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El incendio de la Cordillera Central (República Dominicana), de marzo, 2005,

visto desde el Sensor MODIS (Satélites Aqua y Terra)

Por José Ramón Martínez Batlle:

última actualización, 7 de abril de 2005, a las 08 PM, hora dominicana

SITUACIÓN AL DÍA DE HOY (7 de abril de 2005): el análisis de las imágenes Modis del 5 y el 6 de abril indican que no existen focos activos capaces de producir humo. El fuego aparentemente está sofocado. A partir de hoy, se dejará de actualizar esta página, pero se mantendrán los datos disponibles para consulta en esta misma dirección. Si se activara en lo adelante algún incendio de magnitud similar, se creará una página al efecto a la que se podrá acceder desde la dirección: http://www.angelfire.com/un/josemartinez. Esta página ha sido, en términos de visita, un éxito rotundo, dado que fue accedida más de 800 veces en sólo 8 días. Agradezco a todos los usuarios que han visitado la página, sobre todo a aquellos que me han manifestado su satisfacción por los datos presentados.

Saludos a todos.

José Ramón Martínez Batlle

NOTA SOBRE DECLARACIONES AL PERIÓDICO EL CARIBE (actualización 2 de abril de 2005): Mis declaraciones a El Caribe, recogidas por Ezequiel Abiú López  y publicadas el 2 abril de 2005, son fieles a la realidad en todo su contenido, salvo en la comparación de la superficie de bosques quemada en la Cordillera Central respecto de la nacional. Yo le referí que la superficie quemada oscilaba entre los 110 y los 170 km2 (tal y como está publicado en este sitio web), indicándole que esto constituye un alto porcentaje de la superficie protegida por los Parques Nacionales Armando Bermúdez y José del Carmen Ramírez, que es de unos 1,500 km2, pero en ningún momento hice referencia a la superficie de bosques a nivel nacional (que por cierto es de aprox. un 30% de la superficie del territorio, equivalente a unos 16,000 km2, según los últimos datos de DIARENA publicados en el Atlas de los Recursos Naturales de 2004). En otro orden aclaré ante el periodista dos noticias que desde mi punto de vista son absolutistas y poco fieles a la realidad, pero desafortunadamente no fueron recogidas en la edición. En primer lugar, desmentí que en RD no existan técnicos capaces de combatir incendios, analizarlos, investigarlos y prevenirlos. Conozco bien la Secretaría de Estado de Medio Ambiente y Recursos Naturales, y doy fe de la preparación que tiene mucha gente allí (otra cosa es el apoyo técnico y financiero que ellos técnicos, lo cual sabemos es deficiente). En segundo lugar le aclaré que es dañino y negativo publicar que la SEMARN no actuó desde el primer momento. La Secretaría activó un protocolo que tiene a estos efectos y, si bien faltaron recursos por la magnitud de los incendios, el personal estuvo en la zona afectada poco después de que se detectaran los primeros focos activos. En cuanto al fuego quiero puntualizar algunas cuestiones:

·       Para la prevención de este tipo de fenómenos en el futuro, la SEMARN debe implementar un sistema de alerta temprana mediante sensores remotos y personal de tierra. Es imposible que en pleno siglo XXI, existiendo tanta información en tiempo real, ésta se desaproveche. Las torres de vigilancia con personal suficiente y permanente son la garantía de una detección temprana en tierra, que es ayudada por sensores remotos. En este sentido, las imágenes MODIS (ver las de este incendio) son una herramienta clave

·       Se advierte la necesidad de que se realicen investigaciones detalladas, asumiendo que el fuego no quema igual en todas partes, el material quemado no siempre es el mismo, y que el suelo no es homogéneo (a veces ni existe y lo que hay son laderas de bloques). A partir de dichas investigaciones podría indicarse que algunos sectores (quizá la mayoría) deban dejarse a la regeneración natural como una medida de manejo, pero seguro que muchos otros deberán ser reforestados porque se hayan quemado tanto los ejemplares jóvenes de la sucesión y los viejos proveedores de semillas, así como las semillas que habría en el suelo al momento del fuego

