LAS VEGAS, EE.UU. -- Funcionarios de defensa de los Estados Unidos acudieron a la mayor convención de "hackers" de la historia para tratar de convencer a la elite del vandalismo informático de que se pongan a trabajar contra supuestos ataques de gobiernos extranjeros.
"Los invito a unirse al gobierno, o incluso a la industria privada. Pero pónganse del lado de la defensa", dijo Art Money, subsecretario de Defensa de los EE.UU. y Oficial en Jefe de Información del Pentágono.
Money y sus colegas del Pentágono, la Fuerza Aérea y las agencias de policía federal, fueron de a ratos cordiales, amenazadores, moralizadores y patrióticos en los comentarios expresados durante la conferencia, conocida como DEF CON 8.0, que convocó este año a unos 5.000 participantes.
"Si están pensando en lo que quieren hacer por el resto de su vida, entonces… tal vez quieran venir a trabajar con nosotros", dijo Money a una multitud compuesta por cientos de hackers que escuchaban atentamente sus palabras, dejando escapar alguna que otra burla.
Money responsabilizó a la audiencia por las intromisiones irresponsables, citando un caso poco difundido de intromisión a un hospital militar en el que -según dijo- se habría modificado información sobre el suministro sanguíneo antes de que fuera descubierta.
La sorpresiva presencia de oficiales militares de alto rango en el otrora marginal acontecimiento resaltó la importancia atribuida por las autoridades de los EE.UU. a lo que consideran como una nueva forma de guerra, desde incidentes con sitios de Internet y virus informáticos, hasta amenazas a la seguridad nacional apoyadas por estados extranjeros no especificados.
También puso de manifiesto la transformación del DEF CON, tal como se conoce a esta convocatoria anual desde hace ocho años, que pasó de ser un campamento de verano para artistas adolescentes de la intrusión informática a un evento de gran importancia que atrae la atención de miles de profesionales de seguridad de redes, con trabajos serios en el ámbito corporativo y gubernamental.
"Hay un montón de gente expuesta", dijo el fundador de DEF CON, Jeff Moss. "Tarde o temprano tendrán que entender que este tipo de actividades tiene un límite", dijo Moss acerca de las actividades criminales que pueden acarrear condenas de hasta dos o tres años en prisión. "Tal vez se deba simplemente a que la gente crece".
Esta conferencia de tres días incluye sesiones dedicadas a ocultar la propia identidad, "ganzúas informáticas", cómo irrumpir en los principales sistemas informáticos que hay en plaza, incluyendo redes corporativas, residenciales y gubernamentales.
Los ataques de este año a sitios de Internet, y la oleada de infecciones de virus informáticos que afectaron a millones de computadoras han elevado a muchos de los miembros del mundo marginal de los hackers al nivel de celebridades como las estrellas de rock y los principales activistas sociales.
Durante la presencia del grupo de oficiales militares, un funcionario de la marina aguardaba al final de salón, listo para inscribir a los posibles candidatos. Pero nadie se adelantó en una conferencia en la que persiste la paranoia sobre la persecución del gobierno a las actividades de los hackers.
Aun así, la multitud que años atrás abucheaba a los abogados federales que se atrevían a presentarse en el acontecimiento, mostró su mejor comportamiento, tal vez un poco sorprendida de que un funcionario de la estatura de Money se tomara la molestia de dirigirse a ellos.
El interés de los medios internacionales puede haber ayudado también a enfriar el clima, cuando uno de los organizadores advirtió específicamente a aquellos expuestos a posibles batallas legales que ocultaran sus rostros de los inquisidores ojos de las cámaras.