El término ware es un sufijo muy utilizado en esta
sección. Para aclarar realmente lo que significan palabras como shareware
o freeware, a continuación se hace una pequeña descripción.
Los programas freeware son programas de dominio público,
es decir, el autor los pone a disposición de cualquier persona de forma
totalmente gratuita y sin pedir nada a cambio. Lo único que no se puede hacer
con ellos es alterar el código fuente (las tripas del programa). Siempre es
bueno envíar un correo electrónico al autor agradeciendo su generosidad.
Shareware significa, en pocas palabras, probar antes de
comprar. Una aplicación es shareware cuando permite evaluarla antes de
comprarla para decidir si interesa o no. Todo lo que se necesita es descargarla
de la red o de cualquier otro medio, como un CD-ROM incluido en alguna revista
de informática, e instalarla en el ordenador.
Una vez evaluada, el usuario decide si la aplicación le
interesa o no. Si no la ve interesante, basta con eliminarla del disco y listo.
No hay más responsabilidades. Por el contrario, si es de su interés y decide
usarla, tendrá que registrarse y pagar una cantidad de dinero (normalmente
bastante más barato que un software comercial).
Por regla general, los programadores de aplicaciones de este
tipo, utilizan tres vías para proteger su producto. Una de ellas es incluirle
algunas restricciones que en la versión registrada desaparecen, como puede ser
la imposibilidad de guardar o de imprimir, restricciones en algunas tareas...
Otra modalidad es establecer un límite de tiempo. Algunas de
estas aplicaciones dejan de funcionar al cabo de un tiempo, generalmente 15 o 30
días, lo que obliga a registrarse para seguir utilizándola.
Por último, hay otros programas que funcionan sin
restricciones y sin límite de tiempo, aunque, y para recordar su carácter shareware,
cada cierto tiempo o al arrancar lanzan mensajes recordándolo. En esta
modalidad se apela a la buena fe del usuario.
Si se decide registrar el programa, la forma de pago más
frecuente es el envío de un cheque nominativo (en dólares normalmente), y a
vuelta de correo electrónico el usuario recibe el programa registrado o las
claves para registrarlo, además del manual en formato electrónico.
Además del freeware y del shareware, existen
otras modalidades de ware. Una de ellas es el cardware o postalware,
en el que el autor cede su programa para ser evaluado por el usuario. Si el
programa es del agrado de este último, el usuario debe enviar una tarjeta
postal al autor. Aunque la fórmula más original es la que propone Gonzalo
Matamala con el ronconlimonware. Si el programa es del agrado del usuario,
éste debe invitar al autor a un ron con limón. Instrucciones en su página