·       Hay muchos ejemplos en RD de áreas que se han quemado y se han regenerado de forma natural, pero hay otros muchos donde eso no ha ocurrido. Es el caso de Savane Peblique en la Sierra de Bahoruco, donde la regeneración natural a partir del incendio de principios de los 90 no ha prosperado, porque los ejemplares de pino viejos murieron quemados

·       Si la regeneración natural es la única medida de manejo que habría de implementarse en el área, entonces habría que dejar igualmente que el fuego devore todo lo que quiera. La acción antrópica es la que ha provocado la transformación y el ser humano, como especie inteligente, tiene la capacidad de decidir sobre si el fuego ha sido ecológicamente aceptable o no. De no serlo, y esto debe analizarse para cada uno de los km2 quemados, entonces será necesario intervenir

·       La reforestación es además una estrategia para evitar la invasión de terrenos. Resulta más complicado a los invasores ocupar los terrenos cuando existe un personal monitoreando del progreso de las plántulas sembradas

·       Las autoridades, y los dominicanos en general, deben reflexionar sobre qué se desea recuperar: ¿se quiere el mismo bosque que había antes?, ¿se aceptaría que en áreas donde no había pinar éste las ocupe ahora?, ¿estamos dispuestos a esperar decenas de años para recuperar alguna cobertura vegetal?, ¿se permitirá que especies invasoras inhiban la regeneración de especies endémicas y nativas de forma natural, dado que estas aprovechan la mayor insolación, la transformación edáfica y la potencial erosión?

·       En definitiva, lo importante es que se estudie el fuego, se haga un análisis pormenorizado de las formaciones vegetales quemadas y se determine qué hay que hacer en cada unidad, dejando a la naturaleza actuar, pero ayudándola en caso necesario. Esta metodología de actuación se conoce como “Gestión Adaptable”, que el Catedrático de Geografía de la Universidad de Sevilla Fernando Díaz del Olmo y su equipo de trabajo, hemos aplicado exitosamente en muchos proyectos de investigación y gestión, tanto en España como en América Latina con resultados óptimos.

·       Ronald Myers, experto en incendios forestales y actuaciones de recuperación de TNC, en su conferencia en el V Congreso de Biodiversidad Caribeña celebrado en enero pasado en RD, indicó que muchas formaciones vegetales dependen de los incendios naturales, pero igualmente que los fuegos provocados tienen un patrón que puede cambiar su carácter benigno. Un patrón de fuegos se describe por las siguientes características:

·       Frecuencia (en los provocados esta es mayor)

·       Intensidad (es inversa a la velocidad, mientras más rápido pasan con menos intensidad queman y viceversa y esto depende de muchos factores como son: tiempo, humedad ambiental y edáfica, cantidad de combustible presente en los distintos estratos; por regla general los provocados suelen ser más intensos, es decir queman la vegetación con mayor fuerza que los naturales)

·       Escala (generalmente los grandes fuegos provocados son el resultado de la unión de varios focos, especialmente en época seca, y terminan abarcando mucho más territorio que los naturales)

·       Temporada (no es igual que un bosque se queme en la húmeda que en la seca, y generalmente los provocados ocurren en la seca porque es cuando interesa al agricultor desyerbar para preparar su terreno a la siembra)

·       Contexto en el paisaje (si un fuego ocurre en un lugar muy visible y con una sensibilidad funcional, entonces es más dañino y amerita mayor atención)

·       Afección a los recursos hídricos (si un incendio afecta a la cobertura vegetal en áreas de abundante captación hídrica, la hidrología local y regional puede resultar seriamente afectada)

NOTA SOBRE LA SUPERFICIE FORESTAL QUEMADA A PARTIR DE IMAGEN LANDSAT 7 ETM+ DE ALTA RESOLUCIÓN (ÚLTIMA ACTUALIZACIÓN: 1 DE ABRIL): Utilizando esta imagen que el EarthObservatory ha puesto a disposición del público en su sitio web (http://earthobservatory.nasa.gov) se ha afinado el dato de superficie quemada. La imagen original se puede encontrar en: http://earthobservatory.nasa.gov/Newsroom/NewImages/images.php3?img_id=16858. Se ha rectificado la imagen mediante polinomio de transformación y digitalizado las áreas quemadas mediante criterios “a la baja”. Se confirma que el mínimo quemado es 110 km2, y se advierte que la superficie final será de más de 150 km2 una vez se realicen los estudios definitivos. HACE FALTA DISPONER DE ESTA FUENTE COMPLETA, POR LO QUE ES NECESARIO INICIAR LOS CONTACTOS CON NASA Y EL EARTHOBSERVATORY. También es imprescindible la adquisición de imágenes previas al incendio, para establecer a qué fecha corresponde cada mancha quemada. Ver mapa detallado

