| UNIV: | Política y Solidaridad: ¿Una gran contradicción? |
El título es de por sí una muy interesante incógnita que extrañamente sólo es atendida por la Iglesia Católica, mediante su Doctrina Social, herramienta muy importante en la misión social de la Iglesia. Pero la pregunta también es desconcertante en el siguiente aspecto: ¿Cuál es la relación que tiene la política en un tema de Ciudadanía y Solidaridad?. La respuesta es simple y compleja a la vez: el hombre. Seguramente está respuesta desconcierta mucho más, y esto se debe a que el hombre es la criatura más compleja sobre la faz de la Tierra. Tanto la política como la ciudadanía son partes esenciales en la vida social del hombre, la solidaridad es una virtud moral, implícita en la naturaleza humana; entonces podemos deducir que por ser elementos creados o implícitos en el hombre obtienen la complejidad humana de donde provienen, y hacen de su observación y estudio un tanto difícil de realizar. La razón por la que se planteó realizar el siguiente trabajo en base a la política y a la solidaridad es la siguiente: la ciudadanía es la calidad y derecho de un hombre a ser ciudadano en cualquier sociedad, es decir gozar de derechos políticos, estos le permiten ascender “políticamente” a un estatuto más alto, como gobernante, por lo tanto un aspecto de la ciudadanía es capacidad de poder ser gobernante. El objetivo del presente trabajo es armonizar el aspecto político del hombre -que hoy en día tiene mucha importancia en la sociedad- con el moral, debido a que actualmente la sociedad se ha deshumanizado, olvidándose del fin principal de la misma: el hombre.
Política y Solidaridad, ¿Contradictorias?
Hablar de política es algo sumamente complejo. En el contexto actual, la palabra “política” ha sido usada hasta la saciedad con un sentido despectivo que termina por hacer olvidar lo que está debe significar. Política significa: “arte de gobernar”, el que gobierna debe conocer la política. En la actualidad esto queda como un ideal, ya que más se vincula política con asuntos de Estado, confundiendo al género con sus contenidos. La Política mantiene una conexión muy fuerte con la organización, pues las decisiones que se adaptan, producen resultados organizativos y, además, la organización -viéndolo como ciencia- atrae hacia sí la actividad prudencial del gobernante, haciéndolo caer en el campo de la Sociología. Al hacer esto, es inevitable que la factividad y las mismas exigencias técnicas de tal consideración releguen toda consideración de la realidad política, como resultado de decisiones personales, y por tanto, morales; debemos entonces considerar a la Política como una ciencia humana. La Política no es una ciencia social, por cuánto no se refiere al hecho mismo del gobierno, pese a que el hecho de gobierno puede considerarse como un hecho social. la Política se va a referir a las diferentes cuestiones doctrinales sobre el modo de gobernar plasmadas -la mayoría- en textos. En países como el nuestro, donde los medios de ganarse la vida, son tan escasos para las personas de cierta preparación , la política tiene muchos pretendientes, porque la mayoría de ciudadanos buscan en los puestos burocráticos lo que no han podido alcanzar o han perdido en los negocios particulares. Se olvida que la más elevada función del gobernante es la de llevar a cabo la Política legislativa, el dar leyes es propio del gobernante, aunque el contenido discrepe mucho de lo que realmente se quiere. El primer deber del gobernante es el de conservar la seguridad del grupo, en este sentido que el gobierno debe ser “conservador”, pero esto tiende a confundirse con conservador del mismo poder, pues indiscutiblemente, la continuidad del gobierno es ya un elemento, aunque no el único, de la seguridad o estatus del grupo gobernado.
