Víctima (Nicole Blackman- The Golden Palominos)
Siento el movimiento
de un auto antes de abrir mis ojos.
El aire es azul-negro,
marrón-negro, negro-negro.
Olor de gas, aceite,
animales.
Estoy en el camión.
Mis muñecas y
tobillos atados.
Una mordaza sobre mi
boca
Casi llega a cubrir mi
nariz
Pero apenas puedo
respirar forzosamente.
Debo haber estado aquí
por horas,
Todo está entumecido
y mi cabeza late
Como si hubiera
alguien golpeando en China.
El auto se detiene.
Él apaga el motor-
pero no hay sonidos de tráfico.
No hay sonidos de
gente. No hay viento. ¿Pero qué lugar no tiene viento?
Giro mi cabeza hacia
los sonidos
Como la gente mira las
radios cuando algo terrible sucede.
Mis palmas están
sudando. ¿Dónde estoy?
El camión se detiene
con un chirrido mientras él abre el baúl y el sol me ciega.
Él parece una suerte
de Jesús sin cara enmarcado por el sol.
Él me arranca del baúl
y golpea mi cabeza contra la puerta.
Trato de llorar, pero
sólo llega un zumbido.
Él me arrastra en un
sucio camino hacia una casa.
No puedo ver otras
casas y esta parece una granja.
La puerta principal se
cierra sobre mí y siento una profunda, profunda presión adentro.
Todas las reglas han
cambiado aquí.
Soy arrastrada a lo largo de un pasillo como una bolsa y busco un teléfono,
otras puertas.
Nada salvo pisos
desnudos y cajas marrones en cuartos pequeños.
Él me arrastra hacia
el baño
Y casi rompe mi cabeza
mientras me arroja al piso.
Inclina su cabeza para
mi lado y me observa
Como si fuera una
mascota luego se va.
Estoy yaciendo aquí
por un largo tiempo, tratando de arrancarme la mordaza.
Mis ojos están
llorando, no hago un sonido.
No puedo levantarme y
sigo rodando de lado a lado tratando de no hacer ruido.
Tengo que alcanzarlo
para hablar.
Si tan sólo pudiera
sacarme esta cosa de mi cara para hablarle.
Le diría mi nombre.
¿Mataste a otras
mujeres aquí?
Pienso que vos tenés
cientos de ellas clavadas,
Colgadas en paredes,
meciéndose de ventiladores de techos
Moviéndose muertas en
el viento del verano.
¿Por qué me
elegiste?
Si me hubiera quedado
a terminar en la librería
Si hubiera permanecido
allí por veinte minutos más
Tal vez, hubiera
estado bien.
Me apresuraría a
entrar en la casa, libros amontonados en mis brazos como un bebé
Y confusas
explicaciones de por qué estaría arrepentida.
Disculpen que llegué
tarde a todos.
¿Por qué esperaste
por mí?
¿Habrías elegido a
cualquier otra mujer?
¿Habría leído sobre
ella en el diario y habría dicho
Oh mi Dios, estuve allí
esa noche…
Y habría llamado a
todos mis amigos en pánico
Diciéndoles cuánto
los quiero
Como si nunca hubiera tenido la oportunidad de hacerlo.
Me pregunto que está haciendo cada uno ahora. Poniendo carteles.
Mostrando mi foto en
las noticias de la tarde. Llamando viejos amigos.
Quizás todavía no me
han considerado perdida aún.
La familia se
derrumbará y mis padres se volverán locos. Lentamente.
Mi hermano estaría
tan quieto en el funeral e insistiría que el ataúd debería ser cerrado.
(Jamás le conté a
nadie que tipo de funeral querría para mi muerte.)
Tal vez pasen años de
aquí en adelante hasta que encuentren mi esqueleto
En el piso aquí y
ellos tengan que utilizar mis registros dentales para idenficarme.
Mi familia dirá “al
menos todos sabemos ahora.
Siempre esperabamos
que estuviera viva en alguna parte.
Nosotros ahora sólo
esperamos que esté en paz”.
Cuando duermo mis sueños
son locos- volando sobre campos.
No pienso dormir más
de veinte minutos y cuando despierto
Se siente como si
estuviera en una pesada cubierta. Todavía estoy aquí.
Mientras despierto escucho un perro ladrando en la distancia
Y pienso en la casa de
mis padres en Carolina del Sur.
Cuando abro mis ojos
hay un revólver entre ellos.
Jamás me casaré.
Jamás tendré hijos.
Jamás iré a Europa.
Jamás aprenderé a
tocar el piano.
Jamás escribiré un
libro.