Caminando por los senderos de Bereliand, percibo una singularidad que nunca antes había advertido. Es más grande, tanto como la colonia de Lacan, donde pertenece Drailis, la primera colonia desde el Descubrimiento; y más adelante, hay unos guardias, a los que teníamos que mostrar nuestras identificaciones para poder entrar.
Pasando por donde Cafetería Míh, noté varias modificaciones. Lo que antes era una porción de lugar para comer, ahora era una especie de Comedor Lopane. ¡Grandioso! Pero a la vez extraño.
Allí se encuentran personas y nos saludan, y como debe ser, devolvemos el saludo.
Funeth me pide el libro de matemáticas espaciales, para repasar. Lo saco sin mirarlo y se lo paso.
De pronto, siento ansiedad, algo parecido a escalofríos.
Funeth me mira y me dice: - ¿Qué pasa, Atan? ¿Te sientes bien? -.
- No es nada... Adelántate y guárdame un lugar a tú lado -.
- Claro que si -.
Funeth sigue caminando y voltea a echar un vistazo, luego sigue algo preocupada.
De pronto, doy media vuelta y noto de lejos a Mara.
Esta Mara me era extraña, diferente, algo más vieja, con unas vestimentas algo singulares de color negro. Su vestimenta aparentaba ser militar.
Estaba caminando hacia mí, viendo todo el lugar de reojo con repugnancia.
Acercándoseme, me sorprendo al verla y quedo mirándola inmutado.
Mara: - Hola, Atani, ¿Cuánto tiempo? -.
Termino de voltearme, enfrentándola y algo confundido, inquiero: - ¿Mara? -. Me detengo a pensar. -… Ella generalmente no me llama por mi nombre... ¡Cosa muy rara! -.
Se detie10-May-2004 1:57 AM de reojo. Estaba algo molesta. Al menos eso pensé.
Me fijo bien en ella y le digo: - Seas quién seas, ¡no eres la Mara que conozco! ¿Quién eres tú? -.
- Entonces, ¿quién soy? -. Me pregunta, burlándose.
- ¡Yo pregunté primero! -. Exprese seriamente.
-... ¿Recibiste mi paquete? -. Dice, como queriendo sacarme del tema.
Respondo en forma arisca: - ¡Sí! -.
- ¡Bien! -. Y se ríe. Luego se acerca un poco más a mí.
La miro a los ojos, preguntándome: - ¿Qué pasa aquí? -.
Ésta me dice: - ¿Sorprendido de verme? -.
Me extraño.
- ¿Qué diablos?... A ti te veo todos los días... ¡Pues somos del mismo clan! -. Pensé.
Atani: - ¡No! -.
Ésta levanta su mano y comienza a acariciarme el rostro. Yo la quito, y se extraña.
Mara: - Entonces, ¿te has dado cuenta? -.
- ¿De qué?... -. De forma aún más seria.
- ¡De nuestro lazo! -. Aproximándose aún más a mí, me quedo como qué...
Mara: - El modo en que sucedió... No logro entenderlo. Es posible que una parte de ti se haya impregnado en mí, o se quedara algo... Llegando a este punto es irrelevante, pero lo importante es que lo que pasó tuvo una razón de ser... -.
Atani: - ¿Y qué razón es esa? -.
- Me enamoré, Atani. Me enamore de ti, aunque en mi mente me cueste creerlo. Sin embargo, algo pasó, algo que sabía que era imposible ¡Pero pasó! -.
En ese momento, subo un poco mi mirada, por encima de esta Mara y veo a Arkanath Mara saliendo de Comedor Lopane en la esquina, y permanece mirándonos, sorprendida, con los ojos bien abiertos.
Me asusto un poco, pensando que era un juego suyo, pues Mara es una maestra en jugar bromas, pero al ver su rostro inmutado, le presto más atención.
Mara: -... Consiguió destruirme, ¡pero no, señor! -. Expreso de un modo más enérgico.
- Por supuesto que no... Me sentía obligada a volver, y ahora estoy en este maldito lugar debido a ti. Debido a ti ya no soy la que solía ser. Debido a ti he regresado. ¡Debido a ti estoy en este lugar, al igual que tú, en apariencias… Libre! -. Sarcásticamente.
Me molesto mucho. - ¡Felicidades! -. Manifiesto, irónicamente.
09-May-2004 10:32 PMien sabes, las apariencias engañan y no puedo olvidar el motivo por el que estamos aquí… -. Y de una forma calmada. -… No estamos aquí por que seamos libres, estamos aquí por que no lo somos, no estamos libres de nuestro destino -.
En ese momento, llegan hombres extraños y me rodean. Al parecer eran Valar, guerreros.
Los miro, preguntándome qué quieren.
En total eran cinco sujetos y todos ellos me asechaban firmemente, esperando algo.
09-May-2004 10:33 PMntentaste olvidar... Tú propio yo -.
Asimismo, levanta su mano y me ciñe la camisa. Y con esta acción, dos de los individuos me sujetan la mano. Me libro y me lanzo a la pelea contra ellos.
Mara intenta saltarme y no terminando de llegar se repelió contra mi, lanzándose a volar hasta Comedor Lopane. Ahí todavía estaba la verdadera Mara-Arkan, sorprendida y aterrada por lo que pasaba.
Mara-Arkan retrocede y enredándose en sus pies, cae, asustada de verse a si misma, supongo, tirada en el suelo.
No sé de dónde, pero saqué esa gran fuerza de mi interior. Estos Valar no eran nada para mí.
De pronto, llegan más. En vez de cinco, eran quince.
Cruzo la calle y corro más allá de Cafetería Míh, hasta llegar a los Watery Spot, luchando con ellos.
Saltando, le doy una patada a uno de ellos y tomando impulso, subo a la entrada de Watery Spot; entonces no tocando el suelo, golpeo a tres de ellos con una patada remolino y justo antes de caer, me sostengo del cuerpo de un Valar, tomo un impulso, que es lo suficientemente extenso para elevarme y caer hincado a la entrada del segundo piso de la Biblioteca en Bereliand, en la plazoleta.
La plazoleta estaba repleta de Valares. Estaba rodeado. Eran cientos.
Ahí Funeth, mira lo que sucede desde el Gran Cúpula y sale corriendo, gritando.
-¡Ayúdenlo! ¡Alguien que lo ayude! -. Pero todo el mundo estaba inmovilizado, mirando lo que pasaba.