Se podría referir las diferentes doctrinas políticas que existen o existieron, pero sólo nos referiremos a la Democracia, debido a que está doctrina política es la que actualmente rige la mayoría de gobiernos, y en especial el nuestro. La democracia actual se basa principalmente en el Liberalismo, un pensamiento en el cual la individualidad de la persona, está por encima de todo; y esto se encuentra demostrado en su ejemplo más palpable: el sistema económico liberal. Pero tampoco podemos negar los beneficios que esté pensamiento nos ha dado, es cierto que el marcado individualismo no permite a las personas pensar en las otras, porque su preocupación está centrada en sí mismas. Pero también permite al hombre desarrollarse como individuo, la individualidad es parte esencial del hombre, porque a partir de ella la persona tiene libertad y dignidad. Lamentablemente o se ha malentendido el Liberalismo, o al contrario, el Liberalismo ha malentendido la individualidad de la persona. Nosotros seguimos el segundo razonamiento. Es cierto que criticamos este pensamiento -y debemos recordar que es base de la democracia, y ésta a su vez de la política actual-, pero se debe a que tan buen sistema está deshumanizado. Se ha desligado la libertad de la responsabilidad; libertad se entiende como el libre albedrío de una persona sobre sus actos, pero la persona libre asume la responsabilidad de dichos actos. La Solidaridad es una virtud moral como se dijo antes, pero está virtud no es un simple ayudar a los demás sólo en el aspecto material, eso va en contra del Principio de Subsidiariedad, por el cual no sólo se debe ayudar a los demás una sola vez, sino se ayuda a los demás, enseñándoles cómo ayudarse ellos mismos. La política se ha desligado de la responsabilidad que existe implícita en ella, ocupándose tan sólo de uno de los aspectos que conforma la sociedad, pero no del más importante. La política ha perdido su hilo conductor, su fin, y esto se ha transmitido a la sociedad debido a su estrecha relación. Ciertamente no parece existir una relación explícita entre la política y la solidaridad, pero la hay, y el nexo es a la vez el fin de cada uno de ellos: el hombre. El será la constante siempre, porque a el está dirigido el esfuerzo de la sociedad.
La Educación: ¿Una posible solución?
La educación puede y debe ser la base para resolver los problemas de un país como el nuestro; la única manera de que este país tenga algún futuro es cultivando peruanos. Pero esta educación no sólo se debe pasar en darnos los avances científicos o un nivel estándar que nos ponga a nivel de los países desarrollados y poder así la gran mayoría de peruanos, acceder al alcance de nuevas tecnologías ya que habría la posibilidad tanto de comprenderlas cómo manejarlas, sentirlas como algo cercano, y como un medio necesario para alcanzar el progreso tanto personal como de toda la sociedad. Ésta es una base científica de la que no podemos excluirnos y necesaria hasta cierto punto. Pero está enseñanza serviría de muy poco si no va acompañada de una educación que se funda en los principios y valores morales; quizá sea éste el punto más álgido del problema, ya que indudablemente es más fácil aprender algo concreto que aprender algo más abstracto, que no es tan palpable y que en cierta forma no tiene un gran rendimiento económico -o tal vez sí como los filósofos de la Excelencia han podido determinar en sus estudios-, en ciertos casos significaría un detrimento de las posibilidades económicas de mucha gente. Pero no sólo es difícil explicarlo por esto, es además difícil por que hay que tener en cuenta la idiosincrasia del país, donde se ve la ganancia inmediata como lo fundamental. Teniendo en cuenta que los valores morales no arraigan tan rápido y sirve de poco o casi nada en la práctica intentar aprenderte las virtudes de memoria ya que si sabemos su contenido y no las sabemos aplicar no sirven para nada; es otro problema que tenemos que solucionar teniendo en cuenta que casi todas las cosas en el colegio se aprenden de memoria, y no es que pretendamos que salgan promociones de filósofos que investiguen las causas últimas de las cosas, pero sí sería necesario que las promociones vean las cosas con un poco más de coherencia y sentido común, y ésta es quizá la labor más ardua y fundamental de los profesores, que es darle contenido a nuestros principios, pero también enseñarles qué es el hombre, su importancia, porque si lo supiéramos seríamos más solidarios lo cual implica conocer necesariamente al hombre y saber que debemos colaborar y dar , pero un dar para cultivar, para forjar, para crear, no un dar para recibir. Una educación que al darnos principios nos dará profesionales competitivos, ciudadanos conscientes y los más importante nos dará buenos padres de familia, y es entonces cuándo sabremos que empieza un nuevo ciclo y que a partir de ese momento tendríamos que ajustar un poco los engranajes, para perfeccionarnos cada día más. Pero para llegar allí hace falta mucho esfuerzo, entrega y sacrificio. La propuesta es muy concreta, la educación es parte esencial de la solución de los actuales problemas no sólo socio-político-económicos, sino también morales. Definitivamente no se puede realizar esto sin que exista una política previa, que permita el desarrollo de uno de los aspectos más importantes de la sociedad: el hombre. Muchos gobiernos no le han dado la debida importancia a la educación; no se pide dejar de prestarle atención a los aspectos económicos o políticos, sino darle la atención que debe dársele a la educación. Lo más importante para cualquier nación son sus habitantes, ellos deben ser la real medida del avance de un país, porque un país de hombres excelentes es una gran nación.