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Historia de Los Fabulosos Cadillacs
Los Fabulosos Cadillacs es, sin duda, una de las bandas de mayor influencia y proyección del rock latinoamericano. Tienen más de diez años en la escena musical y una trayectoria llena de múltiples logros: 14 larga duración, cientos de presentaciones alrededor del mundo, un Grammy (1998), premio al Mejor Video por Matador, y Artista del Mes (octubre 99), ambos en MTV. Ahora, su nueva producción, La marcha del golazo solitario, y los millones de espectadores atónitos alrededor del globo, hacen de Los Fabulosos Cadillacs una gran banda, que tiene una gran historia que vale la pena ser contada.
El grupo en la actualidad esta formado por Gabriel Fernández Capello (GABY), Fernando Ricciardi, Aníbal Rigozzi, Mario Siperman, Daniel Lozano, Ariel Minimal, Flavio Ciancarulo, Fernando Albareda y Toto Rotblat. Aunque algunos miembros han cambiado a lo largo de 14 años de trayectoria, la historia de los Cadillacs —como se llamaron en un principio— se inicia en 1985 cuando, como muchas otras bandas, tenían el sueño de formar un grupo de rock. En sus inicios eran un grupo de ska, —ritmo jamaiquino muy explotado en Inglaterra por Madness y The Specials, ambos grandes influencias para estos argentinos—; de por sí, el look del traje y el sombrero negro que los Cadillacs empleaban era producto de esta influencia.
El grupo, aunque en un principio no tenía gran calidad musical, se definió por su apariencia y actitud frente al público, pues trajo una propuesta diferente aunque no fuese realmente en su música. En la revista "Canta-Rock", año 1988, los integrantes de Los Fabulosos Cadillacs, comentaban sobre sus inicios: "Incluso antes de nuestro primer show, siempre nos creíamos músicos, aunque fuéramos malos. Me acuerdo que antes de existir como banda fuimos a Fire y en la entrada decíamos que éramos los Cadillacs... ¡y nos dejaban pasar!".
Un show terrible, pero lleno de magia
Para que cualquier grupo pueda surgir y darse a conocer, el show es siempre la parte más difícil. Las críticas y un mercado competitivo, que para las compañías discográficas no es realmente rentable, hacen de ese desarrollo una labor casi heroica. En 1986 los Cadillacs dejaron de ser un grupo que tocaba para los amigos y las fiestas comunes, y decidieron probar suerte en un escenario frente al público. Este primer encuentro se realiza en el festival Subterock, en Palladium. Este evento es algo así como un festival alternativo y, aunque la banda no encajaba muy bien dentro del renglón, consiguió ocupar un lugar. Fue el grupo más numeroso en el festival (nueve integrantes) y el más ruidoso. Durante el show desafinaron, tocaron mal, se tropezaron entre ellos en vagas y poco ensayadas coreografías, pero despertaron, por una especie de magnetismo, la atención del público. "Enseguida subieron los nueve Cadillacs, dando la sensación de que ocupaban sus tardes mirando videos de los Madness y escuchando discos de los Specials. Pero al segundo tema nos dimos cuenta de que de esas tardes no fueron muchas las que se habían destinado a ensayar. Sin embargo, por sobre el caos musical, merced al desparpajo con que se movían sobre las tablas, se las ingeniaban para mantener el auditorio pendiente." (Revista Rock and Pop, nota de Sebastián Adúriz, 1986). El show causó asombro, espanto: dio de qué hablar.
Este efecto cautivó al sello "Interdisc", que decide firmar un contrato para grabar su primer larga duración, Bares y Fondas, bajo la dirección artística de Daniel Melingo quien los ayudó a combinar sus talentos. De este disco se extrajo Silencio, Hospital, que se transformó en un gran éxito y que se encuentra en casi todas las recopilaciones de la banda.
