Atani: - ¡No! -.
Ésta levanta su mano y comienza a acariciarme el rostro. Yo la quito, y se extraña.
Mara: - Entonces, ¿te has dado cuenta? -.
- ¿De qué?... -. De forma aún más seria.
- ¡De nuestro lazo! -. Aproximándose aún más a mí, me quedo como qué...
Mara: - El modo en que sucedió... No logro entenderlo. Es posible que una parte de ti se haya impregnado en mí, o se quedara algo... Llegando a este punto es irrelevante, pero lo importante es que lo que pasó tuvo una razón de ser... -.
Atani: - ¿Y qué razón es esa? -.
- Me enamoré, Atani. Me enamore de ti, aunque en mi mente me cueste creerlo. Sin embargo, algo pasó, algo que sabía que era imposible ¡Pero pasó! -.
En ese momento, subo un poco mi mirada, por encima de esta Mara y veo a Arkanath Mara saliendo de Comedor Lopane en la esquina, y permanece mirándonos, sorprendida, con los ojos bien abiertos.
Me asusto un poco, pensando que era un juego suyo, pues Mara es una maestra en jugar bromas, pero al ver su rostro inmutado, le presto más atención.
Mara: -... Consiguió destruirme, ¡pero no, señor! -. Expreso de un modo más enérgico.
- Por supuesto que no... Me sentía obligada a volver, y ahora estoy en este maldito lugar debido a ti. Debido a ti ya no soy la que solía ser. Debido a ti he regresado. ¡Debido a ti estoy en este lugar, al igual que tú, en apariencias… Libre! -. Sarcásticamente.
Me molesto mucho. - ¡Felicidades! -. Manifiesto, irónicamente.
- ¡Gracias! -. Expresa, de igual manera. - Pero 10-May-2004 1:57 AM el que estamos aquí… -. Y de una forma calmada. -… No estamos aquí por que seamos libres, estamos aquí por que no lo somos, no estamos libres de nuestro destino -.
En ese momento, llegan hombres extraños y me rodean. Al parecer eran Valar, guerreros.
Los miro, preguntándome qué quieren.
En total eran cinco sujetos y todos ellos me asechaban firmemente, esperando algo.
Mara: - Estamos aquí para regresarte lo que intentaste olvidar... Tú propio yo -.
Asimismo, levanta su mano y me ciñe la camisa. Y con esta acción, dos de los individuos me sujetan la mano. Me libro y me lanzo a la pelea contra ellos.
Mara intenta saltarme y no terminando de llegar se repelió contra mi, lanzándose a volar hasta Comedor Lopane. Ahí todavía estaba la verdadera Mara-Arkan, sorprendida y aterrada por lo que pasaba.
Mara-Arkan retrocede y enredándose en sus pies, cae, asustada de verse a si misma, supongo, tirada en el suelo.
No sé de dónde, pero saqué esa gran fuerza de mi interior. Estos Valar no eran nada para mí.
De pronto, llegan más. En vez de cinco, eran quince.
Cruzo la calle y corro más allá de Cafetería Míh, hasta llegar a los Watery Spot, luchando con ellos.
Saltando, le doy una patada a uno de ellos y tomando impulso, subo a la entrada de Watery Spot; entonces no tocando el suelo, golpeo a tres de ellos con una patada remolino y justo antes de caer, me sostengo del cuerpo de un Valar, tomo un impulso, que es lo suficientemente extenso para elevarme y caer hincado a la entrada del segundo piso de la Biblioteca en Bereliand, en la plazoleta.
La plazoleta estaba repleta de Valares. Estaba rodeado. Eran cientos.
Ahí Funeth, mira lo que sucede desde el Gran Cúpula y sale corriendo, gritando.
-¡Ayúdenlo! ¡Alguien que lo ayude! -. Pero todo el mundo estaba inmovilizado, mirando lo que pasaba.