CONDUCTAS VIOLENTAS: ¿SINTOMA O CONSECUENCIA?
En los últimos años, el tema de la violencia ha
generado mucho de que hablar. Sin embargo, la discusión surge una y otra vez, cuando
los medios de comunicación social nos traen a la realidad las conductas
violentas que se dan en nuestra sociedad y que nos impactan como sociedad.
Hace un tiempo fue la discusión sobre la penalización a menores porque según algunos,
el mayor índice de violencia estaba entre los menores, cuando según las
estadísticas estaba por un 1% en el caso de los menores. Hace unas semanas, el
tema fue la triste muerte de una persona a golpes (no tengo detalles). Sin
embargo, lo que tenemos que tener claro es que la violencia no se justifica
bajo ninguna circunstancia. La violencia genera más violencia.
Realmente no quiero escribir en forma retórica sobre
el tema, pero lo que sí es cierto es que como sociedad responsable, tenemos que
hacer nuestro plan de trabajo para prevenir más conductas como las que estamos
viendo más a menudo en nuestra sociedad panameña.
Ahora deseo compartirles algunas ideas (tal vez ya
planteadas por otras personas), con la intención que comencemos ha ser parte de
la solución:
1. Que se lance una campaña nacional,
no contra la violencia, sino contra todas las conductas violentas a todos los
niveles (gobierno, empresa privada, sociedad civil). Que cada panameño y
panameña ponga su parte. Dejemos de estar cambiando que si “mano dura”, que si “mano
amiga”. Todos debemos dar una mano de apoyo y colaboración
2. Compromiso de la familia
panameña a educar y criar hijos e hijas sin violencia. Señores padres, no
gritemos a nuestros hijos, no le digamos: “el que pega primero, pega dos veces”
o “si alguien te pega, no te dejes, pégale tú también”, pues las conductas
violentas tienen mucho asidero en algunos estilos de crianza. Si tenemos
conductas violentas en casa, con justa razón tenemos conductas y
comportamientos violentos en la sociedad.
3. Apoyo de los medios de
comunicación, esto es tema de siempre, la influencia que tienen los medios de
comunicación en algunos grupos de edad es evidente. Por lo tanto, seamos serios
y responsables con el rol de los medios de educar, ya basta de demagogia y
planteamientos, es hora de acciones concretas.
4. Ser proactivos, no
reactivos frente a la violencia. Dejemos de responder y discutir sobre la
violencia, cuando vemos o sabemos que asesinaron a alguien y después de muchos:
¡Oh...! de sorpresa, muchos “Dios mío, que está pasando...” o de muchos análisis
de la situación, foros y programas aislados y poco organizados, pero si muy
divulgados, y mantengamos nuestra búsqueda permanente de una sociedad más
tolerante y justa.
5. Reduzcamos las armas en
casa. Con la excusa (respeto las opiniones) de que necesitamos protección, pero
quién tiene un arma, está más expuesto a utilizarla y generar violencia.
6. Eliminemos los juguetes que
modelan violencia. Si nuestros niños y niñas crecen “jugando” y “representando”
como “matar” a otros niños o niñas, es más probable que se generen aprendizajes
sociales que justifiquen y que vean la violencia como algo normal y que ocurre.
7. Reduzcamos las conductas
machistas en casa. Cuántos de nuestros niños, niñas y adolescentes crecen
viendo como el hombre maltrata (no necesariamente físicamente) a su esposa,
esperando ser servido y atendido, como si fuese el hombre no fuese capaz de
hacerlo pos sí mismo, que no puede limpiar en casa, cocinar, compartir el
cuidado de los hijos y que exige a su mujer; que después que ella regrese de su
trabajo, venga a encargarse de “sus responsabilidades” como ama de casa.
8. Cambiemos nuestra forma de
comunicarnos. Somos especialistas en ver “el vaso medio vacío” y no logramos “medio
lleno”. Es tan fácil hacer una lista de las cosas que no están bien, pero que
difícil, es a veces, reconocer las que merecen ser resaltadas. Hasta cuando
escribimos un artículo de opinión, a veces escribimos atacando a quién no
concuerda con nuestras ideas o atacamos instituciones sociales en las cuáles,
no creemos.
9. Entrenemos nuestra
capacidad de perdón. Ya basta de filosofías “cerrazónicas” de: “yo perdono,
pero no olvido...”, allí realmente nunca hubo perdón. El rencor y deseo de
venganza, sólo trae consigo amargura y decepción
10. Seamos inteligentes
emocionalmente. Avancemos en el manejo de nuestras emociones, busquemos
oportunidades de “entrenamiento” para nuestra inteligencia emocional. No seamos
seres humanos reprimidos y con situaciones emocionales que resolver.
11. No seamos “del grupo en
contra de...” Basta de defender “nuestra posición como organización, como
partido o como determinado grupo”. Seamos del grupo “a favor de una mejor
sociedad de panameños, sin miramientos de ningún tipo. Al final de cuentas
todos somos seres humanos.
12. Eliminemos en
individualismo. Seamos capaces de acercarnos como personas “civilizadas” que
somos, aprendamos a trabajar en equipo en la familia, barriada, empresa, grupo,
comunidad. Cuanto se aprende cuando cada
uno aporta algo y no se lo guarda celosamente para sí mismo.
13. “No” contra la mediocridad.
Dejemos de ser del grupo del “juega vivo”, eliminemos la ley del menor
esfuerzo, demos nuestro 100% en cada acción que desarrollamos en nuestros
diferentes escenarios de participación: familia, comunidad, trabajo, sociedad.
14. Desarrollemos nuestro ser
espiritual. No hablemos de religión solamente, hablemos del encuentro de
nosotros mismos con nuestro ser espiritual, con el ser superior (sí creemos),
con la fuerza de un nuevo orden.
15. Seamos promotores de
cambios positivos. Cada uno de nosotros, como personas, estamos llamados a
generar o provocar cambios positivos en la sociedad, asumanos nuestra misión y
no seamos del montón que dice: “ese no es mi problema...”, “eso le toca a otro,
no a mí...”.
Creo que todos sabemos que puedo seguir enumerando
muchas otras ideas, estas no son las únicas, ni las mejores, son sólo algunas
de las muchas que podemos generar como sociedad, si queremos mejorar nuestra
sociedad.
El hecho es que, sin importar, si la violencia es síntoma
o consecuencia, si es un problema que debemos prevenir, que debemos enfrentar
de forma planificada y organizada, es nuestra responsabilidad y compromiso como
panameños que deseamos un mejor Panamá para todos los ciudadanos y ciudadanas.
Mi primer reto, es unirme a la cruzada contra todas
las conductas violentas, y mi segundo reto es para todos los que lean este artículo,
¿cuál es su posición frente a esto?, ¿sumarse a la cruzada o seguir siendo
reactivo y sólo criticar, sin aportar nada a la solución?
Gerardo Antonio Guerrel Castillo.
Psicólogo