial de Felipe González en España. Escobar,
parlamentario colombiano en aquel entonces, fue invitado por el PSOE a la
ceremonia antes descrita, en otro de los hechos que corroboran su título como
el capo de la mafia que mayor trascendencia política, social, económica,
judicial, cultural y hasta deportiva tuvo en el siglo XX.
En 1983 fue expulsado del movimiento político y
denunciado por el entonces ministro de justicia Rodrigo Lara Bonilla, a quien
mandó a asesinar dando inicio a uno de los periodos más violentos de la
historia reciente de Colombia.
Entre sus crímenes más notorios está el haber hecho
estallar un avión de Avianca en pleno vuelo, con un
saldo de casi doscientos muertos. . En la campaña presidencial de 1989 asesinó
a varios candidatos, entre ellos Luis Carlos Galán,
quien tenía una clara ventaja en las encuestas y se perfilaba ya como el
próximo presidente. También hizo dinamitar el edificio del DAS, la policía
secreta colombiana, buscando acabar con su director, el general Miguel Alfredo
Maza Márquez, quien salió ileso a pesar de que la edificación quedo completamente
destruida. Dicho atentado le costó la vida a cerca de
setenta personas y causó centenares de heridos.
Tras amedrentar al gobierno de Cesar Gaviria Trujillo
mediante la violencia, se entrega a la justicia en junio de 1991 con la
condición de no ser extraditado. Es recluido en “La Catedral”, una cárcel en el
municipio de Envigado construida según las especificaciones de Escobar y desde
donde siguió delinquiendo, ejecutando incluso a viejos compañeros de la mafia
en sus instalaciones, entre ellos los hermanos Moncada Galeano.
El 22 de julio de 1992 se fuga tranquilamente tras haberse enterado de que iba
a ser trasladado de prisión.
El asesinato de los Moncada hizo que personas en la
mafia y en los paramilitares conformaran un grupo que se hizo llamar “Los
Pepes” (Perseguidos por Pablo Escobar) que utilizó las mismas tácticas
terroristas para enfrentar al capo. Pusieron bombas en sus edificios,
asesinaron a sus abogados y profundizaron el baño de violencia que sufría
Colombia.
El gobierno colombiano conformó un grupo especial
llamado el Bloque de Búsqueda con el único objetivo de capturarlo. Con el
soporte logístico de Estados Unidos, empezaron a desarticular su red de
sicarios y a dar de baja a sus principales lugartenientes. Finalmente, el 2 de
diciembre de 1993 fue muerto en un operativo desatado tras la intercepción de
una llamada de Escobar a su familia. Las autoridades impidieron además la
salida de sus hijos hacia el exterior, aunque contaban con visados legales
expedidos por la embajada estadounidense. La estrategia de acosarlo y agotarlo
fue para la policía el medio para aniquilarlo. Sus perseguidores localizaron el
lugar de origen de las llamadas y encontraron en la vivienda prácticamente indefenso al otrora jefe de un ejército de pistoleros que
obedecían ciegamente sus órdenes.
Aunque Escobar opuso resistencia disparando al mismo
tiempo dos pistolas mientras trataba de escapar por el tejado de la casa en la
que se había ocultado tiempo atrás, no logró eludir el fuego de la fuerza élite y su robusto cuerpo se desplomó con el rostro
cubierto de sangre.
Está enterrado en Jardines Montesacro,
un cementerio de Medellín.
Su familia estaba conformada por Victoria Henao, con
quien se casó cuando ésta tenía quince años, y sus dos hijos, Juan Pablo y Manuela. Después de la muerte de Escobar salieron del país,
pero fueron devueltos en cuanto pisaron España, corriendo con la misma suerte
en Alemania. Finalmente se instalaron en Buenos Aires, donde han tenido varios
problemas legales. Para alejar el estigma de tener el apellido de Escobar,
decidieron cambiarse de nombre. Así, Victoria pasó a llamarse María Isabel
Santos Caballero, Juan Pablo es ahora Juan Sebastián Marroquín y Manuela se llama Juana.