MEMORIA SANANDRESINA I
Mayo-Junio, 2004. Es medianoche del Domingo, de un invasor invierno, había que abrigarse, ponerse pijama gruesa y cubrirse un poco en el sobre horizontal. Luego dejar a la pluma hacer lo suyo : volar, inspirarse y uno seguirla. Primero, me viene lo penoso, un compañero de la promo muy grave, al punto de dársele la unción de los enfermos. Eso lo supimos desde el jueves 27 de mayo, pero hoy tres días después, supe que ha superado el trance, ¡Fuerza Pepe!. También nos enteramos ese día que son ya diez nuestros compañeros caídos en la lucha y otros diez los que han abandonado el campo de batalla y conforman ahora la Legión Extranjera, a los que tenemos conectados por correo electrónico. Otros estamos acudiendo a las reuniones informales en el Club de Tenis de la Exposición, casualmente muy inglés de origen y a cuadra y media del cole. Éramos tres los socios desde siempre y Bobby era el campeón de tenis, él se fue muy temprano, ahora Jaime A. y yo somos socios vitalicios.
Tenemos ya siete encuentros y llegamos a ser como quince los que nos hemos hecho presentes algún jueves, por supuesto, con turnos para llevar bajo el brazo un scocht dorado, distintivo de la Escocia de donde se origina el colegio, para uso medicinal para calentarse y hacerse más expresivos.
El motivo inventado para los encuentros es la celebración del día del colegio pero, más aún, porque cumpliremos 40 años de haber salido y la curiosidad por vernos las caras entre muchos de nosotros, principalmente yo.
Nuestra promo 64 -debo decirlo- fue una promoción quebrada, pues se disolvió la mitad de los setenta y tantos de la A y la B y quedamos solamente cuarenta; fue por problemas institucionales o fue que le picó una víbora a alguien o, tal vez, por cuestiones de moral o amoralidad o inmoralidad o de seudo moralidad ¡por qué? Total, la corrupción del país y del mundo viene de muy atrás. No de los incas ni pre incas. Llegó con la ambición brutal de conquistadores, de piratas de espadas y de arcabuces, diezmando y destruyendo pueblos e imperios ya organizados como el inca, maya, azteca, pieles rojas y muchos otros, en donde se impuso la fuerza y se implantó otras costumbres, otras religiones y otros dioses, diferentes de los auténticos o ecológicos: el sol, la luna, los árboles, montañas, las lagunas, a quienes todo pueblo primitivo respetó y no como ahora, que se sigue inventando religiones. Ya hay más de 300 en el mundo y no sabemos aun que sólo puede haber una. Igual que la ciencia, que es una. Así la religión es buscar estar unidos a través de Dios, de un solo Dios y la ciencia es el afán de conocer todo lo creado, pero debe estar al servicio de todos y de la conservación de la Tierra. Por ahora, el mundo sí avanza en tecnología pero pierde y no lo hace en espíritu y en fraternidad humana, ¿o no es así? ¡qué simple es todo! ¿verdad? Pero cómo nos complicamos buscando explicaciones y argumentos para justificarnos ¿cierto? O les parecerá muy simplón mi comentario, pero es así nuestra vida, un cuento. Sí estoy muy de acuerdo en disfrutar, celebrar y, sobre todo, amar, que sí se debe y se puede y que si esto no lo entienden, joder, sigan aburriéndose de la vida.
Se preguntarán qué ironías intenta éste o quién se cree, que si ya se lanzó al ruedo, sería más prudente cuidarse del toro negro y encastado o aprender a capear sus embestidas como que el mismo Manuel Benítez "El Cordobés",el de las sapinas, lo dice : "más cornadas da el hambre" y siguió de matador y fue de los revolucionarios, pionero en abandonar el toreo clásico. Y que sí señores, la fiesta de los toros es parte de nuestro folclor mestizo, como los gallos y las fiestas campestres como la pachamanca y religiosas como la beata Melchorita ya españolizadas y enriquecidas como lo es nuestro arte culinario, estamos entre los cinco mejores del mundo, baste un cebiche real de entrada, luego un cabrito a la chiclayana con loche, que es un zapallo en verdad sabroso, pisco sour y la chicha de jora. Ni qué hablar de la variedad de frutas y verduras de super sabor que produce nuestra tierra.
Adiós, mil gracias. El viernes 11 de junio estaremos en la celebración oficial del Día del Colegio, si me libero de la alergia respiratoria cantaré unas canciones o algo instrumental y si no un pequeño discurso. Por un reto, en aras de dar realce al acontecimiento, decidimos Jaime A. , William S. y yo preparar un discurso escrito para lo del Colegio o la fiesta del día siguiente. Hasta la próxima.
Pablo