- Aprender a ceder.
Existen personas obstinadas en pensar que poseen la
mejor opinión debido a su experiencia, estatus o conocimientos; de antemano
están dispuestos a convencer, u obligar si es necesario, a que las personas se
identifiquen con su modo de pensar y de parecer, restando valor a la opinión y
juicio de los demás. No es extraño en ellos la inconformidad, la crítica y el
despotismo, inmersos en conflictos, críticas y finalmente convertidos en las
últimas personas con quien se desea tratar.