NOTA SOBRE LA SUPERFICIE FORESTAL QUEMADA (PRIMERA PUBLICACIÓN: 27 DE MARZO): En una primera aproximación hecha a partir de un “quicklook” de la imagen Landsat del 21 de marzo pasado, la superficie de bosque (pinar y otros) quemada por este conjunto de incendios forestales varía entre un mínimo de 110 km2 y un máximo de 170 km2. VEA EL ANÁLISIS PORMENORIZADO Y LAS BASES QUE SE HAN UTILIZADO PARA REALIZAR ESTA APROXIMACIÓN PRELIMINAR. Mientras los medios de información manejaban una cifra de 62.50 km2 (100,000 tareas) por este medio ya se había informado, desde el 27 de marzo pasado, que la superficie afectada era mayor. A partir del 31 de marzo, la cifra que está publicándose en los medios es de 150 km2 (15,000 hectáreas) o más.

Ver Mapas-montajes de imágenes MODIS (Aqua y Terra) desde el 7 de marzo de 2005 en formato JPG (RESOLUCIÓN ACEPTABLE). ¡¡¡¡Esta página se actualiza diariamente!!!!. Los mapas se actualizan diariamente a partir de las 20.00 horas (hora dominicana=-4UTC)

Ir a la página web de las imágenes de satélite empleadas en los mapas (Satélites Terra y Aqua, sensor MODIS)

NOTA SOBRE LA NO-DETECCIÓN DE FOCOS ACTIVOS EN CABRAL-BARAHONA: en fecha 29 de marzo, no se detectaron focos activos en el sensor MODIS para dicha zona, aun cuando existen reportes de testigos oculares que certifican la ocurrencia de un incendio activo de varias decenas de hectáreas. La no detección en MODIS puede deberse a múltiples factores: oblicuidad de la toma del satélite, naturaleza del material quemado, baja temperatura del incendio, nubosidad, entre otras. Por lo tanto, la no detección en MODIS no implica la inexistencia de tales focos.

NOTA SOBRE LA FECHA DE INICIO DE LOS PRIMEROS FOCOS DEL CONJUNTO DE INCENDIOS: se ha hecho un seguimiento de los primeros focos mediante el sensor MODIS. Los resultados obtenidos son preliminares y ameritan comprobación de campo, dado que el error de las coordenadas aportadas podría ser de 1 km. Los resultados son:

·       El día 1 marzo por la mañana aparecen 2 focos en las coordenadas aproximadas (18º51’55’’N,71º1’33’’W) y (18º56’40’’N,70º58’7’’W). En las imágenes de días posteriores ambos desaparecen

·       El día 7 de marzo, aparece en las coordenadas aproximadas 18º57’19’’N,71º3’36’’W, un foco de importancia claramente visible por el sensor. La progresión de este foco hacia el Norte, Noreste y Noroeste es visible en las imágenes de los días posteriores y se mantiene hasta la fecha actual. A partir de entonces, alrededor de este primer foco, aparecen otros que igualmente se expanden hacia el Norte, Noreste y Noroeste.

·       A la luz de estos resultados, la fecha más temprana del foco activo más persistente que ha penetrado a los Parques Nacionales, es el 7 de marzo.

NOTA SOBRE EL ESTADO DEL TIEMPO (día 04 de abril de 2005): Entrará un frente frío el lunes 4 de abril a mediodía, aunque desde la noche del 3 de abril podrían sentirse sus efectos. Este sistema frontal está muy debilitado al Sur pero podría producir precipitaciones. Las temperaturas se atenuarán ligeramente.

 

José Ramón Martínez Batlle©

Geógrafo Físico,
Profesor Departamento de Geografía, Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD)

Miembro del Grupo de Investigación Cuaternario y Geomorfología, Universidad de Sevilla
Correo electrónico: noviolencia@msn.com

Santo Domingo, República Dominicana