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Todos los
años, alrededor de 1.500 niños menores de 2 años que viven en la ciudad de
Córdoba se enferman de neumonía. La mitad de esas infecciones son
producidas por una bacteria llamada neumococo que, si bien suele habitar
las vías respiratorias, por alguna razón especial puede llegar a infectar
los pulmones u otras partes del organismo.
Un estudio realizado entre los años 1999 y 2000 detectó por primera vez la
tasa de neumonía en menores de 2 años en Córdoba (2.500 cada 100 mil) y
también la incidencia de la enfermedad invasiva del neumococo (257 cada
100 mil).
Ese relevamiento, precisamente, fue coordinado por el Centro de Desarrollo
de Proyectos Avanzados del Hospital Infantil municipal, y contó también
con la participación de los médicos de atención primaria, los pediatras de
clínicas privadas y los de las guardias de los hospitales de Niños,
Pediátrico y Misericordia.
Conocer la incidencia del neumococo en los chicos menores de 2 años era un
requisito fundamental para continuar, en esta ciudad, con el desarrollo de
una vacuna contra esa bacteria, vacuna que, en poco tiempo más, comenzará
a ser probada en estos niños.
Bacteria peligrosa
Por circunstancias especiales que se dan en determinadas personas, el
neumococo, bacteria que puede estar presente en las vías respiratorias
superiores (sobre todo en invierno y en primavera), logra infectar algunas
partes del cuerpo y causar sinusitis u otitis media. Sin embargo, puede
producir enfermedades invasivas, es decir, en zonas o cavidades
normalmente estériles o que no están en contacto con el exterior. Cuando
se va a los pulmones, puede causar neumonía. También, a través de la vía
linfática y la sanguínea, podrá ir hacia las meninges y provocar
meningitis. Si va a la pleura, desarrollará pleuresía; y en el perineo,
peritonitis.
Todos estos cuadros son graves. La tasa de mortalidad de las enfermedades
invasivas por neumococo es del cinco al ocho por ciento.
“Para que la bacteria que está en las vías respiratorias cause enfermedad,
se tienen que dar condiciones especiales en el individuo”, explica Miguel Tregnaghi, infectólogo pediatra del Hospital Infantil y jefe del Centro de
Desarrollo de Proyectos Avanzados(CEDEPAP), que hizo el relevamiento epidemiológico
en Córdoba.
Esas circunstancias que favorecen la enfermedad invasiva del neumococo
pueden ser las infecciones virales (resfrío, inflamación de garganta),
especialmente las más severas, como la gripe. “La complicación más común
de la gripe es la invasión secundaria por neumococo. Por eso en los
ancianos, un grupo de alto riesgo, se colocan vacunas de gripe y de
neumococo”, dice Tregnaghi.
Para las personas de más de 2 años existe una vacuna que combina 23
serotipos de esa bacteria y que da buenos resultados para prevenir la
infección. Sin embargo, esa vacuna no sirve para los lactantes porque
tiene una fórmula que no les desarrolla anticuerpos.
¿Por qué hay personas a las que el neumococo enferma y otras que no tienen
ese problema? “Hay factores genéticos que tienen que ver con las antígenos
de histocompatibilidad, que marcan las características que tiene cada ser
humano para ser más o menos susceptible a ciertas enfermedades”, explica
Tregnaghi. En otras palabras, hay personas que tienen más anticuerpos de
un tipo y menos del otro.
Las condiciones de hacinamiento también pueden llegar favorecer la
propagación de la bacteria.
El estudio
En poco tiempo más, comenzará en Córdoba la prueba de una vacuna contra el
neumococo para niños menores de 2 años.
Uno de los pasos del protocolo exigido internacionalmente para la prueba
era conocer la incidencia de la enfermedad producida por el neumococo en
esta ciudad.
Para tener ese dato, se puso en marcha un relevamiento, para que cual
trabajaron los médicos de atención primaria, los pediatras de clínicas
privadas y los de las guardias, durante todo un año y las 24 horas del
día.
En ese tiempo se detectó una tasa de incidencia de 257 casos por cada 100
mil niños menores de 2 años. “Estas son tasas cuatro o cinco veces mayores
que las que arrojan los estudios realizados en Finlandia, Israel o Estados
Unidos”, dice Tregnaghi.
Si es alta o no esta tasa es motivo de opinión. Tregnaghi cree que la
cantidad de afectados depende de cómo sea el procedimiento metodológico
usado para detectarla. Una cosa es la vigilancia activa durante las 24
horas y, otra muy distinta, sólo en algún segmento horario.
Ya entre 1995 y 1998, un equipo de los hospitales Infantil y de Niños
estuvo investigando la incidencia de la enfermedad por neumococo en niños
que tenían necesidad de internarse. “Nos encontramos con que en cuatro
años, teníamos una tasa de 98 por 100 mil menores de 2 años”, cuenta
Tregnaghi. Sin embargo, al ampliar el relevamiento, la tasa aumentó
notablemente.
Grupo desprotegido
Lo habitual, frente a una bacteria tremendamente agresiva, es que las
infecciones que produce den síntomas. En el 42 por ciento de los niños con
neumococo estudiados en este relevamiento cordobés, el único síntoma fue
fiebre alta, más de 39 grados. El 44 por ciento tuvo neumonías y, el
resto, presentó otros cuadros: otitis media con fiebre elevada, meningitis
y abscesos.
“Donde hay hacinamiento (jardines maternales, guarderías) hay mayor
facilidad de adquirir el neumococo. Por ahora, no hay nada que podamos
hacer para resolverlo, excepto la consulta médica. El día de mañana, la
vacuna será incluida en el calendario rutinario de vacunación”, explica el
infectólogo.
De todos modos, el hecho de detectar a tiempo la infección con neumococo
puede ayudar a evitar complicaciones. Para eso, se toma una muestra de
sangre del pacientito en quien se sospecha la enfermedad y a las seis o
siete horas ya está el diagnóstico.
“Al detectar rápidamente los casos de infección por neumococo hemos logrado
disminuir el número de complicaciones. Además, hubo tres veces menos de
meningitis por neumococos que en los años anteriores y bajamos siete veces
la cantidad de internaciones por esa causa”, remarca Tregnaghi, a partir
de la experiencia del Hospital Infantil.
Frenar las muertes
Por infecciones respiratorias mueren por año en el mundo de cuatro a cinco
millones de niños. De esos, alrededor de un millón y medio es víctima del
neumococo.
“En Córdoba estamos desarrollando una vacuna que incorporará 11 serotipos
de neumococo y tendrá una eficacia superior al 95 por ciento en todo el
mundo, con lo cual se podrá disminuir en el mundo ese porcentaje de
enfermedades y muertes”, agregó.
Mientras tanto, el neumococo está generando una gran resistencia a los
antibióticos. Cuando se descubrió la penicilina, la bacteria era muy
sensible a ella. En 1968 se detectaron los primeros casos de neumococos
resistentes a la penicilina y esa falta de respuesta se fue extendiendo a
otros antibióticos.
En Córdoba, la resistencia a la penicilina se da en el 30 por ciento de
los 10 ó 15 serotipos de bacteria que afectan al hombre. Gran parte de
este problema tiene sus causas en los antibióticos mal recetados o mal
tomados.
Fuentes
www.cedepap.org.ar/
http://www.lavozdelinterior.com.ar
http://www.lavozdelinterior.com.ar/2001/0316/nota21334_1.htm
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