Influencias, colaboradores y logros
Los Fabulosos Cadillacs, aunque en un principio se autodefinieron como una banda de Ska, posteriormente fueron fusionando ritmos como el rock, la música tropical, el punk, el reggae y ritmos latinos. La manera en que lograron conjugar estos elementos fue la clave de su éxito e innovación musical. A lo largo de su carrera han trabajado con gente de gran talento como Mick Jones Clash, Big Audio Dinamite, Deborah Harry (Blondie), Chris Frantz y Tina Weymouth (Talking Head), Fishbone, Celia Cruz, Rubén Blades, Andrés Calamaro, percusionistas invitados de la talla de Luis Conte (Madonna), Paulinho da Costa (quién trabajó con los Talkin Heads) y el guitarrista Gustavo Santaolalla. entre otros.
El single Matador, de 1994, que fue catalogado por la revista New York Magazine como "una de las grandes canciones de rock de los noventa, en cualquier idioma", también es ampliamente conocido como el primer single de rock latino que pegó en el mercado estadounidense. Este mismo éxito, pero en video, hizo que los Fabulosos Cadillacs se hicieran acreedores del Video del Año en el MTV Video Music Awards, además de haber sido incluido en la banda sonora del film de John Cusak, Groose Point Blank.
Debido al éxito y crecimiento, en el mercado norteamericano, de los Fabulosos Cadillacs y de otras bandas latinomericanas, la Academia Nacional para las Artes y Ciencias (NARAS National Academy of Recording Arts and Sciences) de ese país creó una nueva categoría para el género. En marzo de 1998, en la entrega de los premios Grammy, por primera vez se entregaba el premio al Mejor Álbum de Rock Latino Alternativo, y quiénes mejores para obtener el galardón que Los Fabulosos Cadillacs, con su disco Fabulosos Calavera, álbum que fue catalogado por el diario The Angeles Times como el "… Sargent Pepper de la movida del rock en español". Y eso no es todo, la revista Spin comentó que el álbum "podría representar el futuro del rock'n'roll". El éxito conseguido con Fabulosos Calaveras, gracias a sus críticas positivas, convirtió a los Cadillacs en la primera banda de rock latino que apareciera en transmisiones a nivel nacional en los Late-Night Shows norteamericanos.
Un poco sobre sus producciones y giras
Su primera producción Bares y Fondas representó un buen comienzo para los Cadillacs pero luego con Yo te avisé las cosas mejoraron muchísimo. El mismo Vicentico, cuando habla del disco se refiere de esta manera: "Al disco en sí lo veo muy mangiado porque son temas que tocamos en vivo muchas veces. Y como banda también crecimos mucho... Fijat,e en el primer LP casi no hay sección de vientos sino arreglos tirados por ahí. En cambió acá, está todo muy trabajado. Y a la vez no se perdió la esencia de lo que somos, porque suena muy Cadillacs" (Revista Canta-Rock, 1997). De este disco el sencillo Yo no me sentaría en tu mesa surgió de una pelea entre Vicentico y Jesús Rodríguez por el tema de los indultos a los genocidas del proceso militar. Vicentico comentó más tarde: "Es una letra para cualquier músico de rock, con ese sentimiento hacia la gente que te hincha las pelotas y te critica sin entender nada. Sale de estar podrido que te rompan las pelotas. Por eso al final dice: 'Nunca podrás callar esta canción'. Y eso es: Nadie nos pudo hacer callar ni podrá".
Otro de los grandes éxitos de los Cadillacs fue sin duda Vasos Vacíos, incluido en el disco El Ritmo Mundial: "Le pusimos "El ritmo…" porque hay muchas cosas distintas entre sí, pero todas hechas por los Cadillacs. Pusimos un poco de percusión electrónica, las baterías suenan fuerte y hay mucha base. Vasos Vacíos es una canción lindísima, que tiene un toque mucho más romántico al ser cantada a dúo con Celia Cruz", comentaba Vicentico a la revista Rock and Pop. En el mismo reportaje Luciano decía: "Lo hecho con Celia fue lo más profesional que jamás haya visto . ¡En menos de una hora metió dos temas y no habíamos ensayado antes ni nada! Ella fue al estudio, escuchó los temas, le dimos las letras y en seguida se puso frente al micrófono para cantar. ¡Encima inventó unos arreglos que no se podían creer!". Agregaba Celia en la misma nota: "Escuche el primer tema tres veces y enseguida empecé a grabar, con Vicentico al lado, diciéndome cual era la idea que él tenía sobre lo que debía hacer. Incluso empecé cantando como si fuera rockera, pero me dijeron que lo hiciera en mi estilo."
