Anonimato... ¿para qué?

  
www.kriptopolis.com.- El anonimato puede ser útil para proteger nuestra privacidad en determinadas ocasiones. Como es bien sabido, las cabeceras de nuestros mensajes de correo electrónico ordinario permiten trazar la pista de su autor sin ninguna dificultad. De igual forma, cada vez que visitamos un sitio web revelamos mucha más información de la que suponemos. 
Como es obvio, toda esa información puede ser aprovechada para fines muy poco honestos (aprovechar debilidades de su navegador o sistema operativo, obtener su dirección de correo, etc). Por último, parece claro que si usted decide buscar ayuda para su problema en un foro de alcohólicos anónimos o de portadores de SIDA, podría resultar muy deseable que no apareciera por ningún sitio su auténtica identidad, si usted así lo deseara.

¿Es posible ser anónimo en Internet?  


Como casi siempre, la respuesta ha de ser relativa e incluso un tanto descorazonadora. El anonimato absoluto no existe en Internet. Desde el momento en que se conecta a la Red y dispone de una dirección IP propia (fija o no), todos sus movimientos quedan registrados en algún sitio. No obstante, pueden lograrse grados mayores o menores de anonimato, que pueden resultar suficientes en la mayoría de los casos. Pero si alguien pretende encubrirse en el anonimato para insultar o delinquir, puede estar seguro de que, antes o después, será identificado.

Navegación web anónima
Resulta de plena aplicación el epígrafe anterior. Puede usted pretender ocultarse tras el proxy de su proveedor o el de Anonymizer a la hora de acceder a sitios más o menos comprometidos. Obtendrá un enmascaramiento bastante mayor que si no toma ninguna medida adicional, pero puede estar seguro de que si sus actividades en la Red pueden ser consideradas delictivas, las fuerzas policiales y los mandamientos judiciales pueden resultar lo bastante convincentes para su proveedor o intermediario como para que usted acabe siendo perfectamente identificado. En ningún caso debería utilizar la red para ese tipo de actividades y -si lo hace- le aseguro de antemano que no le va a servir de mucho su intento de ocultarse ni nada de lo que pueda encontrar en esta sección. Como confirmación de nuestras sospechas puede leer un artículo en Wired, publicado el 14-04-99, en el que un programador descubre cómo los servicios anonimizadores no siempre cumplen su misión y la dirección IP del usuario puede quedar expuesta.


Correo electrónico anónimo  
Existen varias formas de ocultar las cabeceras que identifican un mensaje de correo: 
· En primer lugar, puede usted utilizar algunas páginas web que permiten enviar correo "anónimo" desde ellas. Por ejemplo, el formulario de Replay le permite seleccionar diferentes reenviadores anónimos y -además- se realiza a través de una conexión web segura. 
· Algunas personas aprovechan la circunstancia de que en algunos servidores no se requiere contraseña para enviar correo (aunque sí para recibirlo) y utilizan un servidor ajeno para enviar sus mensajes. Incluso existen programas de fácil uso que automatizan el trabajo (tipo AnonyMail y similares). Debemos desaconsejar totalmente estas prácticas ya que, en primer lugar, suponen el uso no autorizado de sistemas informáticos ajenos (que es ya un delito en sí mismo); por otro lado, esta práctica ha dado lugar a numerosas falsificaciones de mensajes. Si lo nombramos aquí es a efectos puramente informativos: conocer estas prácticas debe hacerle desconfiar de la autoría de los mensajes que reciba, incluso cuando las propias cabeceras de los mismos parezcan confirmarla. Es demasiado fácil suplantar a cualquier persona como para creer a pies juntillas que ha recibido usted un mensaje personal de cualquier personaje más o menos importante. No lo olvide. Sólo si utiliza usted un sistema de firmas digitales, como PGP o similares, podrá estar seguro de que quien se atribuye un mensaje es realmente su autor. 
· Por último, existen reenviadores anónimos de correo. Usted puede utilizar una cadena de varios de ellos, dificultando mucho el seguimiento del origen real del mensaje. El proceso puede automatizarse desde programas de correo anónimo (como Private Idaho (PI 32) o John Doe), aunque su instalación y uso pueden resultar complejos. El grado de anonimato logrado con este método puede ser bastante alto, aunque los mensajes pueden tardar varios días en alcanzar su destino. También conviene estar al tanto de si los reenviadores a utilizar están o no activos y de sus características (retardo, etc), para lo que existen directorios web más o menos actualizados. 



Existen varias formas de ocultar las cabeceras que identifican un mensaje de correo: 
· En primer lugar, puede usted utilizar algunas páginas web que permiten enviar correo "anónimo" desde ellas. Por ejemplo, el formulario de Replay le permite seleccionar diferentes reenviadores anónimos y -además- se realiza a través de una conexión web segura. 
· Algunas personas aprovechan la circunstancia de que en algunos servidores no se requiere contraseña para enviar correo (aunque sí para recibirlo) y utilizan un servidor ajeno para enviar sus mensajes. Incluso existen programas de fácil uso que automatizan el trabajo (tipo AnonyMail y similares). Debemos desaconsejar totalmente estas prácticas ya que, en primer lugar, suponen el uso no autorizado de sistemas informáticos ajenos (que es ya un delito en sí mismo); por otro lado, esta práctica ha dado lugar a numerosas falsificaciones de mensajes. Si lo nombramos aquí es a efectos puramente informativos: conocer estas prácticas debe hacerle desconfiar de la autoría de los mensajes que reciba, incluso cuando las propias cabeceras de los mismos parezcan confirmarla. Es demasiado fácil suplantar a cualquier persona como para creer a pies juntillas que ha recibido usted un mensaje personal de cualquier personaje más o menos importante. No lo olvide. Sólo si utiliza usted un sistema de firmas digitales, como PGP o similares, podrá estar seguro de que quien se atribuye un mensaje es realmente su autor. 
· Por último, existen reenviadores anónimos de correo. Usted puede utilizar una cadena de varios de ellos, dificultando mucho el seguimiento del origen real del mensaje. El proceso puede automatizarse desde programas de correo anónimo (como Private Idaho (PI 32) o John Doe), aunque su instalación y uso pueden resultar complejos. El grado de anonimato logrado con este método puede ser bastante alto, aunque los mensajes pueden tardar varios días en alcanzar su destino. También conviene estar al tanto de si los reenviadores a utilizar están o no activos y de sus características (retardo, etc), para lo que existen directorios web más o menos actualizados. 




Otros recursos  
Existen abundantes recursos sobre el tema del anonimato en Internet, de los que hemos seleccionado aquí sólo algunos:


Programas: 

·         Private Idaho: el sitio de su autor original. Joel McNamara abandonó su mantenimiento a partir de la versión 2.8, por lo que están surgiendo nuevas versiones producidas por gente que ha recogido el testigo.  
·         Private Idaho (PI 32): una de las variantes recientes.  
·         Private Idaho 3.52t: otra variante.  
·         John Doe: más sencillo pero menos completo que el anterior.  



Servicios:  
·         Anonymicer: Navegación web anónima similar a Anonymizer pero gratis total. Desde Alemania. También permite enviar correo y news de forma anónima.  



Información:  
·         Anonimato según Galactus  
·         Anonimato en las News  
·         FAQ sobre Remailers anónimos  
·         Lista de Remailers Anónimos  
·         Pasarelas Mail To News  
·         FAQ sobre remailers Mixmaster  
·         Ataques a Remailers Mixmaster  
Tutorial de anonimato (completo)