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Hace tan sólo unos días leí un artículo en donde se hacía mención a la posibilidad de que el tirano de Cuba, Fidel Castro Ruz, hubiese estado en la meca del cine norteamericano: Hollywood, a mediados de los años 40 del siglo pasado y de que había trabajado como extra en por lo menos un par de películas. El artículo en cuestión mencionaba la película de la Metro GoldwinMayer, Escuela de Sirenas, con Esther Williams (en inglés: Bathing Beauty), y se decía que por alguna extraña razón las escenas en que aparecía el joven Fidel Castro habían sido suprimidas del video remasterizado, por lo que era muy difícil probar lo que el gobierno de Cuba niega rotundamente. Inclusive se hablaba que un periodista había entrevistado al "pana" de Fidel, Alfredo Guevara (mandamás del ICAIC, Instituto Cubano de Arte de la Industria Cinematográfica), y que éste se había ido por la tangente, y se había negado a confirmar o desmentir el rumor.
Inmediatamente recordé que desde mis tiempos californianos yo poseía un libro adquirido en El Nostalgia Book Club, en el que figuraban todas las películas filmadas por La Metro entre 1928 y 1959, con una sinopsis de la trama, descripción de las películas de esa época y la lista completa de los actores y actrices que actuaron en ellas y hasta de los técnicos. Y me di a la tarea de localizar el libro en cuestión y buscar las anotaciones sobre Bathing Beauty o Escuela de Sirenas y, efectivamente, es un hecho que nadie puede negar: Fidel Castro el archienemigo de los yanquis, el duro comunista que odia al "imperio", trató infructuosamente de abrirse paso como actor en Hollywood, y todo hace parecer indicar que no logró ir más allá de un par de pequeños papelitos.
Sería muy bueno que los psiquiatras analizaran los dos grandes fracasos de Fidel en referencia con este gran país: su pedido al Presidente Roosevelt de que le mandara "un billete verde por decirle el lugar de Oriente en que había grandes reservas de hierro" y su intento de ser un gran actor del cine americano (léase EEUU). Tal vez encontrarán que esos evidentes fracasos (Roosevelt nunca le contestó y en Hollywood fue un fiasco) contribuyeron a alimentar su odio patológico hacia esta nación.
Para los historiadores quedan los siguientes datos tomados del libro: The Best of MGM, The Golden Years 1928-1959 (Lo Mejor de la MGM, los años dorados 1928-1959), de James Robert Parrish y Gregory Mank con la colaboración de Richard Picchiarini, y como investigadores (research associates), John Robbi Cocchi y Florence Solomon, con una introducción de De Witt Bodeen y publicado por Arlington House Publishers, de Westport, Connecticut. Este libro está considerado por los críticos como el mejor y más completo trabajo de su tipo.
En la página 24 aparece la información sobre Bathing Beauty, película en technicolor con duración de 101 minutos, estrenada en 1944. Fueron sus protagonistas principales Red Skelton (en el papel de Steve Elliot) y Esther Williams (como Carolyn Brooks), y su director lo fue George Sydney. Después de darnos esos datos sigue, antes de la sinopsis, una larga lista de actores y actrices que participaron en la filmación con sus consabidos nombres en el filme. Y el último en la lista es Fidel Castro, como estudiante.
Una vez más se descubre otra de las mentiras a que nos tiene acostumbrado el régimen castrista. Lo impredecible que es la vida. ¡Cuánta sangre y cuántos sufrimientos se le hubieran ahorrado a nuestro pueblo si este joven que ambicionaba un futuro en el cine hubiera triunfado y logrado llegar a ser un astro de la pantalla!
Réplica y comentarios al autor: aldorosado1@bellsouth.net
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