Al hablar de su cuarta producción, que empezaron a grabar a finales de 1989, Gaby plantea lo que se esperaba era "… el típico cuarto trabajo de un grupo de rock. Osea, un álbum explosivo y que muestra todo lo que el grupo creció. (…) Todo lo que pueden hacer los Cadillacs y todo lo inteligente que puedan ser estará en este cuarto disco. Creo que será un disco de buena música y aparte muy inteligente porque abarcará todas nuestras maneras de hacer cosas…".
Luego de El Satánico Dr. Cadillac vino Volumen No 5. En este momento Luciano Jr. abandonó el grupo. Este disco contenía temas como Miss You, de Los Rolling Stones, Electrasonic V, Radio Kriminal, Los Olvidados, y Demasiada Presión. Este fue el tema que tuvo más repercusión, ya que fue editado tres años después en una recopilación del grupo. El disco fue grabado entre septiembre y octubre en los Estudios Panda y fue producido junto con Walter Chacón, conocido por trabajar también con Calamaro. Sopa de Caracol, el siguiente, contenía un par de nuevos temas y un megamix con parte de sus grandes éxitos. Fue producido por el mismo Chacón.
1992 fue un buen año para Los Fabulosos Cadillacs. A principios de marzo viajaron a Los Angeles, donde se concentraron en su séptima producción. Después de presentarse un par de veces en EUA, lo primero que hicieron fue conectarse con K.C. Porter, quién trabajó junto a grandes bandas como la de Dizzy Gillespie. Sergio Rotman contaba a la revista 13/20 lo siguiente: "…Porter conoce a todo el mundo y lo que le pedimos lo teníamos a nuestra disposición". Uno de los puntos clave del año fue la participación de Los Fabulosos Cadillacs en el festival Rola 92', en México, donde tocaron junto a Mano Negra, Paralamas y Titás.
En 1991 sale León. Flavio, de los Cadillacs, cataloga este disco como "una música sin fronteras". Además, es una buena muestra de la fusión rítmica a la que la música de los Fabulosos… ha estado sujeta. Este disco incluía géneros latinos, como la salsa, y ritmos como el merengue y el bolero, que fueron sumados a los típicos ritmos Cadillacs: el ska y el reggae. "Todo este montón de estilos está pasando por el tamiz de los Cadillacs. Lo importante no son los estilos sino las cosas que las canciones propongan. Nosotros no tratamos de encasillarnos dentro de algo, hacemos la música que nos gusta", comentaba Vicentico. Entre los temas se destacaban Gallo Rojo —dedicado al Che Guevara— y una versión del tema Desapariciones, de Rubén Blades. "Lo elegimos porque Blades nos gusta mucho y porque la letra, que es muy clara y contundente, habla de lo que pasó en muchos países de Latinoamérica, y especialmente acá". Los Cadillacs empezaban así a definir un nuevo perfil, inmerso en Latinoamérica, con un intenso cruce de ritmos y un comentario cada vez más definido de las realidades del continente.
El primer disco en vivo de Los Fabulosos Cadillacs fue grabado en varios recitales brindados en Obras Sanitarias, Prix D'Ami y Pociano, todos en Argentina. Contó con la participación de Willy Crook, en el saxo tenor, el legendario acordeonista tex-mex Flaco Giménez, y Gervini. Esta producción abría con el tema de Prodan-Arnedo y Troglio titulado No acabes. También incluía Desapariciones enganchada con Ríos de Lágrimas, del propio Blades. Al mismo tiempo editan Rey Azúcar, que contenía una versión del tema de Los Beatles, Strawberry Fields Forever, cantada a dúo por Vicentico con Debbie Harry, ex Blondie. El corte de difusión elegido es Mal Bicho. El clima general del disco acentúa el compromiso social iniciado unos años antes. Decía Vicentico: "Para mí decir que ahora los Cadillacs dicen mucho en sus canciones es lo mismo que cuando no teníamos nada. ¿Alguien puede definir bien que decimos ahora, qué línea bajamos? Sí coincido con un cambio de actitud, un crecimiento que se dio porque hace mucho que estamos juntos y laboramos para crecer. Pero ahora no van a empezar a decir que somos Piero. Quiero decir, no nos fuimos a otra punta, no somos esquizofrénicos."
