Mi cabello húmedo cae sobre estas sábanas solitarias.
Estos bucles te añoran a la luz de las estrellas,
mientras mis labios repasan tu nombre en la noche tibia.
Se abren los ojos y te busco sin remedio.
Estas manos necesitan de tu dulce piel.
Este pecho sufre sin el eco de sus latidos,
sin tus suspiros al oido.
Y te miro cuando sueñas despierto.
Bajo la luz del sol del recuerdo
puedo ver esa estrella que brilla
con fuerza en tu mirada
y que sólo yo veo.
Y te beso en silencio,
aunque tus labios no lo notan.