Rafael Vargas es un mujeriego incorregible para quien todas las mujeres representan una conquista fácil. Bueno, no todas, de la lista está excluida, María Rosa García, la eficiente y leal secretaria de este Don Juan. Para Rafael sería inconcebible imaginarse enamorando a su secretaria o que ella pudiera amarlo, como ocurre efectivamente.
María Rosa ha dedicado su vida a Rafael, amándolo en secreto, y contentándose con ser su mano derecha. Para la secretaria es un consuelo saber que las mujeres de su jefe nunca le serán tan indispensables como lo es ella. Sin embargo, Rafael ha llegado a una edad en la que le es necesario casarse antes que comiencen los rumores sobre su masculinidad. Por eso le encarga a María Rosa que "le busque una esposa".
La astuta secretaria contacta una agencia matrimonial, pero es ella la encargada de entrevistar a las candidatas. Las pruebas y exigencias de María Rosa, son tan arduas, que ninguna pasa el escrutinio. Finalmente, el sorprendido Rafael llega a la conclusión que le ha encomendado una tarea muy difícil a su asistente, y que esto ha terminado por agotarla. María Rosa recibe de su agradecido jefe un regalo: un viaje con todos los gastos pagados.
María Rosa parte a ese viaje, y sólo a su regreso se da cuenta del error que ha cometido. Durante su ausencia su puesto ha sido usurpado por la sagaz y manipuladora Eva quien desea conquistar al inconquistable Rafael. Pronto este casanova cae en las redes de Eva, y la única que podrá salvarlo será su fiel María Rosa.