Ya para 1996, los Cadillacs deciden iniciar una gira por los Estados Unidos, donde participaron junto con Fishbone en la grabación del tema What's new pussy cat, de Tom Jones, para el disco Silencio = Muerte de la serie Red+Hot, destinado a obtener fondos para la lucha mundial contra el sida. En este proyecto también participaron Todos tus Muertos, Los auténticos Decadentes, Cafe Tacuba, Andrés Calamaro y otros artistas importantes. Un poco más tarde, se embarcan hacia el viejo continente aterrizando en Italia y Suiza. En en este último país formaron parte de uno de los festivales más importantes, que duró cuatro noches, y compartieron escena con los Sex Pistols, Red Hot Chilli Peppers y Cypress Hill.
Fabulosos Calavera ha sido, sin duda, uno de los discos que más glorias le ha traído a los Cadillacs, entre ellos un Grammy. Al respecto Vicentico comentó a la revista Inrockuptibles: "Siento que hay un cambio importante. No sé si el gran cambio, pero crecimos mucho como compositores. Nos dimos mucha libertad para hacer lo que fuera. (…) En este disco ningún ritmo tiene nombre, no podés decir 'esto es tal cosa', son canciones, cosas raras con muchas partes". Una de las pérdidas más grandes de la banda fue la de Sergio Rotman, quien decidió separarse del grupo y dedicarse enteramente a su banda Cienfuegos, aunque siempre existe la posibilidad de que se integre en el futuro. Vicentico comenta al respecto: "Es irreemplazable. Nunca va a haber uno como él. Se fue muchas veces. Estábamos grabando un tema del primer demo en el que él tocaba el saxo, se enojó y se fue a Los Pillos. A los dos días volvió. En la mitad del simple se volvió a ir, estaba cansado de la vida de estrella de rock; se fue a Ibiza. Al mes me llamó y me preguntó si podía volver. Nunca nadie le decía que se fuera ni nadie le decía que volviera. Siempre estuvo. Ahora va a ser parecido, o no. Está más pilas con su grupo Cienfuegos…".
"La marcha del golazo solitario"
El pasado 28 de Septiembre salió a la venta el tan esperado regreso de los Cadillacs. El disco, según ellos mismos comentan en su página web, encuentra a los principales escritores de la banda: Fernandez Capello (Gaby) y Flavio Cianciarulo, quienes redescubren toda la energía de los comienzos de la agrupación, junto con algunas cosas experimentales que ya intentaron en Fabulosos Calavera, pero con mayor madurez. El resultado es "un soñado híbrido de un amplio rango de influencias, desde las trompetas del jazz hasta los tambores afro-cubanos, creando un particular humor de nostalgia latina". Nuevamente The Angeles Times halaga a los Fabulosos: "La marcha del golazo solitario es un disco exquisito… A diferencia de Fabulosos Calavera, que no dejó ninguna piedra en el proceso de escarbar los géneros musicales, La marcha se mantiene orientada por una mayor influencia. La escuela de lpop sentimental de finales de los 60 y principios de los setenta, llevando la música a un nivel supremo de emotividad… La canción que abre el disco, La vida, es una especie de meditación agridulce sobre la vida con todo lo que puedes esperar en un bossanova añejado… brindando un feedback positivo sobre las aún no escritas leyes del destino y el karma… La canción instrumental de cierre, Alamo, es la pieza más sentimental que alguna vez haya grabado el grupo".

(Los Angeles Times 12/09/99).