La popularidad de Radio Colonia está ligada a los
episodios más dramáticos de la vida política de nuestro país en los últimos
cincuenta años. Funda-da por argentinos en territorio uruguayo, su oyentes la
convirtieron en
la emisora más confiable cuando los distintos gobiernos dictatoriales
impusieron la censura o la tergiversación.
Los fundadores de Radio Colonia – hoy fallecidos – fueron Ricardo Bernotti y Raúl Montellano. Ambos eran nacidos en la Argentina pero de familia uruguaya, por lo que habían obtenido la doble nacionalidad. El padre de Bemotti había tenido una emisora en la localidad bonaerense de Quilmes, Radio Bernotti, y más tarde fue dueño de Radio del Pueblo. Cuando en 1933 fundó la emisora uruguaya, junto a Montellano, la llaman Radio Popular de Colonia. En aquellos primeros tiempos, la radio tuvo un perfil sensacionalista: la mayoría de las noticias se referían a hechos como cruentos asesinatos a puñaladas.
La
popularidad de Radio Colonia en la Argentina nació en la década del cuarenta,
luego del golpe militar del general Pedro Ramírez. El nuevo gobierno nombró
como ministro de Educación a Martínez Zuviría – un escritor ultracatólico
y antisemita que firmaba sus obras con el seudónimo de Hugo Wast –, a quien
se le ocurrió “castellanizar” los tangos, ya que consideraba que el
lunfardo era impropio y vulgar. Así, por ejemplo, “percanta que me
amuraste” pasó a ser “muchacha que me dejaste”. Radio Colonia, por ser
extranjera, continuó emitiendo las letras originales, por lo que sobre todo los
porteños comenzaron a acostumbrarse a sintonizarla.
En
tiempos de Bernotti y Montellano, Radio Colonia no tenía informativo político.
Recién en 1955 adoptó una línea noticiosa que fue calificada como
“gorila” o adicta al régimen que derrocó al gobierno peronista.
Además
de fútbol, música e informativos, también se emitían algunas audiciones como
las de Niní Marshall con su personaje Catita, cuyas grabaciones habían sido
compradas a la misma actriz.

A
mediados de los años sesenta, Héctor Ricardo García – propietario del
matutino Crónica – adquirió Radio Colonia y le confió su dirección al
periodista Ariel Delgado, quien había ingresado en la emisora unos años antes,
al frente del noticiario de las 13 horas. Por aquellos años, el informativo
incorporó noticias políticas del Río de la Plata. Cuando en 1973 se instaló
la dictadura en Uruguay, comenzaron los problemas. A partir de 1976, los
gobiernos militares uruguayo y argentino se unieron en el hostigamiento.
En
1979 García vendió la radio a Mario Kaminsky, su actual propietario, dueño
también de la empresa discográfica Microfón. A comienzos de 1990, parte de
las acciones de Radio Colonia fueron adquiridas por Casa Tía – cuya filial
uruguaya se llama Casa Tata – y la empresa de aeronavegación Líneas Aéreas
Privadas Argentinas (Lapa).
Actualmente,
Radio Colonia transmite desde los dos países. 'La programación es básicamente
musical e informativa, además de las transmisiones del fútbol argentino de
Primera y Primera B.
La
información, el puntal de la emisora, está organizada en tres panoramas
gigantes internacionales y flashes cada 15 minutos. El departamento de noticias
está dirigido por Oscar Otranto y Raúl Urtizberea desde la Argentina y Freddy
Alberto Cabrera, desde Uruguay. Los dos argentinos tienen además un programa
periodístico.
Entre
las audiciones de Colonia se destacan las religiosas – de los llamados
“pastores electrónicos” – y las de colectividades, que incluyen a
ucranios, armenios, gallegos, paraguayos, israelitas y españoles, entre otros.
Con
el tiempo, Radio Colonia fue considerada por los argentinos como una emisora más
entre las locales, en muchos casos más confiable que cualquiera.
Por
los estudios de Radio Colonia pasaron muchos profesionales que por algún motivo
y en diferentes épocas estuvieron prohibidos en la Argentina. Tal es el caso de
Luis Elías Sojit, quien fue el primer relator de automovilismo de Colonia, o Américo
Barrios, ambos censurados por la llamada Revolución Libertadora de 1955.
(Fuente:
“Homenaje a la Radio”, Suplemento especial de “La Maga”, Buenos Aires,
Argentina, setiembre de 1993. Escaneado y OCR, Horacio A. Nigro, Uruguay, 31 de
enero de 2001)